la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 4 de diciembre de 2025

Estamos en diciembre / por Antolín Castro

Borja Jiménez ya ejerce de figura

'..Falta bastante para que empiece la temporada en España y Francia, ahora es el momento de la América taurina, y aquí nadie descansa, como si no hubiera tiempo para programar lo que ha de ser la temporada 2026..'

Estamos en diciembre

Antolín Castro
Opinión y Toros / 04 Diciembre 2025
A punto de terminar el año, estamos en su último mes, y ya nos van contando carteles y ferias.

Falta bastante para que empiece la temporada en España y Francia, ahora es el momento de la América taurina, y aquí nadie descansa, como si no hubiera tiempo para programar lo que ha de ser la temporada 2026.

No es de extrañar, aplicando el dicho popular de que ‘el que no corre vuela’, parece que en breve nos anunciarán los carteles de toda la temporada. Comprobado está que este sistema penaliza después a los que van triunfando y no tienen hueco en las ferias venideras. Solo beneficia a quien tiene todo atado desde mucho antes, aunque sea un penar su paso por los ruedos, nadie le quitará decenas de oportunidades para rehacerse.

De ese modo, una figura, haga lo que haga, torea, aunque vaya cuesta abajo su rendimiento, mientras David de Miranda, único en salir por la Puerta del Príncipe de Sevilla en su feria de abril, tuvo que esperar a final de año para ocupar algunas sustituciones, propiciadas por la baja de Morante. A otro, Diego Urdiales, no le sirvió de nada el ‘pelotazo’ que pegó en Bilbao.

El sistema, como se ve, adolece de la flexibilidad necesaria para potenciar lo que de bueno vayan haciendo los diestros, mientras favorece a los que lo tiene todo muy bien amarrado. Razones tendrán todos para hacerlo de esa manera, pero desde el punto de vista del aficionado no deja de ser un fraude a los méritos de cada cual.

Si el Real Madrid o el Barcelona, en el fútbol, obtuvieron el título de campeón la temporada anterior, ello no les garantiza que así sea en lo sucesivo. Por lo que su juego puede ser superior o mediocre en la temporada siguiente, y los que lo hacen mejor gozan del beneficio de situarse arriba en el campeonato, escalando las posiciones correspondientes.

Nada de esto sucede en el escalafón taurino, ignorando qué se baraja para adelantarnos que la corrida ‘In Memoriam’, a celebrarse después de San Isidro, a mediados de junio, la toreará en solitario Borja Jiménez. ¿A estas alturas ha habido alguien que haya pedido esa actuación en solitario?

Para el torero sevillano, garantizarse cuantos más contratos se supone que le favorece, también tiene ya dos tardes de tres en Azpeitia a finales de julio, además de un mano a mano en Valencia, pero no sabemos cómo será su 2026 como para que esas contrataciones sean un acierto en base al momento que atraviese en esas fechas. El único acierto real que se pone de manifiesto es que va a hacer caja.

Borja es un recién llegado a estos privilegios, pero así llevamos decenas de años, viendo como las figuras se acomodan a ese sistema de garantizarles un amplio número de corridas, sin que se las tengan que ganar con sus actuaciones diarias en los ruedos. A los que después se lo ganan no les quedan huecos para rentabilizar sus triunfos. Se pierde, por tanto, la competitividad efectiva y necesaria de cara a los aficionados.

Hughes. Athletic, 0; Real Madrid, 3. ¿Podrá usted mirar a los ojos a este Madrid?


'..Fue la mejor primera parte de la temporada. Y al volver se vio que ese equipo, ese once, está para el rocanrol, efectivamente, como el mismo Xabi Alonso dijo. A otro ritmo no lo hará bien. Ha de jugar así. Es once de noches grandes, para la máxima intensidad y tiene que ser así administrado, cosa que confirmaron las lesiones de Trent Camavinga..'

