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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 9 de mayo de 2026

San Isidro/26: ¿Y cómo comenzó la Feria? / por Antolín Castro

Talavante abre la feria en hombros, como el año pasado, pero mejor

'..La autoridad queda un poco en entredicho en este primer día. La mano se le llenó de pañuelos. Habrá muchos que les haya parecido bien su actuación, pero hay que concederle un aprobado… raspado. En resumen, a las tres cosas que se pedían se le pueden poner sus peros..'

San Isidro/26: ¿Y cómo comenzó la Feria?

Antolín Castro
Opinión y Toros / 08 Mayo 2026
El día 8 era el día D, el comienzo de la feria más importante del mundo.

Cuando se inició el paseíllo, con los graderíos a reventar, con ese primer lleno de ‘No hay billetes’, el que más y el que menos se las prometía muy felices. La ilusión por las nubes.

En el cartel un figurón de muchos años, Alejandro Talavante, otra figura más reciente, Juan Ortega, y como aquél que dice un ‘recién nacido’ en el escalafón, Tristán Barroso, al que solo le avalan 12 corridas de toros despachadas. Los toros dispuestos en los corrales pertenecientes a la muy codiciada ganadería de Núñez del Cuvillo.

Decíamos en el artículo que antecedía a la feria: Que Dios reparta suerte, pero que esa suerte venga avalada por los principios de la integridad del toro, de la autenticidad del toreo y la autoridad en el palco. Siendo así, estaremos pronosticando que estamos ante la mejor feria del mundo.

Hemos de decir que en cuanto a los toros no tuvieron una presentación muy allá, con algunos toros mal presentados y que se intentó que se salvara la presentación a base de pitones. Eso sí, bonitos y ofreciendo en general embestidas de lujo y semi lujo como para que con ellos se pudieran hacer faenas destacadas. Tanto fue así, que, al cuarto, llamado Ganador, se le premió con la vuelta al ruedo. En este menester, como con el toreo, parece que solo se tiene en cuenta el último tercio, lo que hagan antes es como si fueran los minutos de la basura.

En cuanto a la autenticidad del toreo, nos pronunciamos diciendo que la faena de Talavante a ese toro de almibarada embestida, lo toreó con series largas y completas por ambas manos, pero sin que se produjera la hondura y emoción que proporciona un burel que vendiera cara su vida. El grado alcanzado en la faena, intermitente por momentos, fue muy notable pero el toro nos hace inclinar la balanza en el juego ofrecido. La estocada algo caída podía haber frenado el frenesí, por lo menos en el palco.

La autoridad queda un poco en entredicho en este primer día. La mano se le llenó de pañuelos. Habrá muchos que les haya parecido bien su actuación, pero hay que concederle un aprobado… raspado. En resumen, a las tres cosas que se pedían se le pueden poner sus peros.

Actuó también Juan Ortega y si bien por momentos disfrutamos de su estética y despaciosidad en su toreo, cierto es que estuvo a merced de sus oponentes en lugar de imponerse a ellos. Confirmó alternativa Tristán Barroso y dejó muestras de su capacidad para entregarse en ocasión tan señalada, así como sus buenas maneras por momentos. Mal con la espada como Ortega.

Mañana, será otro día.

Andalucismo, de verde islam / por Javier Torres


'..Blas Infante inventa la enseña a partir de unas telas que su mujer le trae de un viaje a Marruecos. Hoy es un mito al que rinden pleitesía desde el PP hasta el Partido Andalusí y Moreno Bonilla (qué buena gente soy que tengo lista en Spotify) llega más lejos que el PSOE en 40 años, inventándose el día de la bandera andaluza..'

Andalucismo, de verde islam

JAVIER TORRES
Mucho han tardado. Andalucía, como la Francia que Houellebecq presagia en Sumisión, tiene una candidatura islamista para las próximas elecciones. El Partido Andalusí. Un partido oficial, claro, que promarroquí son casi todos, como atestigua la regularización masiva que deja fuera a los saharauis. Insistimos en que es un decreto a la medida de la patronal y el capitalismo transnacional y olvidamos a Mohamed VI, que tiene cuota propia en el BOE. Mohamed es tan amigo de España que ha impedido que el avión medicalizado con infectados por hantavirus hiciera escala en su país. Los virus, las manadas y la mano de obra esclava, mejor a España.

