la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 22 de febrero de 2026

El Chulo / por Rafael Nieto

 

A falta de talento, la izquierda necesita un chulo. Un chulo capaz de bailar con Esther Expósito, embelesar a Vito Quiles y poner celoso a Javier Ruiz. Un nuevo macho alfa sin piojos en la coleta. El nuevo Lenin español con sabor a butifarra de La Garriga. Es lo máximo a lo que puede aspirar la rojambre que se va a quedar huérfana cuando vea a Pedro Sánchez seguir los pasos de Ábalos y de Cerdán.

Un chulo

Rafael Nieto
«La izquierda española necesita un chulo», decía esta semana una columnista en un diario del bipartidismo. Se refería a Rufián, l’enfant terrible del separatismo catalán, que igual baila con Esther Expósito que embelesa a Vito Quiles. Un chulo, con Sarah Santaolalla sentada a su lado, explicando en Galileo lo que habría que hacer para quitarle escaños a VOX en un Frente Popular redivivo. El «socialismo separatista», que en la cabeza de Rufián suena perfecto porque aspira a ser, al mismo tiempo, internacionalista y paleto, cosmopolita y provinciano. 

A Rufián no le preocupa que el máximo responsable de la Policía Nacional haya sido un violador que sacaba la pistola reglamentaria cuando iba a los prostíbulos. ¡Cómo le va a preocupar lo que pase en España, si lo que quiere es romperla! Sin embargo, se ve como sustituto de Sánchez, liderando la desnortada izquierda, porque probablemente no haya nadie que, como él, pueda disputar al felón el título de «el más sinvergüenza». Porque en la España de hoy, las posibilidades de éxito político se miden en miserias humanas, no en virtudes morales. 

Objetivamente, tratando de ser justo con esta merma política que padecemos, no hay nada que despierte la más mínima curiosidad a la izquierda de Pedro Sánchez. En el frenopático podemita, ni la Niña de la Curva ni Lady Tenacillas tienen la menor posibilidad de heredar el trono rojo. Errejón, antaño joven promesa progre, cayó en desgracia tras aquel desdichado suceso con Elisa Mouliaá. Pablo Iglesias ocupa sus días como tabernero y magnate mediático. Su ex mujer imparte doctrina feminista desde Bruselas. El resto de posibilidades socialistas están en la cárcel por corrupción. 

Rufián tiene chulería y descaro, y apenas hay límites morales que puedan detener su desmedida ambición. Recordemos el día que entrevistó a la youtuber Estíbaliz Quesada, más conocida como «Soy una pringada». Su célebre «hay que matar a los simpatizantes de VOX» recibió una suave sonrisa de Rufián como respuesta, si bien después se vio obligado a rectificar. Cualquiera que sepa leer una mirada y una sonrisa espontáneas sabe que ahí había lo mismo que hubo en Paracuellos del Jarama en noviembre del ’36: odio al que piensa distinto. La única diferencia es que hoy es más difícil llevar un arma encima.

Rufián se siente heredero de Companys como Sánchez se siente heredero de Largo Caballero, porque ambos comparten la estrategia que reinauguró Zapatero tras el 11-M. La izquierda pastueña y liberal de Felipe González y Javier Solana  dejó paso a ésta otra vengativa y guerracivilista; la izquierda que en los medios afines y en las redes sociales subvencionadas representan los Antonio Maestre, Fonsi Loaiza o el mismo Pablo Echenique, antaño diputado y hoy simple agitador de miedos y rencores. Es la misma izquierda cainita de siempre, adoradora de la guillotina francesa donde está el origen de su ideología criminal. 

A falta de talento, la izquierda necesita un chulo. Un chulo capaz de bailar con Esther Expósito, embelesar a Vito Quiles y poner celoso a Javier Ruiz. Un nuevo macho alfa sin piojos en la coleta. El nuevo Lenin español con sabor a butifarra de La Garriga. Es lo máximo a lo que puede aspirar la rojambre que se va a quedar huérfana cuando vea a Pedro Sánchez seguir los pasos de Ábalos y de Cerdán. Rufián ha decidido que se queda en Madrid para siempre. Algunos trabajan ya en el diseño de su politburó de pacotilla.

La Gaceta de la Iberosfera

Feria de Abril (Garzón)…, el cambio debe esperar / por Antonio Lorca


Tarde de toros en la plaza de La Maestranza.EDUARDO BRIONES (EUROPA PRESS)

Los carteles del abono de Sevilla son manifiestamente mejorables; el empresario se escuda en la falta de tiempo, pero sí lo ha tenido para colocar a los toreros recomendados

Feria de Abril (Garzón)…, el cambio debe esperar

ANTONIO LORCA
Los carteles del abono taurino de Sevilla son manifiestamente mejorables. Y José María Garzón, el nuevo empresario, lo sabe mejor que nadie. Sabe que, en el fondo, suponen una decepción para quienes han confiado en que su desembarco en La Maestranza supondría un cambio, una novedad y una ruptura con la inercia del pasado.

Quizá, porque las expectativas eran muy altas; quizá, quién sabe, porque se le ha valorado en exceso, y Garzón no sea más que otro miembro del sistema, agravado en este caso por su condición de apoderado de Juan Ortega.

Sabe, también, que los carteles del abono parece que están basados en el borrador que se dejó olvidado en un cajón Ramón Valencia —el empresario defenestrado de mala manera por la Real Maestranza—, y que no destacan precisamente por sus innovaciones. Más de lo mismo. Y alguien podría concluir que para ese viaje no se necesitaban alforjas.

El empresario trata de escudarse en la falta material de tiempo, y que ha debido recomponerlo todo cuando obtuvo el sí de Morante, y es verdad. Pero ha tenido el suficiente para incluir a todos los recomendados, para premiar en exceso a unos toreros y olvidarse de otros, y para que vuelvan un año más las mismas ganaderías de siempre.

¿Qué méritos adornan a Juan Ortega y Pablo Aguado para figurar cuatro tardes en el abono? ¿Y a Talavante y Manzanares para estar tres?

Ahí van algunos nombres. ¿Qué méritos adornan a Juan Ortega y Pablo Aguado para estar cuatro tardes en el abono? ¿Y cuáles son los de Talavante y Manzanares para hacer tres paseíllos? Entre los cuatro ocupan 14 puestos y cierran el paso a otros con valores suficientes para estar en Sevilla.

Por respeto a las personas se omiten los nombres de toreros modestos que figuran una tarde sin otro motivo aparente que la recomendación cercana.

Presume Garzón de que ha contratado a representantes de la nueva generación: Molina, Víctor Hernández, Aarón Palacio, Zulueta y Fabio Jiménez, pero omite la muy larga lista de matadores que han quedado fuera por motivos que se desconocen más allá de la habitual coletilla de que ‘todos no caben’. Ahí están, entre otros, Ginés Marín, Curro Díaz, Fernando Adrián, Antonio Ferrera, Paco Ureña, Samuel Navalón, Jarocho, Adrián de Torres, Calerito, Ginés Marín, Mario Navas, Daniel Crespo, Clemente, Oliva Soto, El Astigitano… Y no son los únicos. (Los casos de Diego Ventura y Marco Pérez los explicó el empresario en una reciente rueda de prensa).

Tiene razón Garzón cuando dice que hay que contar con las figuras para que la gente acuda a la taquilla; sí, pero hay que dar a conocer a los llamados toreros emergentes para labrar el futuro, si es que los veteranos deciden apartarse de una vez en algún momento.

José María Garzón, empresario de La Maestranza.
JOAQUÍN CORCHERO (E. PRESS)

¿Y los toros? Garzón se ha limitado a confirmar la lista de ganaderías que tenía apalabrada Ramón Valencia.

¿Cómo se puede vender como novedad el debut de la ganadería de Álvaro Núñez y la presencia de Puerto de San Lorenzo? No es admisible que vuelvan los mismos hierros de todos los años —un par de ellos por partida doble— para una feria de estreno que necesita renovación, especialmente en el apartado de los toros.

¡Que ha contado con muy poco tiempo…! De acuerdo, pero la feria resultante es decepcionante porque hay privilegios inmerecidos, muchos toreros interesantes que se quedan fuera de los carteles y una camada de toros que pedía a gritos una renovación.

Y a partir de aquí surge un interrogante: ¿es este el proyecto que había pensado Garzón para Sevilla o el abono de 2026 no es más que el borrador de una nueva estrategia que imprima la innovación imprescindible que exige el futuro?

Gran acierto del empresario al convencer a Morante de que echara por tierra el rito, la liturgia y la seriedad y decidiera ‘reaparecer’ en Sevilla

¿Habrá revolución el año próximo?, ¿acaso un cambio moderado y silencioso? No se sabe. De momento, el soñado cambio deberá esperar, porque lo que no está claro es si Garzón ha venido para imprimir una personalidad diferente y propia a la Sevilla taurina o, simplemente, para seguir la estela de la empresa Pagés. Ese es el dilema.

Por cierto, gran acierto el suyo al convencer a Morante de que echara por tierra el rito, la liturgia y la seriedad y decidiera reaparecer en Sevilla, con lo que le ha salvado la vida a Garzón y le ha dado color al abono. Y magnífica idea también la celebración de la gala de presentación de los carteles.

Pero queda pendiente otra incógnita importante: si la Real Maestranza de Caballería ha cambiado de empresa para mejorar la gestión o para que todo siga igual pero con una persona más dialogante; dicho de otro modo, si estaba descontenta con la gestión de Pagés o solo muy enfadada por el dichoso asunto de los pleitos.

Claro que a la propiedad de la plaza, tan conservadora ella, no deben gustarle los experimentos, y preferirá seguir el consejo que en el lecho de muerte le dio Alfonso XII a su esposa: “Cristina, guarda tu virtud, y ya sabes, de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas…”.

Algo parecido podría decirle a su nuevo inquilino: “José María, no te metas en líos, y ya sabes, de Morante a Juan Pedro, y de Juan Pedro a Morante…”
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El privilegio rojo contra los hijos de Europa / por Trystan Mordrel

Antifas norteamericanos cuyo grupo Trump quiere disolver

A raíz del asesinato de Quentin, el joven militante identitario francés, Trystan Mordrel reflexiona sobre las implicaciones de la violencia política de la extrema izquierda.

  El privilegio rojo contra los hijos de Europa

Trystan Mordrel
La muerte de Quentin en Lyon obliga a pensar con claridad en un tiempo que vive de eufemismos. No toda violencia es igual. No todo golpe responde a la misma lógica. Confundirlas no es ingenuidad, es complicidad cultural.

Europa conoció siempre una violencia social inscrita en su historia moderna. Huelgas duras, obreros enfrentados a la policía, campesinos bloqueando rutas, manifestaciones que terminan en choques. Esa violencia, discutible y muchas veces excesiva, forma parte del viejo repertorio del conflicto político. Es instrumental. Busca torcer una decisión, arrancar una concesión, modificar una correlación de fuerzas. Puede ser ilegal, puede ser injusta, pero no pretende borrar al adversario del mapa moral. Reconoce, aun en la tensión, que el otro pertenece al mismo cuerpo político.

Lo ocurrido en Lyon no se inscribe en ese registro.

No estamos ante una violencia social. Estamos ante una violencia redentora. Una violencia que no se dirige contra una ley, ni contra una reforma, ni siquiera contra un gobierno. Se dirige contra una persona convertida en símbolo del mal. El adversario deja de ser un rival político para convertirse en una impureza que debe ser extirpada.

Y aquí conviene ser claros.

La izquierda radical contemporánea, sobre todo en ciertos entornos universitarios, no combate ideas, señala cuerpos al verdugo. No discute argumentos, identifica rostros. No refuta discursos, localiza militantes. Se marca a quienes piensan distinto, se los aísla, se los escracha, se los persigue físicamente. La palabra precede al señalamiento, el señalamiento precede al golpe. Se construye una categoría moral, «fascista», «reaccionario», «enemigo del pueblo», y luego se habilita la exclusión. El antifascismo convertido en dogma no busca derrotar una tesis, busca neutralizar a quien la encarna.

El mecanismo es conocido en la historia europea. Cuando una causa se absolutiza y el propio campo se sacraliza, la violencia deja de ser transgresión y se vuelve deber. Los bolcheviques hablaban de «liquidar elementos hostiles». Las revoluciones culturales invocaban la purificación. Cambian las consignas, permanece la estructura mental. El Bien se arroga el derecho de eliminar.

Francia no es un régimen totalitario, desde luego. Pero los reflejos antropológicos no desaparecen, sólo se adaptan. Cuando durante años se repite que el sistema es fascista, que la policía es estructuralmente criminal, que la República es opresiva por definición, se va preparando el terreno. El adversario político deja de ser un ciudadano equivocado y pasa a ser un enemigo existencial. Y frente al enemigo existencial, todo parece permitido.

Lo más inquietante no es únicamente el acto, sino el clima que lo hace posible.

Desde hace tiempo, una parte considerable de los medios utiliza un lenguaje extraordinariamente prudente para referirse a las violencias de la extrema izquierda: «incidentes», «tensiones», «enfrentamientos». Se sugiere una simetría incluso cuando los hechos muestran una agresión colectiva contra un individuo. En cambio, cualquier altercado vinculado a la derecha es inmediatamente dramatizado, contextualizado en una genealogía alarmante, presentado como síntoma de una amenaza estructural.

Se crea así una jerarquía moral de las violencias. Hay agresiones inaceptables y agresiones comprensibles. Hay golpes que revelan barbarie y golpes que se explican por el contexto. El resultado es un privilegio ideológico. Un privilegio rojo.

La indulgencia judicial termina de cerrar el círculo. Grupos identificados con la derecha son disueltos con rapidez ejemplar. Organizaciones ubicadas en la órbita antifascista encuentran apoyos académicos, recursos jurídicos, comprensiones institucionales. Condenas por agresiones no impiden carreras políticas. La radicalidad militante se vuelve compatible con la respetabilidad parlamentaria.

No se trata de negar que exista violencia en sectores de derecha. Se trata de constatar que la neutralidad del Estado ya no es percibida como tal. Y una nación no puede sostenerse cuando una parte de su población siente que la ley no la protege con la misma firmeza.

La muerte de Quentin no es un simple hecho policial. Es un síntoma de brutalización. Durante años se ha repetido que el orden existente es ilegítimo en su raíz. Que todo lo que representa tradición, identidad nacional o continuidad cultural es sospechoso. Cuando esa narrativa se consolida, el paso de la consigna al golpe deja de ser impensable.

Lo verdaderamente peligroso es la arquitectura moral que permite esa transición. Un clima donde el color ideológico determina de antemano la gravedad del acto. Donde una parte del país vive bajo sospecha permanente y otra disfruta de indulgencia estructural. Donde el señalamiento público precede a la agresión física.

Mi experiencia argentina me enseña que las sociedades pueden acostumbrarse a la violencia política. Se empieza justificando el escrache, se continúa relativizando la agresión y se termina naturalizando el enfrentamiento. El problema no es sólo el grupo que golpea, es la cultura que lo disculpa.

Las naciones no se disuelven únicamente por invasiones externas. Se fragmentan cuando sus élites culturales adoptan un relato que excluye a una parte de su propio pueblo. Cuando proteger la narrativa importa más que proteger a los propios hijos.

La violencia al servicio del Bien es siempre la más peligrosa. Porque no se vive como crimen, sino como misión. Porque no busca acuerdo, busca expulsión. Porque se siente legitimada por la Historia.

Si Europa quiere seguir siendo algo más que una administración sin alma, deberá abandonar esta indulgencia selectiva. Deberá reconocer que la violencia ideológica no es un accidente marginal, sino la consecuencia coherente de una cosmovisión que no tolera la identidad nacional ni la disidencia patriótica.

Las sociedades no mueren sólo cuando las atacan desde afuera. Mueren cuando el miedo a nombrar las cosas se convierte en norma. Y despiertan, a veces tarde, cuando ya no alcanza con redactar un comunicado para limpiar la sangre del asfalto.

sábado, 21 de febrero de 2026

Muerte a Vitoria y aires peruanos entre León XIV y Roca / por Ricardo Díaz-Manresa

 

 La danza de los taurinos
Muerte a Vitoria y aires peruanos entre León XIV y Roca Rey

Ricardo Díaz-Manresa
S-21-febrero-2026
Tras la muerte hace años de la feria vitoriana de la Virgen Blanca en la que enterraron a los blusas y a la afición de la tercera capital vasca, ahora matan definitivamente la plaza y la reforman para que no pueda haber nunca más toros. Suprimida del mapa español. Vamos hacia toda velocidad a la antiEspaña, nación que fue España y ahora es ya Expaña. Y con mala saña. Con muchos gatos en la barriga. ¿Cómo se ha podido pasar de aquel esplendor a esta ruina?. Los “demócratas” venenosos.

Y llega al toreo y desde el toreo una avalancha de actualidad de la religión católica. En el Vaticano, León XIV recibe al peruano Roca Rey. Y con aires puros peruanos. El Papa vivió y ejerció muchos años en el Perú y Roca nació allí. Y el torero ha entregado al Pontífice un capote de paseo con el Señor de los Milagros bordado en la prenda torera. Naturalmente y es lógico, se acordó antes de su Perú (podía haber entregado, además, otra prenda española) que de España, él devoto de la Virgen sevillana de la Estrella, conocida como la Valiente.

Ahora a ver si hay coherencia y no torea en Sábado Santo como hacen y harán otros de sus compañeros el próximo 4 de abril. Hay polémica y confusión entre el Sábado de Gloria, antes, y el Sábado Santo, ahora, pero una parte empresarial del toreo no ha querido, ni quiere, enterarse. La Iglesia católica cambió, una vez más, pero ellos no. Incluso habrá toreros actuando ese sábado mientras que a Cristo muerto lo procesionan en esos momentos en muchas ciudades de España. E incluso algunos de ellos habrán salido de nazarenos de Domingo a Viernes Santo e incluso ese Viernes. Coherencia…

Y más religión por parte de David Galván, que ya ha hecho otras manifestaciones católicas, ahora en Algeciras, donde ha ofrecido la temporada a la patrona de la ciudad, Santa María de la Palma. Acudieron a acto autoridades religiosas y civiles. Bien por los que dan la cara en estos tiempos.

Y más todavía. El sacerdote extremeño Víctor Carrasco, que una vez, dicen, bendijo a Morante en el ruedo, se lanzó, vestido de sotana, a torear en el Carnaval de Ciudad Rodrigo ante un toro con dos pitones. Y no fue un momento sino que utilizó capote y muleta para que la actuación fuera todo lo completa posible. Y una vez más demostró los profundos vínculos entre la religión católica y el toreo.