Hughes
Pura Golosina Deportiva

Al 11 del Madrid no le faltaba nada. Un Vitinha, vale, pero nada más. De Courtois a Mbappé, once futbolistas poderosos. El Madrid era más alto, más fuerte y parecía nuevo. A ello contribuía la vuelta de Rudiger, que es como jugar con rueda de tractor, la presencia de Trent y el producto de las decisiones de los últimos días aciagos: una media con Camavinga junto a Tchouaméni y Bellingham por delante.

Debería ser el once del Madrid, dejando a Güler de número doce, como el mejor Guti, alguien para entrar en el doble pivote o la mediapunta y para darle al Madrid otra tonalidad en las segundas partes.

No es que fuera una novedad todo eso, pero venía revestido de propósito. El Madrid salió con viveza en el toque, conjunción en las líneas y compromiso defensivo sellado en el papel timbrado del 4-4-2.

Era un Madrid apiñado y unificado y ya muy pronto tuvo ocasiones de Vini y Mbappé que detuvo Unai Simón. Aún respiraba tenso el portero cuando llegó el 0-1, un golazo consistente en un largo pase de Trent, control total de Mbappé, un regate, dos regates, los pasos yendo salvajes al área y trallazo. Toda la acción iba sumando, como una cadena de valor perfecta, y ya el inicio era altísimo, porque el pase de Trent era una maravilla que sonaba a Beckham más fino, de balón más liviano... ¿cómo no se va a lesionar Trent, si para dar esos pases su cuerpo tiene que asumir una tensión imposible? Para que la pelota le vaya exacta como una paloma mensajera su cuerpo se somete a todo tipo de violencias internas que él oculta bajo la silueta del centrador, quizás la más estética del fútbol.

El Madrid nadó en espacios, repitió ocasiones y demostró formas solventes de sacar la pelota; los centrales se abrían como para un parto, Camavinga tomaba la responsabilidad y Tchouaméni se escalonaba por delante. Se superaban las líneas como si fueran biombitos de papel y ya son dos salidas, Grecia y Bilbao, en las que el Madrid evoluciona y hasta muta con espacios. Un poco de espacio, solo un poco, y ¡chas! multiplica al Madrid, que puede conectar con el contragolpe, con esa naturaleza que ha aprendido a amar, a hacer suya, que le ayuda a llevar la púrpura, la carga de ser el Madrid.

El juego se basaba mucho en balones largos a Vinicius, el equipo tomaba la forma de una cometa que el viento empujara hacia la izquierda.

Vini y Mbappé permutaban, compartían más allá del entendimiento. Acabarán siendo bros.

Lo más extraordinario era que Camavinga jugaba a un toque. Sentíamos su esfuerzo de concentración y lo sosteníamos desde casa. Descubrimos que la mejor forma de ver al Madrid es meterse en Camavinga y acompañarle psicológicamente. No sólo está ahí la clave del Madrid, es que el partido gana en interés. Es el infinity antes del infinity.

El equipo estaba compacto, Alonso hacía su gesto de juntarlos, como comprimiendo al equipo en un abrazo. Se vio la tensión psicológica del míster, se notó que proyectaba en el campo y que encontraba una respuesta. Tuvo que sentir Alonso (se lo estará contando ahora a su mujer por teléfono) que el equipo le seguía, como al director le sigue la orquesta o a Bolaños los tertulianos.

Vimos la belleza de la voluntad futbolística, de la unidad, del fascismo táctico; la conjunción de un todo, y el equipo no se partió ni un instante.

Eran especialmente coordinados los movimientos por la banda izquierda. Todos andaban en apogeo asociativo: Vini y Mbappé, los dos con Carreras y Carreras con Bellingham cuando por allí caía.

Todas estas bondades no evitaron la participación de Courtois, con dos paradones a tiros que llegaron por donde Valverde, el jugador menos entonado de la noche.

