la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de mayo de 2023

Elecciones en pleno mes de vacaciones / por Rafael Comino Delgado


"...Por tanto, el 23 de julio todos a votar aunque ello nos cueste perder unos días de vacaciones, porque lo que nos jugamos es de vital importancia..."

Elecciones en pleno mes de vacaciones

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Tras el terrible fracaso  de Pedro Sánchez, el Mentiras, y toda la izquierda radical, en las pasadas elecciones autonómicas y municipales, fracaso muy merecido, esa es la verdad, el mentiroso y amoral presidente, ha convocado elecciones generales el próximo domingo 23 de julio. 

Podemos decir que se lo ha jugado todo a una sola carta,  para de esta forma no dejar a la derecha margen de tiempo para hacer algo positivo allí donde ahora va a gobernar, lo que podría restarle más votos aun de los que ya le ha restado su nefasta actuación a lo largo de estos últimos años, pero al mismo tiempo esa fecha puede tener un  efecto negativo más acusado para la derecha que para la izquierda, y es que coincide con las vacaciones de verano, y mucha gente está viajando o simplemente lejos de su lugar de residencia, lo que le puede obligar a votar por correo (pueden manipularse los votos, y si hay una mínima posibilidad de ello Sánchez lo hará), desplazarse ese día a votar donde le corresponda, lo que seguramente en muchísimos casos puede ser difícil, o simplemente no votar. 

Pienso que el Mentiras ha calculado todo esto, pues ese no estará dispuesto a dejar la Moncloa  simplemente porque unas elecciones, libres y no manipuladas  de alguna manera, lo digan. Hará todo lo posible, sin reparar en ley o ética alguna, para no verse privado del falcon.

Por todo ello la derecha debe estar muy atenta a todas las posibles trampas que el Mentiras pueda idear, a votar cueste lo que cueste, y a no dispersar demasiado el voto. Sabemos que hay partidos muy minoritarios, que votan derecha pero que nunca obtienen representación, y en estas elecciones deben concentrarse en quien tenga más posibilidad de salir elegido. En ello no voy a decir que nos va la vida, pero casi, porque otros cuatro años de este sinvergüenza en la Moncloa, saltándose todas las leyes, acabaría por destruir totalmente a España- ya casi lo está- y llevarnos a la ruina total como lo están Cuba y Venezuela.

Así pues, hay que concentrar los votos en la derecha (VOX) y en el centro, que casi es una socialdemocracia (PP), pero evitar por todos los medios legales posibles que repita mandato el socialcomunismo, representado por el PSOE y todo lo que está a su izquierda (aquí se incluyen a los terroristas), más los nacionalistas-separatistas, que con Sánchez mandando les va muy bien, pues les concede todo lo que pidan. 

Por tanto, el 23 de julio todos a votar aunque ello nos cueste perder unos días de vacaciones, porque lo que nos jugamos es de vital importancia.

Finito, un referente / por Pla Ventura


"...Como digo, Finito de Córdoba lleva muchos años que no compite con nadie, torea lo que le puedan ofrecer, no molesta a ningún compañero y, sin entrar en guerra alguna, lo único que le llena de ilusión es dictar alguna que otra lección que le satisfaga y, a su vez, que haga felices a los aficionados que en una tarde determinada han tenido la fortuna de verle..."

Finito, un referente
Pla Ventura
Toros de Lidia/30 mayo, 2023
Son dolorosas las declaraciones que ha hecho Finito de Córdoba cuando ha dicho que Morante no quiere torear con él, lo que viene a confirmar la esquizofrenia del diestro sevillano que, como los hechos demuestran todavía no se ha curado del todo de dicha enfermedad. Es una pena que, el más grande de los toreros de la actualidad se comporte de esa forma tan absurda que, como es preceptivo, le resta méritos a un tipo que lo tiene todo pero, como nadie es perfecto, Morante tampoco lo es.

A Morante habría que preguntarle, ¿qué tiene Finito para que no quieras torear con él? Y, sin duda, no respondería, sencillamente porque no hay respuesta posible. Es como digo, una locura al más alto nivel del torero más significativo de la actualidad que, al parecer le molesta tener que actuar junto a otro artista. ¿Qué daño puede hacerle Finito a Morante? Absolutamente ninguno porque mientras Morante lo quiere acaparar todo, Finito se conforma con torear media docena de corridas al año para matar el gusanillo y, si es posible, con permiso del toro, dictar alguna que otra lección importantísima como le ha pasado en estos últimos años y, sin duda, durante toda su vida.

Morante no respeta nada puesto que, sabedor de que está por encima del bien y del mal, aquello de tratar con seres humanos de a pie le cuesta un mundo. El último ejemplo lo tenemos con Pepe Luis Vázquez al que llamaba todos los días, entrenaban juntos, incluso le protegió incluyéndole en algunos festejos para que le abriera cartel y, para desdicha de Pepe Luis, un día toreó con Morante en Granada y, cosas del destino, al diestro de San Bernardo le salió un animal de ensueño y, claro, bordó el toreo mientras que Morante salía andando de la plaza. ¿Consecuencias? Las que pasaron. A partir de aquel momento se acabó para siempre Pepe Luis puesto que, después de aquella afrenta Morante le quitó su protección, e incluso el saludo. Ya no toreó Pepe Luis nunca más, ahí están las pruebas.

¿Qué nos explica todo esto? Que a Morante hay que tenerlo como amigo y, si de toreros hablamos, los que hagan el paseíllo a su lado tienen que ser, además de amigos, alumnos suyos puesto que nadie debe superar al maestro. Las pruebas son concluyentes. Si digo que, respecto a Finito, Morante ha hecho un ridículo de espanto que, por supuesto en nada le afectará pero, los aficionados, todos estamos en nuestro derecho de pensar que Morante es un tipo ególatra que, preso de su esquizofrenia es incapaz de pensar que, además de él, existen toreros artistas y, Finito es de los pocos que pueden equipararse al de La Puebla si de arte hablamos.

Como digo, Finito de Córdoba lleva muchos años que no compite con nadie, torea lo que le puedan ofrecer, no molesta a ningún compañero y, sin entrar en guerra alguna, lo único que le llena de ilusión es dictar alguna que otra lección que le satisfaga y, a su vez, que haga felices a los aficionados que en una tarde determinada han tenido la fortuna de verle. Pensemos que, Finito tiene la vida resuelta, no quiere comprarse ninguna finca, no tiene motivo alguno para ir a la guerra, sencillamente sigue en activo para satisfacer la llamada de su corazón que, a diario le recuerda que sigue siendo torero, y lo será mientras las fuerzas le acompañen que, para su fortuna, además de la salud y las fuerzas, tiene la misma figura torera que cuando tomó la alternativa. ¿Cabe dicha más grande? Pues eso que es tan sencillo, Morante, ni lo entiende ni lo admite. Es una pena que Morante actúe de ese modo tan nefasto que, en definitiva, lo único que logra es granjearse enemigos.

Ha fallecido José Fuentes, un grandioso torero y una grandísima persona / por Manuel Herrero Presa.

La muerte de José Fuentes sume a la familia taurina en un profundo luto. Desde Contrabarrera6 queremos trasladar nuestro más sentido pésame a familiares y amigos en estos difíciles momentos. Un nuevo ángel cuida a los compañeros desde el cielo.

Linares, 2015. Homenaje a José Fuentes en el 50 aniversario de su alternativa. Manuel Herrero, Curro Vázquez y José Manuel Inchausti Tinín.

Esto le escribí hace 8 años a mi amigo José. 
Quién iba a pensar que...

 UNA TERNA DE TOREROS... Y YO

Fue en Linares, en el Homenaje a José Fuentes por su 50 años de alternativa, en donde recordamos la historia junto a estos tres matadores amigos. Tinin, José Fuentes y Curro Vazquez.

De ellas una fue mía. En la que más de cuarenta años atrás "toreé" (si se puede decir que lo mío fue torear) un festival histórico en Torrijos (Toledo) sustituyendo a Camarón, el 3 de agosto de 1974 con Curro Vazquez, Antoñete, Curro Girón y el Taranto. Y justo al día siguiente nos fuimos Curro Girón y yo a Cabra (Córdoba) porque toreaba una corrida de toros junto a José Fuentes y Emilio Muñoz (Su padre era el empresario) y allí me brindó José Fuentes un toro que pesó 600 y pico de Kilos, con el que tuvo un gran triunfo.

No paramos de recordar anécdotas de esos dos días y de otro muchos más, junto a mi querido y llorado amigo José  Manuel Inchausti "Tinin".

!Viva Dios!

(La ida a Cabra la hicimos Curro Girón y yo en avión hasta Córdoba, y la vuelta de Cabra para Madrid la hicimos José Fuentes y yo en su Mercedes azul a ... por hora,  felices y con un sin fin de anecdotarios durante el camino hasta Madrid (Curro Girón siguió para otra ciudad porque tenía que torear al día siguiente en otra plaza que no recuerdo)

!Qué buena gente era José!, y !Qué época más bonita y familiar se vivía en el Toreo!

P.D. José ha tenido en sus últimos años una serie de amigos que no le han abandonado y han estado siempre a su vera dándole cariño y calor, como José Luis Paradas, Antonio Donaire, Curro el de los Conejos, Campito, Emilio Fernández, Juan Belmonte, Emilio Muñoz, el ganadero Soto de la Fuente y el novillero Roque Garijo, entre otros que se me pueden pasar.

DESCANSA EN PAZ TORERAZO

Sevilla: José Fuentes, Antonio Bienvenida, Rafael Peralta,
Ángel Peralta, y Fermín Murillo.

Imágenes cedidas por la familia Peralta


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lunes, 29 de mayo de 2023

San Isidro/23: ¿Hace falta cortar orejas? / por Antolín Castro

"...Tres series monumentales al natural al toro Aviador, único al que se puede decir que embistió con codicia, emocionaron y pusieron la plaza en pie -algunos naturales para enmarcar por la forma de embarcar y pasarse al toro por la faja-, y entre ellos los considerados aficionados más exigentes, y parecía que hoy iba a ser el día, cuando menos lo merecía, en el que la espada no le jugara una mala pasada..."

San Isidro/23: ¿Hace falta cortar orejas?
Antolín Castro
Opinión y Toros/28 Mayo 2023
Si alguien esperaba la presencia de Pablo Iglesias en la plaza tras la invitación que le hiciera Román días atrás, no llegó. Quien sí llegó, y cómo, fue Robleño.

Normal que no asistiera Iglesias, no le gustan los toros, le gusta más verlos… prohibidos, y mucho menos le gustan en Madrid, desde donde ya le echaron de la política las urnas hace dos años y parece que a su partido Podemos les pueden echar hoy mismo. O sea, que ir pa na es tontería. Él se lo ha perdido.

Román se presentó, como también lo hizo Robleño y Garrido y para cada uno de ellos había reservado un resultado diferente.

El político se perdió a Fernando Robleño quien, una vez más, cuajó un toro con la mano izquierda y una vez más lo pinchó. En las anteriores ocasiones, sobre todo en el septiembre pasado, con el mismo vestido que hoy, no se pudo estar mejor, más entregado con aquel toro de Escolar, hoy con el de Adolfo ha rayado a gran altura en cuanto le cogió la distancia y la velocidad con la mano izquierda.

Tres series monumentales al natural al toro Aviador, único al que se puede decir que embistió con codicia, emocionaron y pusieron la plaza en pie -algunos naturales para enmarcar por la forma de embarcar y pasarse al toro por la faja-, y entre ellos los considerados aficionados más exigentes, y parecía que hoy iba a ser el día, cuando menos lo merecía, en el que la espada no le jugara una mala pasada. No fue así, pinchó a la primera y agarró una entera al segundo envite. La gente puesta en pie exigía la oreja y ese presidente censurado por regalador se puso estrecho hoy con los mejores naturales de la feria. No hubo oreja.

Ni falta que hace cuando se trata de degustar el buen toreo, la entrega y la verdad. ¿Hacen falta las orejas? Eso nos preguntábamos cuando le han aclamado en la vuelta al ruedo y, finalmente, le han obligado a dar otra vuelta más. De seguro se puede afirmar que la vuelta de Robleño ha sido la más aclamada de la feria, todo ello sin despojos en la mano. El torero madrileño ya es un triunfador del ciclo, allá penas si no ha cortado oreja alguna, esas vueltas al ruedo suman mucho más que esas orejas regaladas que incluso han sacado a algún diestro en hombros.

Su compañero José Garrido terminó en la enfermería en los primeros compases de su primer toro, quien le administró una fea voltereta y en el suelo hizo presa en él. Maltrecho y desmadejado se levantó del suelo y hubieron de llevarle a la enfermería las asistencias. Después supimos que herido gravemente.

Román, como decíamos en el preámbulo, si se presentó a la hora del paseíllo y venía con las mismas ganas que el pasado miércoles. Pero hoy todo fue distinto, los toros de Adolfo, mató tres por el percance del extremeño, no le dieron oportunidad alguna ni siquiera para arriesgar.

Los toros de Adolfo Martín, más o menos cárdenos como siempre, bien presentados como casi siempre y de mal juego en general. Mansos, parados, blandos y hasta saltó al callejón violentamente el último, saliendo cojitranco del golpazo. Se devolvió y el sobrero de Pallarés desentonó del trapío, presentándose escurrido y altón. Tampoco dio juego alguno.

Hoy vibramos con los naturales y las vueltas al ruedo de un torero que no necesita orejas para estar en la mente de todos los aficionados. Más a más, ha de estarlo también en la agenda de todas las empresas.

En cuanto a las buenas actuaciones en la feria por parte de las cuadrillas, hoy fue el turno de José Chacón y Fernando Sánchez, ovacionados tras enormes pares de banderillas.

D. Andrés Amorós, Premio 'Fábula Literaria Vicente Zabala' del Círculo T. A. Dinastía Bienvenida.


Plaza de Toros de Las Ventas / Sala 'Antonio Bienvenida'
Viernes, 2 de Junio / 12.30 horas.




San Isidro'23. Adolfos para Robleño, Román y Garrido. Al fin, la más pura, sobria, denodada y elegante expresión del toreo: lo hizo Robleño. Márquez & Moore


Dos clamorosas vueltas al ruedo

"...toro de Adolfo Martín hoy: toreo frente a los toros, no frente a las monas amaestradas. Hoy empezó de verdad San Isidro, el San Isidro de la verdad, que en la tauromaquia no es otra que la de medirse con un toro..."

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
El toreo. Ahí está en plenitud lo que nos hace ir a los toros. Una serie de naturales perfecta, pura, un sueño, ante un toro de los que meten miedo. He ahí el toreo sin afectación, sin mohínes, el toreo macho: la muleta en la izquierda, el estoque en la derecha y el corazón en medio y enfrente la mirada hueca del cárdeno, la imprevisibilidad de su comportamiento, los pitones temibles, la incertidumbre de qué puede pasar. Y lo que pasa es que nace el toreo al natural, que es el toreo tal y como se inventó, el viaje largo y rematado atrás, la cadencia del muletazo en el que se manda sobre la embestida del toro, la distancia, la posición ortodoxa, la cargazón de la suerte, la tauromaquia sin engaños ni mixtificaciones:

el toreo. Nadie busque relojes parados, ni sonidos negros, nadie busque acinturamientos ni mentones clavados al esternón donde sólo hubo la más pura, sobria, denodada y elegante expresión del toreo. El que lo hizo se llama Fernando Robleño, natural de Madrid y torero como la copa de un pino, el toro al que se lo hizo se llamó Aviador, su número el 61.

Con el mismo vestido que el año pasado en otoño, Robleño volvió a dejar en Las Ventas la marca de su concepto clásico, toro de José Escolar en septiembre, toro de Adolfo Martín hoy: toreo frente a los toros, no frente a las monas amaestradas. Hoy empezó de verdad San Isidro, el San Isidro de la verdad, que en la tauromaquia no es otra que la de medirse con un toro. Sin probaturas, sin toquecillos de vaivén, sin otra cosa que el conocimiento y la disposición ahí se va Fernando Robleño a pegar seis templados naturales y uno por alto con la derecha para dejar perfectamente marcado el territorio en el que se mueve. El toro no es la mona, como se dijo antes, y tiene sus cosas que decir, la primera de ellas su aspecto poco amistoso, pero Robleño se va centrando en la serie a más y le saca los naturales a despecho de la inclinación del toro, que desde luego no es la de colaborar. 

Cada uno de los naturales es superior al anterior, sin buscar ventajas, sin cucamonas, todo verdad. La siguiente serie, también por naturales, tiene algo menos de tensión que la anterior, porque el toro engancha un par de veces la muleta, pero la irreductible decisión de Robleño se mantiene tan firme como en la precedente en cuanto a su decisión y su colocación; esta vez son cinco naturales y la remata toreramente con el pase del desprecio. 

A continuación viene una serie con la derecha en la que hay que esforzarse más y en la que el torero tira de oficio, rematada con un torerísimo cambio de mano y luego el de pecho en el que toro le arrebata la muleta de la mano. Idéntica actitud por parte de Robleño, pero se nota que el toro se defiende más por ese pitón y entonces la muleta vuelve a la izquierda. El toro se para y a partir de ahí hay que sacarle los muletazos de uno en uno, cosa que hace Robleño ayudándose a veces con el estoque. La obra está hecha, el toro acabado y cuando el torero se perfila para matar todo el mundo desea que la estocada sea fulminante, pero a cambio ahí tenemos un pinchazo, luego una estocada arriba y finalmente el descabello. Se produce una petición de oreja que no es atendida por Timi, que hoy volvía al palco, en mi modo de ver con buen criterio a causa del deficiente uso del acero, y Robleño da dos vueltas clamorosas al ruedo vitoreado de manera unánime por toda la Plaza y recoge otra fortísima, emocionante, ovación en el mismo platillo. 
Faena breve e intensa que contrasta con esos largometrajes con los que día a día nos suelen castigar. La espada se ha cruzado en las dos actuaciones de Robleño en este San Isidro 2023, lo mismo el día de José Escolar que hoy, privándole de dos triunfos tan cantados como indiscutibles. En este toro fue aclamado Fernando Sánchez por el par que puso, tomando muy en corto al toro con su particular estilo. El clamor que despertó el par sirvió, además, para acallar ciertas voces que andaban protestando al toro desde hacía un rato.

En su primero planteó Robleño una faena de porfía al manso y descastado Horquillón, número 61, caracterizada por la manera en que el torero va labrando al toro a base de oficio y de exposición. El toro es intratable en el inicio de la faena y la tenacidad de Robleño consigue irle ahormando hasta que le saca unos ayudados de gran intensidad, de uno en uno porque el toro se para a la salida de cada pase. Faena a más, de poco lucimiento en su primera mitad, que cobra vuelo en su parte final merced al trabajo realizado en lo del inicio. El fallo con la espada a base de estocada haciendo guardia, aviso, pinchazo sin soltar y estocada le priva de un merecido trofeo. La faena es larga porque había que laborar mucho con el toro para llegar a la espléndida parte final.

Los toros de Adolfo Martín adolecieron de casta y de interés. Ni con los caballos dieron juego, más bien deseosos de no acudir al cite de los picadores, ni en la muleta regalaron nada salvo su actitud parada y pasmada. El sexto, Chaparrito, número 10, saltó al callejón el día en que no había por allí ningún político y acabó siendo víctima del pañuelo verde. 
La corrida no es para que el ganadero esté echando las campanas al vuelo, ni mucho menos, porque los toros no sacaron fuerzas ni inteligencia. El único atisbo de casta fue cuando Sevillanito, número 82, echa mano a José Garrido y se queda encelado con el torero, tirado en el suelo y hecho una bola, hasta que las asistencias consiguen sacar al toro de allí. Poca cosa. El sobrero Ilustrado, número 18, por no molestar no desentonó en absoluto de los cinco de Adolfo, fue una borrica y acaso podemos decir que estaba más tasado de fuerzas que los titulares.

A resultas de la cogida, Garrido no pudo acabar su faena y pasó a la enfermería, que es lo que ocurre cuando los toros vienen en puntas sin esas bolitas redondeadas en los pitones que vemos tantas tardes. En su encuentro con Sevillanito le dio una verónica y a cambio el toro le arrebató el capote en la segunda, destrozándolo. También en el inicio de la faena de muleta le quitó el Adolfo la muleta de las manos y poco más se puede contar salvo que el toro escarbaba mucho y que José Chacón puso dos pares de banderillas superiores, especialmente el segundo en un terreno muy comprometido con el toro apretando hacia tablas. Este toro lo mató Robleño de estocada atravesada y dos descabellos.

El tercero en discordia de la tarde era Román. Su primero se llamaba Aviador, número 3. Hoy hubo tres duplicidades entre los actuantes, porque tuvimos dos Aviador, dos Horquillón y dos Chocolate subidos en la cosa equina. Con este primer Aviador, mientras la lluvia arreciaba, Román brindó al público y dejó constancia de su disposición y del buen momento que atraviesa para vérselas con toros de respeto. Resaltemos su buena colocación y lo serio que estuvo con el toro al que literalmente le tuvo que sacar los muletazos de uno en uno tragando lo suyo, especialmente en un espeluznante parón del Adolfo aguantado con impavidez por el diestro. La fuerte cornada del Baltasar Ibán le pasa factura a la hora de matar y cobra un pinchazo sin soltar echándose fuera, otro igual soltando la muleta, otro más sin soltar y un bajonazo cuando suena el aviso.

Corrió turno y salió el quinto, el segundo Horquillón, número 1, en cuarto lugar porque ya se veía que Garrido no iba a volver al ruedo. El toro se desentiende de la cosa de la vara y se hace largo el primer tercio. En banderillas, de nuevo Chacón haciendo un providencial quite a Gómez Pascual metiendo el capote entre el toro y el peón. El toro es simplemente un muermo y nada de lo que Román ensaya con él sirve, porque el animal tiene la misma actitud ante la vida que un koala, y valga la comparación porque esos bichejos son también cárdenos. Román le va sacando los pases de uno en uno al koala, porque todo lo pone Román, que es quien pone todo. Cuando decide despenarlo lo hace de pinchazo hondo echándose fuera que hace su daño y dos descabellos. Finalmente el manso de Pallarés es la siguiente píldora con la que se encuentra. Por decir algo pondremos aquí que va al caballo con más alegría que los de Adolfo, y ahí se acaba el asunto del elogio porque no hay por dónde seguir. 

Al iniciar su trasteo Román, una voz dirigida al Gerente del Centro de Asuntos Taurinos espeta «¡Abellán, recoge el despacho que te vas!», y parece que la cosa no va muy descaminada. Ver a Román con el Pallarés es algo tan excitante como asistir al recuento de papeletas en una mesa electoral de Pinto. El toro es parado de larga duración, paradísimo, y mete unos desagradables cabezazos que llevan a Román a poner punto final a su relación a base de pegarle un bajonazo echándose fuera con lo que se pone punto final a la tarde y a esta reseña.



ANDREW MOORE







LO DE ROBLEÑO






LO DE ROMÁN




LO DE GARRIDO






FIN

Madrid. Bellos naturales de Fernando Robleño / por Pla Ventura


 "...Han sido tres series con la izquierda que, de forma primorosa, Robleño ha emocionado al público de Madrid. Una tanda por el derecho no ha resultado igual. Ha continuado por el izquierdo con la misma categoría torera. Pero, ha tenido que llegar la suerte suprema para que el calvario con la espada sea su cruz..."

Bellos naturales de Fernando Robleño

Pla Ventura
Toros de Lidia/28 mayo, 2023
En una tarde lluviosa de han lidiado cinco toros de Adolfo Martín y uno de Pallarés que ha sustituido al titular. La corrida ha tenido una presentación admirable, un trapío que nadie ha discutido y, lo que es mejor, sin estar atacada de kilos. Hoy, al respecto, no ha habido ni pancarta de protesta ni reproche alguno. El primero y el quinto han sido dos grandes toros que han salvado el honor del ganadero.

Fernando Robleño ha tenido un toro noble, bravo, que embestía con la cara por los suelos al que, el madrileño, por razones que nadie puede comprender, no lo ha entendido. Ha dado muletazos bellos pero, en su conjunto, ha ganado el toro. Una pena pero es la triste realidad. Menos mal que, en su segundo lo ha arreglado con una faena de toreo al natural de una pureza extraordinaria. El toro era bravísimo, noble y con una embestida para que triunfara el diestro. Han sido tres series con la izquierda que, de forma primorosa, Robleño ha emocionado al público de Madrid. Una tanda por el derecho no ha resultado igual. Ha continuado por el izquierdo con la misma categoría torera. Pero, ha tenido que llegar la suerte suprema para que el calvario con la espada sea su cruz. Pinchazo, estocada y descabello. Ha habido una tibia petición pero no ha cuajado. Robleño ha dado dos vueltas al ruedo totalmente aclamadas.

José Garrido no ha tenido suerte alguna puesto que, nada más iniciar la faena de su primer enemigo ha sido cogido con saña porque este tipo de toros son los que suelen coger a los toreros. La cogida ha sido brutal mientras lo tenía en el suelo pero, cuando estaba a merced del toro y los pitones buscaban su cuerpo, Garrido ya estaba herido. Ha sido operado por el doctor García Padrós de una cornada en el muslo de carácter grave.

Román ha estado valentísimo en los tres toros que ha matado. Con los de Adolfo ha estado valiente y tesonero porque sus enemigos no le permitían lisonja alguna. Todo se ha basado en el valor porque sus adversarios se le han apagado con una prontitud infame. Ha matado el sexto que le hubiera correspondido a Garrido, como quiera que el de Adolfo ha saltado al callejón, se ha lesionado y ha sustituido por uno de Pallarés totalmente ilidiable. Román ha dado una lección de pundonor. No cabía otra cosa.