Yihad Sarasua y Dris Mohamed Amar exhiben la blanquiverde en un acto de campaña, pasean la bandera con caligrafía árabe que simboliza la vuelta de Al-Ándalus. Sus colores no les son ajenos, el verde es el del islam. Blas Infante inventa la enseña a partir de unas telas que su mujer le trae de un viaje a Marruecos. Hoy es un mito al que rinden pleitesía desde el PP hasta el Partido Andalusí y Moreno Bonilla (qué buena gente soy que tengo lista en Spotify) llega más lejos que el PSOE en 40 años, inventándose el día de la bandera andaluza.

Blas Infante suscita consenso, el que pone a Julio Anguita una estación de tren y condena a galeras al rey Fernando III el Santo, el libertador que culmina la reconquista. Los niños no lo estudian en las escuelas, tienen a Infante hasta en la sopa y ese caldito es el que legitima al Partido Andalusí, que reivindica Al-Ándalus y la anexión de Ceuta y Melilla bajo tutela de la taifa de San Telmo, una especie de panandalucismo de primera ola, paso previo a la soberanía marroquí.

Es muy probable que dentro de algún tiempo (como ocurre con la inmigración masiva, el politburó de Bruselas o el fanatismo climático) muchos se caigan del caballo. Entonces, descubrirán con la fe del converso quién es el entrañable Blas al que invocan cada 28 de febrero, 4 de diciembre y 11 de agosto. Lo que no lograron ni Rojas Marcos ni los socialistas lo ha hecho el PP.

En Blas Infante: padre de la patria e hijo de su tiempo Macario Valpuesta habla del triunfo póstumo de un personaje fracasado, la versión regional de la locura nacionalista que emerge tras el desastre del 98. Es la España de las taifas que necesita fabricar mitos para justificar su existencia. Andalucía tiene a su Sabino Arana, su hecho diferencial que sirve de ariete contra Extremadura o Murcia, mas no frente a Marruecos.

Como a todo mito sometido a la implacable lupa de la historia, en Blas Infante descubrimos hechos mutilados de la hagiográfica versión oficial. Jamás nos contaron su conversión al islam ante el mausoleo de Al-Mutamid (último rey musulmán de la taifa de Sevilla) o que acortó su segundo apellido, Pérez de Vargas, demasiado elitista para defender a los descamisados del campo. Él quiso representarles, romper las cadenas de siglos de opresión ejercida por los señores de Castilla que hicieron la reconquista. Un cuento fantástico, una coartada formidable para expandir andalucismo, lástima que Infante jamás fuera un referente proletario. Tal es así que en 1936 los jornaleros de Casares se sublevan, profanan la tumba de su abuelo, Ignacio Pérez de Vargas, y arrojan sus restos por el barranco del pueblo.

Meses después a Infante lo fusilan los nacionales y eso ayuda a construir el mito, quién sabe si sus ideas hoy predominantes serían marginales de no haberse librado la guerra civil. El caso es que cien años después España atraviesa un profundo cambio demográfico. Mohamed está entre los diez nombres más elegidos para bebés y la famosa huella andalusí florece, sobre todo, en los registros policiales donde los magrebíes perpetran más del 70% de los delitos violentos en el País Vasco pese a que sólo son el 1,7% de la población. No sabemos qué diría Sabino Arana, que describía a los españoles como inferiores, flojos y torpes, pero sí lo que opina el PNV: da igual si el próximo lehendakari se apellida Hasán.

Si son marroquíes también caben para Moreno Bonilla, de corazón ancho, y para Illa, que pide que no se hable de terrorismo islámico para no estigmatizar. Lo dice la semana en que dos magrebíes matan a dos personas a cuchilladas por las calles de Barcelona.

