la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de diciembre de 2014

CALI / 5ª DE FERIA. La copa llena / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Miguel Gutiérrez, Pablo Hermoso, Luís Bolívar e Iván Fandiño. Foto: Camio Díaz

La Cañaveralejo como en sus mejores tiempos, pletórica de sol y público, vivió tremenda fiesta sacando la terna y el ganadero a hombros por la Puerta Señor de los Cristales.

CALI / 5ª DE FERIA  
La copa llena 
  • Los persiguieron a todos, y le pusieron el dulce a mordiscos a los matadores, peleándoles el terreno, volviendo contestararios tras cada suerte, tratando de tomar el mando. Manes de su ADN santacolomeño. A la gente le gustaron, a los toreros quizá menos. Toros para poderles.

Jorge Arturo Díaz Reyes
Noticias Crónica Toros, Cali, Colombia, XII 29 14
Fueron siete gutiérrez, encastados, negros, 498 kilos promedio. Los dos de rejones, desmochados y seguidores. Los cinco restantes, cornicortos, entipados en la mejor versión de la casa, dieron mucha lidia. Mucho que torear. El primero, noble, fijo, acompasado. Los otros temperamentales y exigentes. Ningúno se dolió, ninguno se rajó, ninguno se cayó. Atacaron los petos. Hirieron dos banderilleros. Los persiguieron a todos, y le pusieron el dulce a mordiscos a los matadores, peleándoles el terreno, volviendo contestararios tras cada suerte, tratando de tomar el mando. Manes de su ADN santacolomeño. A la gente le gustaron, a los toreros quizá menos. Toros para poderles. 

Luis Bolivar, tuvo una tarde pasional. Llegó sereno, confiado de su triunfo anterior, a llevarse el trofeo de la feria que con la ventaja de ser el único repitente, ya tenía de un asa. Se puso a portagayola. Farol, larga de rodillas, siete chicuelinas al paso y una media postrada. Tras el picotazo de Romero, y el saludado tercio de “Jeringa” y ”Chiricuto”, sembrado en los medios empalmó dos cambios por la espalda, dos por el pecho, cuatro naturales y el forzado.

Ya sabía, lo que le había deparado la suerte, y entonces, desmadejó la figura y se entregó al toreo redondo y lento que “Trompetillero” asumió con humillada clase. Bien los dos. La faena tuvo esencialidad izquierdista. Toreo fino de un tragatoro en España. Esa es la gracia. La fiesta remontaba. Pero dos pinchazos y una estocada buena la bajaron.

El cuarto le quito el sitio, le acosó y lo redujo al unipase. Mejor dicho, le ganó la pelea, y encima un metisaca bajo, y una estocada con aviso. Ya con sus dos alternantes en triunfo, pidió el sobrero y se lo echaron. Pura vehemencia, pura necesidad, pura rabia, en una faena sin poso, y de temple intermitente, pero jaleada con fervor por el paisanaje, y avalada, eso sí, por un estocadón sin puntilla que le permitió sumarse al fiestón y a la procesión de los cargados por la puerta máxima.

Iván Fandiño, Hizo una faena limpia, no una gran faena, pero redonda, plebiscitaria y musicalizada. Bien, desde los seis delantales y la media, iniciales, hasta la buena estocada. Le pidieron las orejas durísimo. Se las negaron. Entonces le obligaron a dar dos vueltas en desagravio. Sin música. La gente montó en cólera contra la presidencia y le dedicó soberana bronca.

Atropellado por las ganas de revancha y por las avilanteces del quinto se trenzó en una reyerta en la cual el coraje ganó al temple y los deseos a la ligazón. Además puso la espada trasera y desprendida. Y lo que son las cosas. Ahora las dos orejas fueron automáticas.

Pablo Hermoso, a media marcha (no necesitó más) formó la marimorena con el tercero, Napoleón, Habanero, Pirata le auparon en faena de su promedio maculada por la colocación contraria y trasera del rejón. Pero la parroquia y el palco ignoraron ese detallito y le dieron las orejas. Con el sexto ni se esforzó, ni atinó, ni fue él mismo, y mató feo. Pinchazo y dos rejonazos traseros y contrarios, el último con degüello.

