la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 28 de abril de 2026

El robo de España / por Jesús Laínz

'..Se trata, evidentemente, de la voluntad de acabar con el pueblo español como resultado humano, cultural, político, religioso y jurídico de un par de milenios de historia con el objetivo de convertirlo en otra cosa..'

El robo de España
Jesús Laínz
El artículo 1.2 de la Constitución enuncia pomposamente que «la soberanía nacional reside en el pueblo español». España, por lo tanto, no es el patrimonio privado de una dinastía, y sus dueños políticos son todos los españoles.

Pero la hermosa declaración no se corresponde con la realidad. En primer lugar, la UE lleva décadas apropiándose de parcelas de decisión por encima de los gobiernos y parlamentos de unos países miembros que no crearon dicha organización internacional para eso. En segundo, los padres constituyentes, venerados a pesar del notorio fracaso de sus ocurrencias, diseñaron un Estado perpetuamente autovaciable en beneficio de unos separatistas que han hecho excelente uso de sus privilegios para destruirlo poco a poco. La guinda de la secesión no tardará en colocarse sin que ningún poder lo pueda evitar, sin que a los grandes partidos del régimen les parezca mal y sin que a la gran mayoría de los españoles les importe un bledo.

Pero el episodio más importante del robo de España ha sido una decisión compartida por los grandes partidos del régimen y sus socios separatistas. En asuntillos secundarios escenifican tan brillantemente sus rencillas que hasta parecen cosas serias, pero su unanimidad en esto es admirable. Se trata, evidentemente, de la voluntad de acabar con el pueblo español como resultado humano, cultural, político, religioso y jurídico de un par de milenios de historia con el objetivo de convertirlo en otra cosa. No hay más que echar un breve vistazo a nuestras calles para comprobar su éxito: el pueblo español, por primera vez desde aquel catastrófico 711 que se pudo corregir a golpe de espada, ya no es la continuación de su estirpe, sino un país diferente poblado por gentes diferentes, con todas las consecuencias que ello implica y que estamos empezando a disfrutar.

El artículo 92 del texto inútil arriba mencionado estableció que «las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos». ¿Se le ocurre a usted, amigo lector, algo de mayor trascendencia que decidir sobre si el pueblo español debe seguir existiendo o si debe perecer bajo la inundación humana proveniente de los demás continentes? Y, sin embargo, a ningún gobierno, ni de izquierdas ni de derechas, se le ocurrió consultar a la generación de españoles afectada por la decisión política más importante de la historia: la continuación del pueblo español o su sustitución.

Con la regularización de millones de recién llegados, la mayoría ilegalmente, se cambiará para siempre la sociedad y la identidad de España. La primera consecuencia será la enorme alteración del censo electoral: los españoles ya no serán los dueños de su país, robado delante de sus narices con la excusa de un humanitarismo universal insostenible. La gran beneficiaria será, naturalmente, una izquierda que recogerá el voto agradecido por haber abierto de par en par las puertas de una Europa a la que algunos llegan para trabajar y muchísimos para ser mantenidos.

Las cifras podrían llenar muchas páginas, pero quedémonos con el dato esencial de que la mayoría no trabaja y vive de las mil ayudas y subvenciones que les llueven de organismos públicos y entidades privadas. Además, muchos de los que trabajan lo hacen ilegalmente, con los subsiguientes perjuicios fiscales y de competencia desleal a los españoles que pagan religiosamente sus gastos e impuestos.

La burla a la ley ha rebasado los límites de la indignación ya que los principales burladores son las personas e instituciones que están para velar por su cumplimiento. A millones de ilegales no se les podía devolver a sus respectivos países porque carecían de papeles, pero ahora que los necesitan, ¡de repente los han encontrado por arte de magia! El argumento central para acallar a los opositores a la inmigración fue el de que venían a pagar nuestras pensiones. Pero, ¿por qué, entonces, se ha subido la edad de jubilación a los sesenta y siete años? Y si los inmigrantes venían a trabajar tanto y crear tanta riqueza, ¿cómo se explican, entonces, tantas ayudas sociales y tanta cantinela con la vulnerabilidad?

Si los actuales inmigrantes son los equivalentes a los emigrantes españoles de décadas pasadas, que se instalaron en los países de destino legalmente, con contratos previos y con completa carencia de antecedentes penales, ¿cómo es que los inmigrantes entran en España ilegalmente y sin contrato de trabajo previo? ¿Cómo es que están adquiriendo la nacionalidad incluso tras decenas de delitos y detenciones? Además, el Ministerio del Interior ha ordenado a los centros penitenciarios que informen a los reclusos sobre el decreto de regularización y que les faciliten la documentación necesaria para hacer la solicitud. Y por si fuera poco todo este despropósito, la diputada comunista saharahui Tesh Sidi ha declarado con alegría que “ahora que vamos a nacionalizar a todos los inmigrantes, todos los que te roben serán españoles”.