Y cosas raras o al menos novedosas o sorprendentes:

Juan Ortega, que está dando mucho brillo a su apellido cuando antes lo hizo Ortega Cano, ha utilizado las vueltas de capote y muleta con el color blanco, el primero que lo hace con este color pero después de que Ferrera y Morante lo hicieran con verde y azul y no sé si otros más. Lo de Ortega lo achacan a que quiere torear más de verdad y la vuelta de blanco pesa menos y puede ofrecer más belleza. Cuando haya viento volverá, supongo, a los antiguos

Y sorprende también el compromiso de Morante con el desquiciado pliego de Zaragoza. Toreará dos corridas si le dan la plaza al dúo desencadenante de la guerra civil empresarial. ¿Otro bandazo del de la Puebla?. Porque hay muchas opiniones argumentadas y sensatas de que en Zaragoza se perjudica y mucho al toreo. ¿Morante : en qué quedamos?

Y la sorpresa de “El Mene” que ha pasado de ser el líder del escalafón novilleril en 2026 a declarar que no tiene nada para el 26. ¿Cómo es esto?. Escribí una vez que no hiciera tonterías de nene y no creo que le hayan pasado factura, pero no se comprende este cambio. En estos días de momentos religiosos declara que es creyente y lo deja en manos de Dios.

Y con Dios estará el aficionado que murió en el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo de una cornada mortal e inminente. En esto del toreo el peligro nunca cesa. Cuidado siempre.

LIBRO "CHICUELO" EL ARTE DE INVENTAR / por Rafael Dupouy Gómez


"Chicuelo". El Arte de Inventar, 
escrito por don Diego Carrasco Fernández.

Como taurino recomiendo ampliamente el libro que enaltece, resalta y difunde la importancia de Manuel Jiménez "Chicuelo" como figura del toreo fundamental que marcó una época.

En vísperas de la Navidad, el 24 de diciembre de 2025, recibí como regalo de mi querido hermano mayor Juan Florencio Dupouy Gómez, el excelente libro titulado "Chicuelo". El Arte de Inventar, escrito por don Diego Carrasco Fernández.

Me hacía mucha ilusión tenerlo en mis manos para poder disfrutar de su muy amena e interesante lectura, ya que como bien se menciona en el libro:

"Esta obra aproxima al lector a una figura trascendental: Manuel Jiménez "Chicuelo", conocido como padre del toreo moderno; a través de una variedad de enfoques, se ofrece un retrato del torero sevillano perfilado tanto en su dimensión humana como en su significación artística y en su papel angular de enlace entre la estética de la Edad de Oro del toreo y los gustos dominantes en la corrida de nuestro tiempo. A través de una amplia colección de textos y fotografías, la obra explora el arte de inventar a través de la tauromaquia y contribuye a reconocer la trascendencia de la innovación de "Chicuelo" en la concepción de la faena".

El año de la publicación de la obra fue en 2023. Comprende un total de 468 páginas, ilustradas con históricas fotografías del gran maestro del toreo Manuel Jiménez "Chicuelo", muchas de ellas inéditas, pertenecientes a la familia del famoso diestro sevillano.

Su encuadernación está realizada en Tapa Dura y pertenece a la Colección: TAUROMAQUIAS.

Mi principal deseo de poder tener en mi manos y disfrutar el libro "Chicuelo". El Arte de Inventar, se lo debo al muy apreciado amigo don Eduardo Gómez Ibarra, distinguido Bibliófilo Taurino de México, quien me contactó y escribió manifestándome su interés en publicar y tomar algunos datos sobre las actuaciones de Manuel Jiménez "Chicuelo" en Venezuela, ya que él había leído mi artículo dedicado a "Chicuelo" en conmemoración del centenario de su alternativa, publicado en mi blog "Historias Taurinas", el 26 de septiembre de 2019.

El 27 de octubre de 2023, el Bibliófilo Taurino de México, don Eduardo Gómez Ibarra, muy amablemente, dirigió un correo a Rafael Dupouy Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Eduardo escribió:
27 de octubre de 2023.

Estimado amigo don Rafael Dupouy Gómez, después de un largo período en donde se ha cruzado la pandemia, me es grato informarle que la Fundación de Estudios Taurinos, con sede en Sevilla, ha dado a conocer que el próximo 8 de noviembre presentará el libro Chicuelo el arte de inventar, del cual he tenido la fortuna de participar en un artículo, al igual que otros autores de renombre. Sobre el particular le doy infinitas gracias por su desinteresado apoyo, así como por sus comentarios para desarrollar la actuación del genial matador en su país, Venezuela.

De mi parte me reitero como su amigo y cuente conmigo en lo que pueda apoyarlo, tal como usted lo ha hecho.

Reciba un cordial saludo con aprecio,
Eduardo Gómez Ibarra.
Ciudad de México.

Don Eduardo Gómez Ibarra, escribió y realizó un magnífico e importante trabajo de investigación sobre las magníficas actuaciones del maestro sevillano en México, sobresaliendo la realizada al toro "Dentista" de la ganadería de San Mateo, el 25 de octubre de 1925, en la plaza de El Toreo y, posteriormente, las ejecutadas a "Testaforte" y "Melcochero" que lo convirtieron, definitivamente, en un auténtico ídolo de la afición mexicana.

Don Eduardo, también logró compilar los cuadros estadísticos de las corridas de toros estoqueadas por Manuel Jiménez "Chicuelo" en las plazas de toros americanas de manera detallada y muy bien documentada por su fecha, lugar y plaza, ganadería, toros importantes, alternantes y resultados de sus presentaciones.

Manuel Jiménez "Chicuelo" vino a torear en la Maestranza de Maracay, Venezuela, siendo contratado para la Feria del año 1935 por mi abuelo Florencio Gómez Núñez y su hermano Juan Vicente, grandes aficionados, ganaderos y propietarios del hermoso coso, edificado por el destacado arquitecto Carlos Raúl Villanueva, siendo inaugurado por mi bisabuelo el Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 20 de enero de 1933.

En la primera corrida de la Feria de Maracay, el 18 de enero de 1935, actuaron los diestros españoles Manuel Jiménez "Chicuelo" y Vicente Barrera en compañía del matador de toros mexicano David Liceaga. Se lidiaron tres toros media casta de "La Providencia" y tres toros de pura casta de Don Graciliano Pérez Tabernero. "Chicuelo" destacó por su toreo de capa, fino y variado. Con la muleta ejecutó algunos pases de calidad y clase, siendo muy ovacionado en el cuarto toro, dando la vuelta al ruedo. Lo más vistoso y destacado de la corrida, fueron los quites con el capote realizados por "Chicuelo" y Barrera al cuarto toro de Graciliano Pérez Tabernero que permitió el lucimiento de ambos, hasta provocar el delirio del público que premió la belleza de sus quites lanzando prendas y sombreros al redondel.