La tarde intensa, el palco errático, los toreros y la parroquia felices, aunque su felicidad fuera quizá más triunfalista que triunfal. Pero por sobre todos flotaba como una satisfacción el haber llenado la copa de nuevo y celebrado tanto juntos otra vez.

FICHA DEL FESTEJO
Lunes 29, diciembre 2014. Plaza de Cañaveralejo. 5ª de feria. Sol. Lleno. Siete toros deErnesto Gutiérrez (Santa Coloma-Murube), parejos, en tipo, cornicortos y embestidores. El 7º como regalo.

Luis Bolívar, saludo, silencio tras aviso, y dos orejas.
Iván Fandiño, dos vueltas y dos orejas.
Pablo Hermoso, dos orejas y silencio.

Incidencias: 
Saludaron "Jeringa" y "Chiricuto", tras parear al 2º. Santana y Martínez tras parear al 4º y al 7º. Al final de la corrida los tres alternantes y el ganadero salieron a hombros por la Puerta Señor de los Cristales


LA MÉXICO: HOMICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA / ALARMA!



Lo que tenia que pasar pasó: plaza vacía, ganado de porquería y tres jovencitas que de milagro están vivas. 
Al que se le ocurrió semejante estupidez habrá que juzgarle por intento de asesinato. La fiesta brava en México está mal herida. La están matando. 
O.M

...vacía 



lunes, 29 de diciembre de 2014

MÉXICO: La trágica corrida de Karla de los Ángeles, la madre soltera que quiso ser torera


Este domingo, día de su alternativa, fue corneada en dos ocasiones

La trágica corrida de Karla de los Ángeles, la madre soltera que quiso ser torera 


Día 29/12/2014 -
En la décima corrida de la temporada 2014-2015 en la Monumental Plaza México, celebrada este 28 de diciembre, salieron lesionados las matadoras Karla de los Ángeles, dos cornadas, Lupita López, un puntazo; los monosabios, «Gamuza», cornada en el glúteo derecho grande, César Sánchez, con lesión facial severa y el taurino Gonzalo Martínez, con golpes fuertes en una mano. 

En esa corrida, Karla tomaba la alternativa: la ceremonia mediante la cual el novillero o el torero primerizo adquiere la categoría de matador de toros. Pero no fue bien. Recibió dos cornadas, una en el muslo derecho, de 12 centímetros, y otra en el glúteo, de 10.

Madre soltera de una niña que nació en octubre de 2009, hace algo más de un año confesaba en una entrevista que su hija había sido «un aliciente»para su carrera, que tuvo que dejar durante un tiempo. «Me acompaña a muchos entrenamientos y cuando la llevo al campo o a la plaza disfruta mucho de verme torear. Para mí es una emoción muy fuerte tenerla a mi lado», explicaba en una entrevista en 2013. Y aunque las heridas no ponen en peligro su vida, siempre quedará en su recuerdo la tragedia que reinó en una de las tardes más importantes de su vida. Karla, que apenas unos meses atrás cortó una oreja en la misma plaza, con distinta suerte.

En la cogida de Karla eesultaron heridos los monosabios, «Gamuza», cornada en el glúteo derecho grande, César Sánchez, con lesión facial severa y el taurino Gonzalo Martínez, con golpes fuertes en una mano.