A eso de la media hora se podía temer una caída de tensión, se perdieron algunos balones, se notó un pico de cansancio y también se echó de menos el jugador amasador, conservador, flotante, que la tiene por tener y de ese conato de galbana el Madrid se sacó con un largo pase de Militao a Vinicius, que rompía al rival y servía para que el equipo entero se fuera tras él, y, sobre todo, con el protagonismo de Jude Bellingham que cortó, robó, elaboró, distribuyó y asumió una responsabilidad en el centro del campo; cuando unos minutos después llegó el 0-2, una larga jugada del Madrid, un gol de todos, coral, coral Bistuer por fin, el que más lo celebró fue él porque en el gol buscó, distribuyó, luego centró Trent, peinó Mbappé y remató Camavinga.

Bellingham hizo un gran partido y nos ofreció una invitación a entenderlo mejor. Dos o tres más así y pronto se rumoreará que se pasa las tardes en casa tomando brócolis bajo infrarrojos.

Fue la mejor primera parte de la temporada. Y al volver se vio que ese equipo, ese once, está para el rocanrol, efectivamente, como el mismo Xabi Alonso dijo. A otro ritmo no lo hará bien. Ha de jugar así. Es once de noches grandes, para la máxima intensidad y tiene que ser así administrado, cosa que confirmaron las lesiones de Trent y Camavinga.

El Madrid sacó la pelota de un modo estudiado. Se vio una salida trabajada. Y la mano del entrenador, por ejemplo, en lo bien que Vinicius supo detenerse, parar, no irse a lo loco contra el mundo.

A la altura del minuto 50 llegó el ay: una pérdida, la primera quizás de Camavinga, la lesión de Trent, un principio de trifulca... ¿se desconectaría el Madrid?

Cuando se podía temer, Mbappé marcó el 0-3 de tiro de fuera del área, quizás con colaboración de Unai Simón.

Ya era momento para ir cambiando. Camavinga, por no soltarla a tiempo, fue golpeado en un tobillo y se volvió a lesionar. Debe pasar la pelota antes por su propia salud. Su propia fragilidad le invita a la ligereza, a la síntesis. Yo veo por ahí el refinamiento posible de Camavinga. Si la suelta a tiempo, Camavinga durará y el Madrid jugará bien.

También en los cambios se sintió que las cosas pueden encajar. Güler entró por Camavinga, y se movió con soltura; después entraron a la vez Gonzalo, Rodrygo y Brahim a reanimar el ataque. Percibimos la frescura que podrían traer.

Rodrygo hizo una jugada estupenda para Brahim. No salió, pero en una de estas saldrá y Rodrygo se quitará ese aire de japonés avergonzado a punto del seppuku que lleva encima. No queda tanto y entonces, el Madrid tendrá otra riqueza más que habíamos olvidado.

Cuando nos reencontremos con el equipo, ¿podremos todos mirarlo a la cara? (Espacio cortesía de este pequeño blog para el examen interior). El Madrid, salvo un Vitinha, tiene de todo.


¡Tuvo mala suerte con la espada! / por Rafael Comino Delgado

Sevilla, abril de 1959. Rafael Ortega en la estocada al toro «Trabuco», de Miura, lidiado en la cuarta corrida de la Feria de Abril.

'..No se trata de mala suerte, se trata de tirarse a matar con total entrega y verdad o de tirase a probar suerte, a ver si hay suerte y lo mato..'

¡Tuvo mala suerte con la espada!

Rafael Comino Delgado
Los profesionales del toreo y los aficionados, cuando un determinado torero hizo una buena faena con capote y muleta, pero perdió el triunfo porque a la hora de matar estuvo mal, solemos decir que, “tuvo mala suerte con la espada”, expresión que me parece poco acertada, porque la espada, generalmente se usa bien, regular o mal, pero en la inmensa mayoría de los casos, cuando no se acierta es por su mal uso, no por mala suerte. Se puede tener mala suerte con el lote que le toque a un torero, porque sean toros o novillos con muy pocas posibilidades de lograr faena brillante, porque durante la lidia haga mucho viento y no permita hacer el toreo bueno, etc., pero con la espada puede haber mala suerte en muy pocas ocasiones, por ejemplo, que al tirase a matar el toro pierda las manos, que la espada tropiece en el arpón de una banderilla, que sea el torero el que resbale al tirase a realizar la suerte, pero eso pasa en muy pocas ocasiones. 