De izquierda a derecha: Florencio Gómez Núñez, Vicente Barrera, Juan Vicente Gómez Núñez y Manuel Jiménez "Chicuelo" en la Maestranza de Maracay. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En la segunda corrida de la Feria, celebrada el sábado 19 de enero de 1935, actuaron los diestros Manuel Jiménez "Chicuelo", Eleazar Sananes "Rubito" y Vicente Barrera, enfrentándose a tres toros media casta de "La Providencia" y tres de pura casta de Don Antonio Pérez Tabernero. Esa corrida fue histórica y memorable, por lo que realizó "Chicuelo" aquella tarde, que hizo al público presente aplaudir con entusiasmo su extraordinaria faena que ha sido considerada como la más grandiosa realizada en ruedos venezolanos, al toro de la ganadería española de don Antonio Pérez Tabernero de nombre "Carpintero", marcado con el número 61.

Recordaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez: "En mi opinión, la faena más grande hecha en Venezuela fue la realizada por Manuel Jiménez "Chicuelo", en la Plaza de Toros Maestranza de Maracay el 19 de enero de 1935. El toro se llamaba "Carpintero", era el cuarto de la tarde, marcado con el número 61, de Don Antonio Pérez Tabernero. "Chicuelo" le cortó las dos orejas y el rabo, pero no fue sólo por cortar las orejas y estar muy bien, sino por el arte que le imprimió el torero sevillano a ese toro.

Manuel Jiménez "Chicuelo", ejecutando su clásica "chicuelina" durante la célebre actuación en la Maestranza Maracay, Venezuela, el 19 de enero de 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Esa misma tarde apoteósica en la Maestranza de Maracay, el diestro valenciano Vicente Barrera ejecutó también una memorable faena demostrando su arte, valor y entrega cortando las dos orejas y el rabo.

La tercera y última corrida fue celebrada el domingo, 20 de enero de 1935, participando los matadores Manuel Jiménez, "Chicuelo", Vicente Barrera y Juan Martín Caro, "Chiquito de la Audiencia".

Marcó un gran acontecimiento taurino esa corrida, resultando histórica, ya que por primera vez en Venezuela, se lidiaron en una misma corrida SEIS TOROS ESPAÑOLES DE PURA CASTA, tres toros de don Graciliano Pérez Tabernero, de Salamanca (Divisa: azul celeste, rosa y caña) y tres toros de Pura Casta de don Antonio Pérez, de San Fernando, Salamanca (Divisa: azul, encarnada y amarilla).

A la izquierda: Rafael Dupouy Gómez mostrando el libro "Chicuelo". El Arte de Inventar, escrito por don Diego Carrasco Fernández. A la derecha: Parte de la Bibliografía consultada de la obra en donde aparece el autor de este artículo como colaborador. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

CONTENIDO DE LA OBRA SOBRE "CHICUELO"

La magnífica obra inicia con la presentación de don Santiago de León y Domecq, Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y el Prólogo de don Rogelio Reyes Pérez, de la Fundación de Estudios Taurinos.

Los temas tratados por sus autores y correspondientes títulos, son los siguientes:

El año que nació "Chicuelo". (Autor: Diego Carrasco).

"Chicuelo", torero de Sevilla. (Autor: Manuel Jiménez Amador).

Manuel Jiménez "Chicuelo" y la formación de la escuela sevillana. (Autor: Andrés Luque Teruel).

"Chicuelo" y "Manolete". La herencia oculta. (Autor: José Morente).

Evocación de Manuel Jiménez "Chicuelo", un torero esencial en la historia del toreo. (Autor: Carlos Abella).

Las cuatro epifanías de la Chicuelina. Origen, historia y nuevas versiones del lance de "Chicuelo". (Autor: José Luis Ramón).

México descubre a "Chicuelo". (Autor: Eduardo Gómez Ibarra).

"Chicuelo" y Francia: la historia de un apasionado reconocimiento. (Autor: Jean Pierre Hedoin).

"Chicuelo" entre los toreros. (Autor: Manuel Escalona Franco).

Entrevista a Rafael Jiménez "Chicuelo". (Autores: Manuel Jiménez Amador, Diego Carrasco).

"Chicuelo", las sombras de un silencio. (Autor: Federico Arnás).

Relación de Carteles.

Listado de Figuras.

Índice Onomástico.

Fundación Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Fundación de Estudios Taurinos.

Editorial Universidad de Sevilla. España. 2023.

Como taurino recomiendo ampliamente el libro que enaltece, resalta y difunde la importancia de Manuel Jiménez "Chicuelo" como figura del toreo fundamental que marcó una época.

Reitero mi profundo agradecimiento a mi querido amigo don Eduardo Gómez Ibarra por valorar y tomar en cuenta mis artículos taurinos, brindándome el honor de poder participar colaborando en tan importante obra taurina.

Enhorabuena!!!
Rafael Dupouy Gómez.

Cuando las novilladas crean su propio (y aislado) mundo


'..Nunca hubo más inversión en novilladas que ahora, con el resultado de una trinchera insalvable entre su espacio y el de las corridas de toros..'

Cuando las novilladas crean su propio
 (y aislado) mundo

Editorial del viernes 20 de febrero de 2026
por Mundotoro

Dice El Mene, novillero líder del escalafón 2025, que no tiene ‘nada’. No tiene siquiera donde tomar la alternativa. Es un caso, cuando menos, paradójico. Un torero que el año pasado interesó al máximo, ganándose titulares en todo tipo de prensa, este año desapareció. No existe. En deducción, una de dos, o lo de El Mene era falso o tenemos un problema. En realidad, en cualquiera de los dos casos, tenemos un gran problema. Porque si era falso y lideró el escalafón, es, también, un problema. Mirando alrededor, resulta que no es un caso aislado. Hemos creado una especie de ecosistema cuyos límites en espacio y tiempo son muy breves. Los novilleros toman la alternativa para comenzar desde el cero más absoluto, de tal forma que se ha levantado un muro entre los dos escalafones.

