la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 11 de enero de 2026

MANIZALES / 6ª DE FERIA.- La feria se encumbra / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Pérez, Luque y Bolívar. Foto: Camilo Díaz

Luis Bolívar desoreja un manso, Daniel Luque un noble, Marco Pérez un bravo de vuelta al ruedo, y Juan Bernardo se reivindica con dos toros de notable juego...

MANIZALES / 6ª DE FERIA
La feria se encumbra

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Manizales, Colombia, I 10 2025
Otra tarde lluviosa, fría, encapotada, con plaza llena y mucho jolgorio. La feria que había bullido arriba durante sus primeras tres corridas, y en las siguientes dos había entrado en un bache, (cosas del ganado y de la espada). Pues hoy retomó el vuelo. Mejor dicho, se disparó. Cómo salió de contenta la aterida clientela. Ya de noche, en el patio de arrastre todo eran sonrisas y abrazos. Más tarde Rafael Giraldo, el aficionado número uno de Colombia, me dijo: “Hoy lloré”. Dos toros y los tres toreros eran los causantes de la euforia general y del encumbramiento.

El toro de la feria, la corrida de la feria, la faena de la feria, la estocada de la feria, el par de la feria…, quizás. Mañana veremos.

El veterano caleño Luis Bolívar, cabeza de cartel, pechó con dos handicaps; el peor lote y la poca comprensión del público en su primera faena de la tarde. Y pensando en el feliz resultado, siquiera que lo más difícil quedó a su resolución y maestría. En el otoño de su carrera, con tantos toros vividos, era el indicado para lidiar con el peor sorteo. Y honrarlo como lo hizo.

“Zafiro”, el que abrió, pasó avanto por sus dos largas cambiadas de rodillas, las tres chicuelinas, las tres verónicas y la media de rodillas que le fijaron. Después sacó su mansedumbre tarda, lastrando la lidia reposada, precisa, eficaz que le capturó sus constantes intentos de buscar las tablas. Gobierno sereno hasta la rajada final, cuando la muerte se hizo imperativa. Una estocada honesta, levemente descentrada tardó hasta el aviso de una exactitud relojera, digna de árbitro de fútbol, que sonó simultáneamente con la caída del toro, eso quizá hizo que la importante faena quedará sin siquiera un aplauso de reconocimiento.

La del cuarto, aún más manso, que recibió el espectacular y saludado par de Carlos Rodríguez, poniéndole los pitones encima de los hombros, lo exigió todavía más. Las renuencias vencidas contrastaron más y más con su mando. Las huidas a las tablas con su decisión y la sosería con la contenida y sorda emoción suya, ofreciéndose hasta la gran estocada recibiendo que fulminó y descolgó los pañuelos de las dos orejas sobre la petición tempestuosa. Triunfo del toreo sobre la mansedumbre. Eso es.

Devuelto el segundo titular, por cojo, Daniel Luque corrió turno y recibió al que debió ser quinto, “Marino”, y que a la postre resultó el mejor de la corrida. El oficioso lanceo tomado con inconsistencia no pronosticaba ventura. Bulla le hace la doble vara duro. Juan Contreras y Pepe Calvo se lucen con él en banderillas. Los persiguió hasta el callejón. Era bravo. Entonces el de Gerena toma nota y lo brinda al público e inicia cuatro tandas derechas, redondas, en los medios, sembradas, erectas, de brazo desmayado, mano baja, quietud extrema y máxima proximidad, que convirtieron la plaza en un turbión. El toro, a boca cerrada, en el centro, iba y venía al son de la muleta dibujando círculos. La mano izquierda no desmereció, y las siete luquesinas precedieron un espadazo que como un rayo rodó al bravo entregándolo sin las orejas para el ovacionado arrastre, al que no se le dio vuelta pese a la ruidosa petición.

Marco Pérez, tuvo en la noble codicia del tercero, “Fogón” una mina para su académico repertorio. Pases de todas las marcas, como dicen. A todo iba, el buen juabernardo. Las verónicas y delantales, la plausible vara de Hildebrando Nieto y los estupendos pares de John Jairo Suaza “Chiricuto” y Antony Dikson, tras de los cuales fue, tirándolos al callejón, de donde salieron a saludar montera en mano.

Tras brindar a la plaza que lo descubrió, el salmantino se lo trajo al platillo con una capeína, cuatro derechas semicirculares, un cambio de mano y el de pecho. Y allí, el baile se fue de redondo a circular, largamente, a boca cerrada y morro humillado. La franca excelencia de las embestidas puso algunos (pocos) a favor del toro entre la gran mayoría jaleante, con el acompañamiento de la banda. Pues la verdad es que el joven espada se superaba a sí mismo en la brega. Lo más que se puede pedir a un torero. Un final de seis manoletinas y un estoconazo letal, obtuvieron los máximos trofeos para él, y la vuelta para el toro.

Los livianos, astifinos, de Juan Bernardo Caicedo se jugaron con diverso talante. Dos notables. El resto no tanto. Sin embargo, el balance general no pudo ser mejor, gracias entre otras cosas a Bolívar que completó la terna de la Puerta Grande y el triunfo, con un lote poco menos que imposible.
  • FICHA DEL FESTEJO
Sábado 10 de enero 2026. Monumental de Manizales. 6ª de feria. Lluvia y frío. Casi lleno. Seis toros de Juan Bernardo Caicedo, diversamente presentados y desiguales de juego. Ovación tras petición de vuelta al 2°, y vuelta al ruedo al 3°.

Luis Bolívar, silencio tras aviso y dos orejas.
Daniel Luque, dos orejas y silencio.
Marco Pérez, dos orejas y silencio tras aviso.

Incidencias. Saludaron: Juan Contreras y Pepe Calvo tras parear el 2°, y John Jairo Suaza y Antony Dikson tras parear el 3° y Carlos Rodríguez en el 4°. Al final del festejo salieron a hombros Luis Bolívar, Daniel Luque y Luis Bolívar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario