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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 26 de julio de 2017

Viudas de Villar / por Juan Manuel Rodríguez



 Villar va a dejar viudas deportivas. Una de las viudas deportivas de Villar, y mira que me duele tener que decirlo, es el maestro de periodistas José María García; pero al menos García ha tenido la decencia de decir que si se demuestran todos los cargos que le imputa el juez, él retirará el saludo al presidente. Otra viuda deportiva de Villar es Joan Gaspart. Otra es Pedro Cortés, que el otro día insistía en que él ponía la mano en el fuego por el aún presidente de la federación. Otra es Javier Clemente. Y otra Victoriano Sánchez Arminio.

Viudas de Villar

He vuelto a ver en La 2 un documental llamado "Esposas de dictadores". En él se cuenta la biografía de Catherine Bokassa, de Michel Duvalier, de Bobi Mobutu, de Elena Ceaucescu... Todas ellas cortadas por idéntico patrón: colaboradoras esenciales en el saqueo de las arcas del Estado y, una vez muertos o presos sus maridos y capturadas ellas, negándose en redondo a ver la nefasta realidad de sus criminales acciones. Así que los seres humanos somos capaces de corrompernos y, una vez puestos delante del espejo, nos negamos a mirar nuestra imagen porque o bien no nos vemos sinceramente reflejados en ella o bien preferimos seguir desviando la vista hacia otro lado como simple mecanismo de autodefensa.

Salvando por supuesto todas las distancias, que son enormes, con la derruida presidencia de Ángel María Villar al frente de la federación española de fútbol puede suceder algo parecido. Villar va a dejar viudas deportivas. Una de las viudas deportivas de Villar, y mira que me duele tener que decirlo, es el maestro de periodistas José María García; pero al menos García ha tenido la decencia de decir que si se demuestran todos los cargos que le imputa el juez, él retirará el saludo al presidente. Otra viuda deportiva de Villar es Joan Gaspart. Otra es Pedro Cortés, que el otro día insistía en que él ponía la mano en el fuego por el aún presidente de la federación. Otra es Javier Clemente. Y otra Victoriano Sánchez Arminio. Jorge Pérez, por ejemplo, estaba destinado sin duda a ser viuda deportiva de Villar, pero fue lo suficientemente hábil como para tirarse en marcha del coche fúnebre.

Hay otras viudas deportivas de Villar más silenciosas, menos escandalosas pero tan solidarias con la gestión de Villar como las anteriores, y me refiero, por ejemplo, al presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, que empeñó su prestigio personal en apoyar sin fisuras, de un modo inconsciente, al ahora inquilino de Soto del Real, quien sabe si como arma arrojadiza contra el ex secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, su auténtico archienemigo. Será interesante saber qué piensa Blanco al respecto de lo que está sucediendo con Villar y a mí me gustaría sinceramente poder preguntárselo, pero el presidente del COE se ha puesto de perfil y lleva desde hace siete días, justo los que han transcurrido desde la detención, literalmente desaparecido del mapa: circula el rumor de que le han visto por el Mundial de natación haciendo unos largos.

Decía que una de las viudas deportivas de Villar es Sánchez Arminio. Además, Arminio será hasta el final una de las viudas más militantes porque, nada más retirarse, Villar le eligió, por supuesto a dedo, como presidente del Comité Nacional de Árbitros, lo que hoy es el Comité Técnico. Arminio lleva ahí desde el 15 de marzo del año 93 del siglo pasado, y no es que nadie sepa qué méritos hizo para llegar a ese puesto sino que la inmensa mayoría cree que no hizo mérito ninguno... salvo ser fiel al presidente Villar. Hace aproximadamente 20 años, estando yo por aquel entonces en Radio España, Sánchez Arminio tuvo la mala educación de colgarme el teléfono en directo después de una pregunta incómoda y, desde entonces, ni he tenido la necesidad de llamarlo ni pienso hacerlo tampoco ahora, por supuesto.

Creo que el otro día le entrevistaron en la Ser Cadena y este experto en Leyes dijo que ni a los terroristas se les trata como a Villar. Es decir, Arminio sigue en ese proceso de asimilación de un sistema dictatorial al que él, como "brazo armado" del villarato, ha contribuido decisivamente... ¿cómo?... Pues del modo que todos intuíamos pero que ahora está denunciando abiertamente un grupo de ex colegiados, entre ellos Arturo Daudén Ibáñez o Pino Zamorano. Uno de ellos, incluso, se refería en La Sexta al "factor de corrección" como "factor de corrupción": ascensos a dedo, descensos por enemistad, designaciones porque sí... y miedo, mucho miedo en el seno de un colectivo que debía tomar decisones libre de cualquier presión o temor. O sea, una dictadura.

A Villar, viudo de sí mismo, le han expedientado como paso previo a la inhabilitación, que seguramente llegue hoy. A Villar deberá sacárnoslo de encima la Justicia porque para él dimitir es un nombre griegor. Javier Clemente seguía hablando el otro día del mundo del fútbol como si nada hubiera pasado, como si la UCO no hubiera tomado la Ciudad del Fútbol y los Villar y Padrón no estuvieran presos en un módulo de Soto del Real; el ex seleccionador sugería incluso que, si el mundo del fútbol apoyaba a su amigo, éste debía continuar. Pero insisto en que todas estas viudas, desde Clemente hasta Arminio, tienen al menos el coraje de morir con quien ha sido su mentor y amigo. A mí me dan más coraje las otras, las viudas silenciosas, las que han apoyado, las que han hecho campaña y que ahora, cuando silban las balas, se esconden debajo de la cama y niegan haberle conocido.