A nuestros políticos de izquierdas y derechas se les llena la boca con conceptos tan bonitos como humanidad y solidaridad. ¿Se referirán con ello a los sueldos bajísimos, los pisos patera y demás circunstancias en las que viven buena parte de los recién llegados? No por casualidad los dirigentes empresariales están encantados: la llegada de millones de personas de baja cualificación es una bendición para tirar lo sueldos hacia abajo. La lógica del capitalismo es implacable.

Y para redondear el círculo, la Iglesia —convertida en caballo de Troya contra Europa— y sus voceros radiofónicos, indistinguibles de las cadenas explícitamente izquierdistas, hacen los coros poniendo los ojos en blanco con un cristianismo y un evangelio que, en cuanto se consigan los porcentajes suficientes de población extranjera, serán los primeros en desaparecer para siempre.

Y así, entre políticos, periodistas, curas y votantes, el robo de España es inevitable. Y los llantos llegarán cuando ya sea tarde.

lunes, 27 de abril de 2026

Madrid.- Presentado en Las Ventas el libro “Carlos Arruza, una leyenda entre España y México”

Emiliano Osornio, Pepe Moreda, Santos García Catalán, Federico Arnás, Juan Lamarca, y Vidal Pérez Herrero.

Su autor, Santos García Catalán, glosó sobre su vida en un acto presentado por Federico Arnás.

Presentado en Las Ventas el libro “Carlos Arruza, una leyenda entre España y México”

Cuando se cumple el 60 aniversario de su muerte, por accidente de tráfico, ayer fue presentado en la plaza de toros de Las Ventas, (Sala Antonio Bienvenida) el libro sobre el diestro mexicano-español Carlos Ruiz Camino, en los Carteles Carlos Arruza.

De abuelos maternos vallisoletanos y de padres santanderinos, Carlos Arruza fue una leyenda y una figura del toreo y del rejoneo en las décadas de los años 40/50 y 60, llegando a torear con Manolete 60 tardes en ruedos españoles.

Federico Arnás moderó con solvencia el interesante acto, recordando momentos claves de la vida de Arruza, como cuando se hizo ganadero en España y México, destacando sobremanera la figura de su madre, Cristina Ruiz Galicia, quién acompañaba a su hijo por los circuitos taurinos.

En el acto, además del autor, intervinieron Vidal Pérez Herrero, editor de la obra a través de Editorial Temple, Juan Lamarca, del Círculo de Amigos Dinastía Bienvenida, Pepe Moreda, ilustrador y dibujante del libro y el novillero mexicano Emiliano Osornio. El libro está prologado por Gonzalo Santonja, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León.

Es la segunda presentación del autor en Las Ventas; el año pasado lo hizo con su sexto libro: “Prieto de la Cal, los jaboneros vallisoletanos”, una ganadería de procedencia pucelana, también editado por Temple.

Federico Arnás, Emiliano Osornio, José Mª Moreno Bermejo, Juan Lamarca, y José Mª Sotomayor.

Numerosos amigos y asistentes acudieron a la presentación, destacando al empresario y apoderado Manuel Martínez Erice y los bibliógrafos taurinos José María Sotomayor y Moreno Bermejo.

El próximo 12 de mayo, con motivo de la festividad de San Pedro Regalado, patrono de Valladolid y de los toreros, el libro se presentará en la capital pucelana.

Editorial Temple / Librería Rodríguez: CLICK

¿Llegará a tiempo? Morante acorta plazos para su probable reaparición


Tras la gravísima cornada sufrida en la Maestranza, el diestro cigarrero acelera los plazos de su recuperación con un objetivo claro: no perderse sus compromisos de mayo en Valladolid y Jerez.

¿Llegará a tiempo? Morante acorta plazos para su probable reaparición

Por David Jaramillo V.
El mundo del toro respira aliviado tras las últimas noticias sobre el estado de Morante de la Puebla. El diestro ha sorprendido a todos al solicitar el alta voluntaria en el hospital Santa Ángela de la Cruz de Sevilla, apenas unos días después de la grave cogida del pasado 20 de abril. Según ha confirmado su apoderado, Pedro Marques, la evolución de la herida es tan favorable que el torero tiene la intención de volver a entrenar la próxima semana. Actualmente, Morante se encuentra refugiado en su nueva finca de Bollullos del Condado, donde ha iniciado un proceso de rehabilitación intensivo bajo estricta vigilancia.

