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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 1 de octubre de 2026

De Ceuta a Sol Rafael Nieto / por Rafael Nieto


'..¿Qué ilegalidad o delito no habrá cometido esta mafia criminal instalada en el poder? Tras su golpe contra la Constitución, su secuestro del Parlamento, su ilegal amnistía al separatismo, su relación amor-odio con Mohamed VI vía Pegasus… La entrega de Ceuta al sultán y una nueva okupación de la Puerta del Sol no hacen sino confirmar lo que tantos años llevamos anticipando..'

De Ceuta a Sol

El PSOE es un cáncer y toca extirparlo con urgencia.

Rafael Nieto
Cada cierto tiempo, España entra en un bucle de esquizofrenia colectiva donde es necesario pellizcarse para comprobar que uno no está soñando. Casi siempre coincide que está la izquierda en el poder y que se acercan elecciones; es entonces cuando las masas embrutecidas entran en ebullición al primer toque de corneta socialista. 
La maquinaria de la revolución (aunque sea de pacotilla) se pone en marcha, y ya ni las leyes, ni los jueces, ni las instituciones, ni por supuesto el resto de partidos políticos pintan absolutamente nada. Solamente se recupera la paz social cuando la izquierda renueva la mayoría en las urnas; y en caso de no hacerlo, siempre habrá una ley de nietos o alguna otra triquiñuela pseudolegal para conseguirlo.

Primero fue la invasión de Ceuta y ahora son los piojos en Sol. Primero la llegada de criminales, violadores y yihadistas desde África, y ahora la acampada de la mugre podemita en el kilómetro cero de España. Son dos fenómenos distintos pero que tienen la misma raíz: el desgobierno. O para ser más precisos, el Gobierno de una mafia. Capaz de negociar con un Estado enemigo una invasión perpetrada por un lumpen dantesco, y después montar una gran operación de manipulación colectiva usando para ello a una señora de 87 años que iba a ser desahuciada, pero que al final se queda viviendo en su casa de siempre. Ver para creer.

Como decíamos en anteriores columnas, a Sánchez y sus conmilitones les traen sin cuidado el pueblo ceutí, Mari Carmen, Paquita y hasta la hija de Sabiniano. Al único que ama Narciso es a sí mismo al verse reflejado en el espejo de La Moncloa cada mañana. Y es que un psicópata solamente tiene amor para sí mismo. El problema es el daño terrible que alguien así puede causar a una nación. Un daño que costará mucho tiempo poder reparar, suponiendo que se empiece pronto la reconstrucción nacional.

Lo ocurrido en Ceuta y lo que vemos en Sol demuestra sobre todo una cosa: con un «Ejecutivo» como éste del PSOE, el que resiste, vence. Ni los invasores que han puesto sus chamizos en la playa del Trampolín se han marchado de vuelta a Marruecos, ni los perroflautas que han puesto sus tiendas de Decathlon en el centro de Madrid van a regresar a sus casas de momento. Tienen su presa, que es una opinión pública entontecida y aborregada, y ya no la van a soltar hasta que nos pongan las urnas algún domingo de 2027.

Pruebe cualquiera de ustedes, mis dilectos amigos, a poner una tiendecita en la Puerta del Sol fuera de esta performance podemoide, prueben. Tardaría dos minutos la Policía Municipal en multarles y echarles a porrazos. A los colegas de Pablo Iglesias e Irene Montero, los marqueses de Villa Meona, nadie se atreve a molestarlos. Ni siquiera pasan los del servicio de limpieza urgente, el Selur, para arrancar la roña de los adoquines con agua a presión y cloro. Todos a aguantar a esa tropa de piojosos y vagos hasta que les apetezca retirarse de una plaza pública.

Pero a estas alturas, ¿quién puede ya sorprenderse por esto? ¿Qué ilegalidad o delito no habrá cometido esta mafia criminal instalada en el poder? Tras su golpe contra la Constitución, su secuestro del Parlamento, su ilegal amnistía al separatismo, su relación amor-odio con Mohamed VI vía Pegasus… La entrega de Ceuta al sultán y una nueva okupación de la Puerta del Sol no hacen sino confirmar lo que tantos años llevamos anticipando. El PSOE es un cáncer y toca extirparlo con urgencia.

El futuro de la Fiesta no puede durar un mes / por Carlos Bueno.


'..Las principales plazas deberían reservar un espacio real para la cantera taurina. No como un festejo de relleno, sino como una apuesta por el futuro. Una novillada dentro de una gran feria tiene un escaparate que difícilmente puede ofrecer una feria exclusivamente novilleril..'

Capotazo largo
El futuro de la Fiesta no puede durar un mes

Carlos Bueno
Septiembre es el gran mes de las novilladas. Algemesí, Arnedo, Arganda, Calasparra, Villaseca, Peralta, Guadarrama y tantas otras plazas convierten estas semanas en un auténtico vivero de toreros. Para muchos novilleros es el momento de demostrar que tienen condiciones para llegar a ser alguien en la Fiesta.

Pero septiembre termina. Y con él, demasiadas veces, parece terminar también el interés por quienes han sido sus protagonistas. Ahí reside una de las grandes contradicciones de la tauromaquia. Se habla constantemente de la necesidad de encontrar nuevos nombres y garantizar el relevo generacional, pero cuando aparece un novillero con condiciones no siempre se le ofrece algo tan imprescindible como continuidad.

No basta con descubrir a un torero en septiembre. Hay que darle la oportunidad de demostrar que aquello que hizo no fue casualidad. Las ferias de novilladas son fundamentales y deben seguir creciendo, pero la solución no pasa únicamente por concentrar más festejos en unas pocas semanas. Pasa también por integrar novilladas en las grandes ferias a lo largo del año.

Las principales plazas deberían reservar un espacio real para la cantera taurina. No como un festejo de relleno, sino como una apuesta por el futuro. Una novillada dentro de una gran feria tiene un escaparate que difícilmente puede ofrecer una feria exclusivamente novilleril. Allí están los aficionados, los medios, las televisiones, los profesionales y los empresarios.

Las grandes plazas deberían preguntarse también qué toreros quieren ver dentro de cinco o diez años en sus carteles, porque un triunfo en ellas puede cambiar una carrera. No se puede reclamar un nuevo escalafón si no se ayuda a construirlo.

Y la televisión tiene mucho que aportar. Si se pretende acercar la Fiesta a las nuevas generaciones, también hay que mostrar a quienes están empezando. Un novillero necesita ser conocido antes de convertirse en figura, no cuando ya lo es.

El éxito de una feria de novilladas, por tanto, no debería medirse únicamente por las orejas cortadas o las puertas grandes. También por los contratos que sus triunfadores consiguen después.

Septiembre debería ser un punto de partida, no una meta. El novillero que triunfa en Algemesí, Arnedo, Arganda o Villaseca no debería desaparecer cuando termina la temporada de novilladas. Su nombre debería permanecer en las agendas de los empresarios y encontrar nuevas oportunidades en plazas de mayor responsabilidad.

La tauromaquia necesita cuidar su cantera con algo más que discursos. Necesita oportunidades, escaparates y continuidad. Septiembre puede seguir siendo el gran mes de las novilladas. Pero el futuro de la Fiesta no puede durar un mes.