la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de julio de 2024

El Niño de Pepe Luis / por José García-Carranza

El torero sevillano Pepe Luis Vázquez 

'Se torea como se es, dijo Belmonte, y así fue en José Luis. Sencillo, discreto y tímido. No ambicionó ser figura del toreo y se contentó con dejar, esporádicamente, faenas memorables que perduran para siempre en la memoria de los aficionados'

El Niño de Pepe Luis

Así llamaban los aficionados viejos, nostálgicos de su padre, el Sócrates de San Bernardo, a José Luis cuando en la década de los 70 del pasado siglo irrumpió como novillero. Añoraban a su padre y esperaban verlo reencarnado en él.

Para nosotros, los aficionados jóvenes, José Luis era algo más que el hijo de Pepe Luis, era el torero que nos descubrió el toreo clásico, el toreo natural, el toreo eterno.

Como toda su familia, era gran conocedor del toro y su comportamiento. Valiente, pues hay que ser muy valiente para torear como él lo hacía y con unas cualidades innatas para ser figura del toreo. Sus faenas llenas de naturalidad, armonía y temple, cuando estaba inspirado, eran de una belleza excepcional.

Se torea como se es, dijo Belmonte, y así fue en José Luis. Sencillo, discreto y tímido. No ambicionó ser figura del toreo y se contentó con dejar, esporádicamente, faenas memorables que perduran para siempre en la memoria de los aficionados.

Un toro de Torrealta y Jandilla en Madrid; un toro de Sampedro en Huelva –según él la mejor faena de su vida, y para muchos aficionados la mejor faena de sus vidas–; la postrera de Granada o la que realizó, una mañana de feria en Sevilla, a un toro manso de Gabriel Hernández, al que dio dos series de naturales que posiblemente sean las mejores que uno haya visto en su ya larga vida de aficionado.

Pero quizás donde mejor le vi fue una tarde de invierno en una venta sevillana. Entre cante y cante, con la emoción de la fiesta, nos pusimos como siempre a hablar de toros y, en un momento de arrebato, José Luis se levantó para, con una imaginaria muleta y ante un toro también imaginario, dar dos naturales rematados con uno de pecho que aún hoy parece no han terminado. Al concluir, todavía me siguen resonando sus palabras, se acercó y, en voz baja, me dijo: José así es el toreo. Y en vedad así lo es, así es como toreaba su padre, Chicuelo, los Bienvenida o el gran Pepín a los que tuve la dicha de ver gracias a José Luis y su muñeca de ensueño, una tarde fría de invierno en una venta sevillana.

Hombre discreto y cabal. Amigo de sus amigos, buen conocedor del campo y sus costumbres. Era feliz con las aficiones de la gente más sencilla: La garganta rota cantando por soleá de Paco Cruz, el cantar valiente de un macho en su jaula, la carrera limpia de una galga o el paseo solitario a caballo.

Ha muerto, tristemente, en la finca familiar del Canto, donde fue tan feliz y aprendió a torear de la mano de su padre, el gran Pepe Luis. Estoy seguro que al llegar al cielo, donde siempre van los hombres buenos, lo primero que habrá hecho es abrazar a su padre para, a continuación, pedirle a su Virgen del Refugio que suelte del matadero de su infancia la becerra más brava que ande por allí, para torearla como yo le vi aquella tarde de invierno en una venta sevillana y, al terminar, decirle a su padre: Así se torea, papá.

Descanse en paz, Torero, Maestro y Amigo.