La recuperación del genio cigarrero se ha convertido en una prioridad absoluta para las empresas taurinas de mayo. A pesar de la severidad del parte médico, que detallaba una perforación de recto y lesiones en la musculatura esfinteriana, el diestro no ha descartado ninguna de sus citas inmediatas. La mirada está puesta en el 10 de mayo en Valladolid, una fecha marcada en rojo que serviría de termómetro para su posterior doblete en la Feria del Caballo de Jerez los días 15 y 16. La ambición del torero por acortar los plazos habituales de este tipo de lesiones internas demuestra una fortaleza física y mental fuera de lo común.

Cabe recordar que la cornada, de pronóstico “muy grave”, se produjo cuando un astado de García Jiménez le prendió de salida, causándole una trayectoria de 10 centímetros en la zona postanal. Aunque la prudencia médica sugería un descanso mucho más prolongado por el riesgo de infección, la determinación de Morante por volver al ruedo ha activado todos los protocolos de urgencia para asegurar su presencia en Nimes y Aranjuez a finales de mes.

La noticia de su vuelta a los entrenamientos ha supuesto un bálsamo para los abonados de las ferias de primavera. Si los plazos se cumplen, Morante podría realizar su reaparición oficial en menos de tres semanas tras el percance, un hito que recordaría a las gestas de los antiguos maestros. No obstante, el entorno del diestro mantiene la cautela, subrayando que la evolución final de los tejidos internos será la que dicte la sentencia definitiva sobre si el traje de luces volverá a lucir sobre su cuerpo en la cita vallisoletana.

Con el alta hospitalaria ya en la mano, el cigarrero se centra ahora en recuperar el tono muscular necesario para enfrentarse al toro. La tranquilidad de su nueva dehesa es el entorno ideal para que el proceso de cicatrización no sufra retrocesos. Mientras tanto, en los despachos de las plazas de Valladolid, Jerez y Nimes, se cruzan los dedos para que el milagro de Morante se consume y el gran imán de la taquilla pueda cumplir con un calendario que no da tregua y que requiere su mejor versión artística y física.
--

Feria del Aficionado en San Agustín del Guadalix. Dos días y un chaparrón para apagar el incendio de los Reta de Casta Navarra. Márquez & Moore


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Cada año, desde hace ya cinco, esperamos estas fechas del último fin de semana de abril para renovar los votos en San Agustín del Guadalix con esa importante asociación de pura Utilidad Pública llamada Club 3 Puyazos. Cada año, por estas fechas, se produce una peregrinación de amantes del toro de lidia y de la suerte de varas, convocados por la llamada del crotoreo de las cigüeñas para penetrar en el coso donde impera la veneración al dios/toro. Si la academia platónica estaba presidida por la conocida frase «Ἀγεωμέτρητος μηδείς εἰσίτω» (Que nadie que ignore la geometría entre aquí), la modesta plaza de toros de San Agustín lo está por la extravagante aseveración «Aquí todo el mundo ha pagado su entrada. No hay invitaciones», extravagante en el contexto del vigente negocio taurino, para demostrar que lo que dentro de la plaza va a suceder no entra dentro de los cánones de dicho negocio. Para evitar sorpresas, los minuciosos organizadores presentan en la plaza un reloj previamente escacharrado, lo cual es un aviso a navegantes de que quien venga a practicar ese moderno toreo de «parar el tiempo y detener relojes» no debe estar en esta feria, por estar ya previamente escacharrado el peluco y no ser necesaria su presencia.

A la convocatoria del Club 3 Puyazos acuden en masa los conversos desde Aragón, desde Valencia, desde Cataluña, desde Extremadura y las dos Castillas, desde Madrid y Andalucía, Murcia y Albacete, desde la Francia y la Italia o la Gran Bretaña y los sitios que me dejo, con la ilusión puesta en la sugerente propuesta de carteles y la seguridad en que primordialmente se tratará de que las cosas sean, como decía Rafael el Gallo, «arrematás».

La propuesta de 3 Puyazos para 2026 ha consistido en una novillada y dos corridas de toros, todas ellas en el formato de desafío ganadero.

I. 2 novillos de Herederos de D. Salvador Guardiola y 2 novillos de Isaías y Tulio Vázquez para Joao D’Alva y Jesús de la Calzada.

