la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de noviembre de 2010

FERIA DE QUITO: LA 1ª EN LA FRENTE. OREJA A CASTELLA Y PITOS A FRANCIS WOLF

Plaza de toros de Iñaquito
  Feria de “Jesús del Gran Poder”
1ª de Abono
 6 Toros de Vistahermosa / Antes Carlos Manuel Cobo
Sebastián Castella
Cayetano
(Confirma alternativa)
Álvaro Samper

Quito, Lunes 29 de Noviembre de 2010.-
Pitada del público a Francis Wolf, tras unos minutos de cortesía, por el tostonazo de pregón del Catedrático de Filosofía de la Universidad de la Sorbona de París pronunciado en el ruedo de la Iñaquito antes de la salida del primer toro. Los toreros como Don Tancredo,  capote en mano y mirando el reloj de la plaza; el público impaciente mirando a la puerta de chiqueros, y el pregonero en las tablas, rodeado de trajes de faralaes y ante un ridículo toro de cartón con pinta de Zerolo, ahí seguía Wolf erre que erre, leyendo folio tras folio chamullando por el altoparlante un español gabachón, sin que nadie hiciera caso. 

Es de suponer que el texto pregonado, y a duras penas  oido, merecerá toda admiración dada la altura académica del orador, pero alguien tendría que haber pensado antes que el momento y el lugar no sería lo más apropiado. El filósofo no tendrá la culpa,- dame pan y dime tonto- pero ¿quién ha sido el listo que lo ha programado? Además no se la ha ocurrido otra cosa que, para conmemorar el 50 aniversario de la Feria de Quito, -tan hispana como americana- enchufar a un franchute para semejante ocasión en la apertura del ciclo ferial. Y baratito no habrá salido el del mostachón.
 El pregón de Francis Wolf, los faralaes y el toro Zerolito

 Se ve que en Ecuador, además de otras herencias recibidas de los españoles, también se goza del sentido de la estupidez quijotesca, y así de la madre Patria le llega otro regalito como el galo filósofo que desde que algún despabilado lo colocó en la prestigiosa Tercera de ABC haciendo gala de su titularidad de la cátedra en la Sorbona, en un artículo en defensa de los toros, deslumbró a los oficiantes de turno como si España fuera un erial de intelectualidad tauromáquica.
Ante lo de hoy Rafael “El Gallo” hubiera exclamado aquello de:  “…endeluego que hay gente pa too”; pero esta vez con razón.

El intelectual francés no estaba solo, por allí estuvo el galo Castella, que se libró de un serio percance, y no por inteligencia ilustrada como la de su paisano, por no darle importancia ni emplear mando en las oleadas iniciales de su segundo toro. Allí en los medios, inmerso en ese tiovivo de los consabidos y repetitivos pases cambiados, el derrote certero del burel lo elevó en el aire para dar con su cuello en tierra en escalofriante batacazo. Superó la conmoción inicial fajándose con un marrajo de categoría al que despachó de un estoconazo efectivo que ablandó los corazones del público santo de Quito y el del generoso presidente de la corrida.

Si este toro fue infumable, su primero ofreció buenas posibilidades para recibir mejor lidia, pero no, pases por aquí pases por allá pensando en el publiquito, y al final… rien de rien.

La lógica expectación despertada por Cayetano a su llegada Quito no se correspondió con su labor en esta su confirmación –que no se sabe que es lo que hay que confirmar y ante quien, si no es en Madrid o en Méjico-. El que abrió plaza y feria, de nombre “Semillero” de buenas hechuras y con carita, embistió con fijeza y nobleza, aunque su sosería no permitió que la decidida y digna labor de Cayetano calara hondamente en el público.

Su segundo toro, bien armado, por el contrario se mostró bronco y zapatillero ante las telas y ciertamente el sentido que fue desarrollando y los problemas que presentó no pudieron ser resueltos por el empeño del confirmante, y al que despachó de una buena estocada.

Mala suerte tuvo el nacional Álvaro Samper que sustituía al Fandi por su cogida ayer en Lima. Su primer toro salió flojo y derrengado, agravándose con una violenta voltereta contra el suelo quedando inservible para la lidia. A pesar de su ilusionante brindis al respetable, nada pudo hacer el espada.

Con el que cerró plaza, el más serio de la corrida junto con el segundo de Cayetano, Alvarito no llegó a acoplarse, las dudas y la frialdad de cuello que mostró no colaboraron para bien administrar la mansa y huidiza, aunque noble embestida del animal.  Mató como pudo.