Cien años después seguimos a vueltas con lo mismo. Lorca tiene una frase genial en El Romancero Gitano: Señores guardias civiles / aquí pasó lo de siempre. / Han muerto cuatro romanos / y cinco cartagineses.

Así, los nacionalismos que nacieron para preservar las identidades regionales frente a España, están siendo la puerta de entrada para disolver la cultura autóctona que Infante y Arana veían amenazadas por el centralismo. Claro que en el caso andaluz el problema no es tanto que los partidos consideren a Blas Infante padre de la patria andaluza, sino que crean que existe una patria andaluza.

viernes, 8 de mayo de 2026

El Cordobés: Genio y figura / por Paco Delgado

'Casi un siglo después de su nacimiento y más de medio desde que se retiró por primera vez, su recuerdo sigue siendo brillante y esplendoroso y su presencia irresistible. Genio y figura'

Paco Delgado
Su aparición causó sorpresa. Una cierta indiferencia en un primer momento, cuando buscaba abrirse paso en el tan difícil mundo de los maletillas y rindió a todo el mundo cuando, por fin, logró alcanzar la meta que se había propuesto y la gente se volvía loca con lo que hacía. Manuel Benítez “El Cordobés”, que acaba de cumplir 90 años, fue un caso y se le sigue recordando como un fenómeno.

Pocos habrían apostado por él -de hecho no lo hizo nadie- cuando vio que la única salida del mundo de miseria y hambre al que parecía condenado era el toreo. Y se echó a los caminos. Y a las dehesas, que visitaba de día y de noche en busca de dar algún capotazo o un muletazo. Él sabrá las penurias que pasó en aquellos años cuando era un desconocido, un paria al que nadie hacía caso y que hasta tenía mala suerte cuando se tiraba como espontáneo en esta o aquella plaza.

Pero la constancia, el sacrificio, la fe en uno mismo, el no desfallecer, el seguir siempre hacia adelante suele tener recompensa y él la tuvo cuando El Pipo se percató de su potencial. Y Rafael Sánchez, hijo de un comerciante de mariscos, compañero y amigo en el colegio Salesianos de Manuel Rodríguez “Manolete”, al que siguió como aficionado de plaza en plaza cuando comenzó a destacar, no sólo le echó una mano: le montó una campaña publicitaria que le sirvió para ser conocido en toda España y, siendo todavía novillero, le convirtió en un ídolo de masas. Sabía que contaba con una figura excepcional del toreo y supo sacar rendimiento de aquel filón.

Su poderosa imaginación creó en torno al diestro cordobés una leyenda tan novedosa y pintoresca, tan perfectamente concebida para el momento social del país, que produjo una rentabilidad nunca conocida en el mundo de los toros, haciendo millonario a aquel desharrapado, ladrón de gallinas y salteador de ganaderías antes de que tomase la alternativa.

Y cuando la tomó, en 1963, ya era la gran sensación del mundo taurino. Todo el mundo quería verle y dicen que, como en tiempos de Manolete, se empeñaban los colchones para poder ir a la plaza cuando se anunciaba. Una locura. Que aumentó exponencialmente a raíz de la cogida sufrida el día de su confirmación en Las Ventas. Una cornada que le pudo costar la vida asentó definitivamente su fama y condición de figura. La suerte ya estaba decididamente de su parte y pagaba muy generosamente la deuda contraída con aquel infeliz que, sin oficio ni beneficio, pateaba sin fortuna los polvorientos caminos que llevaban a la gloria.

Pero si el público estaba loco con él, la crítica, en cambio, le machacaba. Que si no sabía torear, que si era un payaso, que si parecía un torero bufo, que lo que hacía era una vergüenza y un descrédito para el toreo eterno... sí, sí, pero llenaba las plazas a diario, le ganaba la partida cada tarde a los clásicos y hasta los principales empresarios del momento fueron de rodillas a pedirle que no se retirase cuando un buen día dijo que se quitaba. Tras consultarlo con la almohada -que luego subastó entre aquellos empresarios y se la terminó quedando él como recuerdo...- accedió a seguir toreando... eso sí, cobrando todavía más. Un artista. El último torero que de verdad ha mandado en el negocio.