Tiempo de navidad en Úbeda




ÚBEDA


Fotografías: La Loma










































La pierna de Antonio Sánchez "El Tato"


Recreación en las páginas de "La Lidia" de la cornada de "El Tato"


Antonio Sánchez, "El Tato", era natural de Sevilla, donde nació el 6 de febrero de 1831. En el toreo se inició como puntillero de Juan Lucas Blanco, pasando luego por todo el escalafón. En octubre de 1953 tomó la alternativa en Madrid de manos de Cúchares y pronto figuró en los carteles importantes, especialmente a partir de 1857. Un toro de Vicente Martínez le provocó un grave percance en Madrid en 1869, como consecuencia del cual hubo que amputarle la pierna derecha. Aunque hizo hasta tres intentos por volver utilizando una pierna ortopédica, fueron siempre intentos fallidos. En este trabajo, el estudioso Plácido González reconstruye la historia vivida a raíz de la cornada de Madrid.
Como cuenta Plácido González, corría el año 1869 cuando la Diputación Provincial de Madrid dispuso se organizase una corrida de toros para el lunes 7 de junio, con el fin de “solemnizar la promulgación de la Constitución”, publicada el día anterior, domingo 6, que fue elaborada tras el triunfo de la Revolución de 1868, en la que se destronó a la reina Isabel II, revolución conocida como “la Gloriosa” o “la Septembrina”, cuya presidencia del gobierno fue asumida por el general Prim; constitución que estuvo vigente durante el reinado de Amadeo I, a la que se conoció como la primera “Monarquía parlamentaria”.

Resulta que la mencionada corrida del 7 de junio se organizó, como muchas de las de aquella época, para que se corrieran 6 toros por la mañana y otros 6 por la tarde. El cartel de la mañana, que dio comienzo a las diez, lo componían, por orden de antigüedad, “El Tato”, “Lagartijo” y A. José Suarez. Los toros fueron dos de D. Antonio Miura (1º “Caramelo” y 5º “Tablones”), otros dos de P. de la Concha (2º “Banquero” y 6º “Caparrota”) y dos más de V.R. y García (3º “Lamparillo” y 4º “Rosaito”), los cuales recibieron en total 58 varas, 18 pares de banderillas y dos medios pares, matando 10 caballos y fueron despachados y pasaportados al desolladero tras recibir 19 estocadas.

El sexto toro de la mañana tuvo que ser estoqueado por “Lagartijo”, ya que el matador José Suarez, en el tercer toro: “sufrió una herida, trasversal en la dorsal del dedo anular de la mano derecha, que interesa dividiendo la piel y el ligamento exterior, cuya lesión le imposibilitó de continuar trabajando. El espada salió con la mano ligada y colocada esta en un pañuelo que llevaba, suspendido del cuello”.

En la corrida de la tarde, que dio comienzo en la hora taurina por excelencia de las cinco de la tarde, el cartel estuvo compuesto por “El Tato”, V. García Villaverde y “Lagartijo”. Se jugaron seis toros de la afamada ganadería de Colmenar Viejo de D. Vicente Martínez, cuyos nombres, por orden de aparición en el ruedo fueron los de “Sanguijuelo”, “Reagero”, “Murciano”, “Peregrino”, “Peinao” y “Cachirulo”, a los cuales le enchufaron 61 varas y mataron 11 caballos, además le pusieron 17 pares de banderillas y 5 medios pares, matándolos de 16 estocadas. La corrida registró un lleno completo y fue bastante regular y más igual, distinguiéndose el tercer toro.

El cuarto toro de la tarde, de nombre “Peregrino”, que era según la prensa de la época era “castaño y bien colocado”, cogió al Tato al entrar a matar por tercera vez, y con el cuerno derecho le suspendió y volteó, infiriéndole una cornada de cuatro centímetros de longitud por tres de profundidad en el tercio superior de la pierna derecha… Se dijo entonces que el toro mantenía fresca en las astas la sangre de un caballo enfermo de “arestín”, y que este virus había infectado la herida.

Sánchez de Neira nos informa que el toro era “terciado, delante de los tableros de los 5 y 6 de la plaza vieja que hubo en las afueras de la puerta de Alcalá, con dirección al toril, poco más o menos en el mismo sitio en que fue muerto Pepe Hillo, el Tato, sin tener en cuenta la mala condición del bicho, sin reparar en que estaba humillado, y arrojándose al volapié ceñido, sin vaciar con la muleta, vicio que le costó en su vida infinitas cogidas, fue empuntado por la rodilla derecha, herido y volteado”.