Si el torero hace bien las cosas, se tira de verdad a matar, con sinceridad, con entrega, sin salirse de la suerte, lo normal, lo que ocurre en el 85-90% de los casos es que la estocada esté en su sitio, y mate al toro, pero si mira a los pitones y no al hoyo de las agujas, se sale de la suerte, y estira la mano intentando cazar al toro, casi con toda seguridad, lo normal es que no lo mate, sino que pinche o deje una estocada muy defectuosa, por caída, a uno u otro lado, atravesada, delantera o trasera, muy tendida o muy perpendicular, en definitiva que no mate al toro. No se trata, pues, de buena o mala suerte, la realidad es que lo que se hace bien resulta bien, correcto, y lo que se hace mal suele resultar mal, incorrecto. Aquí no hay suerte que valga, decir, “tuvo mala suerte” es una falacia, lo que se debe decir es que, “estuvo mal con la espada”, decir otra cosa es engañarse a sí mismo, engañar a la gente y engañar al torero. 

La estocada es parte importante de la faena, y al igual que el torero debe tratar de torear con capote y muleta todo lo mejor que pueda de acuerdo con las condiciones del toro, a la hora de matar también debe hacerlo lo mejor que pueda, por eso hay toreros que usan muy bien la espada, hacen muy bien la suerte de matar, y fallan muy pocas veces, y otros la hacen peor, y fallan con frecuencia. No se trata de mala suerte, se trata de tirarse a matar con total entrega y verdad o de tirase a probar suerte, a ver si hay suerte y lo mato. Esto es muy frecuente, especialmente cuando no se ha logrado previamente una faena, con capote y muleta, brillante, y el torero sabe que, aunque lo mate muy bien no cortará orejas, si bien hubo un tiempo en que se decía y hacía, que una buena estocada valía, por si sola, una oreja. Hoy eso se ha perdido, aunque cada vez, creo yo, se le está dando más importancia a la estocad y a hacer bien la suerte de matar. Creo que en plazas de segunda y, sobre todo, de primera, el presidente nunca debería conceder dos orejas de un toro a una buena o muy buena faena finalizada con una estocada muy defectuosa.

Pena del Estado / por HUGHES


'..Una pena teñida de amargura por el daño, lo irreversible y la perfidia. Es una sensación cívico-política sin igual. Se aparta la mirada para no sufrir. La sensación de destrozo y entrega del Estado es distinta y extrañamente no menos intensa que la del abandono de lo nacional y quizás por ahí se intuye que es el Estado el que crea su nación..'

Pena del Estado

HUGHES
En las últimas horas, PP y PSOE se disputan el favor de Junts. Unos para la moción de censura que no presentarán, pues han reducido la política a la forma de minué de cloacas que ellos llaman antisanchismo y que no se diferencia mucho del rajoyismo (en realidad, entre el antizapaterismo, el rayojismo y el antisanchismo llevan treinta años de poco o muy poco); y otros para no perder su favor parlamentario, expresado en esa arisca portavoz de Junts que en la oreja se pone el «pinganillu». Sánchez tomará tarde o temprano la vía del reconocimiento de la identidad catalana, y cuando suceda ¿podrá la gente ir a Ferraz a quejarse o considerará Ayuso que eso es «violencia»?

Se ha hablado poco (pero ¿quién lo va a hacer?) de esas palabras que colocan a la presidenta ya sin mohín ni disimulo en el losantismo. Huelga hablar del liberalismo pudiendo hablar de los liberales y, sobre todo, de estos liberales.

A Ayuso, con más periodistas a su servicio que algunos jefes de Estado del G20, habría que preguntarle si era «trifulca» lo que se buscaba cuando mandaron a las masas peperas a cercar Génova en tiempos de Casado. Eso era el «pueblo», palabra que ahora ha aprendido a decir Cayetana, con lo cual ya que Dios nos pille confesaos.