Lo vi en directo por primera vez en la feria de Albacete de 1965 y aunque mi padre me decía que los que de verdad toreaban bien eran Paco Camino y El Viti, a mí el que me entusiasmaba era El Cordobés. Chalao, le decían algunos. Pero de chalao no tenía ni un pelo y eso que gastaba melena. También mi padre, que le llamaba “El Cuerdobés”, me dijo un día, cuando le pregunté por ese particular, “Benítez no es ningún chalao y sabe muy bien lo que se hace”. Vaya si lo sabía. Y no sólo en el ruedo. Fuera también demostró tener una inteligencia natural privilegiada y una cabeza en su sitio, invirtiendo con sentido y tino.

Casi un siglo después de su nacimiento y más de medio desde que se retiró por primera vez, su recuerdo sigue siendo brillante y esplendoroso y su presencia irresistible. Genio y figura.
Burladero

Nos odian / por Carlos Esteban


'..Quienes deciden sobre nuestra vida en todo Occidente actúan como si nos aborrecieran con tanta precisión que no cabe otra que concluir que lo hacen. Pero también en esto Sánchez quiere ser el número uno e ir más lejos que nadie en la destrucción de su pueblo..'

Nos odian

Carlos Esteban
No sé si como filósofo valdrá su sal Ortega y Gasset, pero como profeta era un fenómeno: fue decir aquello de que «España es el problema y Europa la solución» y estallar en el Viejo Continente una carnicería bélica sin precedentes. La solución, se ve, tenía problemas.

Pero en esto de los aforismos pasa a veces como con el periodismo de análisis, que da exactamente igual si uno acierta o hace un espantoso ridículo en sus proyecciones, que lo importante va a ser siempre de qué lado de la política cae la crónica. Es de las pocas profesiones donde se puede lograr un prestigio indiscutido sin haber dado ni una, que siempre sale más a cuenta equivocarse con los que importan que acertar solo.

Europa era la Shangri-La del tardofranquismo, una tierra soñada de escandinavas esculturales y alemanes que sabían hacer cosas, como los catalanes de Rajoy. Y ese amor adolescente, si se ha entibiado con los años, no ha desaparecido en absoluto. Seguimos siendo, con Polonia, el país más europeísta de la UE.

Y ahora, al fin, nuestra obsesión por equipararnos a los grandes del club europeo se ha visto satisfecha. Y no porque, como quiere Sánchez, seamos su locomotora económica, sino porque hemos conseguido que en nuestras calles se apuñale tanto como en las de París o Londres.

Nos pasa como a esos que sólo logran parecerse a los que admiran en lo malo. Hace nada, unos pocos años, podíamos respirar aliviados pensando que nos habíamos librado de lo peor de la invasión del Tercer Mundo que asolaba al continente. Comparados con la anegada Francia, la Gran Bretaña conquistada y la Alemania sometida al aluvión multicultural, lo nuestro tenía un pasar.

Y, sobre todo, teníamos tiempo, por no hablar de la ventaja que tiene para cualquier persona con dos dedos de frente disponer en nuestros vecinos, en vivo y en directo, de una confirmación empírica del trágico error de abrir las fronteras de par en par.

Pedro ya se ha ocupado de cerrar esa brecha. ¿Qué era eso de que España fuera por detrás de sus vecinos en apuñalamientos por habitante, que no nos forzase la necesidad y nuestra debilidad a imponer menús halal en los colegios?

Llegamos como los malos estudiantes, que tienen que darse la panzada a última hora en vísperas del examen y hacer en unas horas el trabajo de meses. De ahí que Sánchez recurriera al tremendismo español y, aunque tarde, batir todos los récords en regularización de extranjeros ilegales.

Es ya un lugar común que los que mandan nos odian. Quienes deciden sobre nuestra vida en todo Occidente actúan como si nos aborrecieran con tanta precisión que no cabe otra que concluir que lo hacen. Pero también en esto Sánchez quiere ser el número uno e ir más lejos que nadie en la destrucción de su pueblo.

