la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 22 de mayo de 2013

San Isidro: IBA DE SUSTOS / Por Antolín Castro


David Mora / Foto La Loma

IBA DE SUSTOS

Antolín Castro
España
S.I. La tarde de hoy no iba de agua como tantas otras, la de hoy iba de sustos. Pero no uno ni dos, ni tres… ya les contaré.

De nuevo el paseíllo se abrió con matadores de toros, toreros respetados en Madrid por distintas razones y tiempos, y con suficiente experiencia, creíamos, para aprovechar cualquier ocasión que les presentara la ganadería anunciada, Pedraza de Yeltes, que debutaba con toros en Las Ventas.

Como decíamos no hubo lluvia, lucía el sol aunque ahora le costará calentar, pero la tarde tenía esa luz especial que solo puede proporcionar el astro rey. También el toro es el rey y si la bravura es lo que más gusta que resplandezca, la casta puede perfectamente ser el mínimo a exigir. Esa casta, ya sean bravos o mansos, nos permitirá ver las aptitudes de los toreros, incluso su actitud al enfrentarse a ellos.

Y la tarde la ganaron los mansos encastados de Pedraza de Yeltes. Proporcionaron la emoción que ha venido faltando días atrás y eso nos reconcilió con el mínimo que este espectáculo debe ofrecer. Extranjeros a mi lado no se fueron hasta el 5º, todo un record cuando suelen irse en el 2º o 3º. Y es que no es lo mismo el aburrimiento que vivir en permanente tensión debido a los sustos que un toro puede proporcionar aunque sea en arrebato de manso. Estos visitantes no se irán pensando que unos señores se ponen bonito delante de un animal domesticado. Hoy no.

Ya pudieron ver como en el primero de la tarde, en un quite por chicuelinas, Eduardo Gallo se llevó un volteretón de los que hacen época. El propio Gallo después, en el toro primero de su lote, sufrió otro buen susto en una caída peligrosa del toro que faltó poco para que se le cayera encima. Es éste un peligro con los toros muy flojos o inválidos, que te pueden partir una pierna si te caen encima, pero muchas veces no son devueltos para ahorrar. Si le cuesta la pierna a un torero díganme el ahorro.

Los sustos no nos iban a dejar nada más que cuando nos fuimos a la calle tras arrastrarse el sexto. Veamos:

-Perseguido y arrollado fue Pablo Ciprés en el cuarto
-Cogido a la salida del caballo José Luis Barrero
-El Puchi en el sexto fue trastabillado en banderillas
-Víctor Manuel Martínez perseguido y al callejón mientras Mora le hacía el quite a cuerpo limpio y tenía que tomar el olivo también
-Durante la faena los sustos se los llevó el propio Mora, a quien levantó los pies del suelo el sexto
-El propio Mora ya había sido perseguido en un quite al segundo, teniendo que tirar el capote y correr
-Varios banderilleros se vieron obligados a tomar el olivo
-A Uceda Leal no le levantaron los pies del suelo, sus precauciones tomó, pero sufrió achuchones para descabellar y el susto gordo lo tuvo cuando le faltaron segundos para los tres avisos
-Por si fueran pocos sustos, el quinto de la tarde se estrelló, en su acometida inicial, contra las tablas y quedó descordado e inutilizado
-Otro susto diferente se lo llevaron los del siete y otros aficionados cuando vieron que David Mora se daba una vuelta al ruedo a pesar de las protestas.

Puede que se me hayan olvidado más sustos, pero con los descritos hay bastante para que los lectores puedan saber que hoy no se aburrió nadie. Eso sí, toreo nada o casi nada. Uceda en la peor tarde que le hayamos visto, descolocado, apático, medroso y hasta mal matador, esto último increíble si nos lo cuentan antes de verlo.

Eduardo Gallo ha desperdiciado el día, devolviendo parte del crédito que se le había concedido en citas previas. No se ha acoplado con su lote, el mejor sin duda, con demasiados enganchones. Lo mejor fueron las chicuelinas al primero, antes de la tremenda voltereta. ¿Aturdido? El caso es que le ha ido la tarde.

David Mora dio una vuelta al ruedo, ya hemos comentado que no gozando de unanimidad, por un trasteo más animoso que macizo. Su toreo sigue pecando de mucha afectación y muy próximo a los toreros que gustan de descargar la suerte. No es el David Mora que aspiraba a colocarse. 

La tarde iba de sustos pero no de toreo. Por eso solo se hizo entretenida. Ya hemos ganado algo.

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