De los 17 toreros que tomaron la alternativa el año pasado, apenas tres, salvo error, están anunciados en los carteles que se avanzan, que ya son bastantes: Zulueta, Aarón Palacio y Marco Pérez. El segundo, con una proyección real y sin duda alguna, y Zulueta, uno de esos toreros a los que se les ha cantado la ‘calidad’. El caso de Marco Pérez es la excepción que confirma la regla. De los 15 restantes no hay rastro. Nunca hubo más certámenes, ligas, liguillas, escuelas, ayudas ni subvenciones. Nunca hubo más inversión en novilladas que ahora, con el resultado de una trinchera insalvable entre su espacio y el de las corridas de toros. Con dos lecturas.

Mirando desde la frontera hacia los novilleros, quizá debamos reflexionar sobre si no vivimos en una especie de autoengaño que cubre las espaldas de la inoperancia de una estructura con todos sus aperos de labranza. La que hay ahora con todos los circuitos y demás producciones en todas las comunidades. Es decir, que si a la temporada de las corridas de toros, no le sirven los exitosos toreros de las novilladas, la inversión en esa estructura tiene sólo el sentido de producir novilladas. Para este año, la cosa pinta escasa en el traslado de 17 jóvenes de nueva alternativa hacia la temporada de las corridas de toros.

Tanto es así que el toreo de ferias echa mano de una especie de resucitar de toreros con años de alternativa, como David de Miranda o Fortes o, mucho más nuevo, Víctor Hernández, y antes con otros como Borja Jiménez, Emilio de Justo o incluso Juan Ortega. El toreo fluye de forma extraña. Hay una especie de congeladora de novilleros punteros al tomar la alternativa, a la espera de que, con suerte, les anuncien en Madrid y demuestren de forma incontestable que pueden ser. Es el caso de Víctor Hernández: la paciencia de 2025 y Las Ventas, le han abierto paso en esa puerta oculta en el muro que separa novilladas de corridas de toros.

Es como si, de repente, la cantera o la base del toreo hubiera creado su propio mundo, su original y aislado planeta, y el mundo de las corridas de toros fuera esa otra tierra tan prometida como inalcanzable. El toreo camina en dos relatos paralelos, vasos incomunicados que sólo por la constancia de algún apoderado que mantiene la fe, o la propia fe del propio torero olvidado, a veces, se comunican. Y se suelen comunicar con toreros distintos a cualquier escolástica. Toreros que aportan algo que no se aprende. Ni se enseña. Aportan un toreo no aprendido y, por tanto, no enseñado. Darle un pensamiento a esta realidad ni ocupa espacio ni necesita dinero.

Elites despreciables y despreciadas / por Hermann Tertsch


'..Por eso está VOX donde está, pese a ser objetivo y víctima de la mayor operación de acoso, derribo y destrucción en la historia reciente de España, lanzada conjuntamente y con masivos recursos por la mafia gubernamental, por el IBEX, el PP, el PSOEPodemosETA, los gobiernos regionales, los presupuestos de todos ellos y sus aliados en las corruptas estructuras de un Estado al servicio de esa casta.''

Elites despreciables y despreciadas

Hermann Tertsch
El PP, en su bastión ya con fisuras que es Madrid, cesa a su consejero Viciana y se le van tres diputados de Madrid en bloque, y desertan los amigos y se les levantan los pocholos. En el resto de España, cada cacique regional pepero dice lo uno y lo contrario, y al propio Feijoo no se le asoma ni una opinión propia que sea consistente tres días, no digamos ya alguna convicción. Y de votos, el PP sigue bajando respecto al 23J que hizo fracasar. Y ello pese al colapso del PSOE.

El PSOE, por su parte, es ya una banda criminal en estampida robando por donde puede, con sus violadores, sus ladrones y hampones, sus policías corruptos, sus chaperos contratados por sus viejos, sus saunas pestilentes de menores, sus presidiarios, sus proxenetas, sus socios narcos y amigos terroristas, sus imputados y sus insultos a sus propios muertos. Y de votos, en el abismo y acelerando.

Pero dicen los periodistas que donde hay crisis y un gran lío es en VOX, porque en VOX se echa a quien no cumple. Y esto pasa porque tiene un líder, tiene mando, convicciones, programa y objetivos para España. Y porque VOX tiene además autoridad de su dirección, estructuras sólidas y disciplina interna. Y tiene, y eso no lo perdonan, las defensas necesarias para resistir eficazmente a todas las agresiones y conspiraciones de los enemigos externos y a las simples majaderías de egos heridos.

Y eso funciona. Porque así funcionan los grandes partidos, empresas y organizaciones humanas con trascendencia histórica. Por eso está VOX donde está, pese a ser objetivo y víctima de la mayor operación de acoso, derribo y destrucción en la historia reciente de España, lanzada conjuntamente y con masivos recursos por la mafia gubernamental, por el IBEX, el PP, el PSOE, Podemos, ETA, los gobiernos regionales, los presupuestos de todos ellos y sus aliados en las corruptas estructuras de un Estado al servicio de esa casta. Han fracasado todos juntos y están aterrados.

Porque ahí está VOX —bajo el liderazgo de Abascal y su dirección— que sube en todo el territorio nacional, duplica resultados y reúne multitudes hasta en la España vaciada. Porque les dice la verdad a los españoles en todos los rincones de su geografía. VOX le pisa los talones al PSOE y pronto después será el PP el que sienta el aliento de VOX en su nuca.

Cuando se estudien estos tiempos dentro de unas décadas se entenderá por qué los periodistas compiten en la escala de reconocimiento social con los delincuentes y la mafia que los alimenta. Y por qué las elites de este sistema bipartidista, separatista y antinacional —que ha entrado en colapso multiorgánico— son despreciables y despreciadas, no pueden recuperar autoridad ninguna y son sólo parte sustancial del problema, no de la solución.

Carnes Tolendas / por Vicente Llorca


Miércoles de Ceniza airado. La lluvia que viene de Portugal de nuevo.

En el pueblo, Juan Pa, el mozo que ahora lleva la panadería de su madre, ya no va al Carnaval. Se me queda mirando, entre escéptico y enfadado, cuando le pregunto. Hay algo de lógico en su retiro, advierto.

Juan Pa se ha pasado una década acudiendo a todas las fiestas que había en la provincia. Conocían los salones de baile más escondidos y las barras más oscuras. Cerraban el bar de la plaza y alguna mañana se lo encontraron meditando sobre el tiempo en los soportales del Ayuntamiento. Hay algo necesario en su desdén ahora.

