la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 29 de mayo de 2013

Décimosexta. La de Ventorrillo. ¿Y ahora quién manda a esta ganadería de tifanes a tomar viento? / Por José Ramón Márquez


Ventorrillo en la arena
Los Tífanis de la Dehesa

"...Menos mal que presidiendo y manteniendo férreamente el Orden en la Plaza, hoy retornó al palco Manolo for President, hombre obsesionado por los grandes temas que siempre han preocupado a los poderosos: la equidad, la justicia, el deber. Manolo, que contó minuciosamente el otro día los pañuelos que solicitaban la oreja para Manzanares III, los que la pedían para Talavante y los que demandaban galardón auricular para Castella antes de extraer del recoveco el níveo pañuelo y de dejarlo caer sobre el tapiz rojo magnánima y equitativamente..."

José Ramón Márquez

Hoy los toros fueron como la vida. El emprendedor, constructor y empresario don Fidel San Román volvió a traer a Las Ventas sus reses, sus juampedros de El Ventorrillo, herrados en su pellejo con la efe de ful. Toros de Fidel San Román, toros ladrilleros que pertenecen a la razón social Edificaciones Tifán S.L., con divisa verde y blanca, que vienen a reverdecer los éxitos clamorosos de sus congéneres en el mismo coso, por ejemplo del inolvidable toro Cervato, número 26, toro de una mísera vara al que el jurado de los premios taurinos de Telemadrid consideró como merecedor al premio al mejor toro de San Isidro 2011, premio que como es sabido consiste en una escultura hiperrealista de un bocadillo envuelto en papel Albal, como quien dice el Paquiro de la ganadería.

Eterno retorno de la misma presentación sin trapío, porque el trapío es tener el tipo característico de los de su casta y estos no lo tenían, de la montaña rusa de los pesos que van de las 45 arrobas del más chico a las 54 del más grande y de la escalera de edades del encierro que incluye toros con guarismo 9, 8 y 7, o sea que los hermanos del pobre y premiado Cervato, que ya lleva dos años criando malvas sin que nadie le recuerde, los herrados con el número 7 que retozaron felices junto a Cervato por los feraces campos de Los Yébenes, han retornado hoy a las manos del Creador que, imagino, tendrá en el Limbo un cercado donde irá echando todos estos torillos que pasan por la vida sin ton ni son.
Y no basta con que los toros de las Edificaciones Tifán S.L tenganesos tiparracos, ese descaste, esa obesidad mórbida que exhibió el petate del número 58, Bromista; no es suficiente con que los bueyes de Tifán exhiban su boyanconería en la Plaza año tras año, porque está escrito que han de retornar, que no hay huevos en la Comunidad de Madrid, en el Centro de Asuntos Taurinos, en la Plaza de Las Ventas a decirle a don Fidel San Román que este año no vienen sus bueyes, que los cape y los venda para tirar de los simpecado del Rocío. Tifán, cuyo objeto social es la construcción y promoción de toda clase de urbanizaciones y bienes inmuebles, la explotación de bienes rústicos y urbanos y la explotación directa e indirecta de toda clase de negocios de hostelería seguirá retornando con sus corridas a Las Ventas mientras a don Fidel San Román le dé la gana.

Menos mal que presidiendo y manteniendo férreamente el Orden en la Plaza, hoy retornó al palco Manolo for President, hombre obsesionado por los grandes temas que siempre han preocupado a los poderosos: la equidad, la justicia, el deber. Manolo, que contó minuciosamente el otro día los pañuelos que solicitaban la oreja para Manzanares III, los que la pedían para Talavante y los que demandaban galardón auricular para Castella antes de extraer del recoveco el níveo pañuelo y de dejarlo caer sobre el tapiz rojo magnánima y equitativamente, se distingue de don Julio Martínez en que, por la rectitud de sus actuaciones, no recibe la acre censura del Doctor Zaius, que cual corneja de ala negra se inviste ahora como garante de la ética y de la dignidad en la Plaza y en el toreo desde su nido con toldilla situado encima de la Puerta de Arrastre.

