El diestro español Ginés Marín sustituye a Enrique Ponce que causa baja por lesión
“el nacimiento de la Fiesta coincide con el nacimiento de la nacionalidad española y con la lengua de Castilla……… asi pues, las corridas de toros…….. son una cosa tan nuestra, tan obligada por la naturaleza y la historia como el habla que hablamos.”. R. Pérez de Ayala
la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema
sábado, 29 de diciembre de 2018
IMPRESIONANTE: POLICÍA NACIONAL CANTA 'EL NOVIO DE LA MUERTE' EN EL CONCIERTO DE NAVIDAD DE LA ACADEMIA GRAL. MILITAR.
EL AGENTE ÁNGEL CORTÉS
ACOMPAÑÓ AL CORO DE CADETES
Impresionante interpretación de ‘El novio de la muerte’ por la AGM y un policía nacional.
El 12 de diciembre, la Unidad de Música y el coro de cadetes de la Academia General Militar ofrecieron un concierto benéfico en favor de la Hermandad del Refugio de Zaragoza.
Ángel Cortes policia con música y #coro de la Academia General Militar
Las lecciones de Ureña / por Paco Delgado
La Navidad de este año tuvo unas vísperas, al margen de un nuevo intento de buscar protagonismo por parte de nuestro Gobierno y del desgobierno de Cataluña, protagonizadas por un torero, Paco Ureña, que eligió Valencia -y no por mero capricho- como escenario para anunciar que no se rinde y que vuelve a torear en 2019.
Las lecciones de Ureña
Fue la suya una noticia que debe interpretarse desde tres puntos de vista distintos. En primer lugar hay que felicitarse porque así sea. La tauromaquia hubiese sufrido una importante pérdida si el torero murciano hubiese tenido que dejar los ruedos. Su trayectoria desde unos años atrás era claramente ascendente y había logrado hacerse un hueco entre los grandes, y no de manera casual ni gratuita: a fuerza de trabajo, de voluntad, de arrimarse y de verdad. De ofrecer un estilo tremendo y desgarrado que llega al tendido pero que, por contra, ofrece no poco riesgo a su autor. Y no han sido pocas las cogidas y cornadas sufridas por Ureña a lo largo de estos últimos años. Por no esconderse, por no escurrir el bulto y por una honradez que merece el mayor de los respetos y todos los elogios.
Una honradez que ha vuelto a demostrar con motivo de su último percance. Y aquí hay que encajar la segunda reflexión.
Ureña ha dejado patente de nuevo su responsabilidad e implicación con su profesión. Además de una entereza que refleja, una vez más, la grandeza de quienes se visten de luces para enfrentase a un toro.
Entereza que evidenció desde que aquel toro de Albacete le reventó el ojo en uno de los lances de recibo y, aturdido por el tremendo golpetazo, sin ver por un ojo y consciente como ha confesado de haber perdido la visión de aquel ojo para siempre, no se acongojó y se dejó llevar a la enfermería, sino que siguió en el ruedo ¡y lidió y dio muerte al toro causante de la desgracia! Ahora anuncia que en 2019 seguirá toreando como si nada hubiese ocurrido. No se esconde y elige una plaza de primera, con un toro de primera y una exigencia de primera para su retorno a los ruedos. Podría haber buscado más comodidad, más facilidad y menos compromiso, pero ha preferido, como siempre, como en él es norma, el riesgo y el camino más complicado para que su éxito sea también mas grande. Como siempre han hecho los grandes, los destacados y los héroes. También anunció que pospone una nueva intervención quirúrgica que necesita ese ojo ahora maltrecho, pero ello llevaría implícito el retrasar su reaparición y era posibilidad que no pudo aceptar.
Por último hay que recordar que su anuncio fue lo que se dice toda una noticia y que hubiese debido tener mucha mayor repercusión y alcance. Los medios locales y los especializados, desde luego, se hicieron eco y le dieron el espacio que el hecho y su trascendencia merecen, pero la prensa generalizada pasó casi de puntillas y hubo algún periódico de ámbito nacional que ni siquiera lo mencionó. Cuando llega la tragedia, en cambio, no hay restricción de espacio y el despliegue informativo es enorme. Pero si se trata de un suceso positivo, como es el caso, el mundo de los toros sigue estando a la cola y dejando ver que su peso es peligrosamente escaso. Como la implicación del negocio en algo que vaya más allá de sus intereses.
