la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 13 de mayo de 2026

Florentino recupera el oremus / por HUGHES


'..las dos cosas más importantes que ha dicho Florentino: que hay que conservar esta cosa única en el mundo que es el Madrid; y que un vinculo corrupto y que costó ligas une al Barcelona con Negreira..'

Florentino recupera el oremus

HUGHES
Desconozco si alguien le hizo la pregunta que yo hubiera deseado hacerle: «Presidente, ¿por qué no fichó usted un central?».

El gran misterio es cómo este Florentino Don erre que erre no ve el fútbol como lo vemos todos los demás.

Compareció ante la canallesca un Florentino un poco parecido a Juanito Navarro, gran candidato a la presidencia del Madrid y gran madridista.

Hay algo distinto en él, y no está mal sugerirlo. No es exactamente el frío ingeniero que llegó al Madrid. Después de 25 años, senecto ya, ha perdido el tono de comedido sopor, el autocontrol de jugador de mus, se le ha aflojado un punto la prudencia.

De Florentino y su rueda de prensa opinará hoy todo el mundo, pero para poder hacerlo serían necesarias tres cosas: desear con corazón sincero «lo bueno para el Madrid», que diría Gómez Pintado; conocer la época anterior a Florentino, en la que pasaban «cosas raras» y ser consciente de lo que el club tiene alrededor y sobre todo en frente.

Si todo eso concurre, se entiende que el gran éxito de Florentino ha sido mantener al Madrid al margen de la realidad española. Una labor titánica. Y que por eso puede eternizarse en el cargo, tiene derecho, si lo quieren los socios, que querrán, a que su relación con el club sea la de don Santiago: natural, vitalicia, caudillista y personal.

Y como ha librado al Madrid de España, de la España que nos come por los pies como una humedad insidiosa, el Modelo de Florentino se acepta íntegro, con lo bueno y con lo malo, que es la hibris, esa locura que le hizo flotar entre galácticos tras ganar la 9ª; la misma, acrecentada por la edad y la soberbia, que le llevó a ir más allá al ganar la 15ª y tener, como diría Trump, todas las cartas en la mano.

Del florentinismo, pues, se acepta todo; se acepta hasta el tardoflorentinismo, en el que estamos.

Al presidente ya le están diciendo las cosas que dice el madridismo cuando habla por boca de ganso: así no, esto no son formas, las maneras son importantes, no vayamos a perder el señorío… lo van a trumpificar y el antimadridismo buscará su incapacitación por no hacer autocrítica y dar rienda suelta (en efecto, trumpiana) a su obsesión con la prensa, pero sería demenciarlo justo cuando está diciendo, entre nimiedades, chascarrillos y asuntos menores, las dos cosas más importantes que ha dicho Florentinoque hay que conservar esta cosa única en el mundo que es el Madrid; y que un vinculo corrupto y que costó ligas une al Barcelona con Negreira.

Y esto es lo importante. Mucho más que una Copa de Europa. No es Florentino perdiendo la memoria. Es Florentino recuperándola. Es Florentino reencontrando el oremus.

Si en su (pen)último mandato asume el objetivo de hacerle justicia al Madrid, al fútbol y a nuestros treinta años de aficionados, le será perdonado hasta haber vendido a Makelele. Le perdonaremos hasta las Copas de Europa.

Por supuesto, la rueda de prensa instala al Madrid en algo que sólo admite un entrenador posible: don José Mourinho. Esta vez, ojalá, él sería el suavizador, el prudente. El trabajo es parecido, es perfecto para él. En la primera venida, había que vencer a un sistema corrupto. Ahora toca sentarlo en el banquillo.
13 de mayo de 2026
--


No hay comentarios:

Publicar un comentario