Para finiquitar a los tifanes se vinieron hoy a Las Ventas Sergio Aguilar, de Madrid, Miguel Ángel Delgado, de Sevilla, y Arturo Saldívar, de Tehocaltiche. Pobrecillos los tres, que se creían que venían a una corrida de toros y se vieron metidos en un spot de La Vaca que Ríe.
Puede decirse que hoy es el día que se ha visto mejor disposición a torear de todo lo que llevamos de Feria. Cuando se dice torear se significa especialmente que se emplea ese verbo como contrapunto a la acción de dar pases, que es lo que ha llenado la práctica totalidad de las tardes que llevamos.

Miguel Ángel Delgado presentó, sin que la mitad de la Plaza se enterase, unas buenas maneras en sus dos toros sustanciadas en quedarse en el sitio y tirar del toro. La cosa no salió redonda, pues las condiciones de sus dos oponentes, más próximas al yugo y la carreta que a la embestida, no permitieron el lucimiento completo del torero, pero las trazas de Delgado, la manera de estar, la forma de citar y de ponerse ante los bueyes dejaron ganas de volver a verle más pronto que tarde y esta vez con ganado de lidia, lo cual quiere decir que sea bravo o manso, áspero o suave, pastueño o violento, pero que embista.

Arturo Saldívar vino a Las Ventas a no pasar inadvertido. Comenzó de rodillas y en los medios su faena al tercero,Afrentoso, número 10, y luego se cerró un poco hacia el tercio para que el viento no le molestase tanto. El tal afrentoso fue el menos bueyuno de los seis tifanes, aunque tenía una absurda embestida como de cabrita retozona con cabeceos y todo. Saldívar planteó una faena de altibajos en la que se alternaron momentos de verdad, con el torero clavado y presentando la muleta sin inmutarse, junto con otros más pueblerinos y festivaleros. En conjunto prima la verdad con la que estuvo en los momentos buenos y una efectiva estocada, de buena ejecución que cayó ligeramente desprendida y que, hasta el momento podríamos decir que es la estocada de la Feria, más que nada porque creo que no hay otra que se haya ejecutado tan bien como la de Saldívar hoy. Su segundo toro fue el gordinflón aquel de las 45 arrobas, próximo a cumplir los seis años, que demandaba a voces un yugo y un arado. Con él lo intentó y se puso ligeramente cargante, por no saber cortar a tiempo, pero eso nos pasa a veces a todos. En conjunto, la de hoy ha sido mejor actuación de Saldívar en Las Ventas.

Al final se ha quedado hablar de Sergio Aguilar, que fue el más damnificado por la ventorrillada. Sorteó dos toros sin casta, sin ánimo de embestir, sin presencia, sin nada de lo que debe tener un toro de lidia contra los que estrelló las ideas que pudiese traer a la Plaza. Es imposible juzgar al torero, al que se esperaba con atención, a la vista de lo que tuvo enfrente.

Le pegaron una ovación de lujo a Juan Navazo por un par que terminó con el peón tirándose de cabeza al callejón. Parece ser que aquello de salir andando de los pares comienza a ser relegado también al baúl de las cosas del abuelo Cebolleta y que ahora las gentes están más por la cosa gimnástica. Óscar Bernal aguantó una fuerte entrada del sexto, que se venía suelto y galopando desde las tablas, estando el piquero atravesado junto a la primera raya; agarró un buen puyazo y aguantó la oleada de mansedumbre del bicho sujetándole con brío.

Sería óptimo que el señor San Román recordase aquello de que el mejor amigo del ganadero es el matadero y que, a la vista de lo que ha mandado a Madrid, y a la vista de que seguiremos chupándonos corridas suyas a porrillo, hiciese el favor de revisar sus libros genealógicos, sus reatas, sus líneas e hiciese en ellas una drástica, severa, poda, a ver si así...
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Feria de San Isidro: La verbena de Madrid / Por Antonio Lorca


Manoletina de Arturo Saldívar en su primer toro de la ganadería de El Ventorrillo. / SANTI BURGOS

"...Pero con la rapidez con la que el respetable se degenera, el cuidado debe ser máximo; de lo contrario, la puerta grande de Madrid, reservada para las grandes gestas, corre el peligro de convertirse en un coladero por el que se pierda la esencia de la fiesta..."

La verbena de Madrid

Antonio Lorca / El País.-
El público de Madrid es cada vez más verbenero y menos riguroso
Si con una oreja en cada toro se puede tocar la gloria, habrá que ser más exigente en la concesión de trofeos

Mientras en Madrid baste cortar una oreja en cada toro para pasar a la historia por el túnel de la puerta grande, hay que ser muy exigente en la concesión de trofeos. Sobre todo, en esta época, en la que los tendidos están dominados por un triunfalismo pueblerino que da miedo. Madrid mismo, que presume de ser la plaza más importante del mundo, se convierte en una verbena popular en cuanto un chaval se pone flamenco delante de un toro.

Sin ir más lejos, los tendidos se cubrieron de pañuelos para premiar a un torero que no había toreado y que se llama Arturo Saldívar, nacido en una localidad mexicana. ¿Estuvo mal el muchacho? No. Hizo lo que bien sabe, que es el toreo bullanguero, alegre, destemplado, superficial, valiente siempre y ayuno de hondura. Llega con prontitud a los tendidos, y la gente comparte una suerte de euforia colectiva, entusiasta y arrolladora, que cree ver lo que no está ocurriendo.

Saldívar vino a Madrid con ansias de triunfo, y esa actitud es encomiable. Le tocó, además, el toro de menos trapío, el tercero, y de más noble condición. En el último tercio, lo recibió de rodillas en la boca de riego y trazó una estimable tanda de redondos que abrochó con un largo de pecho en la misma posición. Ya de pie, surgió el torero alegre, acelerado, que muletea a la velocidad de la luz y todo va perdiendo interés con la misma rapidez que lo ejecuta. Pero el público, ese público verbenero, cree estar viendo una faena de ensueño, y olvida, porque nunca se lo ha planteado, que Madrid tiene un prestigio, que es el faro de la tauromaquia en el mundo, y debe mantenerlo a toda costa. Saldívar estuvo muy decidido, pero no toreó para recibir un premio. Careció de reposo y liturgia, lo que en este templo debe ser sagrado. Apeló a las bernardinas, ¡cómo no!, y le concedieron una oreja porque la pidió el público. Pues, muy bien. Pero con la rapidez con la que el respetable se degenera, el cuidado debe ser máximo; de lo contrario, la puerta grande de Madrid, reservada para las grandes gestas, corre el peligro de convertirse en un coladero por el que se pierda la esencia de la fiesta.

Para desgracia del mexicano, el sexto de la tarde no le permitió reverdecer laureles y su ilusión se desvaneció a medida que el animal se hundía en su falta de clase. Grande fue otra vez su disposición; comenzó con unos muletazos por alto muy ajustados, peleó contra el viento como un jabato, derrochó valentía, y con la muleta agitada como una bandera se dio un arrimón que la grada le agradeció como merecía. No hubo oreja porque faltó la alegría que derrochó en el tercero y mató mal. Pero, cuidado, con este público superficial que va conquistando las plazas como quien no quiere la cosa y puede acabar con lo más sagrado de la tauromaquia. Es preferible, por tanto, un enfado y una bronca al presidente que dar un paso más hacia la degeneración del espectáculo.

Frente al mexicano alegre, un ecijano enjuto, hierático, de piel aceituna, de apariencia frágil y de gesto serio y seco. Miguel Ángel Delgado se llama, y ya demostró maneras de las buenas en esta misma plaza el 15 de agosto del año pasado. Dejó entonces un buen sabor, y se ha visto que lo que se tiene no se pierde. Quiere manejar el capote con soltura, aunque tuvo escasas oportunidades, más allá de unas ajustadas gaoneras en un quite al primero de la tarde. Con semblante vacilante, brindó al respetable la muerte de su primero, que no sangró en el caballo, se vino arriba en banderillas, puso en apuros a toda la cuadrilla y a él mismo por su violencia y brusquedad. El animal embestía a oleadas, con aspereza y bronquedad, sin calidad alguna y dispuesto a rajarse en todo momento. Delgado le plantó cara, aguantó una colada, sufrió un desarme y lejos de amilanarse, se cruzó, y estuvo muy por encima de las negativas condiciones de su oponente. No hubo toreo, porque no lo permitieron las circunstancias, pero dejó patente que ese cuerpo tan descarnado y esa mirada de niño asustadizo encierran un torero valiente que no se arredra ante las dificultades.

Un toraco de 626 kilos era el quinto, pero todo lo que tenía de grandullón lo tenía de soso. Le faltó en todo momento el motor necesario para ser el colaborador imprescindible para el triunfo. Inició Delgado la faena de muleta con un pase cambiado por la espalda en el centro del ruedo, y cuando cerró la tanda ya mostró el animal síntomas evidentes de hundimiento físico. Era un obeso sin fondo. Se empeñó Delgado en torearlo, pero a toda su labor le sobró entrega y le faltó la emoción que proporciona la codicia del toro. Empeñado el muchacho en agradar, optó finalmente por un feo circular y… (¿a que no saben por qué optó finalmente el torero?), efectivamente, por ma-no-le-ti-nas, que se han convertido en el sufrimiento de la modernidad. Mató mal y todo se emborronó.

Y Sergio Aguilar, otra vez, pasó desapercibido por su mala suerte con los toros y su toreo excesivamente frío. Tiene un buen concepto de las formas y el fondo, se coloca bien, pero nada fue posible entre el molesto viento y la falta de casta de su primero y de clase del cuarto.

Plaza de Las Ventas. 28 de mayo. Vigésima corrida de feria. Tres cuartos de entrada.

El Ventorrillo/Aguilar, Delgado, Saldívar

Toros de El Ventorrillo, desiguales de presentación, mansos y descastados; noble y repetidor el tercero.

Sergio Aguilar: estocada caída y un descabello (silencio), estocada (silencio).
Miguel Ángel Delgado: estocada desprendida _aviso_ (ovación); tres pinchazos _aviso_ y un descabello (silencio).
Arturo Saldívar: estocada (oreja); estocada atravesada _aviso_ y dos descabellos (silencio)

OVACIÓN: 
Juan Navazo colocó dos excelentes pares de banderillas al primero; le acompañaron Fernando Pérez con los garapullos, y Pirri, con el capote.

PITOS: 
Otra vez una corrida mansa y descastada hasta la desesperación.

SAN ISIDRO: MÉXICO SE ADELANTA / Por Antolín Castro

México se adelanta... no nos extraña que delante nuestro se muestren orgullosos

Efectivamente, México se adelanta en el marcador de las orejas cortadas y eso es un hecho que no se puede rebatir. Dos actuaciones y dos orejas. Ningún país participante en este evento, que podría llamarse el mundial del toreo, ha puesto tan en alto su pabellón. 

MÉXICO SE ADELANTA

Antolín Castro / España
S.I. La verdad es que no nos importa mucho o, mejor dicho, no nos duele que los jóvenes toreros mexicanos logren triunfos en España. Siempre hemos considerado positivo abrir la baraja de toreros de allende nuestras fronteras. Los franceses se han hecho un hueco, tras aquél que abrió de par en par el colombiano César Rincón, y es bueno que entren aires nuevos, diferentes.

Efectivamente, México se adelanta en el marcador de las orejas cortadas y eso es un hecho que no se puede rebatir. Dos actuaciones y dos orejas. Ningún país participante en este evento, que podría llamarse el mundial del toreo, ha puesto tan en alto su pabellón. Los franceses también han conquistado dos apéndices entre sus dos participantes, pero en tres actuaciones. Los españoles quedan muy lejos de estas cifras; sus 7 orejas se corresponden con 38 actuaciones. La media no deja lugar a dudas: México se adelanta en el marcador. 

Falta por actuar, además de españoles, un colombiano, Bolívar, y quien sabe si superará esta media mexicana. Los franceses ya no actúan y los españoles podrán cortar orejas en las actuaciones que les quedan pendientes, pero es imposible que lo puedan alcanzar. Así que en San Isidro se puede decir que México alcanzará la mejor media por actuación si no lo remedia Bolívar para Colombia.

Otra cosa son, como pasa en cualquier actividad, los méritos, el valor de cada oreja, el peso de cada uno de esos trofeos, pero las cifras existen y pueden sentirse orgullosos los mexicanos. Tras trece años sin que ninguno matador cortara una oreja, ahora dos de dos de los que han actuado en San Isidro. Entre los novilleros, nada de nada, ni españoles, ni francés, ni venezolano ni colombiano, todos tienen la misma media, 

En cuanto a orejas así va la feria, pero en cuanto a toreo ya es otro cantar. Hoy mismo se ha concedido otra oreja que no hace honor a esta plaza, sin menoscabo de la disposición, del valor, de la entrega de Arturo Saldívar. Otros han de ser los argumentos, pero el valor siempre ha sido premiado también y hoy no ha escatimado nada el mexicano.

Tampoco se ha quedado sin mostrar su valor Miguel Ángel Delgado en toda la tarde, pero por unas u otras razones no han conseguido sacar series fundamentales limpias y profundas. Dos tarjetas de visita han dejado y se agradece pues no todos los espadas que han actuado en San Isidro han venido con la misma disposición.

Hoy mismo, hemos visto a Sergio Aguilar muy apagado, triste, sin apetencias mayores. Si él lo ha sentido por dentro lo ha ocultado a la perfección, en nada ha hecho que los aficionados se interesaran por lo que hacía. No es, el visto hoy, el Sergio Aguilar que conocemos.

Queda todavía la otra feria, la de Arte y Cultura, y en ella la representación mexicana es mayor. De cinco tardes están representados en tres. De los quince puestos tres son para espadas de esa nacionalidad, Joselito Adame, Sergio Flores y Juan Pablo Sánchez, todos de la hornada de toreros jóvenes. Es de suponer que sus paisanos querrán seguir saboreando sus triunfos… y si es con tequila mejor.

Dos puestos serán para los franceses y diez para españoles. Esperemos que los de fuera no nos sigan mojando la oreja y ganándonos en el marcador. Bien visto, para un aficionado, y más de Madrid, eso no tiene importancia, pues en esta plaza se es del que lo hace.
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Alcaraz: “El brazo político de ETA se encuentra en las instituciones”



Alcaraz: 
“el brazo político de ETA se encuentra en las instituciones, gobernando cientos de ayuntamientos en el País Vasco y Navarra, recibiendo además subvenciones millonarias de los impuestos de todos los españoles que estarían financiando la estructura política que ETA apoya”

martes, 28 de mayo de 2013

Ricardo Ramírez y su feria de Córdoba / Por Rubén Darío Villafraz


Reportaje en el Semanario taurino AplausoS

Mañana 29 arranca el serial continuado de festejos

Rubén Darío Villafraz
Mérida, 28 de Mayo de 2013.- Poco imaginarían que un joven empresario venezolano iba ser el primero en abrirse campo en lides de gestiones taurinas en suelo español. Lo ha hecho, sin mucho ruido y con muchas ideas que de seguro revolucionaran el cerrado estamento del empresario español, y ha llegado el día de demostrar toda la vasta experiencia que ha supuesto. Esta semana tendrá lugar la mencionada cita taurina cordobesa, y para tal efecto se ha querido palpar impresiones previas del así mismo nuevo empresario de la Feria del Sol 2014-2017.

En primer término a Ricardo  Ramírez le avala cinco años de ardua labor al frente de los destinos de la difícil Plaza de Toros de Pueblo Nuevo, en San Cristóbal. Su gestión de 2008 hasta el 2012 fue catalogada de positiva si tomamos en cuenta la calidad de toreros que se vieron y sobre todo el aspecto organizativo de la misma. Si bien, la afición tachirense no del todo le apoyaría, se reconoce que ha sido su labor un importante escalón para rescatar la tradicional cita taurina de la capital sancristobalence. Llegaba a San Cristóbal Ricardo con las lecciones de su recordado padre, Don Cheo Ramírez (+), tras breve paso por la Feria del Sol en Mérida durante el bienio 1994-1995 y previamente en los inicios de la Feria de Tovar, ya con el Coliseo levantado, en sociedad con la Corealsa de aquellos años que bajo la gestión del Dr. Miguel Rondón Nucete sembró la fiesta brava en distintos lugares de la geografía merideña.

Pero la apuesta por Córdoba no la suponían muchos, hasta que los Choperas “tiraron la toalla” tras dos años de pérdidas cuantiosas en el ruedo cordobés. Era la ocasión de Ricardo para abrirse fronteras, tras haber dejado la Plaza de Pueblo Nuevo, lo que le ha elevado a la categoría de empresario taurino internacional, tras la reciente buena pro para la acertada organización de la parte taurina del “Carnaval Taurino de América”.

La Feria de la Virgen de la Salud de Córdoba tiene lugar en el Plaza de Toros Los Califas, coso considerado de primera categoría, de allí la importancia de los carteles que en ella se deben de cumplir, como es el caso de las tres corridas de toros, una de rejones y dos novilladas sin picadores que han comenzado a llevarse a cabo, desde ayer, con la lidia de utreros santacolomeños sin caballos de La Quinta, para los novilleros locales Moreno Sanz "Lagartijo", Emilio Bresó y Rafael Reyes.

Tras tarde de ayer que tuvo lugar la corrida de rejones, los jóvenes jinetes Andy Cartagena, Diego Ventura y Leonardo Hernández, que se enfrentaron a astados de La Castilleja, mañana 29 arranca el serial continuado de festejos, donde se desarrollara la segunda novillada con presencia venezolana del tachirense Manolito Vanegas, José Alcalde “El Rubio” y Romero Campos despachando reses de La Morantilla. El jueves, toros de La Palmosilla para los coletas andaluces José Luis Moreno, “El Cid” y Daniel Luque. El viernes, reses de Núñez del Cuvillo para los triunfadores hasta los momentos del San Isidro madrileño, Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante y David Mora, y el sábado, cierre de feria de lujo, con toros de Juan Pedro Domecq para "Finito de Córdoba", "Morante de la Puebla" y Manzanares. El remate ferial lo colocará una becerrada con los alumnos más destacados de la Escuela Taurina de Córdoba, en homenaje a la Mujer Cordobesa.

El empresario Ricardo Ramírez y Tomás González de Canales firman contrato

Como se podrá ver una feria rematada y amplia de opciones para quien debuta por la puerta grande en la tierra de los grandes Califas del Toreo como les calificó Mariano de Cavia “Sobaquillo” a saber: Rafael Molina "Lagartijo", Rafael Guerra "Guerrita", Rafael González "Machaquito", Manuel Rodríguez "Manolete" y recientemente Manuel Benítez “El Cordobés”.

Algunos nombres para Mérida

Precisamente de la larga conversación sostenida, Ricardo Ramírez no deja pasar la ocasión de anunciar las que podrían ser las primeras bases de carteles. «Estamos rematando contrataciones con Miguel Ángel Perera y “Morante de la Puebla”, de momento eso hasta tanto no salga del compromiso de Córdoba. De ganaderías, las conversaciones están adelantadas con los hierros venezolanos de Rancho Grande, El Prado, Los Ramírez, La Cruz de Hierro y Los Marañones…»

Las fechas de la Feria del Sol 2014 están pautadas desde el 27 de febrero al 4 de marzo, y tal como ya es del conocimiento de los taurinos, estará compuesta de seis corridas de toros, una de rejones nocturna y una novillada con picadores, además de un festejo cómico-taurino musical, totalmente gratis este último.


La curva / Por Ignacio Ruiz Quintano

La curva de Laffer
 Si uno alimenta al caballo con avena de sobra,
 algo acabará cayendo al camino para los gorriones

No olvides que tú estás aquí por mí –dijo en el callejón el artista, también metido en curvas, a un Finito mosqueado por las picias que le había hecho a su toro.

(Morante de la Puebla)


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Laffer ha venido a España a pedir que Mariano baje impuestos.
    
Laffer fue el Guindos de Reagan, padre de los 80.
    
Los 80, la década que dio forma a nuestro mundo –machacan sin descanso los chicos de National Geographic.

    Mas nuestro mundo son los impuestos de Mariano, así que todo podría explicarse, pero al revés, con otra curva de Laffer.

    Laffer inventó la cultura de la satisfacción con una curva trazada sobre una servilleta, como Florentino cuando lo de Zidane, en una cena en Washington: la curva, un venablo en el corazón progre, mostraba que, al final, subir impuestos es igual a disminuir recursos públicos.
    
La curva dice que si uno alimenta al caballo con avena de sobra, algo acabará cayendo al camino para los gorriones.
    
Galbraith y otros progres exquisitos se burlaron de la servilleta (“sería un kleenex”) de Laffer, pero en 1987 Revel pudo ver incluso a Dan Rather, el Iñaqui de la CBS, confesar, resignado, en un telediario, lo que todo el mundo sabía: los Estados Unidos vivían su más largo período de crecimiento ininterrumpido en tiempos de paz desde la guerra de Secesión.

    Llega Laffer, llegan… los 80.

    Madrid está empapelado de propaganda que dice: “Llega el arte, llega… Morante.”
    
No olvides que tú estás aquí por mí –dijo en el callejón el artista, también metido en curvas, a un Finito mosqueado por las picias que le había hecho a su toro.
    
Morante vende medias (mitades de verónicas) como calcetines Beatriz Talegón, que los lleva del revés, dice Cristian Campos, para salvar al planeta.

    Pero Morante con su media paya es a la tauromaquia lo que Eduardo Arroyo con su cordero místico es a la pintura. Es decir, que Morante nunca será Curro Puya ni Eduardo Arroyo los hermanos Van Eyck, por mucho que a uno lo lleven al Prado y al otro lo traigan a Las Ventas.
    
Lo curioso es que el comisario de los corderos de Arroyo y el empresario de las medias de Morante se llaman Matilla.

    ¿Qué dice Laffer de los Matilla?
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Ponga una manoletina en su vida / Por Antonio Lorca

El novillero colombiano Sebastián Ritter en su segundo. 
/ CARLOS ROSILLO /

Campos se empeñó en sacar de donde no había y cometió el error de todos los principiantes: se puso pesado, e insistió de manera vana; y, después, las manoletinas. Así que cuando murió el novillo parecía que llevaba dando pases una eternidad.

Ponga una manoletina en su vida

Antonio Lorca / El País
Ponga una manoletina en su vida… O una bernadina, que es tal para cual; y tafalleras y saltilleras al gusto; y si no queda contento, adórnese con unas chicuelinas vulgares de esas que se olvidan en cuanto las da un torero mediocre.

Este parece ser el trabajo de fin de curso que hacen los novilleros actuales para conseguir el carné que los acredite como tales. Pero ¿y si aburrimos? No importa; más manoletinas.

Los tres jóvenes de ayer lunes traían la lección aprendida; así, Tomás Campos no se privó de dar unas manoletinas cuando hacía rato que parte del público le pedía que abreviara, que se había pasado de faena; Curro de la Casa optó por las bernadinas tras una labor anodina al segundo, el único novillo que se dejó torear; y el colombiano Ritter volvió a las manoletinas ante su inválido primero.

Hasta la coronilla van a acabar los abonados de Las Ventas de tanto trapazo insustancial. Pero este es el estado de la torería andante: pocos se atreven con la verónica, que es el toreo de verdad, y todos prefieren lo banal, lo insulso y lo menos comprometido. En honor a la verdad, De la Casa intentó veroniquear sin éxito en el recibo a su segundo, y Ritter esbozó dos verónicas y media al sexto. Y se acabó.

La novillada fue un pestiño. La tarde se oscureció antes de las seis, comenzó un ruidoso aparato eléctrico y cayó una persistente tromba de agua de las que hacen época. Minutos antes de las siete de la tarde huyeron las nubes, apareció el sol, los operarios de la plaza madrileña retiraron como pudieron los grandes charcos que se habían formado en el ruedo y allá que comenzó el paseíllo con barro hasta los tobillos. Y no llovió más.

Pero la novillada fue un pestiño. Y los principales culpables fueron los ejemplares de Carmen Segovia, muy bien presentados, pero mansos de solemnidad, muy descastados, deslucidos, reservones, ásperos…

En fin, que no facilitaron el trabajo de la terna que, se supone, venía cargada de ilusiones a esta plaza, que tan importante parece a todo el mundo, menos a los propios espectadores, cada vez más triunfalistas y menos exigentes. No es que los chavales fueran los tres tenores, pero en ocasiones tan dificultosas como esta es de justicia justificar que no les acompañara la imagen que esperaban ofrecer.

Tomás Campos no ha tenido oportunidad de demostrar lo que cuentan de él en otras plazas. Dio la impresión de que tiene buenas maneras, se coloca bien y no le falta entrega. Pero su primero se negó a embestir, con la mirada perdida, con cara de vago, y que estaba allí porque lo habían llevado y no por la llamada de su sangre. Pero Campos se empeñó en sacar de donde no había y cometió el error de todos los principiantes: se puso pesado, e insistió de manera vana; y, después, las manoletinas. Así que cuando murió el novillo parecía que llevaba dando pases una eternidad.

Áspero y violento era el cuarto; dificultoso y muy deslucido, y Campos no pudo más que aguantar con gallardía los muchos tornillazos de su bronco oponente.

Curro de la Casa tuvo buena y mala suerte. La buena de que le tocó el único novillo potable del festejo y la mala de que no lo aprovechó, lo cual no es buena cosa, dadas las circunstancias.

Repetía el animal sus embestidas, pero el torero no se cruzó nunca, despegado en demasía, y lo peor es que su toreo era mudo, no expresaba nada. Para mayor fatalidad, el estoque simulado se enredó en el rabo del novillo y acabó por restar cualquier atisbo de importancia a su labor.

No mejoró ante el descastado cuarto, dio muchos pases y no dijo nada.

Y el más listo de los tres fue Sebastián Ritter. Maneja con soltura los engaños, pero no pudo lucirse ante el muy inválido tercero, que se desplomó varias veces en la arena.

Parado y muy reservón fue el sexto, y el muchacho brindó sorprendentemente al respetable, se metió entre los pitones y se dio un arrimón que caló entre la gente. No hubo muletazos, porque el animal no los admitía, y el torero no pasó desapercibido, que es de lo que se trata cuando uno se presenta en Madrid. Mató mal, pero quedaron patentes sus ganas, su arrojo y su valor, que no es poco.

Plaza de Las Ventas, 27 de mayo. Decimonoveno festejo de feria. Casi tres cuartos de entrada.
Segovia / Campos, De la Casa, Ritter

Novillos de Carmen Segovia,bien presentados, muy mansos, descastados y deslucidos; noble el segundo.
-Tomás Campos: bajonazo —aviso— y dos descabellos(silencio); estocada tendida y un descabello (silencio).
-Curro de la Casa: estocada tendida, bajonazo —aviso—(palmas); estocada muy trasera y tendida —aviso— media ladeada, pinchazo, bajonazo —2º aviso— y tres descabellos(silencio).
-Sebastián Ritter: estocada tendida y caída(silencio);pinchazo, casi entera, dos descabellos y el novillo se echa (ovación).

Ovación y pitos
-No hubo momentos brillantes. Solo José Manuel Montoliú cumplió sobradamente con capote y banderillas.
-La novillada de Carmen Segovia fue infumable por su mansedumbre y por su mala casta.