Tanto de la operación como de los diversos y dolorosísimos tratamientos se lo realizaron en el domicilio que el torero tenía en Madrid, en la calle Espoz y Mina. Las simpatías que el joven lidiador tenía en Madrid se manifestaron permanentemente durante todos los días de la curación, y su casa estuvo invadida de día y de noche por personas de todas las clases sociales, no solo para saber de su estado y evolución, sino para mostrarle sus simpatías y cariño.

La pierna amputada del “El Tato” había sido llevada para colocarla en una vasija de cristal, con los espíritus necesarios a su conservación, a la gran farmacia que en Madrid se hallaba situada en la calle de Fuencarral. Una noche, a primera hora, se declara un incendio en dicha casa que arrasó no solo el edificio sino la propia farmacia. La gente, y gran número de aficionados, acudieron para intentar salvar la reliquia, que fue materialmente imposible dada la gran magnitud del incendio.

A pesar de la invalidez que padecía “El Tato”, trató por todos los medios poder volver a torear y, para ello, no reparó en gastos ni en acudir a todo tipo de artesanos, hasta que, como dice “El Diccionario de toreros” de la omummetal enciclopedia de José María de Cossío: “Un ortopédico le hizo una pierna artificial ingeniosamente articulada, con la que se forjó la ilusión de poder volver a las faenas de la lidia. Probó fortuna la tarde del 14 de agosto de 1871, en Badajoz, intentando dar un lance al toro cuarto. Tuvo que desistir de su empeño, sentándose llorando en el estribo de la barrera. Vestido de torero quiso volver a hacer la prueba el 4 de septiembre en Valencia, pero el público no le consintió intentarlo. El rey Amadeo de Saboya, que presidía, llamó a su palco al diestro, atendiéndole y consolándole con suma benevolencia. Aún vistió el traje de luces en Sevilla el 24 de Septiembre del mismo año. También el público le hizo desistir de su propósito de torear”.

Fracasados esos intentos, como decía Sánchez de Neira: “Había muerto para el toreo uno de sus más diestros adalides, y para Madrid, el más querido de los toreros”.

Con sus frustraciones a cuesta y hundido el sentimiento, camina desconcertado y tarumba por la vida, viendo como la gloria y fama conseguidas le abandonan, se alejan y difuminan hacia un incierto y nebuloso atardecer.

Cuentan que, muchos de sus últimos compañeros de trabajo, le oían lamentarse de su mísera situación, al tiempo que, llorando, exclamaba “¡Si Peregrino me hubiese dejado en la Plaza!…”, añorando, no aquel toro fatídico, sino la gloria desvanecida que se esfumó aquella trágica tarde del 7 de junio de 1869.

Aquel o personaje, que un día fue figura de la torería e ídolo de los aficionados, que “tocó la Gloria con los dedos”, murió pobre y olvidado de todos, en su Sevilla natal, un día jueves 7 de febrero de 1895, cuando ya su desvencijado y mutilado cuerpo no pudo soportar por más tiempo el peso de sus 64 años.


►Esta historia aquí sucintamente resumida es contada y documentada en detalle por Plácido González, en una entrega más de los trabajos y estudios que realiza en su página www.losmitosdeltoro.com, cuyo texto íntegro encontrará el lector en el adjunto documento en formato PDF.


Requeteniño / por Juan Manuel Rodríguez


Fernando Torres

"...hoy vuelve a la Liga española un futbolista de fama mundial y contrastada, un jugador que, entre otras cosas, nos dio una Eurocopa. Le deseo toda la suerte del mundo a Fernando y, eso sí, ojalá pierda todos y cada uno de los partidos que juegue contra el Real Madrid desde el día de hoy y hasta que se retire, dentro de muchísimos años. No hay que exagerar, tampoco quiero tanto a mis amigos del Atleti..."