Paco Ureña dio en Valencia, como antes en muchas otras ocasiones en la arena y ante el toro, varias lecciones. Esperemos que saquemos de ellas las conclusiones pertinentes y una enseñanza positiva. Gracias, torero.
CALI 3ª DE FERIA - De Justo a brazo partido / por Jorge Arturo Díaz Reyes
De Justo, Ginés y Ramses a la arena. Foto: Camilo Díaz
Emilio de Justo corta una oreja y saluda una ovación contra la inmarcesible sosería de los guachicono, que hicieron un lánguido retorno tras larga ausencia. Marín desmonterado y Ramsés silenciado, también por encima de sus lotes
De Justo a brazo partido
Cali, Colombia, XII 28 18
Guachicono trajo al reencuentro con su plaza, la de sus apoteosis, la de su leyenda, un sexteto ligero de romana, pero bello de lámina y muy muy serio de cara. Veletos, de largas y finas cuernas. No fue por la pinta que no triunfaron. Fue por la falta de raza, clase y fondo en la batalla. Dudaron, remolonearon, se descompusieron, se rajaron, se quedaron y se pararon. Todos. La cariñosa recepción que les brindó un público que no puede olvidar sus glorias, tampoco pudo tapar el fracaso. Sin embargo, la ofensividad de sus hechuras imprimía dramatismo a sus dislates.
Emilio de Justo, enfrentó la adversidad con fe de carbonero y valor espartano. El segundo, “Aliado”, negro, playero, rayano en la media tonelada no le regaló nada. Por el contrario le mezquinó las rancias embestidas, que a fuerza de poner el pellejo lograba convertir en tandas ligadas por derechas y naturales que parecían imposibles. La banda le acompañó, pero lástima, no como un homenaje porque aquí, mandada por el palco, toca de oficio desde el primer muletazo en todas las faenas. Hubiese merecido la distinción. Tres manoletinas de suma exposición cerraron su hazañoso toreo y una estocada frontera, pasada sí, pero letal, hizo que la oreja tuviese todo el peso de la ley. Fue tanta la euforia, que hasta aplaudieron el arrastre del rajado.
El quinto, picado a la carioca por Bernal, sí que fue manso y soso. De nuevo, el ofrecer el cuerpo logró de a uno en uno ir arrancando arreones espaciados, por acá y por allá, por un lado y otro. Jugándose sin esperanza, mas con torera convicción. El dilatado alarde de hombría no evitó el hastío y la media estocada baja, y la otra caída tampoco ayudaron para más de la ovación que sonó a ¡Volvé!
El joven jerezano Ginés Marín, también la sudó, y en medio del fragor de sus dos combates mostró su vocación estética. Naturales muy rimados, algunos. Una apertura de doblones genuflexos con el sexto y su nunca empañada compostura ni siquiera en los largos finales, ambos avisados. También saludó en el tercero. No en el sexto que había derribado espectacularmente al picador Agustín Navarro, tomando su caballo por el pecho y lanzándolo patas arriba. Como diciendo, poder tenemos, lo qué pasa es que no nos da la gana de usarlo.
Ramsés, bogotano, vertical, quieto, clásico, sobrio, serio, elegante, tuvo más derroche de virtudes con el cuarto que con el primero. La parroquia que hoy andaba como lateralizara no entendió su meritoria faena inicial. Pero cayó rendida por la evidencia en la otra. Las dos, avaladas por el alto grado de dificultad de los toros. Por desgarcia emborronó con la espada la que hubiese sido de pelo.
Las últimas dieciocho reses que han saltado al ruedo en esta feria han sido lo que los aficionados del común llaman “toros malos”. El toreo se hizo también para ellos. ¿Pero dieciocho? ¿Y seguidos? ¡Hombre!
FICHA DEL FESTEJO
Cali. Diciembre 28 de 2018. Plaza de Cañaveralejo. 3ª de feria. Sol y calor. Un cuarto del aforo. Toros de Guachicono, bien presentados y astifinos, pero bajos de raza, sosos y de poco fondo.
