'..Si faltaban alicientes para acudir, el cartel también anima a acercarse a Segovia. En él figura, encabezándolo, Diego Urdiales, el torero que más y mejor sabor de boca ha dejado en el San Isidro pasado..'
Camino de Segovia
Antolín Castro
Ir a Segovia siempre es un buen plan, en cualquier día y por distintos motivos. En esta ocasión lo es mucho más.
El próximo domingo día 28 será un día muy especial. Por primera vez está programada una corrida de toros por ‘Espectáculos Marisma’, la empresa que dirige quien fuera matador de toros segoviano, Rafael Ayuso.
Rafael Ayuso será, a partir de ahora, el empresario que le de vida a una plaza bicentenaria como la de Segovia. Su carrera empresarial está jalonada por apuestas sobre plazas cerradas y olvidadas durante muchos años, a las que ha sabido poner en el mapa taurino, logrando el éxito en cuantas ha puesto su mano. Móstoles, Valdemoro, Medina del Campo, San Martín de Valdeiglesias… son algunas de ellas.
Pero Segovia es un caso mucho más especial. No solo por ser una plaza de segunda categoría, lo que supone un escalón más, sino que también por ser la tierra que le vio nacer al empresario. Todos los pasos que ha dado en su carrera tienen la provincia de Segovia como referencia. En la población segoviana de Ortigosa del Monte mató su primer becerro, fue alumno en la escuela de El Espinar cuando la dirigía el maestro Sánchez Puerto, y en dicha plaza tomó la alternativa en 2008 de la mano de Luis F. Esplá, testigo L.M. Encabo y con toros de Adolfo Martín. Aquella tarde salió en hombros tras cortar las dos orejas a uno de sus toros.

Rafael Ayuso en su ganadería
En todo ese tiempo pude conocerle. Primero en la escuela que visité con cierta frecuencia y después siendo testigo de su alternativa. Posteriormente, dejó capote y muleta y emprendió su camino en otras tareas, pero siempre junto al toro y la fiesta brava. Hoy es empresario, ganadero y apoderado.
Mi vinculación con esta tierra me anima a estar presente el domingo y ver de primera mano el debut en su casa, uno de sus sueños cumplidos. Su esfuerzo y capacidad se merecían este salto, que, sin lugar a duda, no será el último.
Si faltaban alicientes para acudir, el cartel también anima a acercarse a Segovia. En él figura, encabezándolo, Diego Urdiales, el torero que más y mejor sabor de boca ha dejado en el San Isidro pasado.
El riojano, no sabemos qué alcance tendrá rentabilizar el éxito madrileño, ciegos como son los empresarios y con casi todas las ferias cerradas, por eso hay que acudir a verle en cuanto lo anuncian. Todos los días no tenemos ocasión para poder verle.
Ayuso, a la hora de confeccionar el cartel, durante el desarrollo de la feria isidril, tuvo a bien en contratar a los tres que, hasta el momento de anunciarlo, habían traspasado la puerta grande. Alejandro Talavante y Fernando Adrián completan el cartel con toros de Sancho Dávila.
Segovia, al margen de ser también una atracción turística y gastronómica de primer orden, es el lugar ideal para el encuentro de los buenos aficionados en este último domingo de junio. Si se quiere volver a ver a Urdiales, la actuación más maciza vista en San Isidro, se convierte, a menos de una hora de Madrid, en una oportunidad a no desaprovechar.
Suerte para Ayuso en este su gran día en su tierra, extensible a los espadas y a cuantos aficionados se den cita en su bicentenaria plaza.