Requeteniño 


Entrevisté cara a cara a Fernando Torres allá por 2001. Acababa yo de entrar en la Cadena Cope y aún hacía el programa de deportes de mediodía. El Niño era un Requeteniño, tendría diecisiete o dieciocho años, y visitó Castellana 179, que era el restaurante en el que hacíamos el programa una vez por semana, gracias a la diligencia de Antonio Sanz, gran amigo suyo y creo recordar que jefe de prensa del Atleti en aquel momento. Antonio siempre fue muy amable conmigo. Torres, que apuntaba para estrellón del fútbol, ejercía sobre la afición colchonera un efecto muy similar al que provocó años antes Butragueño entre los madridistas: muchos aficionados reconocían que iban al Bernabéu sólo para ver al Buitre. La historia de Emilio fue parecida a la de Fernando en el Atleti o, por ejemplo, a la de Guerrero en el Athletic, el cuento de La Cenicienta hecho al fin realidad.

Ni Julen, que tuvo la ocasión de hacerlo, ni Torres, a quien no sé sinceramente si le tentaron desde el Madrid, acabaron jugando de blanco. Pero a Guerrero jamás le escuché afirmar públicamente que él nunca ficharía por el Real y, sin embargo, aquel Requeteniño sí me lo dijo aquel día, y sin pestañear. Tendría, ya lo he dicho antes, no más de dieciocho añitos, y me lo soltó: "Nunca iré al Real Madrid". Me llamó la atención por su seguridad y porque entonces pensé que aquel chaval se estaba hipotecando demasiado pronto y que probablemente no era del todo consciente de la cantidad de vueltas que podía dar el mundo del fútbol. Pero Torres cumplió, jamás jugó en el Real Madrid y jamás lo hará. Y me parece que aquel día, con aquella declaración de intenciones, acabó por ganarse de por vida a la parroquia colchonera.

La promesa que sin embargo no pudo cumplir el Niño fue la de que nunca dejaría al Atleti. Lo dejó, se fue y ahora acaba de confirmarse oficialmente que vuelve después de que, efectivamente, el mundo del fútbol haya dado muchas vueltas para él. Si conozco bien a mis amigos del Atleti, que alguno tengo, estoy seguro de que ellos nunca le habrían perdonado que fichara por el Real Madrid pero hoy están dispuestos a recibirle con los brazos abiertos porque, ya fuera en Liverpool, Londres o Milán, siempre le consideraron como uno de los suyos. Hace trece años yo entrevisté a un Requeteniño y hoy vuelve a la Liga española un futbolista de fama mundial y contrastada, un jugador que, entre otras cosas, nos dio una Eurocopa. Le deseo toda la suerte del mundo a Fernando y, eso sí, ojalá pierda todos y cada uno de los partidos que juegue contra el Real Madrid desde el día de hoy y hasta que se retire, dentro de muchísimos años. No hay que exagerar, tampoco quiero tanto a mis amigos del Atleti.

CALI / 4ª DE FERIA Cuando el toro se cae…/ por Jorge Arturo Díaz Reyes


"Cazador" 1º de la tarde 544 kilos. Foto: Camilo Díaz


CALI / 4ª DE FERIA
Cuando el toro se cae…

Jorge Arturo Díaz Reyes,  
Noticias Crónicas TorosCali, Colombia, XII 28 14
El buen quinto y un obstinado Fandi, rompieron la desazón de una tarde malograda por la inutilidad del encierro. 

No sólo fue la falta de fuerza, fue la falta de casta --me dijo César Rincón (fuera de micrófono), decepcionado mientras le daban la exagerada vuelta al ruedo a los despojos de su "Capitán". --Un buen toro sí, pero no de vuelta y mucho menos para indulto, como estaban pidiendo --agregó.

Los de Las Ventas, decorosamente presentados, con fondo de calidad también, pero sin estabilidad para transportarla, ni fiereza para sacar fuerza de flaqueza. Cinco negros y un melocotón. Quisieron, prometieron y pronto claudicaron. Pese a no ser picados a ley, (apenas el mini-mono-puyacito, ahí, como por simular el tercio y el quite), cuando intentaban meter cara y seguir el trapo, se caían o se quedaban y se defendían.