De la concentración en Debod lo relevante es que hasta el mismo PP se presenta ya como PP de paisano. Entre el PSOE y Vox prácticamente todo es PP de paisano. Miren bien, fíjense. ¿Se acuerdan de la serie V, que debajo de la piel eran lagartos?

La autora de la frase «Hay que ser muy valiente para defender las democracias liberales desde aquí, desde Leganés» menospreciaba ayer un fallo del Constitucional que no le daba la razón. Cuando decide el Supremo (tengo un interés sincero por leer, cuando salga, la sentencia del Fiscal General) habla la Ley, cuando el Constitucional, habla el Sanchismo. Así podemos encontrar la definición, no siempre clara, de Estado de Derecho: es cuando sentencian los jueces que le gustan al PP.

El Estado de Derecho Español tenía que meter en la cárcel al golpista Puigdemont o al menos a Pujol. Una semana aunque fuera. Pero sólo ha podido meter a Ábalos.

Y porque lo permite la Constitución, que gusta tanto a los que tienen a Juan Carlos Wolverine de youtuber, y porque el PP prefirió dar el poder a Sánchez antes de arriesgarse un ápice a perder la primacía en la derecha, prosigue la venta a cachitos del Estado en Cataluña (adiós, Habilitación Nacional), lo que produce, al menos en algunos, una sensación extraña para la que no hay palabra. Quizás la tengan los alemanes. Una pena teñida de amargura por el daño, lo irreversible y la perfidia. Es una sensación cívico-política sin igual. Se aparta la mirada para no sufrir. La sensación de destrozo y entrega del Estado es distinta y extrañamente no menos intensa que la del abandono de lo nacional y quizás por ahí se intuye que es el Estado el que crea su nación.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Aire nuevo en Sevilla: el anhelo de una nueva era / por Carlos Bueno


'..La llegada de José María Garzón a la gerencia de La Maestranza ha sacudido los cimientos del toreo sevillano. No es un simple cambio de nombres, sino el fin de casi un siglo de un mismo modelo de gestión. Su nombramiento abre expectativas, inquietudes y, sobre todo, la puerta a una renovación largamente esperada. El mundo taurino mira ahora al futuro con una mezcla de cautela, curiosidad y esperanza..'

Aire nuevo en Sevilla:
el anhelo de una nueva era

Carlos Bueno
La designación de José María Garzón como nuevo gerente de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha supuesto un auténtico punto de inflexión en el mapa taurino. No es un simple relevo, se trata del fin de 93 años de hegemonía ininterrumpida de la empresa Pagés, un periodo que configuró la personalidad, la estructura y la propia historia reciente del coso sevillano. El cambio de manos, por sí solo, ya es una noticia de enorme calado; pero lo verdaderamente trascendente es que simboliza un soplo de aire fresco, la posibilidad real de una renovación largamente reclamada.

En el mundo del toro se habla de forma recurrente de la necesidad de renovar el escalafón de matadores, de dar oportunidades a los nuevos valores y de oxigenar la cantera. Sin embargo, pocas veces se señala con la misma claridad que la renovación debe comenzar por el sistema empresarial, por la gestión de las plazas, por la entrada de profesionales capaces de ofrecer miradas distintas, planteamientos más audaces y modelos de trabajo en consonancia con la sensibilidad de la sociedad actual.

La tauromaquia, como cualquier manifestación cultural viva, necesita evolucionar sin romper con su esencia. Y ese equilibrio entre respeto por la tradición y capacidad de innovación es, precisamente, el gran desafío que afronta Garzón. Su trayectoria al frente de plazas como Cáceres, Córdoba o Santander habla de un empresario con ideas propias, sensibilidad artística y una visión más abierta en cuanto a cartelería, comunicación y promoción. Ahora, en Sevilla, la exigencia será máxima.

Porque La Maestranza no es una plaza más. Es un templo, un símbolo, un espacio donde cada decisión pesa más que en ningún otro sitio. Garzón recibe una responsabilidad tan compleja como apasionante, que es gestionar un escenario mítico cuyos aficionados demandan excelencia y cuya liturgia obliga a saber escuchar, interpretar y, llegado el caso, corregir.

