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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 6 de mayo de 2018

Caso José Tomás. No se puede ser figura sin competir / por Paco Mora



¡Si cree que el valenciano no da la talla que el necesita como adversario, que toree mano a mano con él en una plaza de primera, matando una corrida seria de una ganadería importante, y le dé un baño que lo deje como el gallo de Morón, cacareando y ¡sin plumas! Pero, claro, eso tiene un trámite; competir en el ruedo con el torero más importante desde Joselito “El Gallo” hasta nuestros días.

No se puede ser figura sin competir

Paco Mora 
Que José Tomás es torero de una arrolladora personalidad, gran pureza conceptual y un excepcional tirón taquillero no seré yo quien lo niegue. Pero si fuera el torero de época que sus incondicionales proclaman -muchas veces tratando de minimizar a los demás grandes toreros del escalafón-, en vez de volver para cuatro o seis “gaches” en plazas de poco compromiso con toros ad hoc, y compañeros de cartel escogidos adecuadamente para el caso, se anunciaría en las ferias de Valencia, Sevilla, Madrid, Bilbao, Pamplona, Zaragoza y en todas las de mayor compromiso del largo y cálido verano, alternando con Ponce, El Juli, Morante, Manzanares, Talavante, Roca Rey y con todos los que se baten el cobre un año tras otro dándole armazón a la temporada taurina. Y no digo con los hierros de Miura, Cuadri, Victorino, Fuente Ymbro y Alcurrucén sino con las mismas ganaderías que los toreros arriba enunciados. Entrando en sorteo y pechando con lo que le tocara en el mismo, como hacen los demás. Si eso decidiera se ganaría el respeto de muchos aficionados, y el mío el primero. Y eso, estuviera mejor o peor.

El hecho de que continúe practicando la vieja y falsa doctrina de “el buen paño en el arca se vende”, es una razón de peso para tener la mosca detrás de la oreja respecto a su condición de figura. De continuar con sus “guadianescas” reapariciones, no creo sea ninguna herejía expresar serias dudas al respecto. 

¿Por qué no solo se niega a torear con Enrique Ponce, sino que además lo quita de cualquier cartel donde las empresas tratan de que coincidan -acordémonos de Valladolid-, como si creyera que pierde categoría alternando con el de Chiva? 

¡Si cree que el valenciano no da la talla que el necesita como adversario, que toree mano a mano con él en una plaza de primera, matando una corrida seria de una ganadería importante, y le dé un baño que lo deje como el gallo de Morón, cacareando y ¡sin plumas! Pero, claro, eso tiene un trámite; competir en el ruedo con el torero más importante desde Joselito “El Gallo” hasta nuestros días.