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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 1 de agosto de 2017

Rafael Serna “El toreo, más que poca memoria tiene poca paciencia”



Rafael Serna “El toreo, más que poca memoria tiene poca paciencia”.

POR JAIME · 31 JULIO, 2017
Gracias a las retransmisiones desde México de Televisa algunos pudimos descubrir a un novillero español de enorme talento. Cuajar el ralentí del toro mexicano está en manos de privilegiados y Rafael Serna es uno de ellos. En España siguió acrecentando la ilusión hasta que una inoportuna cornada ralentizó algo que es inevitable, su llegada con fuerza al mundo del toro.


--Torero, ¿tiene poca memoria el toreo?

Más que poca memoria, el toreo tiene poca paciencia.

--Y el torero, ¿tiene demasiada memoria?

Para lo bueno, lo malo se olvida pronto.

--Tu carrera apuntaba alto, esa cornada ha supuesto un duro parón, ¿cómo superarlo?

Esfuerzo, sacrificio y tiempo. De un percance no te puedes recuperar de la noche a la mañana.

--¿Cómo fueron las sensaciones de la vuelta?

Volver, en plena temporada, tras un percance tan fuerte no es fácil. Hubo tardes en las que sufrí el no estar el cien por cien, aceleré mucho la reaparición pero lo necesitaba interiormente. Hubo días en los que sí disfruté y lo bueno fue que, a medida que avancé me volví a encontrar bien.

¿El público se cansa demasiado pronto y no espera?

No sé qué decirte. En el toreo no hay excusas, te juzgan muy rápido. Lo normal en las tardes relevantes es que no pase nada como en Sevilla y Madrid, me he quedado un poco parado. El toreo está así.

--El aficionado no te ha olvidado

No, noto el calor de la afición. Noto mucha exigencia, eso es bueno. Pasó la cornada, estoy a puertas de la alternativa y todo hace que tengas una exigencia mayor.

¿Es muy dura Sevilla con los suyos?

No, espera, sabe esperar y acoge a los toreros de aquí. Es una afición que mantiene viva la ilusión.

--El año pasado, junto a Pablo Aguado, llevaste el peso de los más jóvenes, ¿pesa esa responsabilidad?

No, las cosas muchas veces no salen como quieres que salgan. La gente no debe olvidar que somos novilleros y estamos aprendiendo.
Lo ideal sería llegar a Madrid, Valencia y Sevilla y salir a hombros pero la realidad marca que, lo normal, es que no pase nada. Lo raro en esas plazas es cortar tres orejas. Tenemos que tener actitud de novilleros, arrear y suplir las carencias con ganas. Todos los toreros tenemos un corte diferente. Ese espíritu más de entrega y de querer demostrar las ganas sale más natural a unos y a otros les cuesta más, basan su toreo en el toreo puro y con clase.

--¿Qué supone para ti torear en Villaseca?

Es una tarde interesante. Una apuesta fuerte con la ganadería, La Quinta, que me gusta mucho. De todos los certámenes es el que más relevancia está teniendo para los años siguientes. Tienes un plus de más para el año siguiente si lo haces bien allí.

--Tomas la alternativa en septiembre, final de temporada, ¿es una fecha ideal?

En mi caso, sí. Tras ella tengo una temporada americana planteada que empieza en octubre. Voy a adquirir una continuidad toreando corridas sin cortar la temporada.

--¿Tiene más paciencia México?

He entrado muy bien y en España también. Para mí este año, estadísticamente, no ha sido bueno al torear poco (3 y 1 de ellas en Madrid). Yo ahora estoy tranquilo porque cuando me embista no se me va a escapar. Cuando me ayude lo voy a aprovechar. Estoy técnicamente y artísticamente como yo quiero.

Es evidente que Madrid te da sitio para la temporada cuando las cosas salen, a mí me pasó el año pasado, y no cuando no salen como a mí me ha pasado este año. En México he tenido continuidad y he respondido bien en plazas importantes como Df y Guadalajara. El trabajo, con la empresa que me apodera (Casa Toreros) está dando sus frutos.

--Para terminar, este parón, ¿te está haciendo madurar como torero?

Sí, te alimenta las ganas e ilusión. Entrenas más y te esfuerzas más. Lo tengo muy claro, tengo la cabeza despejada. Siempre he sido el mismo, cuando salí por la puerta del Príncipe en Sevilla, cuando la cornada, siempre el mismo. No estoy peor de nada, tengo mi estilo, gustará más o menos, soy así. La faena de Espartinas si sale en Madrid hablaríamos de otra cosa o si me colabora un novillo. Soy capaz y sé lo que tengo que hacer. La madurez es un grado.