¡Qué pena! Por todo. Por ellos, por la tarde soleda y bella, por la entusiasta concurrencia que a relance de la triunfal víspera se incrementó. Por los merecimientos muchos del maestro ganadero y por las estrelladas ilusiones de los toreros, y por el cumpleaños 58 de la plaza que era hoy.

“El Fandi”, mejor librado en el sorteo, se llevó el toro de la corrida, y el menos malo de los malos. Los justificó ambos, tocó pelo del uno y dio la vuelta tras el otro. A su manera claro, con su oficio y sus tablas.

Aquel, era negro, amplio de cuna, y saltó cuando el desastre se insinuaba total y la bronca hervía. Lo hizo con las virtudes y sin los defectos de sus hermanos. Entabló una pelea larga, matizada, que inició bravió y raudo desde las verónicas en tablas, el picotacito de Quinta, en la puerta porque atacó los montados no más pisar el ruedo, las navarras, la serpentina y los cuatro pares de banderillas de los cuales el asomado último deslumbró… ¡Ah! Y los galleos y recortes

Pensamos que sucumbiría, que no resistiría el esfuerzo. Pero lo hizo. David, lo intuyó y se jugó por salvar del ahogado el sombrero. Con tino, esmero y vistosidad planteo una lidia, en la que pureza y estética se sacrificaron al fin; trocar el enfado de los paganinis en alegría y lo consiguió. Los puso como locos. Alternando finezas con vulgaridades, quizá inevitables a su estrategia, formó el alboroto furioso-musical. Por un pitón, por el otro y por ambos.

En lo mejor, un desarme. Calló la banda, y la puso a sonar de nuevo. El toro se quedó, miró tablas y él se le fue encima, haciéndolo ver Hizo ver al toro mejor de lo que era y no pocos tragaron entero chillando por su vida. Alargó y al fin pinchó y el segundo viaje se le fue de bajonazo. Usía dio la oreja ¡Hágame el favor! Y encima la vuelta para una animal no-picado en la puerta y quedado. Todo eso cierto, pero la clientela estaba hecha unas pascuas. El plan había tenido éxito.

Al segundo, bravo pero patiflojo que se cayó estruendosa y repetidamente. Pero el granadino como si nada le hizo de todo, hasta lo toreó con el sombrero de un aficionado (al estilo de Joselito “El Gallo”) y se le puso de rodillas frente contra testuz. De no haber pinchado, estoqueado lateral y descabellado habría recibido más que la vuelta. 

El caleño Paco Perlaza, que anunció pronto retiro, salió en la quizá su última corrida en Cali, a por todas. No consiguió ninguna, luego de luchar a brazo partido contra la invalidez coja del bello primero y la sosería supina del cuarto que desató bronca. 

Sebastián Castella, vino tras un lustro de ausencia por sustituir a Manzanares. No rodó con mejor suerte. El tercero no se tenía en pie y él solo pudo esbozar detalles de quietud, y después de pinchar en sitio le pegó un señor estocadón que la parroquia ignoró por estar infamando el arrastre. Con el defensivo, probón, y rajado sexto, ni siquiera detalles. Lo tiró de un espadazo trasero y caído. Retorno sin gloria.

El toro es el eje. Cuando el toro se cae, la fiesta se cae. Tratar de levantarla fabricando triunfos a punta música, orejas, indultos y vueltas ficticias no vale. Por más que se haga con las buenas intenciones que han empedrado el camino del infierno.

FICHA DEL FESTEJO
Domingo 28, diciembre 2014. Plaza de Cañaveralejo. 4ª de feria. Sol. Mas de cuartos de aforo. 
Seis toros de Las Ventas del Espíritu Santo (Domecq), Bien presentados, flojos y bajos de casta, 1º 6º pitados, 3º y 4º abroncados, 2º aplaudido y al 5º, Nº 35, negro, de 454 kilos, se le dio vuelta al ruedo.

Paco Perlaza, silencio y silencio tras aviso. “El Fandi”, vuelta al ruedo y oreja. Sebastián Castella, silencio y silencio.

Incidencias: Saludaron tras parear al 1º, Ricardo Santana y Raúl Morales.