la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 30 de mayo de 2020

Un cóctel único / por Paco Delgado


Aunque oscurecido por el coronavirus y sus secuelas, es este año redondo y dado a recordar no pocas efemérides y momentos importantes en la historia de la tauromaquia. En marzo hizo tres décadas que tomó la alternativa Ponce, en abril se celebraba el sesenta aniversario del doctorado de Camino; hace un par de semanas el centenario de la muerte de Gallito y anteayer como quien dice, el 24 de mayo, se cumplió medio siglo del debut con picadores de uno de los toreros mas artista de la historia. José María Dols Abellán. Manzanares.

Un cóctel único

Paco Delgado
Avance taurino / 29 Mayo 2020
Lo que para otro hubiese significado disgustos, sacrificios y no poco esfuerzo, para él fue todo muy sencillo. El ambiente familiar, en el que el tema taurino estaba presente continuamente, y que la profesión de su padre fuese la de banderillero, facilitaron poderosamente la definición de la vocación de este torero.

Nació el 14 de abril de 1953, en el alicantino barrio de Santa Cruz y desde ese día su futuro estaba trazado. Fue su padre, Pepe Manzanares, quien le dictó las primeras lecciones sobre toreo y quien le enseñó las reglas del arte de torear. Desde bien niño convivió entregente del toro y pronto se familiarizó con sus costumbres, asimilando todo lo que veía y aplicándolo a lo que luego sería su tauromaquia.

En 1969, y con la lección muy bien aprendida, tanto en su parte teórica como en la práctica -con su padre había asistido a un buen número de tentaderos y capeas-, se vistió de luces por primera vez en la plaza de toros de Andújar, en Jaén, acompañado por Nelson Villegas en la lidia y muerte de becerros de Francisco Sánchez.

Era el día 15 de junio y apenas dos semanas más tarde, el 27 de aquel mes, se presentó en la plaza de Alicante, donde ya tenía un gran ambiente y no pocos seguidores, lidiando erales de Sánchez Cajo y obteniendo un gran éxito. El joven Manzanares mostró unas extraordinarias maneras y unas excepcionales condiciones de lidiador, amén de una brillante veta artística que deslumbró a todos cuantos se dieron cita en el coso alicantino.

Menos de un año más tarde, el 24 de mayo de 1970, en Benidorm, hizo su debut con picadores, compartiendo créditos junto a Curro Flores y José Luis Ortuño, quienes lidiaron utreros con la divisa de Sánchez Arjona. Fue tal la demostración de clase y poderío del joven Manzanares que el crítico local Miguel Lizón resumió así su primera actuación con los de aúpa: “Coloquen en una coctelera unas gotas de Domingo Ortega, otro poco de Paco Camino y el resto de Antonio Ordóñez. Tendrán a José María Manzanares”.

Aquel año tomo parte en 42 novilladas y su nombre comenzó a sonar ya con muchísima fuerza siendo el 24 de junio de 1971-tras haber logrado un gran triunfo al matar en solitario seis novillos de Manuel Santos en Alicante y habiéndose presentado unos días antes en Las Ventas, cortando dos orejas a utreros de Carlos Núñez- cuando se convirtió el matador de toros. A partir de ahí ya es historia. Triunfos, éxitos, intermitencias debido a su carácter, nuevos triunfos, más éxitos, retiradas, reapariciones, triunfos, éxitos… hasta llegar a la Real Maestranza de Sevilla, el 1 de mayo de 2006, un festejo de carácter mixto en el que actuó con el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y el entones novillero Cayetano. Tras lidiar al quinto ejemplar, y de manera inesperada y sorpresiva, sin que nadie lo esperase, le pidió a su hijo tambien matador que le cortara la coleta, siendo paseado por el ruedo a hombros de los toreros que aquel día estaban en la plaza. Que eran muchos y todos le idolatraban, sacándole por la Puerta del Príncipe a pesar de no haber logrado los trofeos necesarios para hacerlo. Pero el príncipe era él.

San Isidro. La empresa de Madrid declara fuera de la ley las palmas de tango en la Plaza / por José Ramón Márquez

EL COSMOPOLITISMO ERA FRANQUISMO 
Extraño individuo vestido de azul que, haciéndose pasar por inspector de Nautalia
(se negó a documentar su identidad), conmina por la fuerza a un abonado a no tocar palmas

La empresa de Madrid declara fuera de la ley
 las palmas de tango en la Plaza

José Ramón Márquez
Segunda y última novillada de la Feria del Isidro 2017 en este martes, “ni te cases ni te embarques en ir a torear a Las Ventas si no vas con algo que contar”. Esta sentencia debería figurar en el dintel de la entrada de todas las escuelas taurinas del mundo como recordatorio de que lo único que realmente sirve para abrirse camino es, como decía aquél, tener una verdad que decir y decirla. Hablamos de la tediosa uniformidad de la hora presente entre los que quieren llegar a algo en el toreo, de la más pasmosa uniformidad que los siglos taurómacos han visto, de todos esos novilleros llevados entre algodones, que no se han curtido con ganado de respeto, rodeados por enjambres de jaleadores profesionales que les ríen todas sus monerías, y que dicen atisbar en ellos, casi siempre mientras dure la pasta (lana en Méjico), los inequívocos signos del arte y del gusto que los llevarán al triunfo. Eso es lo que ellos se imaginan o dicen ver: un Taj Mahal. Y lo que en realidad hay es una urbanización de chalets adosados: lo que se ve es la calle de Santa Pola en Arroyomolinos, una pesadilla de casitas todas iguales, el tejadito, la chimenea, la puertecita y la del garaje, la escalerilla, el ladrillo… todo igual, deprimentemente igual; y luego el minúsculo esfuerzo de cada cual por individualizarse: el que pone unos enanos de piedra artificial, el que planta una arizónica o el que cierra el porche con alumino blanco y cristalitos. Lo esencial es lo mismo y lo individual casi también. He ahí el toreo de los jóvenes y de los ya no tan jóvenes: el inicio por pedresinas, las que sean, el cite fuera de cacho, el redondo de rotonda, el pico de la muleta para el cite, las carreritas para recolocarse, los pasitos de las muñecas de Famosa arastrando los pies, el obligado, el final por bernardas, el sartenazo. Con esos mimbres y un toro que sea lo suficientemente tonto como para tragarse esa estomagante tauromaquia, con las adecuadas dotes de afectación que muchos tomarán por arte, con el temple para que el bicho no tropiece la muleta y la habilidad para ir ligando las series, no importa desde dónde venga el animal ni a dónde vaya, ya está liada la cosa y los triunfos manan por sí mismos. He ahí la auténtica radiografía de lo que a día de hoy es el toreo que viene, heredero directísimo del que hay. Y he ahí la explicación de esta tarde de martes en la que no sabemos a santo de qué se embarcaron Leo Valadez, Diego Carretero y Andy Younes, de Arlés, nuevo en esta Plaza.

Quitando al francés y al ganado, el resto del cartel era el mismo que la primera corrida de la historia de Plaza1. Para hoy prefirieron traer, mejor que los novillos de Ymbro que tan interesante juego dieron, un saldo de Montealto, divisa encarnada y verde en todos los sitios, colores de Miura pero sin nada que ver, que donde Miura pone una A con asas Montecillo pone la M de Montes y la D de Díaz, y el nombre del amo ya te lo he dicho. Montecillo puso su M y su D a seis novillejos absolutamente indignos de la Plaza Monumental, con sospechas más que manifiestas de manipulación en las astas, birriosos y descastados, cuyo remate final fue el sexto, un castaño listón llamado Brasileño, número 48, que era un novillo de plaza de talanqueras con misses en la presidencia, de cuerna acapachada y roma, un auténtico insulto a Las Ventas y a los que con su entrada en la mano se creyeron que donde anunciaron “novillada” se referían a una novillada con la seriedad y el trapío que la Plaza demanda. Con esta corrida de hoy Donsimón continúa bajando escalones cada día en lo tocante a la ganadería, en una espiral descendente que no sabemos dónde conducirá, aunque todo apunta a que a ningún sitio bueno.

Podríamos seguir glosando la ruina ganadera que, amparada por el acuerdo de la Junta Directiva de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, pertenece al grupo primero de dicha Unión, pero no merece la pena acaso detenerse en ella mucho más puesto que esta birria es la que los mentores de los tres toreritos de esta tarde más podían desear para sus protegidos, puesta su esperanza en que saliesen algunos con la innata bobería que es propia del encaste bodeguero para propiciar las idas y venidas que dan lugar al corte de orejas, que es el auténtico fin del tinglado entero, no lo del toreo que eso ya a casi nadie le importa. Y en el pecado llevaron la penitencia, porque el primero sacó suficiente memez para que Valadez, el hidrocálido afincado en Guadalajara, explicase lo que tenía que contar, si acaso hubiese tenido algo que contar y el quinto, Tremendo, número 15, lo mismo pero con Diego Carretero.

Valadez es el producto de una institución llamada Centro Internacional de Tauromaquia y Alto rendimiento (CITAR). Lleva en España desde que le salieron las muelas y tiene a su vera a un simpático eclesiástico alcarreño que trata de poner a Dios de su parte. En esta tarde practicó lo mismo que en la de su presentación en Madrid: la cosa del toreo de rodillas que, como es bien sabido de manera empírica, da mejores resultados ante el público que el que se hace de pie y el espantoso birlibirloque de capote o engañabobos que inventó Julián de San Blas, las llamadas Lopecinas, en versión quitándose. Luego se ve que las plegarias del tonsurado o la mediación de Santa Rita de Casia no han sido aún lo efectivas que se espera, porque el hidrocálido presentó en sus dos novillos unas maneras ventajistas, faltas de verdad, que de verdad no merece entrar en más detalles porque cuando agarró la muleta con la mano derecha, las veces que el animal no le tropezó el retal encarnado, pegó unos trapazos de mucha intensidad y de gran proyección si los hubiese dado en Becerril de la Sierra o en Becerril de Campos, pero que en Madrid se quedaban en ná de ná. La verdad es que si echamos cuentas del tiempo que llevará este muchacho preparándose, la tira de años, y lo poco interesante de sus dos propuestas, la del toro más potable y la del algo más dificultoso, nos imaginamos su camino algo cuesta arriba, aunque como bien le tendrá dicho el páter: “desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí” (Job, 1. 21)

Diego Carretero consiguió en la primera corrida de la temporada una oreja de esas, tan buscadas como un corazón de oro, a base de recibir un tantarantán que igual impresiona a los públicos que ablanda la dureza de los juicios y acaso pensó que lo mismo le podía volver a salir la cosa por segunda vez. Igual que el gran César Rincón a base de toreo del óptimo creó su imbatible leyenda, este chico pensó en que aunque no había toreado ni poco ni mucho, si arriesgaba su físico en unas innecesarias bernardinas en las que daba la impresión de que lo que buscaba, de manera poco sensata, era el atropello, lo mismo le sonaba la flauta por segunda vez. En la segunda Bernarda se dejó ver de una manera ostensible y el novillo, que no era un demonio sediento de sangre ni mucho menos, hizo por él zarandeándole y destrozándole la taleguilla, que lo dejó como un Ecce Homo. Por cierto que el chico venía vestido como el soldadito que sale en la botella de ginebra Beefeater y, si acaso llegase a leer esto y admite un consejo, ya podía aprovechar el destrozo para tirar el vestido. La faena a su primero es de ésas en las que te gustaría estar al lado del torero para preguntarle si le falta mucho para acabar. La de su segundo la empezó con el cartucho del pescado, pero el toro desbarató el lance, al llevarse el cartucho y el pescado. Por no dar ni una, ni siquiera gustó la manera del chico de agarrar la muleta. Se medio quiso poner al principio pero al no gestionar los muletazos rápidamente perdió el sitio y la concentración.

Y el francés, que hoy día de San Fernando, día de su presentación en Madrid era el día de su onomástica: veinte años justos, “que veinte años no es nada / qué febril la mirada/errante en las sombras / te busca y te nombra”. Aquí se nos vino el bueno de Andy Younes, espigado torero, con sus modos algo amanerados de aficionado práctico aventajado, con muy poquito que decir y con apenas ganas de decirlo. Su inicio al primero, con tres pases cambiados por detrás y uno del desprecio, fue lo mejor de su actuación. El resto estuvo marcado por las mismas trazas de sus compañeros de cartel, los tres se habían comprado los chalets adosados el uno junto al otro y dado la impresión de que nadie que pase por su calle se fijará en ninguno de ellos, me temo.

Morenito de Arlés puso un excelente segundo par al tercero, Rápido, número 3. Lo más torero de la tarde.

Cuando estaban picando al segundo, se presentó en la Andanada un señor vestido con americana azul y equipado con un walkie-talkie amarillo, sin acreditación ni identificación alguna, a estorbar a un espectador que manifestaba su opinión, aludiendo a no sé qué sobre el respeto. El hombre anónimo de americana azul, esa especie de institutriz de Donsimón, demandaba respeto a los que llevan sentados en la sucia piedra la Feria entera recibiendo la afrenta diaria, por parte de la Empresa, de dar unas corridas impresentables y de tener la Plaza hecha un muladar. El mínimo respeto que se niega al aficionado que se deja sus cuartos en la taquilla, lo demanda un empleado de Donsimón porque sí y para su interés: un insignificante señor de americana azul con un walkie-talkie amarillo a quien nadie dio vela en el entierro. Podía haber sido peor. Mientras no suba Curro Vázquez, bien vamos.

¿A quién defiende la Autoridad?

La Andanada

La hora

Auctoritas y Potestas

Paseo

Novillero en su jardín

La mula parda de los benhures
Sin sardina la foca no trabaja

Las mulas orejisanas de los benhures

Las Ventas, 30 de Mayo de 2017.

Frente a las tesis del Vicepresidente Iglesias: La Tauromaquia es mucho mas que un espectáculo: es una rama más de la Cultura


La polémica intervención del Vicepresidente Iglesias en la Comisión de Asuntos Sociales del Senado, cuando declaró refiriéndose a la Tauromaquia que "a mí no me gustan y me incomoda enormemente que se reivindique como una práctica cultural", no responde a la realidad de lo que verdaderamente es patrimonio cultural de España. Protegida constitucionalmente, la Tauromaquia es, ni más ni menos, una rama más de la Cultura, que como tal debe ser protegida por los poderes públicos.

Frente a las tesis del Vicepresidente Iglesias
La Tauromaquia es mucho mas que un espectáculo: es una rama más de la Cultura

28 mayo 2020/ Redacción. Servicio de Documentación   

Turno del señor Vidal Matas, del Grupo Parlamentario Izquierda Confederal.

Se ha referido también al bienestar animal. Le doy mi enhorabuena por la creación de este departamento, pero tengo que ser crítico porque el Gobierno del PP llevó al Tribunal Constitucional la ley balear de toros, el Gobierno del PSOE no retiró el recurso y su Gobierno no ha respondido a la afirmación de que la muerte de los toros en las plazas es cultura y se financia con dinero para la cultura. Creo que eso no es admisible porque la tortura no es cultura. 

Respuesta del Vicepresidente 2º, don Pablo  Iglesias:

Y ha hablado usted de la muerte de los toros. Creo que también conoce mi posición al respecto y la posición de mi partido. A mí no me gustan y me incomoda enormemente que se reivindique como una práctica cultural a proteger algo que no puedo evitar ver como hacer mucho daño a un animal en un espectáculo, hacer daño a un animal para que disfrute gente de ese espectáculo, pero también soy consciente del peso que tiene mi partido, que es un peso modesto, y de que los cambios culturales que se producen a nivel social se tienen que producir de manera democrática. 

A mí me parece magnífico que en muchos ayuntamientos, o incluso en muchas comunidades autónomas, sus parlamentos autonómicos estimen, o bien los ciudadanos votando directamente, si quieren que haya celebraciones de este tipo en sus pueblos, o bien los parlamentos autonómicos voten respecto de si quieren celebraciones de este tipo y de que se puedan financiar con dinero público celebraciones de este tipo. Que la gente decida, que la gente vote, y tengo la sensación de que el avance social y cultural al respecto del maltrato animal es enorme. 

Probablemente dentro de unos años algunos que hoy aparecemos como defensores o que luchamos contra el maltrato animal nos veamos enfrente de contradicciones que nos pongan nuestros hijos encima de la mesa. A lo mejor dentro de 15 años mis hijos me obligan a dejar de comer carne, y esto a muchos hoy les puede sonar a risa, pero estos son avances culturales que se van produciendo y con los que tenemos que ser muy respetuosos. Pienso como usted, pero creo que para que determinadas cosas ocurran hay que dejar que la gente decida, que sean los españoles los que decidan qué tipo de espectáculos se producen o no.

DIARIO DE SESIONES DEL SENADO 

Comisión de Derechos Sociales
Núm. 38,  de 14 de mayo de 2020

La intervención del Vicepresidente Iglesias en la Comisión de Derechos Sociales del Senado venía a centrarse en un mensaje fundamental: le “incomoda enormemente que se reivindique como una práctica cultural a proteger” a la Tauromaquia.

Y añadía: “A mí me parece magnífico que en muchos ayuntamientos, o incluso en muchas comunidades autónomas, sus parlamentos autonómicos estimen, o bien los ciudadanos votando directamente, si quieren que haya celebraciones de este tipo en sus pueblos, o bien los parlamentos autonómicos voten respecto de si quieren celebraciones de este tipo”

Siempre se ha dicho que “las opiniones son libres, pero los hechos son sagrados”. Y esto se vuelve radicalmente contra las opiniones del líder de Podemos. Lo que a él le pueda parecer “magnífico” y lo que le ”incomode enormemente”, se topa con un problema nada despreciable: todo eso que tanto le molesta resulta que está reconocido como patrimonio cultural de España en nuestras normas constitucionales, avaladas además por en su interpretación por el Tribunal Constitucional, pero también por otros órganos de la Administración de Justicia.. El escollo no es pequeño.

Pero, además, el Vicepresidente  Iglesias demuestra un constreñido concepto de la Cultura, salvo claro esta que pretenda que la Cultura española sea aquello tan sólo que a el le guste y por ello no le incomode a un político y/o cargo público.

En una primera y elemental aproximación, conviene recordar que  lo que nos dice el Diccionario de la Real Academia la Tauromaquia se define como el “arte de lidiar toros”;  en otra acepción afirma que el toreo es el “arte de torear” y una tercera acepción define que torero es “quien por profesión ejerce el arte del toreo”. Esto es: no es una profesión o un oficio, es sencillamente un “arte”.

Lo que dice la Ley 

Y así, basta revisar la ley 18/2013 para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural para advertir ya en su primera página que: 

La Tauromaquia forma parte del patrimonio histórico y cultural común de todos los españoles, en cuanto actividad enraizada en nuestra historia y en nuestro acervo cultural común, como así lo demuestran las partidas de Alfonso X el Sabio, que ya en el siglo XIII contemplaban y regulaban esta materia.

Las fiestas o espectáculos taurinos, incluyen no sólo a las corridas de toros sino un numeroso conjunto de tradiciones y festejos populares vinculados al mundo del toro, que a su vez comprenden lo que hoy entendemos por «Tauromaquia». Todo esto es signo de identidad colectiva, y ello justifica que su preservación corresponda y competa a todos los poderes públicos.

El carácter cultural de la Tauromaquia es indiscutible y merece ser preservado como un tesoro propio de nuestro país, rico en culturas distintas. Esa específica manifestación cultural ha sido, incluso, exportada a otros países que la desarrollan, promocionan y protegen.

Y más adelante el texto legal subraya:

“Asimismo, hay que resaltar que la Tauromaquia comprende todo un conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas en torno al espectáculo taurino, que van desde la crianza y selección del toro de lidia, a la confección de la indumentaria de los toreros (los llamados trajes de luces), la música de las corridas, el diseño y producción de carteles, y que confluyen en la corrida de toros moderna y el arte de lidiar; y en un diálogo fluido y cercano entre público y artista.

Por tanto, el presupuesto de esta norma es la afirmación de que la Tauromaquia es cultura, que comprende otras facetas dignas de protección además del propio espectáculo que se concreta en la corrida de toros moderna y, por ello, el reconocimiento de la Tauromaquia como patrimonio cultural supera la mera «conexión de los espectáculos taurinos con el fomento de la cultura» que afirma la Exposición de Motivos de la Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas de espectáculos taurinos.

Pero, además del aspecto cultural, la Tauromaquia tiene una indudable trascendencia como actividad económica y empresarial, de dación de bienes y servicios al mercado, produce un flujo económico que se traduce en miles de puestos de trabajo.

El espectáculo taurino no es sino el eslabón final de un proceso en el que intervienen y se yuxtaponen diversas actividades económicas y sujetos productivos, desde los activos y recursos materiales y humanos dedicados a la cría del toro de lidia en el campo, hasta los activos y recursos materiales y humanos que intervienen en el espectáculo taurino propiamente dicho”. 

Y a modo de colofón, en la Exposición de Motivos también se puede leer:

“La Tauromaquia es un conjunto de actividades que se conecta directamente con el ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas amparados por nuestra Constitución, como son las de pensamiento y expresión, de producción y creación literaria, artística, científica y técnica. Y resulta evidente que la Tauromaquia, como actividad cultural y artística, requiere de protección”.

Por ello con toda lógica en su articulo 1 se establece que “a efectos de esta Ley se entiende por Tauromaquia el conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas, incluyendo la crianza y selección del toro de lidia, que confluyen en la corrida de toros moderna y el arte de lidiar, expresión relevante de la cultura tradicional del pueblo español. Por extensión, se entiende comprendida en el concepto de Tauromaquia toda manifestación artística y cultural vinculada a la misma”.


Artículos de consulta

Dionisio Fernández de Gatta, Profesor de la Universidad de la Facultad de Derecho en la Salamanca.
Las prohibiciones taurinas ante los Tribunales: estudio sobre las sentencias recientes

Un paso más en la consolidación constitucional de la tauromaquia

La sentencia del TC sobre la prohibición catalana:
Un triunfo de la libertad

Derecho y Tauromaquia: desde las prohibiciones históricas a su declaración como patrimonio cultural

Aval jurídico a la declaración de la Tauromaquia como Bien de Interés Cultural

Luis Hurtado González, profesor de la Faculta d de Derecho en la Universidad de Sevllla.

El anclaje constitucional de los toros

Presente y futuro de los toros en la doctrina del Tribunal Constitucional

A propósito de una eventual reforma proanimalista de la reglamentación taurina

Fernando Fernández-Figueroa Guerrero, Secretario General de la Diputación de Sevilla y Presidente de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla

Los fundamentos de la defensa de las corridas de toros por el Tribunal Constitucional respecto a la ley balear que pretendía su “regulación”

Juan Manuel Albendea, ex presidente de la Comision del Cultura del Congreso
El compromiso del poder civil con el fomento y protección de la Tauromaquia

La Iglesia y el poder civil ante la Tauromaquia

Antonio Petit Caro, periodista
"La Fiesta es mucho más que un espectáculo": un punto de partida para la Ley de la Tauromaquia

Otros documentos:
Luz verde para un ambicioso y realista Plan de Fomento y Protección de la Tauromaquia

Como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad: La Tauromaquia cumple todos los criterios de la Convención de Paris

Victorino Martín: Presidente de la FTL
 "La tauromaquia es el regalo cultural de España a la humanidad"

Varios: La Tauromaquia como Bien de Interés Cultural: Todo lo que se ha dicho en el Congreso

"Que haremos sin ellos"

Juan Lucena, pintor jerezano, ha pintado este cuadro titulado "Que haremos sin ellos", en el que un grupo de niños se están despidiendo de sus abuelos, a muchos de los cuales se les  negó su traslado a hospitales, y se les suministraba, en vez de antivirales, sedantes y morfina.
Y así, hasta 18.000 ancianos, que se sepa, en residencias.
Cuando todo pase, si pasa, habrá que aplicar mucho Código Penal, pero mucho.


El pintor Juan Lucena recauda fondos
 para la lucha contra el coronavirus
  • Realizará reproducciones de su popular obra '¿Qué haremos sin ellos?' y destinará la recaudación a este fin.
  • El artista pone a la venta una serie limitada, numerada y firmada de la obra.

Diario de Jerez / 25 Mayo 2020
El pintor barqueño Juan Lucena dio a conocer el pasado 6 de mayo una obra que había realizado como reconocimiento a los fallecidos por coronavirus. Su pintura en Facebook fue compartida más de dos mil veces solo desde su perfil y recibió multitud de reconocimientos. Titulada '¿Qué haremos sin ellos?', la obra tenía como protagonistas a esos abuelos que han fallecido a causa del Covid-19 y a los nietos de los que no pudieron despedirse. “Mi pequeño homenaje a todas las personas que nos han dejado por este maldito virus ... para que no se olviden”, destacó entonces el autor.

Tras la gran aceptación de la pintura y las múltiples peticiones para conseguir el cuadro o una reproducción de la obra, Juan Lucena ha decidido realizar "una serie limitada, numerada y firmada". Las imágenes serán impresas en papel 100% algodón de alta calidad y con un tamaño de 40x50, según ha explicado el pintor.

Lucena ha querido, además, que esta obra tan significativa y con tanta repercusión tenga un fin solidario. Así, ha adelantado que los beneficios de las ventas de estas reproducciones serán donados "a la lucha contra el virus o la investigación sobre la vacuna". Próximamente, concretará el destino definitivo de los fondos recaudados. 

Los interesados en adquirir una de las reproducciones podrán hacerlo por 150 euros la unidad, con portes incluidos si es dentro de la península. Las reservas las pueden realizar en el correo electrónico jalorellana@yahoo.es.

La noticia de que podrá adquirirse una reproducción de la obra ha tenido una gran acogida y, a través de su Facebook, Juan Lucena ha recibido decenas de felicitaciones por su decisión de recaudar fondos para la lucha contra esta pandemia.
Hay que recordar que el propio pintor se vio sorprendido por la repercusión que había tenido su obra, ya que la hizo pública en redes sociales como acostumbra a hacer con muchos de sus trabajos. Como anécdota, además, ya comentó que se trata de una pintura que comenzó a realizar a finales de marzo pero la dejó aparcada. Incluso, estuvo a punto de borrarla hasta que, tras varias modificaciones, un día “con ganas” la retomó y concluyó. Un cambio en su decisión que, como se ha comprobado, han aplaudido cientos de personas.

viernes, 29 de mayo de 2020

Nieto de chekista, hijo de terrorista / por Eduardo García Serrano

 Abuelo y padre bendecidos por la clemencia cesariana, que nunca conduce a sus beneficiarios a la gratitud, sino al odio y al puñal, al veneno del rencor y al salivazo sobre la tumba de quien otorgó el perdón.

Nieto de chekista, hijo de terrorista

Eduardo García Serrano
El Correo de España / Madrid, 29 Mayo 2020
Si fuera una mujer cuya abuela fuese la célebre Bernarda y su madre La Tacones, el refrán de su libro de familia sería “Puta la madre, puta la hija, puta la manta que las cobija”. Certero y sabio ripio popular, en cualquier caso, demasiado noble para el desalmado de incipiente giba sobre la que carga con los crímenes de su linaje y de su estirpe.

Nieto de chekista, hijo de terrorista. Abuelo y padre bendecidos por la clemencia cesariana, que nunca conduce a sus beneficiarios a la gratitud, sino al odio y al puñal, al veneno del rencor y al salivazo sobre la tumba de quien otorgó el perdón. Es un clásico de la miseria humana, los veintitrés puñales que asesinaron a Julio César estaban todos empuñados por manos que habían recibido el perdón y la prosperidad de la generosidad y la nobleza del Caudillo que cruzó en Rubicón.

El abuelo, como todos los cobardes, se rebozó en el crimen de retaguardia lejos, muy lejos, de las bruñidas bayonetas del frente y de sus tormentas de acero y fuego. 

Llenaba las noches de terror y las madrugadas de espanto vendimiando inocentes. Mataba como un cobarde, con la espalda cubierta, la cantimplora llena y la boca colmada de crueldad y desprecio por las plegarias de sus víctimas. Fue capturado, juzgado y condenado, indultado y perdonado. Como todos los cobardes vivió odiando y prosperando al amparo de la clemencia cesariana.

Del semen del chekista nació el terrorista, tan cobarde como el abuelo y tan miserable como el nieto, creció bajó las alas de la Victoria sin recibir venganza ni reproche por los crímenes de su padre. Sólo recibió trabajo y pan. Tan cobarde como el abuelo, hizo la guerra del sicario en la retaguardia de la propaganda terrorista llenando de eslóganes y proclamas las armas de los asesinos que llenaban de plomo la nuca de las víctimas. También fue detenido, juzgado y perdonado.

Del semen de ese pedigrí nació el nieto, cuyo nombre no pronuncio para no vomitar sobre el teclado y para evitar que sus cómplices con toga me apliquen la justicia proletaria que vocea el nieto de la cheka, el hijo del terror.

El toro de Madrid, por Florito

(Foto: Moratalla Barba)
Recuperamos una entrevista realizada al mayoral de Las Ventas con motivo de un especial que APLAUSOS dedicó a la Feria de San Isidro

El toro de Madrid, por Florito

Redacción APLAUSOS /Jueves 28 de mayo de 2020
Poco dado a conceder entrevistas, Florito, mayoral de Las Ventas, fue uno de los protagonistas que aparecieron en el especial que APLAUSOS dedicó a la Feria de San Isidro cuando se cumplieron sesenta años de su creación. Cuando se habla del toro en Madrid, no cabe duda que las miradas se dirigen a él, un personaje fundamental en la elección y selección de las corridas que se lidian en esta plaza.

Entre sus reflexiones, Florito destacaba el trabajo que existe detrás de cada encierro reseñado. “Esto es muy complicado, siempre se dice, pero es verdad. Para hacer una feria como la de San Isidro hay que estar pendiente del campo los 365 días del año, con jornadas de más de 800 kilómetros y con días en los que hay que visitar y reseñar cuatro y cinco ganaderías. Es un trabajo siempre encaminado a que las cosas salgan bien…y aún así no siempre se consigue”.

“El trabajo ganadero para San Isidro lo empezamos en septiembre y octubre -confesaba Florito-. Hay que comenzar pronto porque toros con presencia para esta plaza no hay muchos y son varias las empresas que demandan los animales con más hondura y mejor hechos. Plazas como Valencia, Sevilla, Pamplona o Bilbao, también madrugan para tener cuanto antes reseñadas sus corridas”, explicaba.

En ese trabajo de selección, Florito señalaba que su principal objetivo era “la presentación de las corridas. Eso es fundamental para mí, porque esa es mi responsabilidad. Luego que se mueva con más o menos raza ya es cuestión de cada toro y de cada ganadería. Lidiar en Las Ventas tiene inconvenientes porque es una plaza grande, hay que dar dos puyazos y luego el animal se tiene que mover mucho para ligarle cuarenta pases”.

Sobre la idea del toro de Madrid, Florito destacaba: “Está muy definido por la autoridad del coso y sobre todo por los aficionados madrileños”. Y añadía: “Para que no esté fuera de contexto, en Madrid el toro no debe tener más de 540 kilos ni menos de 525; la cabeza siempre bien puesta, seria, con los pitones hacia adelante; sus hechuras deben estar rematadas, que tenga morrillo, huyendo siempre del animal culo pollo. Hay que tener en cuenta que un animal alto no es sinónimo de tener trapío”.

Con una dilatada trayectoria, la experiencia en Florito es un grado a la hora de saber ver un toro en el campo, en los corrales y en la plaza. “El toro en el campo engaña mucho porque ahí es donde está en su hábitat natural y por lo tanto se le ve muy bello y hermoso; en los corrales el toro llega estresado del viaje, está fuera de su contexto y con respecto al embarque pierde entorno a 30 kilos. Y desde ahí hasta que salen a la plaza, hay animales que bajan hasta 60 kilos de media. Cada toro es un mundo, porque también hay algunos toros que ganan en los corrales, pero por media general, desde la finca a la plaza, prácticamente todos los toros pierden más de 50 kilos. Por todo ello, en Madrid, es fundamental, ver al toro antes para saber si va a servir después. También es cierto que algunos encastes sufren menos los trastornos de los viajes”, comentaba.

Un Gobierno desacreditado y un coronel ejemplar / por Luis Ibáñez


En estos tiempos relativistas que corren en los que las voluntades se compran a precio de saldo, es esperanzador y una ventana de aire fresco ver que siguen existiendo hombres fieles a su credo. Un orgullo para la Guardia Civil que mantiene incólume su divisa y un valioso ejemplo para una sociedad cada día más lobotomizada. Gracias mi Coronel.

Un Gobierno desacreditado y un coronel ejemplar
LUIS IBAÑEZ
El Correo de España - 29 Mayo 2020
Me gustaría dedicar unas líneas a las reformas que pide a gritos el sistema sanitario como ha puesto de manifiesto la pandemia o el mastodóntico e ineficiente Ayuntamiento de Madrid. Pero de nuevo la preocupante actualidad manda. El pasado miércoles, pudimos comprobar en la sesión del Congreso como sin solución de continuidad semana tras semana se va tensando la situación política hasta llegar a límites que no habían augurado ni los más pesimistas pronósticos de los analistas especializados. El detonante ha sido el polémico cese del coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, Diego Pérez de los Cobos. Un cese injusto y arbitrario que el titular de Interior ha tratado inútilmente de justificar como fruto de una remodelación del equipo que ya estaba prevista con anterioridad y que ha desatado un tremendo malestar en el seno de la Benemérita, traducido en dimisiones y cambios en la cúpula de mando. Lo cierto es que la verdadera causa del cese no ha sido otra que la negativa del coronel de los Cobos a facilitar copia del informe, en el que había trabajado una unidad de policía judicial bajo su mando a requerimiento de la titular del Juzgado número 51 de Madrid. Un informe de vital importancia para depurar posibles responsabilidades por negligencia y presunta prevaricación del responsable de la Delegación del Gobierno de Madrid, al existir indicios claros de que con anterioridad contaba con información técnica suficiente sobre la gravedad del coronavirus y la posibilidad de su propagación en actos públicos de gran concurrencia. 

Y a pesar de ello por razones ideológicas y de interés partidista no solo se autorizó la macromanifestación del 8M, sino que se alentó a la participación ciudadana y, de forma colateral, también se autorizaron otros eventos programados para dicha fecha. 

El resultado no pudo ser más devastador, 15 días después la sanidad pública se colapsó, y España se ponía a la cabeza del triste ranking en contagios, fallecidos y sanitarios infectados. A pesar del poco serio baile de cifras que cada día nos ofrece el inefable Dr. Simón, no parece nada exagerado a la vista de las informaciones paralelas de otros organismos hablar de una cifra mucho más real en torno a 50.000 fallecidos y un número incluso superior de sanitarios infectados. Entre estos fallecidos no menos de 20.000 ancianos en residencias de mayores que, en muchos casos, no han tenido ni siquiera la oportunidad de ser asistidos en un centro sanitario.

 Un geronticidio en pleno siglo XXI a modo de experimento social de eutanasia colectiva y sin consentimiento que no hubiese imaginado el mismísimo Orwell.

Es una injerencia imperdonable que el ministro Marlaska haya presionado por todos los medios a su alcance a un subordinado para que incumpla su obligación de guardar el secreto ordenado por la Juez actuante. 

Un ministro que ha ejercido durante décadas como titular de uno de los juzgados de la Audiencia Nacional y que cuando la ocasión lo requirió no dudó en decretar el secreto en investigaciones similares ordenadas a la policía judicial. Y lo que es mucho más execrable es la arbitrariedad y el abuso de autoridad al cesar al coronel de los Cobos cuando lo que tendría que haber hecho es no inmiscuirse en el asunto por muy sensible que fuera para el Gobierno, pero ya que lo ha hecho lo que hubiese procedido no es cesar al jefe de la Comandancia sino felicitarle por su profesionalidad y sentido del deber. La verdad es que el ministro Marlaska ha fulminado en tiempo récord el prestigio que pudo adquirir en su ejercicio como juez  en la Audiencia Nacional y las causas que instruyó contra el terrorismo etarra. Es inexplicable por mucha que sea su ambición personal y su vanidad que con su trayectoria se prestara a formar parte de un Gobierno como el de Sánchez capaz de pactar con el mismísimo diablo para alcanzar y mantenerse en la Moncloa. Un Gobierno que sin ningún empacho pacta con partidos separatistas y tibios en la condena del terrorismo que tantísimo dolor ha causado y con tantas víctimas entre los servidores públicos bajo su mando. Una actitud que deslegitima moralmente al Sr. Marlaska para estar al frente del ministerio del Interior. Nuestros admirados Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado merecen un ministro con un perfil muy diferente. Aunque, en verdad, visto el elenco que integra el actual Gabinete, hay que reconocer que el Sr. Marlaska no desentona, representa el estándar de mediocridad e incompetencia que han sido capaces de acreditar en solo cuatro meses de gestión. Sin duda el peor Gobierno que ha existido desde la aprobación de la Constitución. Y eso que Rodríguez Zapatero dejó muy alto el listón.

Una actuación autoritaria y despótica del señor Marlaska que va más allá del craso error  en la mera decisión política. Pues además de abrir un conflicto por injerencia en el poder judicial también siembra la sospecha sobre la legalidad del cese del jefe de la Comandancia de Madrid. No habiendo podido “descafeinar” el exhaustivo y contundente informe en origen, ahora dedicarán toda su artillería mediática a tratar de neutralizarlo. La parte positiva de todo este affaire es que el coronel Pérez de los Cobos acaba de obtener la más alta condecoración que ha recibido en toda su ejemplar trayectoria: nada más y nada menos que el reconocimiento general de toda la ciudadanía por su integridad y honor. En estos tiempos relativistas que corren en los que las voluntades se compran a precio de saldo, es esperanzador y una ventana de aire fresco ver que siguen existiendo hombres fieles a su credo. Un orgullo para la Guardia Civil que mantiene incólume su divisa y un valioso ejemplo para una sociedad cada día más lobotomizada. Gracias mi Coronel.

Ante esta desastrosa gestión de su ministro del Interior, Sánchez se ha puesto de perfil y el Gobierno continúa con su errático rumbo, dando bandazos como pollo sin cabeza y rectificando sus propias decisiones incluso antes de poder ponerse en práctica, como acaba de ocurrir con la cuarentena  de dos semanas que anunció para los turistas extranjeros, la han bajado a una a partir de julio, pero se deja abierta la puerta a otra rectificación en base a las decisiones que se adopten en la UE. Un anuncio inconveniente que sin duda ha impactado negativamente sobre posibles reservas y que los países de origen no recomienden España como destino. También se ha seguido rectificando el sistema de cómputo de los fallecidos por coronavirus, aunque las cifras que facilita el desacreditado Sr. Simón ya no se las cree nadie después de que a principios de semana restaran 1.900 fallecidos tras cambiar por enésima vez el criterio de cómputo. El Instituto Carlos III ha hecho pública una estimación en base a los certificados de defunción expedidos entre el 13 de marzo y el 22 de mayo y comparativamente con el pasado año el número real de fallecidos en dicho periodo está en torno a 43.000. También Sánchez ha pasado de estar firmemente convencido de la necesidad de prorrogar el estado de alarma hasta finales de junio a indicar se podrían dar pasos para agilizar el desconfinamiento y mantener las restricciones en los territorios en los que sea necesario aplicando otras normas posibles tal y como han venido recomendando prestigiosos expertos en derecho.

Y mientras tanto el vicepresidente, Pablo Iglesias, que sabe es un cadáver en el Gabinete, sigue utilizando sus intervenciones, con la absoluta impunidad que le brinda la bancada socialista y sus aliados separatistas junto a la  descarada parcialidad  de la Presidente del Congreso, para tener protagonismo mediático ante sus círculos y hacerse autopropaganda de cara a la inminente ruptura del pacto de legislatura y a unas posibles elecciones anticipadas. Fue lamentable su respuesta provocadora y fuera de lugar a García Egea el pasado miércoles preguntándole si estaba insinuando la insubordinación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad o hacer mención del origen social llamando marquesa a Cayetana Álvarez de Toledo. Y, desde luego, lo que resulta inaudito es lo acaecido este jueves en la Comisión para la Reconstrucción en la que el agitador comunista se ha permitido decir de forma premeditada a Iván Espinosa de los Monteros que a la gente de VOX “le gustaría dar un golpe de estado, pero que no se atreven” (sic). El señor Espinosa de los Monteros en un acto plausible de moderación se ha limitado a abandonar la sala. Rematando con su altanería barriobajera, Pablo Iglesias, se ha permitido decirle “señoría no se le olvide cerrar la puerta” (sic). La actitud del presidente de la Comisión, Patxi López, incalificable, aunque después haya pedido perdón. Espectáculo bochornoso al que han asistido impasibles los diputados presentes, ni uno solo ha tenido la gallardía de protestar o levantarse en solidaridad con Iván Espinosa.

La UE, tal y como algunos augurábamos en cuanto a su papel en la financiación del coste de la pandemia, está dando motivos para un moderado optimismo. Era claro que después del trauma que ha supuesto el Brexit no se podía permitir el lujo de un incremento de la desafección de los ciudadanos del sur. Merkel, Macrón y Leyen, lo han tenido claro desde el principio y eso ha dado sus frutos. Nada menos que 750.000 millones de euros se van a poner a disposición de los países miembros. A España se le podrían asignar hasta 140.000 millones y la mitad sería en forma de transferencia directa y el resto como préstamo a muy largo plazo y ridículo coste. Qué gran oportunidad para tener un Gobierno competente y constructivo capaz de reformular nuestros desastrosos presupuestos generales del Estado y acabar con el déficit crónico. Esperemos que esa sea una condición sine qua non para tener acceso a las ayudas. En caso contrario será pan para hoy y sangre, sudor y lágrimas para el futuro.

¡Gobierno dimisión!