El encierro de Vistahermosa no ha estado mal presentado en general para lo que se despacha por los Andes, aunque el primero lidiado por Sebastián Castella jamás debiera haber sido aprobado por falta de cuernos, y su segundo carecía del derecho.

En definitiva el ganado de Vistahermosa no ha hecho honor a su anterior criador, Carlos Manuel Cobo, y no ha colaborado en demasía a una buena tarde de toros.
¡La primera en la frente!

 Cayetano


 La moda de la confirmación fuera de Madrid y Méjico
 Cayetano
 El 1º toro de Castella
 Castella en el pase anterior a la cogida
 Se tiró a matar con ganas
 Álvaro Samper
 Salió mal y acabó peor
 El 1º de Álvaro Samper
 Álvaro Samper
 El 2º de Castella

Castella largando tela
 Vamos que nos vamos
 ¡Gracias!
 El 2º de Cayetano
 Solo ante el peligro
 Arreando el burel
 Cayetano
 A por uvas!
 El 6º para Álvaro Samper
Álvaro Samper

lunes, 29 de noviembre de 2010

ALEJANDRO TALAVANTE: ¡QUÉ GRAN TORERO EN LA PLAZA! / Por Jardinero de San Mateo


ALEJANDRO TALAVANTE: ¡QUÉ GRAN TORERO EN LA PLAZA!
Jardinero de San Mateo
En vista de que algunas apreciaciones han causado cierto escozor entre algunos personajes de la tierra, -a los que no les ha sonreído la fortuna en fechas recientes por su carencia de técnica, afición y oficio-, pese a que la empresa los ha ido repitiendo, resultando solo “petardos”, me apropio de algunas palabras certeras que  justifican este oficio.  “Los periodistas taurinos son críticos. No son informadores, ni redactores, sino exclusivamente críticos.  No hacen entrevistas, ni reportajes, ni convocan a mesas redondas, ni mucho menos elaboran informes.  Ellos son CRITICOS”.  Por tanto,  en esta sección taurina solo hay críticas, es decir, se juzga la verdad, la bondad y la belleza en la tauromaquia a través de una opinión individual que pretende solo normar un criterio para los aficionados. Tenemos que señalar que están pasando las fechas de la temporada 2010-2011 y como una aplanadora los toreros extranjeros van logrando reconocidos éxitos y los nuestros, dolorosamente, la mayoría, se están quedando a la vera del camino por su falta de voluntad y/o oficio en el difícil arte de Cúchares. Lo he dicho en el caso de Manolo Mejía,  José Mauricio, Fernando Ochoa y hoy hay que agregar a Mario Aguilar.

Se presentaba otra figura de la gran baraja española, extremeño, quien de la mano del  Antonio Corbacho hizo una fulgurante carrera que lo llevó a la alternativa en la plaza de Cehegin en Murcia, conferida por Morante de la Puebla.  Aquí estuvo a fines del 2007, logrando una buena impresión.  Pero Alejandro Talavante se ha transformado  con la capa como con la muleta, brindando hoy un exquisito banquete artístico y un valor que algunos, contra su opinión, lo pretenden comparar con el propio monstruo de Córdoba, Manuel Rodríguez “Manolete”.  A él le brindó un día Joselito un toro y lo inició en la profesión Emilio Rodríguez. Y  de él es la frase “el torero tiene que tener cojones”, pero él además de que los tiene de sobra, tiene una habilidad plástica extraordinaria, aúna  una quietud que en momentos parece “ajosetomasado”, aunque las distancias entre sus dos expresiones técnicas son evidentes. ¡Qué dirá el rey de Galapagar en su retiro mediterráneo? 

