la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema
Mostrando entradas con la etiqueta Aplausos / Paco Mora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aplausos / Paco Mora. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de febrero de 2012

Cantando las cuarenta / Por Paco Mora


Cantando las cuarenta

Paco Mora
Vamos a hablar claro pero sin echar el carro por el pedregal. Para eso están los que deberían haberlo dicho todo o callar para siempre.

Y me estoy refiriendo a tres paisanos y un general del toreo, que tienen la máxima responsabilidad en el contencioso bajo cuya negativa influencia va a comenzar esta temporada de 2012. Y que no cometan la torpeza, a través de sus lacayos cibernéticos, de pedir nombres porque, como dice el titulo de la película: “No me pidas que te beses porque te besaré”.

En esta maniobra de listos que ha devenido en juego de necios se han cometido tres grandes errores. El primero la inoportunidad del momento para reivindicaciones de millonarios, cuando en este país el trabajo es un bien escaso y de momento no se vislumbran visos de mejora. Lo que reduce cada día más la capacidad de las familias para gastos superfluos. Y me reconocerán los autores del “levantamiento” que los toros no son artículo de primera necesidad, cuando la cuestión se instala en el comer o no comer. Situación en la que el hecho de que un grupo reducido de toreros gane unos millones más o menos, se convierte en una preocupación ínfima para la inmensa mayoría de los españoles. Este primer error, llamémosle de apreciación, hace impopular la postura de quienes se han sumado a la reivindicación. El segundo error ha sido poner sus derechos en manos de una entidad comercial ajena al negocio taurino, del cual solo tiene el falso cliché que circula por peñas y corrillos y lo que le hayan contado los interesados. El toreo, como negocio que es cuando se convierte en espectáculo, tiene su dinámica propia y no admite otro tratamiento que la negociación entre empresarios y prestadores de servicios (los toreros) y proveedores de materia prima (los ganaderos). Sobre el interés de los resultados de esa negociación decide el público en las taquillas. Y el tercer error; entrar en una guerra de comunicados victimistas y lacrimógenos, que resultaría irritante si no fuera grandilocuente, exagerada y hasta con ribetes ridículos que le quitan categoría a los que la han plateado. Los toreros se deben comunicar con el público con la muleta y la espada en la mano delante del toro.

Aquí ha habido un grupito, reducido pero muy osado, que se ha pasado de listo. Unos empresarios que tienen la piel curtida en mil batallas y que en estos momentos, económicamente críticos, no están dispuestos a ofrecer su hombro para que lloren en él los pobres millonarios del toreo. Y finalmente, un grupo numeroso de caballeros, que son los ganaderos, que han callado porque saben que si ellos dijeran la verdad del cuento se armaría la parda. ¿O están dispuestos los G-10 a sacar a la luz pública sus exigencias en el aspecto ganadero? Si los criadores de reses bravas hablaran, acabaría la cuestión en cinco minutos. Lo que ocurre es que ellos saben que el daño para la Fiesta seria inmenso y quizás irreparable. Y no son tan imprudentes. Y también ellos podrían esgrimir más de G-10 razones para saltar a la palestra y acabar con tanta triquiñuela y lloriqueo.
****

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Una ONG taurina? / Por Paco Mora


¿Una ONG taurina?

Por Paco Mora
Alguien está aconsejando mal a los toreros del G-10 como se autodenominan ellos mismos (yo prefiero llamarles los siete magníficos), de tal manera que aún teniendo razón en algunos puntos de su último comunicado...

Alguien está aconsejando mal a los toreros del G-10 como se autodenominan ellos mismos (yo prefiero llamarles los siete magníficos), de tal manera que aún teniendo razón en algunos puntos de su último comunicado, el estilo del mismo les hace aparecer a los ojos de la opinión pública como un grupo de ambiciosos, que luchan por extraer el máximo rendimiento del ejercicio de su profesión. El hecho de arrogarse a sí mismos la defensa de la Fiesta con el proyecto de creación de una fundación al efecto, da la impresión que se quieren erigir en una especie de ONG a la que, como a tantas otras de las que proliferan por ahí, se le ve el afán de lucro aunque lo nieguen por principio.

Deben dejar de decir una y otra vez que no les mueve el interés económico, porque no les vale de nada si luego se les escapa que para ellos lo justo sería llevarse el 50 por ciento de los beneficios de las transmisiones televisivas. Que no digo que sea poco o mucho sino que es la prueba del nueve de que esa es la razón principal que les ha movido en estos comienzos de temporada (una de las más difíciles de la historia el toreo) con una crisis económica que tiembla el misterio, con casi cinco millones y medio de parados y crecientes colas de hombres, mujeres y niños, tan respetables como todos nosotros, incluidos los toreros del G-10, en Cáritas para sacar el estómago de penas. Y ese es su principal error; el de la inoportunidad.

Quizás los toreros del G-10, algunos de los cuales admiro hasta la pared de enfrente, deberían pensar en la realidad del país e incluso mirar hacia atrás para profundizar en la historia en común de todos los españoles. Comprobarían que en este país, siempre que un grupo se erigió en salvador lo que hizo fue meter el remo hasta la ingle. La Fiesta se salva sola, no necesita salvadores. Y los toreros la honran y la eternizan pegando naturales hacia adentro, yéndose detrás de la espada con coraje y pundonor y dignificando su profesión, negándose a participar en las mojigangas con el medio toro en algunas plazas de las que también se llevan pingües ganancias. Los del G-10 quieren a la Fiesta, ¡pues claro que la quieren! Si con ella se han hecho ricos y merecen hacerse más ricos todavía, porque lo que se juegan delante del toro es nada menos que la vida, pero…

Pero dejen que a la Fiesta la salven quienes la mantienen, que son los espectadores que pasan por taquilla, y no traten de ponerle puertas al campo. La televisión es un hecho de nuestro tiempo y el toreo tendrá que aprender a convivir con ella. ¿Que mueve mucho dinero? Sí, pero no tanto como el fútbol y, que se sepa, los futbolistas no están empeñados en salvar el deporte balompédico. Ni reclaman el 50 por ciento de la recaudación de las muchísimas horas que llena el deporte que practican en las televisiones de todo el mundo, en concepto de derechos de imagen.
****

viernes, 9 de diciembre de 2011

El apoderado-entrenador / Por Paco Mora

Santiago López en su época de torero

El apoderado-entrenador

Estaba ahí, pero ninguno antes dimos con la definición. Se trata de esa suerte de apoderado que dentro de la ortodoxia taurina, posee también ribetes de mentor deportivo...

Paco Mora
Estaba ahí, pero ninguno antes dimos con la definición. Se trata de esa suerte de apoderado que dentro de la ortodoxia taurina, posee también ribetes de mentor deportivo capaces de influir en la preparación del torero y en el afianzamiento de su personalidad. El primero que ha empleado el término apoderado-entrenador ha sido Manolo Molés. El popular crítico taurino, ha estrenado la novedosa terminología taurino-deportiva aplicándosela a Santiago López, al que le viene como un guante el hallazgo idiomático.

Y como el que da primero da dos veces, en el Cossio deberá figurar cuanto antes esa expresión definitoria de claro matiz deportivo
“Apoderado-entrenado: Mentor de torero, profundo conocedor de la profesión de matador de toros y del negocio taurino, que con sus consejos y opiniones ayuda a formar y pulir el estilo, la técnica y la actitud del torero cuya carrera dirige”. 

Así es que el bueno de Santiago, un taurino de reconocido talento, que antes que monaguillo fue fraile, es desde ahora el apoderado-entrenador de Diego Urdiales. Antes lo fue de José Tomas, El Fandi, Rubén Pinar y algunos más.

A todos los dejó (o lo dejaron, peor para ellos) funcionando, y cuando volaron a su aire, se han parecido al torero que Santiago comenzó a entrenar como un huevo a una castaña. Algo similar a lo que ha ocurrido con el Barça de Guardiola. Lo importante es que cuando el gorrioncillo cuaje en gorrión, e incluso si se convierte en águila, no olvide quién le enseñó a volar y cómo. 

Santiago López Márquez. APODERADO
Natural de Alhama de Granada 
Nació el 5 de febrero de 1946

sábado, 16 de julio de 2011

¡Maldito toro de la carretera! / Por Paco Mora

La Guardia Civil en el accidente de Ortega Cano

¡Maldito toro de la carretera! 

/ Por Paco Mora

La carretera se esta ensañando con el Planeta de los Toros. Ahora ha sido Ortega Cano la víctima de un encontronazo de frente con otro vehículo por una carretera de Andalucía. Su estado es de extrema gravedad. El corazón de los aficionados de toda España esta latiendo junto a su cama de la UCI del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla, a la espera de noticias más consoladoras que las que ahora nos llenan de inquietud. Pepe Ortega Cano ha sido un grande del toreo en el que últimamente la “telemandanga del cuore” ha hincado su amarillento diente. Andaba el hombre un tanto desconcertado y nervioso estos días. Eran muchos, y desde todos los ángulos, quienes trataban de hacer de su vida la diana de intereses poco confesables. Cometió el error de aceptar el envite para dar explicaciones que a nadie debe, y su desvalimiento resulto realmente patético.

Quienes le conocemos de cerca sabemos que es un hombre bueno, que solo busca que le quieran y no merece que nadie haga de su vida almoneda. Es de esperar que esos que intentaban vivaquear de sus penas, sean capaces de rezar ahora porque la Esperanza de Triana y la Virgen de Regla –tan querida por su Rocío- le saquen del mal trance en que se encuentra. Nuestra plegaria no le habrá de faltar. ¡Maldito toro de la carretera, que nos esta poniendo el corazón en un puño últimamente!
Pepe, en Ciudad Real me brindaste un toro hace muchos años. Le cortaste el rabo y fue el comienzo de uno de tus mejores remontes en el escalafón. Me dijiste que te había dado “buen bajío”. Ojala ahora puedas decir pronto lo mismo…
*****

sábado, 7 de mayo de 2011

Seis mostrencos seis / Por Paco Mora

Toro del Ventorrillo lidiado por Daniel Luque en Sevilla
**********************************************

Seis mostrencos seis

Por Paco Mora


“Mi reino por un caballo”, clamaba Ricardo III al perder su cabalgadura de un certero disparo de ballesta en plena batalla. “Mi feria por un toro bravo”, podría haber gritado el público sevillano víctima de los seis mostrencos de El Ventorrillo...

“Mi reino por un caballo”, clamaba Ricardo III al perder su cabalgadura de un certero disparo de ballesta en plena batalla. “Mi feria por un toro bravo”, podría haber gritado el público sevillano víctima de los seis mostrencos de El Ventorrillo, que fueron una sobredosis de mansedumbre, mal estilo y bastedad. Eso sí, en un abanico de colores que iba desde el negro al castaño en todos sus matices, pasando por el salinero. Otra ganadería de las famosas y consideradas de lujo, que desde que la dejó Paco Medina se ha ido cociendo en una decadencia acelerada en cuanto a la carencia de casta. Y es que aquí, cualquier ladrillero pone la “pochacá” sobre la mesa y se cree capaz de ser ganadero. Al final descubren que lo suyo son los tochos, pero mientras llegan a cerciorarse de ello el mal ya está hecho.

Y el caso es que guapa era la corrida. Porque los reyes del tocho son capaces de acabar con casi todo menos con la belleza y la poesía. Ellos, en su soberbia de “ganaduros” también tienen un límite. Han sido capaces de contribuir eficazmente a que la crisis económica de este país tenga unas características más rabiosas que en ningún otro país europeo. Con la ayuda de los prestamistas que ya ni siquiera prestan –léase banqueros-, pero lo han conseguido. Debería prohibírseles que metieran mano en nada que no fuera especulativo. Y es que con la cría del toro bravo no se puede especular. Eso es pura artesanía. El miércoles próximo, los de Fuente Ymbro. Por tu santa madre Ricardo, no nos falles. En tus manos confiamos nuestra última esperanza de aficionados, aburridos ya de tanto manso rajado y mostrenco. Si lo de Gallardo se nos viene abajo, no nos quedará otra que cambiar nuestra afición a los toros por la cría del gusano de la seda…
**********
Noticias de la corrida e Fuente Imbro: Decepcionánte corrida
**********
Más artículos de este autor

jueves, 21 de abril de 2011

De mal en peor.../ POr Paco Mora

"...A Serafín Marín le echaron un sobrero con cerca de setecientos kilos que acumulaba con usura todas las malas ideas que puede tener un toro. Y con dos leños de aquí te espero..."

De mal en peor...
Por Paco Mora
Jueves, 21 de Abril de 2011.-
Suma y sigue. Lo de Mari Carmen Camacho ha pasado a engrosar el tipo de ganado idóneo para darle la puntilla a la emoción en la Fiesta. Gaseosa pura. Ni un átomo de casta...
 Suma y sigue. Lo de Mari Carmen Camacho ha pasado a engrosar el tipo de ganado idóneo para darle la puntilla a la emoción en la Fiesta. Gaseosa pura. Ni un átomo de casta. Si una corrida así a alguien se le ocurre considerarla como una oportunidad para Puerto, Marín y Cortés, que San Apapucio le conserve los juanetes porque Santa Lucía poco tiene que hacer con su vista. Para acabarlo de arreglar, al espigado catalán, como si no tuviera bastante cruz con el toricidio de sus paisanos, le echaron un sobrero con cerca de setecientos kilos que acumulaba con usura todas las malas ideas que puede tener un toro. Y con dos leños de aquí te espero.

Serafín estuvo hecho un tío con él y hasta intentó torearlo como si fuera un toro de lidia y no un mamut prehistórico. A los toreros que no pueden exigir, sería más caritativo prohibirles torear por decreto que echarles corridas así. Aparte de que semejantes bureles son una manera como otra cualquiera de expulsar a los públicos de las plazas de toros. Esto es el gato que se muerde la cola. Si no sale la fiera corrupia cornalona y criminal, aparece en los ruedos el torito de artesanía que con un solo encuentro con los jacos se rila a la pata abajo.

¿Que ni los empresarios ni los toreros crían los toros? Cierto. Pero unos los pagan y los otros se los envainan. ¿Por qué? Sencillamente porque los que se tragan el mastodonte no pueden evitarlo más que quedándose sentados, y las figuras que se benefician del torito de artesanía, blandito como el mazapán de Toledo y dulce como la miel de la Alcarria, se lo meriendan tan agustito por muy descastado que sea. Pero unos y otros, ¡válgame el cielo! carecen de la acometividad que genera la emoción desaparecida actualmente de los tendidos. El elefante con cuernos peca por exceso y el mazapán de Toledo con pitones -ma non tropo- por defecto. O sea que, ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio.

Y el caso es que los ganaderos, cada uno por su lado, son conscientes de que están acabando con la gallina de los huevos de oro. Pero así y todo, no saben unirse para tratar de investigar dónde radica el mal y ponerle remedio. Porque se trata de una mansedumbre tan generalizada que comienza a ser endémica. Toreros ganaderos y empresarios deberían estar preocupados. Porque la carencia de casta que hace de los toros, sean grandes o pequeños, auténticos burros mohínos, le está haciendo a la Fiesta más daño que la crisis económica y los tejemanejes del nacionalismo catalán, el bachiller Montilla y el maldito mercenario argentino juntos.

sábado, 16 de abril de 2011

El gesto de El Cid / Por Paco Mora

El gesto de El Cid
 
Por Paco Mora 
 
El Cid es un torero de gestas y de gestos. Y de los unos salen las otras. Nunca escurrió el bulto de Madrid, Bilbao y Sevilla, ni les hizo ascos a las duras plazas del norte. Ni tuvo inconveniente en medirse con ningún torero ni con las ganaderías más duras y difíciles...
 
Es más, con esos toros es cuando da su auténtica medida y con ellos es capaz de salir de situaciones delicadas. Él sabe que nació para luchar, y que en la profesión de lidiar toros bravos nadie le regalará nada. Por eso remontó a sangre y fuego la pasada temporada, y quiere comenzar esta cargando al son del cañón como la caballería del mariscal Moltke. Como lo que es; un valiente a carta cabal. Y con vergüenza torera para dar y vender. Manuel, El Cid, sabe que este curso se presenta erizado de problemas y ha dado el paso adelante apuntándose a las dos de Victorino y Miura, en Valencia y en Nimes. ¡Vaya cóctel! Nada de “este es mi dinero y estos son mis toros”. Primero a justificarse cada día como si fuera el único, y después ya vendrá todo lo demás. Su gesto de hombre exige respeto, porque sólo con decisiones como la de El Cid puede hacerle frente la Fiesta a la telaraña que trata de envolverla. La temporada puede ser muy dura. Niños y toreritos de pitiminí abstenerse y los demás a agarrarse que vienen curvas…

Semanario Taurino AplauSos
Más artículos de este autor