Su última ocurrencia es de un refinado sadismo. El Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad de Mónica García, ha decidido imponer que las Islas Canarias acojan el crucero MV Hondius, en el que se ha detectado un brote de hantavirus que ya ha dejado tres muertos.

Si tiene que haber una peste, que España sea el primer país europeo en vivirla, faltaría más.

Partido de Resina y su impresionante camada 2026: todos los toros para el año de su regreso completo a Madrid / por Pablo López Rioboo


Un serio toro de Partido de Resina para esta temporada. © Pablo Ramos

'Su regreso a la feria de San Isidro tendrá lugar el próximo miércoles 13 de mayo, con un cartel compuesto por el español Antonio Ferrera, el mexicano Calita y el venezolano Jesús Enrique Colombo'

Pablo López Rioboo
Cultoro / 7 de Mayo de 2026
En la antesala de una nueva edición de la Feria de San Isidro, la expectación vuelve a centrarse en una de las ganaderías que más interés ha despertado en los últimos tiempos en la plaza de toros de Las Ventas. El regreso de Partido de Resina al coso madrileño confirma una apuesta firme por una divisa que dejó una gran impresión en 2025 y que volverá a ocupar un lugar destacado en la programación de la próxima temporada.

Partido de Resina, una de las grandes triunfadoras de la pasada campaña en Las Ventas, regresará por todo lo alto al coso madrileño en este 2026. Antonio Cutiño, veedor del feudo capitalino, tiene reseñadas una corrida de toros para lidiarse en esta plaza el próximo 13 de mayo, tal y como avanzaba nuestro compañero José Miguel Arruego el pasado mes de enero en este mismo portal.

Se trata de una apuesta para la vacada que dirige Tico Morales, después de los éxitos cosechados el pasado mes de septiembre, tanto en el desafío ganadero que midió sus toros con los de Monteviejo como en la Corrida Concurso de Ganaderías celebrada una semana después. “Rosalero”, “Higuerito” o “Excitado” ya dejaron su huella en la primera plaza del mundo, tres animales de bella e imponente estampa que convencieron a los aficionados madrileños. Una ganadería en franca progresión, a tenor de lo visto en los últimos años tanto en Madrid como en otros cosos.

La ganadería de Partido de Resina es una de las más genuinas del campo bravo, pues cuenta con un toro de fisonomía muy reconocible, identificado por profesionales y aficionados como el “toro guapo” por antonomasia. Son ejemplares de tamaño medio, anchos de pecho y bajos de agujas, de generosa caja, casi cilíndrica, hocico chato y morrillo prominente y, por lo general, bien armados y astifinos, esos que espera la parroquia madrileña como agua de mayo.

Su regreso a la feria de San Isidro tendrá lugar el próximo miércoles 13 de mayo, con un cartel compuesto por el español Antonio Ferrera, el mexicano Calita y el venezolano Jesús Enrique Colombo. Una terna internacional en el que se dan cita tres espadas con conceptos muy marcados, que llegan a Madrid con la ilusión de cuajar una gran tarde de toros, un festejo que podrá verse en directo por Telemadrid, al contar esta con los derechos de la totalidad del serial.

Por otro lado, acudirán a dos cosos emblemáticos del torismo en Europa: la plaza francesa de Vic-Fezensac en la corrida concurso de su Feria de Pentecostés este mismo mes de mayo, y la segoviana de Cuéllar a finales de verano, además de algunos animales para lidiarse en festejos populares. En cuanto a novillos, lidiarán dos utreros en Céret para el festejo con Mario Vilau en solitario.

Para conocer la camada 2026, el fotógrafo de cabecera de este medio, Pablo Ramos, se trasladó hasta tierras de Aznalcázar el pasado mes de abril. En plena primavera, los animales ya se mostraban lustrosos y rematados, con las vacas acompañadas por sus becerros y el semental elegido por el ganadero. Una estampa única que te ofrecemos a golpe de clic en la siguiente galería.

FOTOGALERÍA: PABLO RAMOS