Hoy, para mala fortuna de quienes no concurrieron a la plaza, que hizo una entrada raquítica, compuesto por las familias de los toreros mexicanos, sus cuates, algunos japoneses y los aficionados en verdad, se disfruto  de una faena de  belleza inenarrable,  pases de cartel  con la capa y la muleta por parte del joven de Badajoz.  Con su primero, “Alma Gemela” (¡qué feos nombres para toros!) delantero y bien armado, el único aceptable del encierro, Talavante le instrumentó una tanda de verónicas lentas, artísticas y con la mano abajo que despertó a la concurrencia.  Luego, preparó e instrumentó ceñidas gaoneras y saltilleras en los medios para rematar con una preciosa larga que puso de pie al aficionado .  Se armó de la muleta y le trazó una tanda de naturales largos, templados, coreados, para luego emplearse con la derecha y dar por allí un pase cambiado que hizo el gozo de todos.  La faena se iba construyendo, volvió por la derecha e instrumentó otros pases lentísimos y soberbiamente templados que al rematar puso a la plaza entera de pie.  Se adornó con el toreo por alto, instrumentando manoletinas, su personal versión  de la arrucina, cambiados por la espalda y la clientela se convenció de que estaba viendo a una gratísima revelación. Pero lamentablemente a Alejandro se le complicó la muerte en sus dos enemigos, dejando la mano atrás y no pudiendo hacer un eficaz embroque, con lo que perdía dos apéndices más que merecidos. Vuelta con todos los homenajes. Todavía tuvo alientos ante un toro soso, ”Samito” que  como  otros cuatro  hermanos, era apuradito de edad y de fuerza.  Vimos entonces a una figura bien compuesta, variada, de técnica fácil y dominadora que podrá escalar pronto, sin duda, las alturas de los consagrados como Perera, Ponce, Castella, El Fandi, mientras en el trono seguirá  Morante de la Puebla. Talavante tiene una mano izquierda prodigiosa y el día que se le arranque un toro bravo, pondrá al ” embudo de Insurgentes” de cabeza.

Con el primero de la tarde, Humberto Flores porfió, el toro no era fácil y se iba a tablas, se ahogó a media faena, le dio algunos pases con ambas manos y al matar con una entera defectuosa, el juez le obsequió una oreja.  Con su segundo fracasó, el grito de “toro” se oyó en los tendidos y pero el biombo  le concedió el arrastre lento al burel!.  Aguilar, por su parte, parece no avanzar de sus tiempos de novillero, se ve como un buen pupilo de escuela taurina pero incapaz de hacer algo ante un toro dulce y suave, su primero, aunque sin raza.  En el sexto, manso y débil, el toro y torero se llevaron sonora rechifla. ¡El juez, reaparecido, literalmente en la calle, obsequioso e ignorante.!

No dejemos escapar el próximo domingo, hay tres cartas de importancia, El Zotoluco que busca sus fueros, Perera que quiere ratificar su enorme éxito y El Payo, lo más destacable hasta ahora de la torería mexicana, de lo visto en la “Mexico” en cuatro tardes. ¿Y cuando tendremos al joven Juan Pablo Sánchez, de excelentes credenciales?.

QUITO: HOY SUENAN LOS CLARINES / FERIA DE "JESÚS DEL GRAN PODER" 2010

Plaza de Toros de Iñaquito

Quito, 29 de Noviembre de 2010

Hoy, a las 12 en punto de la mañana, el presidente de la Monumental Plaza de Toros de Quito, Santiago Terán, sacará el pañuelo blanco sobre la barandilla de su angosto palco ordenando el toque clarines para que la banda de música de la policía metropolitana se arranque con los acordes del Himno Nacional de Ecuador. En ese momento todo el público, respetuosamente en pie y destocado, entonará  el cántico patrio bajo las banderas al viento de España, Ecuador y Quito.

Con la última nota estallará en la garganta de algún patriota del tendido un ¡Que Viva Quito! que hará brotar el clamoroso rugir de este embudo cual saludo del Pichincha vigilante que se asoma sobre la imagen de Jesús del Gran Poder jalonada por el ondear de las banderas.

Salga el sol, suenen los clarines, abran puertas y cerrojos como el carcelero de Caracol, y asome por chiqueros el primer  toro de la feria, de Vistahermosa, al capote de Cayetano que confirmará alternativa. Con Castella y El Fandi, sustituto de Manzanares, se encargará de ofrecer el espectáculo que el entusiasta público quiteño sueña y merece. Luego ya abrá tiempo de resarcirse por el rigor de la reciente la Ley Seca padecida y alguna voz desgarrada proclamará: ¡Que chupe Quito!

.......¡¡¡ Suerte!!!

En defensa (dentro de un orden) de José María Sicilia / Por José Ramón Márquez


 Juanpedro de Manzanares
7 de Abril de 2008

José Ramón Márquez

Lo evidente, lo que muchos aficionados esperan, o esperamos, de un cartel es el Ruano Llopis o el Roberto Domingo, pintores taurinos, de escuela, con oficio y buen gusto. Entre aquellos que rezaban ‘Ha dispuesto el Rey Nuestro Señor...” y estas propuestas, digamos, modernas se encuentra toda la historia del toreo, que si hablamos de feismo, a los que pintó Escarcena había que echarles de comer aparte.