Ramsés, silencio y silencio.
Emilio de Justo, oreja y saludo.
Ginés Marín, saludo tras aviso y silencio tras aviso.
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El Ministerio de Cultura ignora al toreo. Ningún representante del mundo del toro entre los distinguidos con las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes correspondientes al año 2018
El Gobierno ha dejado a la tauromaquia fuera de las medallas de Oro de las Bellas Artes. Desde 1996 -y con la excepción de 2012-, al menos un representante de este arte en estos galardones, que concede anualmente el Ministerio de Cultura.
ABC / Madrid, 28.XII.2018
Antonio Ordóñez fue, en 1996, el primero que recibió la medalla de Oro de las Bellas Artes. Desde entonces, fueron galardonados Santiago Martín El Viti y Curro Romero (1997), Miguel Báez Litri y Pepe Luis Vázquez (1998), Álvaro Domecq (1999), Antonio Chenel Antoñete (2000), Rafael de Paula (2001), Manolo Vázquez (2002), Ángel Luis Bienvenida y Espartaco (2003), Paco Camino (2004), José María Manzanares (2005), Enrique Ponce y Manuel Molés (2006), José Tomás (2007), Francisco Rivera Ordóñez (2008), Luis Francisco Esplá (2009), José Miguel Arroyo y Pepín Martín Vázquez (2010), Ángel Peralta (2011), Victorino Martín (2013), Manuel Benítez El Cordobés (2014), Julián López «El Juli» (2016) y Dámaso González (2017).
Los premiados en 2018
En la edición de este año el Ministerio de Cultura ha concedido las medallas a la actriz Penélope Cruz; el cantante Rubén Blades; el director de teatro Lluís Pascual; el cantante Gilberto Gil; el fotógrafo Carlos Pérez Siquier; el cocinero Ángel León; el director y actor Gerardo Vera; la cantante Fátima Miranda; el guitarrista flamenco Pepe Habichuela; la presidenta de Hispania Nostra Araceli Pereda; la coreógrafa, directora y bailarina Rosángeles Valls; la bailaora Manuela Carrasco; la pintora y grabadora Roser Bru; la actriz Margarita Lozano; el escenógrafo Ezio Frigerio y la figurinista Franca Squarciapino (ex aequo); el compositor Féliz Ibarrondo; el director de La Mar de Músicas Paco Martín (a título póstumo); el artista de circo Tortell Poltrona; la Agrupación de Peñas del Carnaval de Cádiz; el Museo Vostell de Malpartida (Cáceres) y la Norman Foster Foundation.
Con este galardón se distingue «a quienes han destacado en el campo de la creación artística y cultural o hayan prestado notorios servicios en el fomento, desarrollo o difusión del arte y la cultura o en la conservación del patrimonio artístico».
¡Háganle justicia al Fino! / Por Paco Mora
Juan Serrano Finito de Córdoba
Un torero como ese Califa “in pectore”, no se puede vestir de luces cinco o seis tardes en una temporada que comienza en febrero y termina con los finales de octubre. Si no fuera porque me consta que la postergación de Juan Serrano forma parte de lo que llamamos “las cosas del toreo”, tendría que creer que se trata de una ignominiosa confabulación.
¡Háganle justicia al Fino!
Paco Mora
Conozco bien a Benlloch y al Fino de Córdoba, y leyendo el reportaje firmado por el director del semanario Aplausos, entorno los ojos y sueño el toreo fetén, que es el que se hace con la cabeza y el corazón sincronizados de manera perfecta. Sin concesiones a la técnica, como ventaja, ni al corazón desbocado, sino perfectamente contenido en su sístole y diástole. Si a eso unimos que las vacas de Los Romerales son fuertes y embisten como verdaderos toros bravos, lo del torero de Arrecife de La Carlota debió ser un recital impagable.