José García-Carranza

lunes, 29 de julio de 2024

El sufrimiento pepero por VOX / por Hermann Tertsch


'Sin embargo no les preocupa nada que el PP haga vicepresidente del Parlamento Europeo a un comunista antisemita apologista de Hamás ni que el PP coopere y celebre con ETABildu dar a los comunistas y filoterroristas de Pernando Barrena&Co una vicepresidencia en la Comisión de Libertades del Europarlamento para robársela a Patriotas por Europa a quien corresponde'

El sufrimiento pepero por VOX

HERMANN TERTSCH
La Gaceta/28 de Julio de 2024
El Debate es de los pocos medios españoles que trata con respeto y sin afán destructor a VOX. Por eso me extraña este brorrón, casi más por la inanidad del texto y la simpleza de los agumentos que por las malas formas de este tal Gonzalo Cabello de los Cobos Narváez del que jamás hemos oído nada ni bueno ni malo, nada.

Habla GCDLCN de Jorge Martín Frías, al que llama Ignacio, identifica erróneamente como «presidente» de Disenso, cuando es su director. Para después, con pretexto de un artículo de Julien Rochedy publicado en el suplemento IDEAS de LA GACETA, por supuesto infinitamente más interesante que el suyo, lanzarse al tedioso argumentario pepero en los niveles cucagamarros o borjasemperes sobre «el ocaso de VOX».

No debería atreverse GCDLCN a hablar con tanta ligereza de quien como director de la Fundación Disenso es el principal responsable del mayor éxito exterior de la promoción de la cultura política desde España en muchas décadas. La Fundación Disenso con LA GACETA, IDEAS, sus seminarios, sus eventos internacionales, sus cumbres con el Foro Madrid y sus informes y boletines ha sido, está siendo, un ciclón español de pensamiento conservador, nacional y soberanista que en tres años se ha hecho ha llegado para quedarse a toda España, América Norte y Sur y a toda Europa. Fundaciones de larga trayectoria muestran su admiración por el espectacular éxito de una fundación que tiene una pequeña fracción de los fondos de otras.

Ninguna fundación española puede resistir la comparación en su actividad exterior en el fomento del pensamiento político y presencia física en la batalla de las ideas frente al totalitarismo socialista y sus expresiones criminales. Por supuesto ninguna vinculada a partidos políticos, pero tampoco ninguna de las poderosísimas fundaciones de grandes compañías y bancos. Así las cosas, conviene saber quién es Jorge Martín Frías antes de hacer el ridículo demostrando total ignorancia.

El problema de GCDLCN es el de toda la peperada, impasible el ademán e inasequible a la realidad, que se dice preocupada porque «se van los liberales de VOX». Gran preocupación porque se van «los mejores» en ese partido que por supuesto no es el suyo ni jamás lo han votado ni conocían a quienes al irse del partido son sus nuevos héroes. No sabemos por qué a los dirigentes y votantes de otro partido les preocupa tanto VOX. Si creen que le va tan mal deberían estar felices, seguros de llevarse a todos los héroes liberales exVOX al centroizquierda de Feijoo.

Y es que todos los miembros de VOX, insultados, difamados, agredidos y vilipendiados, tienen la certeza que infunde profunda tranquilidad de espíritu de saber que el día que por un motivo u otro se alejen del partido serán elevados a los altares del liberalismo y la excelencia política e intelectual por mucho que antes fueran tachados de personificación del fascismo, de la torpeza y la ignorancia. Se pasa de «gorila corrupto» a «príncipe del pensamiento y la virtud» con emitir una queja sobre VOX que complazca al antifascismo de la alianza de peperos, socialistas y verdes que gobierna en Bruselas.

Sin embargo no les preocupa nada que el PP haga vicepresidente del Parlamento Europeo a un comunista antisemita apologista de Hamás ni que el PP coopere y celebre con ETABildu dar a los comunistas y filoterroristas de Pernando Barrena&Co una vicepresidencia en la Comisión de Libertades del Europarlamento para robársela a Patriotas por Europa a quien corresponde. Ni preocupa que Feijoo se reparta todos los cargos en las instituciones con el golpista de Sánchez, ese aliado del criminal Maduro al que tanto dicen detestar.