Y en que no haya ido a Ciudad Rodrigo este año. De pronto, recuerdo las calles repletas, los ruidosos peregrinos que vienen de todas partes –sobre todo, de Cuéllar, Medina o Sigüenza, ignoro por qué–, los vasos llenos, las charangas y las carreras en la muralla, frente a los toros, y entiendo a Juan Pa, su agnosticismo.

Yo tampoco he ido. Corría un viento gélido que venía de la Serra da Estrela, llovía todos los días, veía los coches y los remolques desfilando por la carretera y no tenía ningún deseo de alcanzarlos. Una tarde había estado en la tienta del Bolsín Taurino en la plaza del Conde Rodrigo. Llovía también y el público llevaba las viseras de paño y botas de agua que denotaban su procedencia de las fincas de alrededor. (Un novillero de un pueblo remoto de Portugal había lidiado con cierto gusto la vaca de Sánchez Arjona que le correspondía. Estaba flaco como una lezna. “A este muchacho no le dan de merendar” le comenté a Ángel, un picador a mi lado. “No deben” respondió éste, que sin embargo merienda todas las tardes).

La otra mañana nos comentaron en el bar de la muerte de un paisano, alcanzado por un toro en la Plaza Mayor la madrugada anterior. De pronto todo el teatro cesó, por un instante, y la fiesta retornó a su origen trágico. La muerte ronda detrás de los disfraces, aunque a veces lo olvidemos.

Entonces recordé el romance sombrío, plagado de augurios, del pueblo de Monleón. (Monleón, al pie de la sierra, con su oscura torre de piedra sobre los montes, tiene algo sombrío todavía). Los mozos del pueblo, en el cantar tradicional, se preparan para ir a la corrida. A Manuel Sánchez, el hijo de la viuda, le niegan el remudo. La viuda –veñuda en la copla– ya es una figura sombría, preñada de una marca ominosa. El toro también lo es: es una figura mestiza, criada en la cercanía de las casas, lejos del salvajismo de las sierras.

Muchachos, no vayáis al toro.

Mirad que el toro es muy malo.

Que la leche que mamó

Se la di yo por mi mano.

Un augurio de muerte ronda el romance. Y al hijo de la viuda, tal como ésta demanda, lo traen a casa de los siniestros del carro colgando

Tres pañuelos tengo dentro

Y con este que meto son cuatro

Todo el romance está lleno de negras señales. (De alguna manera lo están también los vaqueriles, las navas donde pasta el toro, la plaza donde lo encierran).

Manuel Sánchez llamó al toro

Nunca le hubiera llamado

Y éstas se cumplen, fatalmente.

A la puerta la veñuda

Arrecularon el carro;

Aquí tenéis vuestro hijo

Como lo habéis demandado.

La viuda agorera saldrá al cabo de nueve meses por los vaqueriles, preguntando por el toro.

A eso de los nueve meses

Salió su madre bramando,

Los vaqueriles arriba,

Los vaqueriles abajo

El toro ya está enterrado, culmina el cantar. Y surge de nuevo un signo inquietante en los nueve meses que han transcurrido antes de que la madre oscura recorra los campos, reclamando a la figura de su anterior maldición. Los estudiosos analizarán las figuras del romance: la viuda agorera; los ocho años del toro; el plazo de los nueve meses… A mí me gusta recordar las señales del canto tal como surgen, en su fatal aparición. (Sigo la edición del P. Dámaso Ledesma –Una nota del Cancionero señala que “fue recogido en el pueblo de Robliza a Ramón Reyes”. Hay otra versión, más reducida, de Ramón Menéndez Pidal. Federico García Lorca recogería la anotación musical del primero).

Las fiestas de los pueblos son un rito jubiloso, a veces. De la mocedad, el disfraz, la renovación de la siembra en ocasiones. Pero también una invocación a la mala suerte, que ronda detrás de la fiesta. Surge de pronto en estos carnavales, en la plaza del pueblo. Esa madrugada culmina la farsa.

2026

viernes, 20 de febrero de 2026

Venezuela: Mérida, ciudad taurina por siempre


'..No cabe duda, digan lo que digan, los adversarios, con sus rayados argumentos, la Fiesta Brava sigue viva, latente, así ha quedado reafirmado en Mérida, ciudad taurina por siempre, cuyos aficionados locales y procedentes de otras regiones del interior del país, dieron un respaldo sin precedentes al Carnaval Taurino..'

Venezuela: Mérida, ciudad taurina por siempre

Por Giovanni Cegarra – Venezuela
La Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia” de Mérida, capital del municipio Libertador del Estado homónimo, en la Región Los Andes, ha sido testigo fiel, una vez más, en el desarrollo del Carnaval Taurino de América en el marco de la LVª Feria del Sol, de la presencia activa y firme, de la afición taurina andina venezolana, fortaleciendo, consolidando, los pilares de nuestra Fiesta Brava, su bandera se mantiene izada por siempre.

No cabe duda, digan lo que digan, los adversarios, con sus rayados argumentos, la Fiesta Brava sigue viva, latente, así ha quedado reafirmado en Mérida, ciudad taurina por siempre, cuyos aficionados locales y procedentes de otras regiones del interior del país, dieron un respaldo sin precedentes al Carnaval Taurino, a pesar de la difícil coyuntura socio económica política, que agobia a todos por igual, pero que no impidió a los aficionados, asistir a las tres corridas de toros que montó la Empresa Fiesta Brava.

El Carnaval Taurino de América cierra puertas, con un saldo de once (11) orejas cercenadas, cuatro (4) simbólicas de dos (2) indultos, para un total de quince (15), correspondiéndole el trofeo de Triunfador Ferial del Sol, al español Emilio de Justo, en una cita taurina andina venezolana, que deja buen sabor con algunos ribetes, que ahora no viene al caso describir, porque la realidad es muy sencilla, nuestra Fiesta Brava sigue viva, hay que fomentarla más, unificar esfuerzos y voluntades para ello, recuperar las ferias taurinas que han desaparecido del Calendario Taurino Venezolano, engrandecerlo. Bien es cierto, que no es fácil pero tampoco difícil, querer es poder, lo demás es cuento y olé por siempre.

SÁLVESE QUIÉN PUEDA ¿Descarrila España? / por William Cárdenas


'..lo tenemos claro: mientras dure el sanchismo/PSOE un poco más en el Gobierno de este país, ¡la que va a descarrilar es España!. Y si ello llega a pasar, también tenemos claro quiénes son los responsables: Pedro Sánchez José Luis Rodríguez Zapatero, dos accidentes en la historia española..'