La novillada cumplió en lo que la ciencia puede medir, que es la presentación, y defraudó a no pocos espectadores en el juego del ganado, del que se esperaba un comportamiento de mayor agresividad. Bien es verdad que se vieron emocionantes suertes de varas, trabajo denodado de los picas y voluntad a raudales por parte de los ya no tan jóvenes novilleros. Valió más la ilusión puesta por la afición en el cartel que el resultado práctico aunque, qué diablo, era un gusto ver a los Pedrajas de Tulio y a los villamartas de Guardiola a los que ya creíamos extinguidos. La salida del segundo guardiola, Oye-Poco, número 30, fue un viaje en el tiempo al ver la perfección de su lámina, su impecable trapío que proclamaba a los cuatro vientos la pureza de su estirpe. Lástima que un deplorable tercio de varas, que aquí también se da a veces, nos dejase sin apreciar si las condiciones para la lidia del novillo se correspondían con la belleza de su estampa. Su hermano, Escogido, número 38, entró por tres veces al caballo sin dejar una gran huella en la afición. 

Nos reencontramos con los tulios en San Agustín hace un par de años, tras lustros sin saber de ellos, y ya nos vamos acostumbrando a tenerlos, aunque sea de novillos, una vez al año frente a nosotros. Mantienen la costumbre de echarlos a la plaza con un crotal en cada oreja, a saber por qué, con lo feo que queda. El primero, Ilustre, número 11, serio y cuajado, ofreció un interesante primer tercio con tres puyazos y uno más con el regatón sin que su pelea en varas fuera de las que se relatan a los nietos. A éste, lo mismo que al primero, lo recibió D’Alva a porta gayola, vaya usted a saber por qué, pues nadie se lo demandaba. El segundo Tulio fue Obeso, número 22, del que apenas reseñaremos otra cosa que el puyazo que recibió de manos de Juan Antonio Agudo. Con estas pequeñas desilusiones nos vamos a almorzar, porque a la tarde nos espera un cartel de «No hay billetes»


II. 3 toros de Prieto de la Cal y 3 toros de Reta de Casta Navarra para Sánchez Vara, Joselillo y Francisco Montero.

Ligero, número 71, fue el veragua que abrió plaza entre ovaciones. Éste, al igual que el resto del ganado que envió Tomás Prieto desde La Ruiza, era de una presencia impecable, un tratado zoomórfico digno de la Escuela de Veterinaria. La presencia de sus productos o la paridad de la presentación del ganado son signos que sirven para distinguir a un ganadero escrupuloso de otro que no lo es, y en ese sentido a los tres jaboneros que salieron por chiqueros no se les podía poner un pero. En comportamiento fueron distintos: este primero recibió las buenas varas de Francisco Navarrete y Sánchez Vara no se quiso confiar, dando esa impresión que a veces da de estar ratoneando sin querer echar al aire la moneda. El segundo de los de Prieto de la Cal, corrido en tercer lugar, fue Hocicón, número 22, que no brilló de manera especial en las tres entradas al caballo del primer tercio y ante el que Francisco Montero se plantó con decisión y ganas de no pasar desapercibido. El trabajo del gaditano se fue desarrollando de poder a poder con un toro que nunca se entregaba, basando principalmente su labor en la mano derecha, consiguiendo por momentos someter al toro a despecho de sus intenciones y llegando netamente al pétreo corazón de la afición por su disposición y su coraje. Cuando cobró una estocada entera se le reconoció su labor con una merecida oreja, que el diestro se guardó para sí, sin arrojarla al tendido. El tercer veragua fue Veragueño (sic), número 47, corrido en quinto lugar que brilló en el tercio de varas frente a Juan Antonio Agudo, el cual recibió sonadas ovaciones por su excelente labor, su monta y la precisión de su trabajo con la vara de detener. Para Joselillo fue un mundo el trasteo con el toro, que no estaba dispuesto a dar nada más que peligro a eso de la muleta, pues los Veraguas para lo que sirven, como bien sabían nuestros abuelos, es para el caballo, y si éste no lleva peto, mejor.

El primero de los Reta fue Picuezo, número 51, corrido en segundo lugar, que vino a aumentar nuestra noción del concepto de «peligro». Helder Pries se encargó de picarlo. El animal se portó de una manera distinta en cada vara de las que tomó: salió suelto, se empleó y, estando remiso a acudir, vio cómo Helder Pries, valientemente, se adelantaba hasta más allá del tercio con su caballo buscando a la fiera y olvidándose de las rayas blancas. Joselillo estuvo hecho un tío ante este imprevisible toro venido de otra época, peleando guapamente por obtener muletazos que parecían imposibles de obtener y mostrando su disposición y su valentía, y habría tenido mayor recompensa si la espada hubiera sido más certera.