Pero también recibe la oportunidad única de convertirse en un referente para el resto de plazas, marcar una línea de modernidad compatible con la tradición, demostrar que se puede respetar la esencia sin renunciar a nuevas ideas, nuevas narrativas, nuevas formas de conectar con el público.

Si su gestión logra abrir ventanas, atraer nuevas miradas y romper inercias anquilosadas, La Maestranza podría convertirse en laboratorio de un nuevo modelo empresarial taurino, más dinámico, más transparente y más creativo. Y ese cambio, inevitablemente, irradiaría al conjunto de la temporada española.

El reloj comienza a correr. La afición observa con expectación. Y la llegada de José María Garzón, más que un relevo administrativo, se percibe como un gesto de esperanza, como el posible inicio de una nueva era en la que la tauromaquia, desde Sevilla, respire un futuro más moderno y atractivo.

Carta a Isabel Díaz Ayuso de Pablo Linares, presidente de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos


'..Por todo ello, le exijo respetuosamente, pero con firmeza, que ordene la inmediata incoación del expediente de Bien de Interés Cultural del Valle de los Caídos antes de que sea demasiado tarde. La Comunidad de Madrid aún puede evitar un daño irreparable al patrimonio de todos los españoles..'

Carta a Isabel Díaz Ayuso de Pablo Linares, presidente de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos:

Estimada Presidenta Díaz Ayuso:

Me veo en la obligación de dirigirme a usted, en mi condición de presidente de la Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos, para trasladarle mi profunda preocupación, y también mi incomprensión, ante la persistente negativa de la Comunidad de Madrid a incoar el expediente de Bien de Interés Cultural (BIC) del Valle de los Caídos, el mayor conjunto monumental del siglo XX en España. Se trata de una obra de los arquitectos Pedro Muguruza y Diego Méndez, enriquecida por la intervención de artistas de primer orden como Juan de Ávalos, Santiago Padrós, Carlos Ferreira, la familia Lapayese, Damián Villar, Ramón Mateu y José Espinós, cuyo valor artístico e histórico es indiscutible.

Debe recordarse asimismo que entre los casi 34.000 españoles, de ambos bandos contendientes en la triste guerra civil española, inhumados en el Valle de los Caídos se encuentra un número no inferior a los 4.000 asesinados en la retaguardia republicana, muchos de ellos en Madrid. No pocos fueron brutalmente torturados en la antigua Dirección General de Seguridad para luego ser asesinados en lugares como la Pradera de San Isidro, la Dehesa de la Villa o la Casa de Campo, escenarios inseparables de algunos de los crímenes más atroces cometidos en la ciudad. Que el Gobierno pretenda convertir la antigua sede de la DGS en un supuesto “lugar de memoria”, mientras se deja sin protección el lugar donde reposan miles de estas víctimas, resulta profundamente incoherente y una ofensa a su dignidad histórica.

La gravedad aumenta si consideramos que el proceso de resignificación del Valle ya está en marcha, y que se ha hecho público el proyecto vencedor, cuyo planteamiento desvirtúa por completo el carácter reconciliador y funerario para el que fue concebido el monumento, amenazando con transformar de manera irreversible su identidad.

No puedo ocultar mi profundo disgusto ante la evidente falta de valentía institucional que se está mostrando en este asunto. Resulta desconcertante que, ante un desafío patrimonial, histórico y humano de esta magnitud, las instituciones que deberían actuar con firmeza opten por la pasividad y el silencio.

En este contexto, resulta injustificable que el Valle de los Caídos siga sin ningún tipo de protección. La competencia para incoar el expediente BIC corresponde sin duda a la Comunidad de Madrid, según la normativa autonómica de Patrimonio Histórico. No existe limitación jurídica alguna: la única explicación es la falta de voluntad política.

Además, la Comunidad aún está a tiempo. Todavía puede incoar el expediente BIC antes de que el Gobierno central apruebe por Decreto la extinción de la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, lo que dejaría al conjunto en absoluta vulnerabilidad ante intervenciones irreversibles.

La contradicción es evidente si se observa que su Gobierno sí ha protegido recientemente otros bienes como BIC:

– Casa Sindical de Madrid (BIC desde julio de 2025)

– Casa Árabe

– Antigua Fábrica de CLESA

– Iglesia de Santiago y San Juan Bautista (expediente incoado)

Que estos bienes hayan recibido protección y, sin embargo, el mayor conjunto monumental del siglo XX —y lugar de reposo de decenas de miles de españoles de ambos bandos— permanezca sin amparo, solo puede interpretarse como un abandono incomprensible.

La incoación del BIC no es una cuestión ideológica: es una obligación institucional para proteger un bien patrimonial, artístico, histórico y funerario de enorme magnitud y para evitar que decisiones precipitadas o motivadas políticamente destruyan un legado irrepetible.

Por todo ello, le exijo respetuosamente, pero con firmeza, que ordene la inmediata incoación del expediente de Bien de Interés Cultural del Valle de los Caídos antes de que sea demasiado tarde. La Comunidad de Madrid aún puede evitar un daño irreparable al patrimonio de todos los españoles.

Atentamente,

PABLO LINARES CLEMENTE
Presidente ADVC
Madrid, 3 de Diciembre de 2025

A Curro / por Manuel Viera

 

'..Una mirada que me sumerge en ese universo de la lidia donde imperó un arte transmitido a generaciones que no olvidan. Un arte que produjo enfermos sin cura adictos a una tauromaquia que constituyó un hito en la historia del toreo. Un diálogo con el toro que sirvió para hacer evidente una forma de mostrar sentimientos y emociones..'

A Curro
Por Manuel Viera
Avanzaba a pequeños pasos, como quien se frena cuesta abajo por el camino ancho y llano de una tierra de albero. Cierro los ojos y lo veo, sin saltos en el tiempo, mostrando el argumento nítido de su arte en el ruedo de su Maestranza. Lo he visto hace no tanto pisar con cuidado para no perder pie, y ahora lo veo tan feliz, pero tan frágil, descansado sus pies en la plataforma de una silla de ruedas. Le observé durante el acto de reconocimiento en su ciudad natal y sostuve emocionado mi mirada en la suya. Esa mirada cansada, anegada por el vaho del tiempo vivido, que agrega nostalgias y propicia tantas historias pasadas.

Una mirada que me sumerge en ese universo de la lidia donde imperó un arte transmitido a generaciones que no olvidan. Un arte que produjo enfermos sin cura adictos a una tauromaquia que constituyó un hito en la historia del toreo. Un diálogo con el toro que sirvió para hacer evidente una forma de mostrar sentimientos y emociones.

Desde el mediodía del pasado sábado en Camas, delante de su peña taurina, un busto en bronce inmortaliza su característico gesto de torero. Y en ese viejo maestro de pelo blanco, que la gente de su pueblo le ovacionó puesta en pie en eternos minutos de devoción y agradecimiento, se objetivó el dios del toreo. Mientras tanto, en mi memoria se producían secuencias de un arte único en el que se aunaba lo más descriptivo de la lidia con el valor absoluto. Escenas sobre un idílico ruedo dorado donde se tamizó el evangelio del efímero y bello arte de torear.


La admiración, en forma de monumento, se extendió ahora a su pueblo. El que marcó su evolución de vida y le inspiró sobre la belleza de sus formas. El que valora como nadie la enorme sencillez que lo humaniza. Agradecimiento a tantas historias emocionales dictadas en los ruedos que le llega en justo momento. En el degustar de una vida en el que el tiempo es juez inflexible para calibrar la belleza icónica de una tauromaquia sublime. Para apreciarla hay que remover los recuerdos y, luego, volver a vivirlos. Un brillante ejercicio para seguir disfrutando del gran Curro Romero.
miércoles, 3 de diciembre de 2025