Todo comenzó con el atentado de los trenes de Atocha en el año 2004. En cualquier democracia del mundo se habrían suspendido las elecciones que se celebraron después, al menos hasta conocer a sus responsables, por ser evidente el propósito de los autores de influir en el resultado electoral. ¡Aquí no! Nos pudo la conmoción.

Le dimos paso a lo peor que ha podido sucederle a España en los últimos 50 años: la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al poder. A partir de entonces, todo cambió para mal. Desde reverdecer un discurso obsoleto y ya superado de las dos Españas, poniéndonos a mirar hacia atrás para levantar las costras de heridas guerra civilistas ya cicatrizadas; enemistarnos con gestos impropios con países tradicionalmente aliados, como no levantarse al paso de la bandera de los EE. UU.; hasta establecer un nuevo esquema de relaciones privilegiadas con la narcodictadura chavista.

Los beneficios económicos eran el gran atractivo y lo siguen siendo. El PSOE dio un giro inmoral a la izquierda para compartir —ellos desde el Gobierno español, con los Iglesias, Errejón y Monedero, que ya medraban por aquellos lados— en el expolio de los recursos de los venezolanos, logrando suculentas comisiones en la negociación de buques de Navantia para la Armada venezolana, por citar solo un ejemplo.

Entre tanto, en España comenzaban a abrirse tumbas para rescatar la Memoria Histórica con la que Zapatero embriagó de nuevo a la sociedad, sin atender las señales de alerta que desde Europa le advertían acerca de la necesidad de un rescate a la economía, que rechazó reiteradamente.

En estas estábamos, con Chávez y el «¿Por qué no te callas?» de SM Juan Carlos I, cuando en 2008 nos estalló frente a nuestras narices la crisis más grave que se ha vivido en los últimos 25 años. El «estallido de la burbuja inmobiliaria», con sus severas consecuencias de paro y recesión, que aún sufrimos.

Dos millones de personas se bajaron de las grúas que inundaban nuestras ciudades para abultar las listas del paro y convertirse en una pesada losa de la que aún hoy no nos hemos podido librar. Y lo que es peor: sorprendieron a un Gobierno miope e incapaz de buscar soluciones, pues le preocupaba más gestionarse apoyos en la izquierda con la amenaza que significó la aparición de los movimientos del 15M, germen de la irrupción podemita.

Hoy, cuando se habla de la crisis de la vivienda, no cuesta mucho entender dónde está la causa y el motivo de esta situación actual. La parálisis de la construcción condujo al déficit de viviendas que, 17 años después, nos agobia, pues al mismo tiempo que éstas dejaron de construirse, niños siguieron naciendo —como era lógico—, los jóvenes se fueron haciendo adultos y hoy, cuando quieren casarse e independizarse, no encuentran dónde vivir.

Como era de esperar, el balance que dejó aquel «Mr. Bean» de la política española no podía ser peor. Aquello se unió a la aparición de nuevas organizaciones políticas de izquierda, centro y derecha —Podemos, Ciudadanos y VOX—, con la consecuente fragmentación del arco parlamentario español, que recomendó, inteligentemente, la abdicación del rey Juan Carlos I y la llegada de Felipe VI.

El cóctel de las crisis económica, financiera y política estaba servido, con poco margen para la actuación del nuevo Gobierno de Mariano Rajoy, pese a sus denodados esfuerzos por reconducir la situación. Severos recortes, rescate europeo y reformas estructurales, y junto a ello, el desafío independentista catalán.

Así llegamos a mayo de 2018, cuando Pedro Sánchez —otro aventurero de la política española, aupado por la financiación proveniente de saunas y prostíbulos— presentó una moción de censura y desbancó a Rajoy de la jefatura del Gobierno.

A partir de entonces comenzamos a presenciar el ataque más furibundo que jamás habíamos visto contra las instituciones tradicionales de nuestra vida política. Pedro Sánchez no dudó en aliarse con independentistas, golpistas y los herederos de ETA para hacer estremecer los cimientos constitucionales del Estado español.

La estrategia ha pasado por la captación de los poderes públicos y el ataque a los principios que rigen la nación española desde 1978: la integridad de su territorio, el respeto al Estado de derecho y la igualdad entre españoles. De ello tenemos múltiples ejemplos, pero algunos de los más significativos son la inconstitucional ley de amnistía; la ruptura del equilibrio del pacto autonómico; la utilización de la Fiscalía General del Estado como arma política; y la expansión de la corrupción en los órganos públicos, en períodos de especial sensibilidad, cuando la pandemia del COVID hacía estragos entre los nuestros. No ha habido escrúpulos de ninguna especie.

Todo ello disfrazado con el discurso zapateril en su máxima expresión, ejemplificado en la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos y en enarbolar las banderas del feminismo más hipócrita, la lucha por el medio ambiente y las energías renovables, sin que se construyera una vivienda ni por equivocación.

Llama la atención que en la lucha feminista han ido de la mano de los podemitas más calificados, quienes al poco tiempo de pisar moqueta terminaron denunciados por sus propias compañeras por acoso o violación sexual. No se quedaron atrás los máximos líderes socialistas del Gobierno, de quienes no terminan de aparecer casos de corrupción en los que se tejen redes que pasan por la utilización de la prostitución como destino de los dineros de todos los españoles.

Los escándalos abrazan al círculo íntimo y familiar de Pedro Sánchez, quien busca en Donald Trump un escape para desviar la atención del inevitable derrumbe de su Gobierno, con su mujer, su hermano y más cercanos colaboradores esperando el banquillo, mientras gran parte de los españoles lucha frenéticamente por llegar a fin de mes.

Como colofón de esta trágica historia volvemos a los trenes. Sánchez no solo ha desdibujado la imagen de España en el exterior, también lo hace con sus empresas más emblemáticas. Renfe, otrora marca de exportación, hoy se derrumba entre hierros retorcidos que han causado muerte y dolor a los españoles, sin que Óscar Puente, el ministro de Transportes, pueda dar una explicación creíble. Todo le parece extraño.

A nosotros no, lo tenemos claro: mientras dure el sanchismo/PSOE un poco más en el Gobierno de este país, ¡la que va a descarrilar es España!. Y si ello llega a pasar, también tenemos claro quiénes son los responsables: Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, dos accidentes en la historia española.