El cuarto de la tarde, Señor, número 53, esperaba a Sánchez Vara para conocerle de cerca y presentó sus credenciales derribando el caballo que montaba Aillet en su primer encuentro. Puso banderillas cuarteando, sin atender a los que le demandaban que las pusiese con una silla, y un par al violín que fueron ovacionados. En la faena de muleta dio otra dimensión distinta a la del veragua, siendo el toro probablemente aún más complicado. No le volvió la cara al reto y sin perder la sonrisa se las vio con las tarascadas y trapacerías del toro, en las que la cornada estaba siempre presente. Muy entero y con mucho oficio el alcarreño, dio la vuelta al ruedo tras doblar el de Reta. 

Y para acabar la tarde de emociones sin tasa, sale Trolero, número 52, castaño chorreado, con los mismos ojos de loco que sus hermanos, pero aún más feroces, acaso el más casta navarra de los tres lidiados. Ahí se va Gabin Rehabi a picarle, cosa que hace de manera exquisita, con una monta como nunca habíamos visto en un caballo de picar y Tornay está superior con los palos. Luego, la prueba de fuego para Montero, con el toro aquerenciado en tablas, robándole los muletazos en una faena de purísima emoción en la que le saca los pases de dos en dos, y a veces de uno en uno no sabemos ni cómo. El toro detesta los espacios abiertos y defiende su peligrosa mansedumbre pegado a los tableros y Montero le da la pelea en donde el toro decide a base de valor, denuedo y torería muy añeja y muy desgarrada, cosechando recias ovaciones del público en pie. En este toro debería haber cortado la oreja que le abriese la Puerta Grande, pero la mala colocación del estoque y la tardanza del animal en morir le privaron del triunfo grande.

Como remate, al doblar el toro se desató un descomunal aguacero que puso a todos en fuga y empapados, sin poder comentar en los corrillos la sensacional tarde de toros que acabábamos de contemplar.

III. 3 toros de Dolores Aguirre y 3 toros de José Escolar para Damián Castaño, Juan de Castilla y Maxime Solera.

Todavía bajo la impresión de lo contemplado el día anterior nos encontramos con todos los atónitos aficionados, todos bajo la potente impresión de lo vivido la tarde precedente.

Podemos decir que el mejor lote de la mañana le correspondió a Damián Castaño, Clavituerto, número 45, de Dolores Aguirre y Carpintero, número 77 de José Escolar fueron sus oponentes y en ellos se pusieron, una vez más de manifiesto las luces y las sombras de Damián. Muy hermosa la lámina del doloresaguirre, que pasó por la cosa equina sin brillar en demasía y demostrando su clase y humillación. Damián aprovechó con conocimiento los inicios del toro en dos series emocionantes, incluyendo esos desmayos que tanto le gustan a veces y echando todo a perder por el largo metraje de la faena.

«Pronto y en la mano», decía Antoñete, y si un toro puede quedar exprimido en cuatro series es absurdo alargar aquello en un declive que a nadie conviene. Faena larga y muy a menos y espadazo. El toro de Pepe Escolar se lo brindó a doña Isabel Lipperheide, ganadera de Dolores Aguirre, él sabrá por qué. El toro era como mejicano, como esos de Victorino que «hacen el avión» y Castaño se hinchó a darle muletazos, que el animal no le ponía ni medio pero. Castaño aprovechó al toro pero el recuerdo del día anterior era muy fuerte como para entregarse a ese tipo de faena más al uso. Mató mal, como suele. Juan de Castilla reaparecía tras un grave percance. Sorteó a Postinero, número 29, de José Escolar, y a Burgalés, número 27, de Dolores Aguirre. El de Escolar se arrancó con brío a los cites desde el penco y luego Juan de Castilla estuvo a la altura de las condiciones del toro y de sus complicaciones, demostrando el oficio que atesora y una adecuada colocación. Resultó prendido sin consecuencias al entrar a matar. En el de Dolores Aguirre se montó el bochinche cuando se desvirtuó de manera completa el ritual de la suerte de varas. El toro era una preciosidad de animal, de capa melocotón que entró al relance a la jurisdicción de Borja Llorente y comenzó a recibir estopa sin tino ni medida, desatándose la furia en los tendidos contra el pica y, de paso, contra su jefe. La situación quedó ya enquistada y Juan de Castilla fue protestado en su labor hiciese lo que hiciese. Las palmas al toro en el arrastre subrayaron el divorcio.

Maxime Solera sorteó a Tosquetito, número 14, de Dolores Aguirre y a Caminante, número 58 de José Escolar. Casi se acopla un poco más con Tosquetito, pero sin ton ni son le cambia el sitio en el tercio, donde el toro respondía mejor, y tiene que volver a rehacer su faena dictada por un latoso peón desde el burladero. En su segundo, de nuevo, la ausencia de un plan… No merece la pena seguir.