En fin, que gracias a El Debate por ser de los pocos medios decentes en España y por publicar por lo general artículos mucho más inteligentes que este al que nos hemos referido. Y a su autor GCDLCN le recomiendo tranquilidad en el PP y que no se angustie por VOX. Que por VOX ya se preocupan quienes desde dentro, agredidos, acosados y vilipendiados, no ceden en su voluntad de cambiar España.

Como bien sabe toda España, VOX ha renunciado a centenares de cargos que tenía y lo ha hecho por algo que los demás partidos desconocen, una cuestión de principios. Porque lo que quiere VOX y su dirección con Santiago Abascal no va a llegar mañana ni en meses, pero llegará inevitablemente y es ni más ni menos que la legitimidad del pueblo español para gobernar, y cambiar y sacar definitivamente a España de la deriva suicida en que la han sumido el socialismo, el separatismo y sus comparsas del ultracentrismo.

Ídolos de Pontevedra: Luis Miguel Dominguín


El madrileño fue uno de los toreros más queridos del Coso de San Roque desde su debut en 1945 hasta la última lección de magisterio impartida en 1971.

Ídolos de Pontevedra: Luis Miguel Dominguín

En esta serie de los cinco grandes ídolos de Pontevedra vamos a comenzar con Luis Miguel Dominguín. El madrileño fue uno de los toreros más queridos del Coso de San Roque desde su debut en 1945 hasta la última lección de magisterio impartida en 1971.

En 1945 se celebra una corrida histórica con Armillita, Silverio, Pepe Luis y Luis Miguel. El enamoramiento con la plaza nace con el hambre de una figura que gusta en quites, con los palos y en la muleta. Puerta Grande de clamor.

En 1949 Luis Miguel se ha quedado sólo en la cumbre con la muerte del Monstruo en Linares y la temporada pesa pero él no se arruga. A una semana de encerrarse en Madrid no se guarda nada y levanta una tarde con todo en contra. Otro triunfo y Pontevedra se entrega.

En 1951 da una lección de cómo una figura defiende su sitio. Antonio Ordóñez debuta en Pontevedra y ante él aparece la mejor versión de Luis Miguel en los tres tercios. Otro triunfo de clamor y la clara muestra de la ambición del torero.

En 1957 tras cambios empresariales y lo hace con el hambre con el que se fue. Comparte cartel con otro de los ídolos de Pontevedra, Antoñete, y la rabia de Luis Miguel saca la mejor versión del madrileño que revienta la plaza desde el capote a la espada y los máximos trofeos le acompañan en una salida memorable.

Luis Miguel declara que para él Pontevedra no es una plaza cualquiera. Torear en Pontevedra es como torear en casa y con esa moral las cosas salen siempre bien.

En 1958 dicta una lección de profesionalidad acudiendo a la plaza visiblemente mermado pero sin la más mínima queja. Luis Miguel no se quita del compromiso y cumple ante el asombro y la admiración de un público que le adora más que nunca.

En 1960 vuelve tras unos sucesos sorprendentes que cambian los carteles de 1959. Luis Miguel vuelve a dar la cara por el Coso de San Roque y se anuncia el primero borrando el mal sabor de boca del año anterior donde pasó de estar anunciado a desaparecer de los carteles.

En 1971 reaparece en su Galicia, recordamos que tomó la alternativa en La Coruña, y lo hace en una época muy diferente a la suya. Palomo y Manuel Benítez ocupan el corazón de Pontevedra y el viejo maestro decide dar su última lección cortando un rabo en un clamor de un público que treinta años después le sigue adorando.

Cultoro/domingo 28 julio, 2024
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La crónica más corta y contundente de Corrochano: «Unos toros muy buenos y unos toreros muy malos» / por Angel G. Abad


En unas líneas, el crítico de ABC encumbró la corrida de Santa Coloma en el final de la Feria de Bilbao de hace un siglo

La crónica más corta y contundente de Corrochano: «Unos toros muy buenos y unos toreros muy malos»

En cinco corridas en la Feria de Bilbao de 1920, el crítico de ABC, Gregorio Corrochano, no había disfrutado del toro. «Tenemos ganas de ver un toro bravo y con esa esperanza nos quedamos para ver la corrida de Santa Coloma». El ciclo norteño finalizó el jueves 26 de agosto, pero el domingo 29 se anunciaban como remate el ganado santacolomeño.

