El torero sevillano regresa a los ruedos como Belmonte, con un contrato fabuloso y para dar sus últimas lecciones en el ruedo tras cortarse la coleta en Las Ventas el pasado 12 de octubre.
Por Jaime Roch
La reaparición de José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla, es un ejemplo de vitalidad y un placer impagable. Por encima de cualquier otro beneficio estético, en esta vuelta de Morante el próximo Domingo de Resurrección en Sevilla late y perdura toda la dignificación del ejercicio del toreo, el enaltecimiento de su sentimiento, ese culto a la belleza que el genio de la Puebla del Río ha convertido en una norma de vida.
Nada más acorde con la insanable voluntad creadora del torero que volver a vestirse de luces. Las sorpresas y los deslumbramientos están asegurados de cualquier modo. ¿Cuántas veces será? De momento, cuatro tardes cerradas en la Maestranza: Resurrección, dos tardes en la Feria de Abril y la del Corpus.
Un regalo
Ahí estarán, de momento, la personalidad desbordante de Morante, su siempre admirable y exquisita concepción del toreo, esa manera reverencial de entender la tauromaquia, casi como un método de aproximación a los grandes secretos de la vida humana. Y un regalo adicional, un regalo en definitiva es su tauromaquia, que constituye uno de los más altos ejemplos de toreros del siglo XXI, una evidencia que también queda suficientemente corroborada cada tarde que hace el paseíllo a pesar de que desde hace décadas sufre un problema de salud mental que él mismo ha llamado como un “trastorno disociativo” que a veces va acompañado de referencias a un cuadro depresivo.
Morante cuenta, al menos, con cuatro retiradas con parones mayores en 2004, 2007, 2017 y la última en 2025, que parecía la definitiva por la pureza que tuvo el arrebato de su corte de coleta, a lágrima viva, algo que nunca había realizado.
Escribía Corrochano que los toreros retirados no vuelven para competir con nadie. Están del otro lado. Vuelven a recoger un dinero que creen que se dejaron olvidado en el precipitado adiós. Esto es todo.
El contrato de Belmonte
A Belmonte le sacó de su retiro Pagés con un contrato fabuloso para aquella época. No venía en son de competencia. A Morante le ha hecho lo mismo José María Garzón, el nuevo empresario de Sevilla.
Dominguín padre, apoderado de Domingo Ortega que venía arrollando, hombre experto que valoraba la conveniencia de una competencia con Belmonte, le anduvo rondando. Dominguín se entrevistó con la empresa Pagés en Dax (Francia) tras una corrida en la que torearon juntos Belmonte y Ortega. Belmonte dio unas lecciones de toreo y se fue. Luis Miguel volvió a los toros en 1958. También dio unas cuantas lecciones de toreo, que afortunadamente alguien aprovechó y que se pagaron como jamás se pagaron. Luis Miguel se fue, como se fue Belmonte y como se irá de nuevo Morante después de dar unas últimas lecciones de toreo.
¿Por qué?
Así que, ¿por qué vuelve Morante? Más allá de la competencia entre toreros, que no son caprichosas, ni preparadas, ni convenidas, si es que Morante puede competir… porque es de los toreros más completos de los últimos tiempos, aunque siempre se ha dicho que en el toreo no se puede tener todo. Arte, valor, inteligencia, clase, personalidad, cada uno de ellos son términos que se bastan para definir a un gran torero, pero es difícil que todos se reúnan en uno mismo. Morante los tiene.
Decía Ortega y Gasset que torear es abarcar en cada suerte toda la embestida del toro. Y para esto también vuelve Morante, para demostrarnos qué es torear (Corrochano dixit). Su forma de hacerlo exige un gran valor, pues demanda una colocación comprometida y estar muy asentado. Hay firmeza, plomada en la figura, mando deslizado en las muñecas y un sutil acompañamiento de la embestida con la cintura y con todo el cuerpo en definitiva. Pero el toreo así entendido, sin ninguna ventaja para quien torea, depara un inmenso poder sobre la voluntad del toro. De ahí surge su armoniosa hondura, que marca la diferencia entre el toreo superficial y el toreo profundo.
Así que para eso también vuelve Morante. La nueva ‘Resurrección’ del genio del toreo sirve para enseñarnos un concepto claro y universal de lo que es el toreo, fuera del mercado común. Será el 5 de abril en Sevilla. Le esperamos.


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