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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 18 de mayo de 2013

UN HOMENAJE TAURINO A NUESTROS MAYORES / Por Antolín Castro


 Residencia Mial Salud de Torrelodones

"...Así surgió la idea, que se hizo realidad muy pronto. El maestro Juan Mora, de inmediato aceptó la invitación para dar una Clase Magistral en tan original ruedo. Torero por edad y concepto ideal para tal Clase. Por si fuera poco, era el torero que escribió la página más bella en Las Ventas de los años recientes y ahora que estábamos en San Isidro, y sin él en los carteles, una oportunidad para unos cuantos privilegiados de poder ver sus formas toreras....


UN HOMENAJE TAURINO A NUESTROS MAYORES 
Por Antolín Castro
España
16 de mayo, como aquél otro 16 de mayo pero de 1920. Algunos de los presentes en el homenaje de hoy, año 2013, ya habían nacido en aquella fecha. Hoy se cumplían 93 años de la trágica cogida y muerte de Joselito ‘El Gallo’ en Talavera de la Reina. No cabía mejor homenaje a quienes al menos fueron contemporáneos, durante un tiempo, de aquél torero que marcó el camino del siglo XX en el toreo. 

Ahora en el siglo XXI, en un lugar impensable, inusual e inédito, hemos hecho algo en su recuerdo, al tiempo que un poco de justicia para el conjunto de nuestros mayores. Nada les dije a ellos de la fecha, de la efemérides, no procedía; la muerte no se nombra en los patios de cuadrillas… ni en las residencias de ancianos.

Y les hicimos el homenaje que merecen nuestros mayores. Si ya no van a las plazas de toros, les llevamos el toreo a su hogar. Ellos fueron quieren trasladaron la afición a sus hijos y nietos, ellos nos legaron, nos dejaron en herencia lo que hoy mantenemos de nuestra Fiesta. Les debemos, cuando menos esa gratitud. Sin los eslabones de esa cadena no hubiéramos sido aficionados nosotros.

Además, y por si fuera poco lo dicho, con sus dineros, con la compra de localidades cuando acudían a las plazas, ayudaron a sostener el espectáculo. Muchos de los toreros que gozan de fincas, coches y otros placeres se lo deben directamente a su esfuerzo por mantener la fiesta que amaban. De ahí que mi pensamiento fuera el que pudieran devolverles algo, siquiera un día de toreo y en la comodidad de la que es ahora su casa.

Así surgió la idea, que se hizo realidad muy pronto. El maestro Juan Mora, de inmediato aceptó la invitación para dar una Clase Magistral en tan original ruedo. Torero por edad y concepto ideal para tal Clase. Por si fuera poco, era el torero que escribió la página más bella en Las Ventas de los años recientes y ahora que estábamos en San Isidro, y sin él en los carteles, una oportunidad para unos cuantos privilegiados de poder ver sus formas toreras.

Al maestro le acompañaron en esta mañana maravillosa, el matador de toros Enrique Martínez ‘Chapurra’, con poca fortuna en los despachos, pero sobresaliente de lujo en tantísimas tardes. La oportunidad se la dimos también a una joven promesa, el novillero Pablo Atienza, enseñado, y de qué manera, en la escuela por el maestro Sánchez Puerto. Con este cartel no podía fallar nada y nada falló.

Pablo mostró a tan especiales espectadores, una a una, todas las suertes posibles con el capote, para que Enrique después nos mostrara todos los pases posibles con la muleta en la mano. Todo fue celebrado con olés y ovaciones por tan especiales aficionados.

Tras de ello y la proyección de unas imágenes de Juan Mora, llegó el momento más emotivo y esperado. Ni siquiera sabían que tras ver sus imágenes toreando en Las Ventas, aparecería de paisano para torear para ellos en directo, la magia -el toreo es eso, magia- lo permitió. Una ovación acompañó la entrada, el paseíllo, del torero. Unas breves palabras de presentación y al toro. Obligado es mencionar a José Merchán, aficionado práctico, que le hizo un ‘toro’ de bandera.

Juan nos deleitó con el capote como solo él sabe hacerlo y tras el brindis emotivo a la concurrencia, forjó una faena digna de cualquier plaza de primera. Y no fue una faena cualquiera, estuvo llena de torería y sentimiento, hasta el punto de despojarse de la chaqueta para sentir más de cerca su propia esencia torera. A su manera, tras la salida de un pase de pecho, montó la espada y cerró la faena como en él es habitual, sin pérdidas de tiempo.

Para cuando Juan Mora cogió los trastos ya estaban allí las cámaras de Canal Plus, quienes darán cuenta a su audiencia del reportaje grabado, de lo muy especial del mismo. Tan especial que conjugó lo taurino y lo humano.

A mi me cupo el honor de organizar, dirigir y amenizar las clases de la mañana, todo el extraordinario evento. Qué menos hacer por quienes nos lo dieron todo a nosotros y hubo momentos, lo confieso, en que se nublaba la vista. Cuando el mercantilismo inunda la fiesta, fuimos capaces de despojarlo de él para vivir solamente su propia belleza e intensidad.

Como nota adicional, podemos decir que las asistencias sanitarias no necesitaron intervenir en los abarrotados tendidos durante la hora y media de espectáculo. En ese tiempo nada les dolió a nuestros queridos mayores.

Vaya nuestro agradecimiento, finalmente, a la Residencia Mial Salud de Torrelodones, con su dirección al frente y a todo su personal, por el interés mostrado y las facilidades que nos han prestado para la realización del acto y la elaboración del presente reportaje, muchas de cuyas fotografías fueron hechas por su gente.
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