A la salida, de nuevo vuelven a nosotros los de Prieto y los de Reta, que nos persiguen hasta Las Ventas, donde nos espera la de Palha… pero de eso les hablará mañana Pepe Campos.


Reta de Casta Navarra


Prieto de la Cal


La terna

ANDREW MOORE


















FIN

Las Ventas: Espada se la juega y Gerpe cae herido ante deslucidos toros de Palha.

La corrida de Palha cumplió en el caballo pero decepcionó estrepitosamente en el resto de la lidia, en una corrida en la que Francisco José Espada se la jugó a carta cabal, un firme Luis Gerpe cayó herido y Sánchez Vara pasó de puntillas en la plaza de Las Ventas.

Las Ventas: Espada se la juega y Gerpe cae herido ante deslucidos toros de Palha.

Sin ser una corrida brillante en absoluto, estas tardes, a veces, dejan ver, sin orejas, la inequívoca disposición de algunos toreros. Es el caso de Francisco José Espada. Su primero, segundo de la tarde, pasó mucho tiempo en el peto de los picadores. Así, en plural porque acudió primero al de puerta, y después al piquero titular. Sangró lo suyo, y en el último tercio acometió a la muleta de su matador sin entrega y con medio viaje. El madrileño se puso muy de verdad, aunque sin poder eclipsar con su actitud la pobre condición de su antagonista.

Una ovación se desató cuando apareció el quinto, el torazo remiendo de Couto de Fornilhos, de aparatosa cuerna que, a la postre, tuvo continente sin contenido. No le importó a Espada tal circunstancia, y se puso como si fuera bueno, después de que Iván García destacara, una tarde más, con banderillas y al acertar a hacer humillar al toro en dos capotazos.

Encajado, Espada sorteó tarascadas y se jugó la voltereta en cada muletazo por ambos pitones, perdiendo con la espada la posibilidad de ver reconocida su valiente labor más allá de una ovación con saludos, algo protestada.

Luis Gerpe le robó al escurrido tercero varios lances de cierto arrebato e indudable ceñimiento, mas ahí quedó lo más reseñable de su actuación, ya que el de Palha lució —es un decir— unas arrancadas cortas y rebrincadas que hicieron imposible la limpieza y armonía en el trasteo del firme torero toledano.

El sexto fue una prenda que cazaba moscas por el pitón izquierdo. Sin embargo, fue con el derecho con el que volteó a Luis Gerpe, que fue conducido a la enfermería, siendo Sánchez Vara el encargado de apiolar a la tercera al marrajo que hirió a su compañero.

Por su parte, Sánchez Vara salió tan dispuesto inicialmente como para recibir al primero a porta gayola. El de Palha, que acudió tres veces al caballo destacando su pelea en el segundo encuentro, se dejó más en la muleta de lo que sus remisas arrancadas a media altura presagiaban en los dos primeros tercios.

El torero alcarreño le pegó pases, algunos más templados, otros muy veloces, con escaso ajuste y fuste. Eso sí, la estocada cobrada al segundo intento fue notable. Por su parte, en el manejable cuarto Sánchez Vara protagonizó un tercio de banderillas más brillante que el del primero, siendo, de nuevo, los tres pares ejecutados por el mismo pitón: el derecho. En la muleta el de Palha, sin ser un dechado de clase, se deslizó medianamente y su matador lo pasó abusando del pico y ayuno de brillantez.
  • Palha/Vara, Espada, Gerpe
Se lidiaron cinco toros de Palha y uno de Couto de Fornilhos (quinto), desigualmente presentados. Primero, manejable, aplaudido en el arrastre. Segundo, falto de fondo y entrega. Tercero, rebrincado y sin entrega. Cuarto, manejable. Quinto, deslucido, sin clase alguna, y sexto bronco y con peligro.

Sánchez Vara: pinchazo y buena estocada entera arriba (palmas); pinchazo y casi entera algo delantera y tendida (silencio). Dos pinchazos, estocada casi entera tendida y descabello en el que estoqueó por Luis Gerpe (silencio).

Francisco José Espada: estocada entera desprendida (ovación con saludos con protestas); pinchazo y entera desprendida (ovación con saludos con división).

Luis Gerpe: cuatro pinchazos y estocada entera arriba (silencio en el único que estoqueó). El parte médico de Luis Gerpe señala que presenta una herida inciso contusa en región parietal derecha y otra en el mentón, así como un traumatismo en hemotórax derecho. Puntazo con hematoma en tercio superior cara interna de muslo derecho. Fue trasladado a la Clínica Fraternidad Muprespa para estudio radiológico. Pronóstico reservado.