Luego hay más cosas. Muchos dicen, Cossío entre ellos, que en la historia del cartel taurino es Sevilla donde más se rompe y donde aparecen nuevas soluciones artísticas. Yo creo que eso deberíamos preguntárselo a Begoña Torres, que es la persona que con más fundamento sabe de carteles taurinos, como demostró cuando fue la comisaria de la magnífica exposición “El cartel taurino” que se celebró en el verano de 1998 en las salas del entonces Museo de Antropología en La Moncloa. Yo me malicio que ella en esta discusión seguramente nos diría que los más rompedores en la cartelería taurina fueron los bilbainos o los catalanes.
Realmente lo que aquella seleccionadísima muestra demostraba es que el cartel de toros iba parejo a la evolución de la sociedad, de sus gustos y de las cambiantes modas, y que entre 1910 y 1950 se produjo un largo y fecundo momento por la multiplicidad de tendencias y de personas que abordaron este tema artístico. Claro que no debemos olvidar que en aquellos momentos se vivió la edad de oro de la cartelería publicitaria.

Por eso es que, aunque muchos lo consideremos, a la vista de los resultados, un intento fallido, yo creo que es estimable la idea de encargar los carteles a diversos artistas de renombre. Quizás lo suyo sería encargárselos a cartelistas, y estoy pensando en el de más talento que conozco, que es Roberto Turégano, que ha hecho algunos de los mejores carteles que se han visto en Madrid entre los 70 y los 90; y digo los noventa porque creo -y ahí es donde quería llegar- que el mundo del cartel anunciador está viviendo sus últimos momentos.

En la actualidad hay pocas compañías que hagan carteles; la moderna sensibilidad sobre limpieza de las ciudades y la existencia de canales electrónicos más que suficientes han ido haciendo desaparecer el cartel de nuestras vidas. Hace veinte años no había actividad que no tuviese su cartel, desde las fiestas del distrito de Ciudad Lineal hasta el día de las Fuerzas Armadas o el Festival de Otoño. Hoy ya no. Salvo en los toros, que parece que siempre llegamos tarde a todo.

La cuestión es que una vez que se toma la decisión de encargar el cartel a un artista, hay que tragarse lo que te eche, que por algo el arte del siglo XX es sacrosanto. Vamos, que a Miguel Ángel se le podía enmendar la plana lo que quisiera el que pagaba la obra, pero que a estos de ahora no. Aquí lo único que queda es que, si se monta un pequeño jaleo porque el cartel de marras no gusta, salga el Maestrante de turno, me parece que el Teniente de Hermano Mayor, con la blazier azul de botones dorados, diciendo que a ellos el que les recomendó a Sicilia fue “el Rey Nuestro Señor”, con lo que se establece una hermosa simetría entre los carteles más antiguos y los más contemporáneos.

¿Y Sicilia, qué? Pues yo creo que Sicilia molaba cuando se vino arriba en los años en que parecía que todo sería posible, cuando entre Ullán y Vijande le hicieron un nombre de sopetón, sin comerlo ni beberlo. En aquellos tiempos, a él y a otros cuantos de aquel momento, algunos ya totalmente desaparecidos, les llamaban ‘los niños de oro’. Bueno, pues desde aquel juvenil expresionismo y el deslumbramiento del propio e inesperado éxito de los años ochenta, hasta estas cosas de ahora de Eros y Tánatos, del misticismo, de la visión interior, del color blanco en el que se contienen todos los colores, se nos ha ido pasando la vida artística.
Declaraba el artista hace unos años que “es inútil creer que mi trabajo influye en la sociedad. Tampoco la sociedad se asoma a contemplar mi obra, que no tiene nada que ver con su marcha”. Ahora, como si fuese un hecho artístico perfectamente diseñado, gracias a la mediación de los Maestrantes, se ha escenificado perfectamente aquel abismo, que indiscutiblemente le pertenece como creador. Sin embargo, inevitablemente, surge la pregunta ¿No había otro toro?



Victorino del Cid

 Fuente: Blog Salmonetes ya.......

DIBUJO INFANTIL: V Concurso Nacional de la Peña Taurina Los Areneros de Madrid



V Concurso Nacional 
Peña Taurina Los Areneros de dibujo infantil.

Madrid, 28 de noviembre de 2010
La Peña taurina Los Areneros convoca como ya es tradicional su Concurso Nacional de Dibujo Infantil que cumple su quinta edición. 

El tema de los trabajos será “Los niños sí quieren la fiesta de los toros”.