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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 28 de mayo de 2013

DE “RATÓN” A “PITUFO” O DE MANOLETE A JOSÉ TOMÁS. / Por José María Sánchez Martínez-Rivero.


Las Ventas 1998

DE “RATÓN” A “PITUFO” O DE MANOLETE A JOSÉ TOMÁS.

Se cumplen en este año 2013 y, concretamente, hoy día 28 de mayo, martes, quince años del gran triunfo de José Tomás, en la Feria de San Isidro con el toro “Pitufo” de la ganadería de El Torreón, que lo catapultó a la cima del toreo. 

Este acontecimiento tiene un precedente con el triunfo de Manolete, en 1944, en la corrida de la Asociación de la Prensa de ese año ante el toro “Ratón” de la ganadería de Pinto Barreiro, sobrero, lidiado en sexto lugar. Es decir, se produjo el triunfo de José Tomás en una corrida de la Asociación de la Prensa, igualmente, y con el sexto toro; pero 54 años más tarde que el obtenido por Manuel Rodríguez en ese año 44.

El autor de este artículo, impresionado por lo visto en la plaza y por el toreo y triunfo de José Tomás comparó ambos: primero, transcribiendo la crónica de ABC de ese año 44 sobre el triunfo de Manolete y luego haciendo la paralela del triunfo de José Tomás. Hoy en mayo de 2013 sale a la luz al espacio infinito que representa Internet.

MANOLETE.

Madrid, 6 de julio de 1944, corrida de la Asociación de la Prensa. Seis toros de Alipio Pérez Tabernero Sanchón para El Estudiante, Belmonte y Manolete. Lleno rebosante. Sexto toro, flaco y feo. Acusa mansedumbre. Las protestas pidiendo que el toro fuera devuelto a los corrales son unánimes. El Presidente Sr. Cartier, saca el pañuelo verde. Creemos que en previsión de incidentes, y salta al ruedo un toro, sobrero, de Pinto Barreiro, bien presentado, de nombre “Ratón” que sale huyendo de los capotes. Manolete le sale al encuentro y le plasma una serie de formidables verónicas rematadas con media. Gran ovación. Otra media portentosa que hace que Manolete tenga que saludar montera en mano. Caen sombreros a la arena. Dos varas, pidiendo el cambio el cordobés. Quite con cuatro verónicas rematadas con media que hace que el público le ovacione. Par y medio. Manolete, brinda al respetable desde el centro de la plaza. Se le oye decir: “Fuera gente”. Queda solo en el ruedo. Un pase por alto muy quieto. Enseguida se echa la muleta a la mano izquierda. Seis pases naturales. Liga con el de pecho y empalma toda la faena en un mismo terreno. Ovación. La gente está en pié aclamando a Manolete. Caen sombreros a la arena. Unos pases por alto muy quieto. Tres naturales y, seguidamente, cuatro más, en perfecta ligazón. Vienen luego cuatro pases en redondo, en los que Manolete mira al público, en tanto que, con perfecto dominio, hace pasar y repasar al toro embebido en la muleta. (Entusiasmo y gritos de asombro; al ruedo caen muchas prendas de vestir). Manoletinas y pases cambiados y otro por delante, jugando suavemente con el toro. Desarme. Alejándose del toro muy toreramente. En el tendido uno se perfila y, despacio, recreándose en la suerte deja una estocada hasta la mano en todo lo alto del morrillo. Descabello a pulso.

Enorme ovación. El máximo premio presidencial, de acuerdo con el dictamen del público entusiasmado. Nadie piensa en abandonar la plaza, y solamente cuando Manolete da tres vueltas al ruedo, a hombros de un grupo de entusiastas y sale en triunfo por la puerta de Madrid, la gente empieza a abandonar la plaza, comentando la corrida. Peso de los toros, 410, 437, 470, 425, 448 y 456 kilogramos respectivamente.

ABC, 7 de julio de 1944.

JOSÉ TOMÁS.

Madrid, 28 de mayo de 1998, corrida de la Asociación de la Prensa. Seis toros de diferentes ganaderías, para Manuel Caballero, Vicente Barrera y José Tomás. Preside el Sr. Lamarca acertadísimo en su labor al mantener en el ruedo a un toro de triunfo cuya devolución pedía la mayoría de la plaza. Sexto de la ganadería de El Torreón, de nombre “Pitufo”, número 17, de 568 kilos, negro mulato, pisa el ruedo con alegría rematando en burladeros. José Tomás sale a su encuentro dándole una verónica a pies juntos extraordinaria. Otra verónica en el mismo sitio, una tercera saliéndose al centro del ruedo, una cuarta muy ceñida, al igual que la quinta y sexta. Otra más y remate con media de frente a pies juntos. Gran ovación.

Pica “El legionario”. José Tomás lo lleva muy toreramente al caballo dejándolo enfrentado con una tijerilla. Una vara empujando poco. Sale flojeando. Segunda vara sin apretar el picador. Cambio de tercio. Quite de Manuel Caballero. Brega, excepcionalmente, Luciano Núñez. Dos pares de banderillas. Cambio de tercio.

Brindis al público desde el centro de la plaza. Cuatro estatuarios sin mover las zapatillas; otro adelantando la pierna, pase del “desdén” y de pecho resultando desarmado. ¡Manolete, al final de su faena, también fue desarmado, igualdad de destino en el triunfo!

Tira del toro hacia fuera. En la plaza se oye el “run-run” de las grandes ocasiones. Silencio.

Cita y liga cuatro derechazos llenos de temple y majestuosidad rematados con el de pecho, alejándose muy toreramente del toro. Sigue con la mano diestra, en los medios, ejecutando cuatro pases ligados con el de pecho, dado muy despacio, como a cámara lenta. El público de pone en pié.

Mano izquierda, su fuerte, como la de Manolete, gran expectación.

Adelanta la pierna contraria; cita: dos naturales muy lentos llevando al del Torreón embebido en la muleta. Otro más, quedándose el toro en mitad de la suerte, aguantando el torero lo máximo posible; pasa el toro, el público respira; duró aquello demasiado. Dos naturales más y pase de pecho, sin espada. Se adorna al recogerla del ruedo. Gran ovación. Unanimidad total. “¡Como lo mate!”, se oía.

Toma la espada de matar y esculpe tres naturales soberbios ligados con el de pecho. Cuadra al toro. Entra recto y con verdad. Pinchazo en todo lo alto. ¡No importa! En lo alto se ovacionaban antes los pinchazos y aquí y ahora también! Gran estocada volcándose. El toro tarda en caer 13 segundos. Petición unánime de trofeos: dos orejas. Vuelta al ruedo triunfal acompañada de gran ovación con el público en pié. Salió a hombros por la Puerta Grande.

Cincuenta y cuatro años más tarde el recuerdo de Manolete volvió a Las Ventas, lo hizo posible José Tomás, torero completo, inteligente, impávido, seguro, aguantando lo inconcebible, pisando terrenos inverosímiles, muletero clásico de la mano izquierda, estoqueador extraordinario de valor sereno y consciente.

Peso de los toros: 529, 518, 535, 566, 563 y 568 kilogramos respectivamente.

En el decimoquinto aniversario, mayo de 2013.

José María Sánchez Martínez-Rivero.