Se guardó un minuto de silencio en memoria de Alfonso Vázquez, mayoral de la ganadería de Fuente Ymbro, y de Santiago Barrero, ganadero de Toros de San Román.

Plaza de Las Ventas. 26 de abril. Más de media entrada (12.129 espectadores, según la empresa)

Morante presente duro y futuro incierto

'..Tras la locura del jueves 16 algunos de los que tienen espacio en los medios, no sé si calificar de informativos, empezaron el éxtasis: el número 1 de todos los tiempos, el mejor capotero en todas las modalidades, no se ha visto nunca nada igual, el mejor de la historia; el más completo del mundo y de todos los planetas y satélites del Universo.

Locura. ¿Podemos hablar claro cuando se ponga bien?

Morante presente duro y futuro incierto
Ahora lo que más preocupa es el futuro. Y que sane pronto. Y cada uno se apunta a estas tres posibilidades porque no hay otras:

1/ Que se retire y deje el toreo. Esta vez de verdad. La cornada ha sido un aviso serio.

2/ Aceptar que la temporada la pase en blanco recuperándose.

3/ Desear que se cure bien y del todo y vuelva en este 2026 a los ruedos. Lo ha dicho hasta el doctor que lo operó en la enfermería de Sevilla : lo contempla como posible.

Habrá que esperar porque otros diestros mucho más jóvenes que el de la Puebla han estado muchos meses para recuperarse. Claro que todas las personas y cornadas son distintas. Así que lo más lógico y sensato es esperar a que el torero se sienta completamente bien y decida lo que quiere hacer, lejos de la locura desatada para que no se fuera por los aficionados… y también por los empresarios. Pensemos antes que nada en la persona.

Y el caso es que el 2026 de Morante, tras su continuidad en los ruedos olvidando la decisión del 12 de octubre en Madrid, iba estupendamente. Mejor que el guión más deseado.

Como una gran alegría se recibió su decisión de que seguiría toreando y más que en ninguna otra parte en Sevilla donde la feria de la nueva empresa estaba salvada. Y no digamos en todas las empresas españolas donde lo colocaron, y ahí sigue, las ferias.

¿Y en el ruedo? Torea en esta nueva etapa de locura el Domingo de Resurrección y se le ve muy bien y muy en forma y el público le premia generosamente para demostrar que torero y afición han triunfado. Alegría.

Vuelve el 16 de abril en su primera de sus dos comparecencias en la Maestranza durante el abono de abril y llega la revolución. Tarde mágica, completa e irrepetible. Esto funciona a tope. Vaya si funciona. Hasta muchos medios antitaurinos se hacen eco del triunfo. Morante la ha armado, pero bien, bien.

Y el lunes 20, segunda corrida y adiós a la feria hasta… el recuperado Corpus, está muy bien en el quinto toro que lidia en esta su nueva y diferente atapa pero en segundo, sexto de su nueva era, lo destroza todo, un matilla le da la cornada. En directo y por Canal Sur, que pasaron de informar.

El toro lo arrolló y a él le faltaron tiempo y/o reflejos para quitárselo de encima. Y lo que parecía una cornadita en el glúteo o en el muslo ya se vio lo que fue. Algunos recuerdan los kilos de más que ha tenido siempre, pero no parece que influyeran en esta ocasión.

Total, Morante en el hospital y todo el mundo hablando de la cogida. Esta vez todavía más medios antitaurinos. Pero nada comparado con que un as mundial del fútbol se hubiera torcido un tobillo.

Tras la locura del jueves 16 algunos de los que tienen espacio en los medios, no sé si calificar de informativos, empezaron el éxtasis: el número 1 de todos los tiempos, el mejor capotero en todas las modalidades, no se ha visto nunca nada igual, el mejor de la historia; el más completo del mundo y de todos los planetas y satélites del Universo. O también, y esto se les olvidó gritarlo, el mejor que todos los toreros juntos de todos los tiempos.

Locura. ¿Podemos hablar claro cuando se ponga bien?

SEVILLA / 16ª de abono. No les mires el hierro / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Escribano con “Montesino” el 4º miura. Fotograma: Canal Sur

Román pincha la faena de la tarde y se va doblemente ovacionado. Escribano, guerrero corta una oreja del cuarto y Pepe Moral silenciado por partida doble. Bravo y noble, pero blando encierro de Miura…   

No les mires el hierro

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali, IV 26 2026
“El asunto es no pensar que son miuras”, dijo Román al llegar a la plaza. Pero cómo no hacerlo. Cómo soslayar el hierro que ha marcado a fuego y sangre la historia del toreo.