Y acertó el cronista, que escribió sobre el acontecimiento de aquel día la más escueta, y contundente a la vez, de sus críticas. En apenas veinte líneas se entregó con los toros, y en tres palabras despachó a los de luces, que «estaban haciendo de toreros».

«Me quedé en Bilbao sospechando que era brava la corrida de Santa Coloma, y acerté; la que no acertó fue la Comisión al disponer lidiar esta corrida en ausencia de Belmonte . Con ello ha malogrado una de las tardes de este torero. Si Belmonte torea la corrida de Santa Coloma, se repite lo de los Albaserradas de Madrid, porque fue una corrida de un temple, de una suavidad y de una nobleza, que un torero que sueña con el toro del éxito ¡no sueña con un toro mejor!».

Y aunque Corrochano le puso un pero a los toros: «Para mi gusto, le faltó poder a la corrida, pero esto mismo facilitó la labor al torero », resume: «El público salió indignado de ver aquellos toros tan buenos en manos de aquellos toreros tan malos».

«Ha sido el acontecimiento taurino de Bilbao. En la plaza estaban haciendo de toreros Torquito, Fortuna y Valencia, con sus correspondientes cuadrillas», finalizaba su minicrónica. Estaba todo claro.

El robo del fuego olímpico / por HUGHES


'Podría decirse que la Francia de Macron-Coubertin y el globalismo prometeico también han robado el fuego a Zeus, rey del Olimpo y del olimpismo hasta antes de ayer'

El robo del fuego olímpico

HUGHES
La Gaceta/28 de Julio 2024
Al acabar la ceremonia, Macron escribió con júbilo y orgullo (fierté): «This is France». Es Francia, esto es Francia. Al menos una Francia, su Francia.

La ceremonia fue novedosa. Salió del estadio, del recinto deportivo y se fue a la ciudad, a Paris, «el Vaticano de la Razón», y a su río, el Sena, por el que entraban fluyentes las delegaciones y los conceptos.

Esa ruptura del escenario olímpico era lo primero que llamaba la atención; lo segundo, quizás, era la desaparición de lo griego, de las referencias olímpicas clásicas. Luego veríamos que sí aparecerían…

Fue, y eso es normal, una celebración del país organizador: Francia, la France, que embutió su historia desde la revolución francesa hasta la actualidad con coherencia y síntesis. Celebrar la sangre y una decapitación, la de María Antonieta, es algo que esperaríamos de los talibanes, pero Francia lo hizo, y supo unir esa inicial matriz revolucionaria con lo actual, ampliando así el lema republicano, «Liberté, egalité, fraternité», con otros como solidarité o sororité. Esta ceremonia olímpica superconceptuosa certificó el ensanchamiento de lo republicano francés hasta el globalismo digamos woke, LGTBI o DEI (diversidad, equidad, inclusión), siglas del Partido Demócrata universalizadas por el pulverizador onu-otanesco, revoluciones legales modernas herederas de aquella revolución que se celebró como madre de lo francés.

La línea directa entre 1789 y lo globalista quedaba representada en el Sena, y a ella se iba añadiendo lo francés debidamente adaptado: la música, el amour, el can-can, incluso la (re)construcción de catedrales, muy cerca de lo indecible, antes por secreto, ahora por demasiado dicho.

Francia se interpretó así, así se quiso presentar al mundo con una verdad: «Esto, todo esto que celebramos hoy mezclado de paz y deporte, viene de nuestra sangre y nuestras decapitaciones». La otra sacudida fue precisamente a lo olímpico, sacado del estadio y de algo más.