Y he sentido auténtica envidia –dejemos lo de sana porque eso es una tontería- de los que tuvieron la suerte de contemplar tanta belleza. A uno de ellos, además de José Luis, estoy seguro de que se le alegraron las pajaritas del alma. Me refiero al doctor Comino Delgado. Uno de los fieles que le quedan al de Córdoba, si no el que más. Bueno... contando también con quien esto firma, al que nadie le va a convencer nunca de que con Juan Serrano “Finito de Córdoba” no se está cometiendo una de las injusticias más grandes que se han perpetrado en la historia del toreo.
Un torero como ese Califa “in pectore”, no se puede vestir de luces cinco o seis tardes en una temporada que comienza en febrero y termina con los finales de octubre. Si no fuera porque me consta que la postergación de Juan Serrano forma parte de lo que llamamos “las cosas del toreo”, tendría que creer que se trata de una ignominiosa confabulación. Debe ser muy duro para un torerazo como Finito permanecer sentado mientras tantos pegapases y desgarracolchas se visten de luces una y otra tarde. Simón Casas, Toño Matilla y algunos más de los empresarios que cuentan de verdad en el panorama taurino, y conocen bien al torero de referencia, deberían intentar darle un poco del sitio que merece. Los aficionados de calidad lo agradecerían. Y la Fiesta en su esencia, también...
viernes, 28 de diciembre de 2018
Messi no necesita un cambio a peor como el tuyo, Cristiano / por Manuel Rodríguez
Yo creo que, por muy mal que le puede estar yendo al Real Madrid y muy bien que le vaya a Cristiano en la Juve, él sabe y todos sabemos que, marchándose a Italia, CR7 ha bajado tres escalones deportivos. Si no lo sabía cuando tomó la decisión, ahora va a empezar a saberlo..
Messi no necesita un cambio a peor como el tuyo, Cristiano
Sobre la invitación de Cristiano a Messi de que se vaya a competir con él a la Liga italiana, el argentino es escueto en Marca: "No necesito ningún cambio". Y es cierto, no lo necesita. Messi no necesita irse al Inter o al Nápoles (porque supongo que CR7 no se referiría a la posibilidad de jugar juntos en la Juve) para descender tres escalones deportivos; Messi ya está en la mejor Liga del mundo y en uno de los cinco mejores clubes del mundo, de modo que el ofrecimiento de Cristiano sonó a la necesidad que él tenía de justificar su decisión, que deportivamente ha sido muy mala, más que a reto auténtico. A la frase de Messi yo le añadiría "a peor"; Messi no necesita ningún cambio para empeorar lo que ya tiene y, para mejorarlo, sólo podría irse al Real Madrid, que es precisamente el club al que Cristiano acaba de renunciar.
Yo creo que, por muy mal que le puede estar yendo al Real Madrid y muy bien que le vaya a Cristiano en la Juve, él sabe y todos sabemos que, marchándose a Italia, CR7 ha bajado tres escalones deportivos. Si no lo sabía cuando tomó la decisión, ahora va a empezar a saberlo; a Cristiano no le han fichado para ganar la Liga italiana, que esa ya la ganaba (y fácil) su nuevo equipo sin su concurso, sino para conquistar la Champions. En menos de medio año, el portugués ya ha dejado de conquistar el Mundial de clubes y, a título individual, el premio The Best o el Balón de Oro, que los ha ganado Luka Modric; la Bota de Oro la ganó Messi, de forma que, de repente, CR7 ha pasado a un insólito segundo plano deportivo. Por supuesto que Leo Messi no necesita eso, no necesita un cambio... a peor.
Y, además, todos sabemos muy bien por qué se marchó Cristiano, y no fue por probar otra Liga, conocer otras costumbres y empezar a chapurrear otro idioma, no; si Cristiano fichó despechado por la Juve fue porque Florentino Pérez se negó a asumir como propias las consecuencias económicas de sus errores fiscales. Ese es un cambio a peor que tampoco creo que necesite Messi que, como tiene en un puño a Bartomeu, sí arrancó del Barça lo que no consiguió CR7 en el Real Madrid, probablemente porque al frente del equipo merengue hay un presidente responsable al que no le gusta jugar con pólvora ajena. En definitiva, Cristiano se fue por dinero pero como a Messi ya se lo pagan todo y más en el Barça... él no necesita ningún cambio a peor.
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