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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 18 de enero de 2026

Europeos a título principal / por Jesús García-Conde


'..Europa sigue bajo amenaza, pero esta vez es la élite bruselense y el pacto de socialistas, populares, y verdes lo que representa el mayor peligro para los europeos a los que dicen representar..'

Europeos a título principal

Jesús García-Conde
Como todos los años, la cuádruple arcada erigida al costado del cementerio municipal de Majadahonda volvió a acoger el homenaje que cada mes de enero se le tributa a los voluntarios rumanos Ion Mota y Vasile Marin, caídos el 13 de enero de 1937 en la Sierra de Madrid.

Toda la Europa cristiana se estremecía con las noticias de la persecución contra los católicos llevada a cabo por el Frente Popular Comunista. ¡Se ametralla el rostro de Cristo! ¿Se conmueve el edificio cristiano del mundo! ¿podemos permanecer indiferentes?, reflexionaba Ion Mota. Y creyendo que la suerte de España dependía el destino de Rumanía, El capitanu armó un grupo con seis valientes legionarios, con un sacerdote ortodoxo entre ellos, y se dirigió al frente del Guadarrama. No hicieron sesudas consideraciones sobre legislación internacional, se movilizaron ante la gran persecución. Encontró la muerte en el frente de Majadahonda junto a Vasile Marin. Una inscripción en el monumento serrano recuerda la razón de su sacrificio «Lo he hecho con el mismo amor con el que lo hubiera hecho por mi patria». Era la civilización cristiana, en Rumanía y en España, la que estaba bajo amenaza. Era Europa, una vez llamada La Cristiandad, lo que estaba en juego. Y de Europa vinieron iones y vasiles a rescatarla.

Europa sigue bajo amenaza, pero esta vez es la élite bruselense y el pacto de socialistas, populares, y verdes lo que representa el mayor peligro para los europeos a los que dicen representar. Los iones o vasiles actuales levantan cruces en Francia, ponen tuits en el Reino Unido contra la inseguridad en las calles, acuden en masa al Valle de Los Caídos en España, recuerdan a los suyos en Italia a despecho de todo complejo, o se suben a los tractores en toda Europa frente a los edificios institucionales de esa élite que gobierna para defender sus explotaciones del abandono y la traición de esos burócratas globalistas de Bruselas que les traicionan para privilegiar unas veces a Marruecos, otras a Sudáfrica y ahora va a dar el golpe de gracia al campo europeo con el acuerdo con Mercosur.

«Un acuerdo estratégico para Europa», dice el partido Popular Europeo, «que nos permite diversificar nuestras relaciones comerciales y reforzar nuestra autonomía». Así reza la nota del PPE escrita en «politiqués» en la que piden la aprobación al nuevo marco que debería firmarse en Asunción este 17 de Enero. En realidad, lo que se va a aprobar tendrá otras consecuencias como informaba LA GACETA esta semana. El nuevo marco va a condenar al campo al permitir, entre otras cosas, la entrada de productos que no cumplen las exigencias sanitarias europeas a las que se han tenido que someter nuestros productores. Los nuevos apóstoles de la legalidad.

Esa gente del campo que forman las columnas de tractores por las carreteras no están defendiendo sólo sus explotaciones, que también, están defendiendo Europa y con ello nuestra forma de vivir y, al cabo, nuestra soberanía. Europa es la tierra de las catedrales, de las universidades, de los gremios de las ciudades, pero también de su campo, de sus pueblos y de las tradiciones y romerías que se agarran a esos pueblos donde descansa la identidad europea. Eso es lo amenazado, no se confundan. Nuestra gente del campo recibe los golpes que las gendarmerías del globalismo dirigen al lomo del ser mismo europeo. Son algo más que agricultores según la PAC, son europeos a título principal y es Europa lo que de nuevo vuelve a estar en juego. Y esta vez la acorazada está formada por tractores.

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