'..fue durante los años setenta del pasado siglo cuando más al alza estuvo su papel, con tres grandes diestros en activo durante aquel tiempo: El Viti, ya en la última etapa de su carrera, El Niño de la Capea y Julio Robles..'
Salamanca en su apogeo
por Paco Delgado
Salamanca, tierra eminentemente de toros, también lo ha sido, y lo es, de toreros. De buenos toreros. Y fue durante los años setenta del pasado siglo cuando más al alza estuvo su papel, con tres grandes diestros en activo durante aquel tiempo: El Viti, ya en la última etapa de su carrera, El Niño de la Capea y Julio Robles, que aunque de adopción siempre ha sido tenido y considerado como propio.
Y los tres se anunciaron en el mismo cartel en la cuarta corrida de la feria de la Virgen de la Vega de 1974 celebrada el 15 de septiembre. Un festejo en el que se lidiaron toros, naturalmente, salmantinos: cinco ejemplares de Lisardo Sánchez y uno, el segundo, de Manuel Arranz.
La función, interesantaísima, no terminó de ofrecer un balance final todo lo brillante y triunfal que con aquellos argumentos se presumía. Santiago Martín “El Viti”, que como más veterano abría plaza, fue premiado con las dos orejas de aquel primer toro de la tarde y ovacionado en el cuarto. Pedro Gutiérrez Moya “El Niño de la Capea” fue ovacionado en el segundo y silenciada su faena al quinto y Julio Robles dio dos vueltas al ruedo en el tercero, al no ser atendida la petición de oreja del público y sí cortó una oreja al sexto, con lo que El Viti fue el único que salió a hombros por la puerta grande de La Glorieta.


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