Los de hoy, siete, porque devolvieron el segundo derrengado. Cuatreños, vinieron con 623 kilos promedio, incluyendo el 2º bis. Todos con la estampa de su raza, grandes, armados, galgos, largos, degollados, variopintos; cuatro cárdenos de diverso tono, dos castaños y un negro, (el reserva). Y de talante con la rica y natural diversidad que debe tener el toro. Como dijo Escribano al salir: “Una corrida buena, de verdad y pureza, para todos los gustos”.

Nobles y encastados los cuatro primeros, y en miura clásico los dos últimos; inteligentes, respondones, ágiles, intimidantes. No dejaron aburrir a nadie. Bravos, Atacaron pronto, de largo y a galope los caballos, y vendieron caras sus vidas en la brega. 

El quinto se disponía a cargar desde los medios a la tercera vara de Francisco Romero, y no me lo van a creer, La Maestranza, casi llena se levantó en indignada bronca, para impedirlo. Hágame el favor, La Maestranza. 

Después, y quizá por disimular, ovacionaron largamente al picador. Los mismos. Cómo está el patio. La romana, superior, pese a estar todos vareados, lejos, lejos la más alta de la feria, no impidió que fueran a fondo en las faenas. Más bien en algunos casos la lidia. Un inri tuvo el encierro, la falta de fuerza. Los más blandearon. Pero a pesar de ello, con perdón de los detractores de oficio que acumula el glorioso hierro, su presentación al cierre del abril sevillano fue digna de sus blasones. Llevan 84 años sin faltar aquí, como recordó al principio, entrando por la Puerta del Príncipe, el joven ganadero Eduardo Miura, y si fuera solo por lo de hoy deberían seguir aumentando la cuenta, ojalá con su proverbial poder.

No los mataron como merecieron, o sino el resultado peludo hubiese sido múltiple. La estocada de la tarde la ofició Román al sexto, que lo había llevado por la calle de la amargura. En cambio, pinchó doblemente y descabelló la faena de la tarde al segundo. Se fueron ovacionados en el arrastre, el gran tercero y el flojo cuarto.

Manuel Escribano, guerrero. Recibió con solvencia sus dos toros a portagayola y los banderilleó espectacularmente, componiendo dos expuestos y emotivos primeros tercios. Con la muleta estuvo, más defensivo que atacante frente a “Desterrado” el primero, y frente al noble y blando cuarto, todo lo contrario. Se sobrepuso a sus múltiples caídas, poniéndolo en modo de ahorro energético y le condujo tras largo tratamiento a una estocada, pasada, que lo rodó de una. De ahí la oreja. Que hubiese sido formidable y posible, haberle cortado al primero. Pero no quiso. Poder le sobra. Encima, le puso el estoque trasero y bajo.

El valenciano Román, decía que no había que mirarles el hierro. Pues al menos con el generoso tercero, “Lamparillo”, parece que lo cumplió. Lo lidió como si estuviera marcado con uno cualquiera de los que las figuras llaman “de garantía”. Y contra el viento. Cuatro verónicas y media plausibles, después, una faena brindada a la concurrencia, citada desde el comienzo de largo, muy largo, la cual fue de más a más. Resultó evidente la forma como el miura se fue entregando y entregando en tandas diestras y naturales, ligadas, templadas, cada vez más bajas y embrocadas. Al menos ocho, acompañadas de música y jaleo. Minucioso en la igualada, se hizo largo y pinchó dos veces arriba. En cambio, cuando ya todo estaba perdido, no igualó, se tiró de una y puso una estocada total letal. El sexto, “Palillero”, lo midió, lo esperó, se revolvió, derrotó y le opuso las dificultades propias de la estirpe. Este seguro si lo enteró de que era un miura. Él, digno, siempre por la cara, tragó, porfió, pero no pudo dominar. La pelea se resolvió con una gran y fulminante estocada, que motivó pañuelos y gritos petitorios, pero no suficientes. Ovación.

Pepe Moral no se avino con su lote, que no fue tampoco el mejor. Así terminó la feria.

  • FICHA DEL FESTEJO

Sevilla. Domingo 26 de abril de 2026. Plaza de La Real Maestranza de Caballería.16ª de abono. Nubes. Casi lleno. Siete toros de Miura, incluyendo 2º bis, cuatreños, 623 kilos promedio, bien presentados de diverso juego

Manuel Escribano, saludo y oreja.

Pepe Moral, silencio y silencio.

Román, saludo y saludo.

Incidencias: Ovacionado el picador Francisco Romero por sus dos varas al 5º