Lo olímpico fue sometido a un nuevo reciclado histórico. Si el barón de Coubertin hizo una revisión interesada y oportunista del olimpismo griego a inicios del siglo XX, la Francia de 2024 hace del olimpismo una fiesta de la inclusión y la diversidad a través de una Francia siempre revolucionaria. ¡Cómo iba Macron a desperdiciar la ocasión de ser él también un poco Coubertin!

Sobre el Sena, como tapis roulant, fluir heraclitiano, tiempo que no vuelve, pasaban las naciones, los deportistas y la ceremonia toda con una sensación flotante de lucha en el ambiente. Como si en esa bruma de todo lo ribereño lucharan dos impresiones. La difícil decantación entre la luz y la sombra, lucha tan parisina, entre la lluvia y el sol, el agua y el fuego, lo bello y lo feo.

Porque parecían enfrentarse allí la tendencia a la belleza con la huida de lo bello, una huida instintiva. Más que dos cultos en liza parecían dos inclinaciones, dos naturalezas.

Las cosas no sabían del todo qué ser.

No era una ceremonia griega, no se citó a lo griego olímpico clásico que conocíamos. El olimpismo se le quitó a Apolo y a Zeus y se le dio a Dioniso, que fue el dios que apareció al final, saliendo de una Última Cena.

Dionisos salía rodeado de su mundo de faunos, de silenos barbudos, de ménades no normativas en algo orgiástico. En el centro, una mesa de Dj, unos platos, algo festivo, hacia el delirio, hacia el fin de la noche, donde la luz se junta con las sombras. A alguien, andrógino quizás, ¡flop! se le salía un testículo. Era como un friso báquico, pero inequívocamente mandaba allí un Dioniso azul, y era dionisiaco lo que había en esa troupe.

La figura del trans o drag barbudo, contoneante mujer barbuda de todas las razas y ninguna, parecía integrarse perfectamente en ese homenaje a lo dionisiaco, como gárgolas parisinas con tacones bajando de Notre Dame. Desde principios de siglo no hubo fiesta en la que no surgiera, como animador, el drag, drag queen, agente carnavalesco que ahora gana una simbología especial como criatura mitológica de nuestro tiempo, un poco sileno, otro poco ninfa; mitad fauno, mitad centauro: a esa criatura de Dioniso, del séquito de Dioniso, se le deben acercar niños, no tanto por algo directamente pedófilo, como por la sugerencia de un culto, igual que al lado del baphonet se colocan un par niños para declararlo deidad alternativa, figura inofensiva digna de adoración.

La burla de lo cristiano es evidente y quizás sea algo distinto a la burla, otra cosa. Lo cristiano había quedado abandonado antes en la ceremonia, secularizado, disecado en santurronería pop en el Imagine de John Lennon, kantiana matraca, paz en el mundo, fin de las naciones; luego, cuando se vuelve a citar lo cristiano en la Última Cena se cita sin Cristo, figura ya demasiado exigente, demasiado sofocante, virtuosa, excluyente… No es sólo una broma, una travesura francesa, una irreverencia más, es una forma de sustitución: donde debería estar esa figura, surgen otras…

En ese vacío se colocan figuras de sustitución, y sirva este Dioniso azul, un poco bufo, para ultimar el robo olímpico, pues las olimpiadas se le arrancaban a Apolo, al orden, la armonía y se le daban al orgiástico Dioniso, figura de la transformación, de la inversión del tiempo, enemigo y destructor del orden, de todo orden, dios de una ira capaz incluso de actuar contra el parentesco; divinidad de la separación instintiva absoluta que se proyecta como una fuerza primigenia de la vida y que abre, en su ebriedad y éxtasis festivo, en su alteración del tiempo, la puerta de lo oscuro, de la muerte, del trasmundo, del Hades, inframundo al que… ¿no se llega en río?

Luego vemos aparecer en el Sena a lo que no sabemos aun si era Juana de Arco —yendo paradójicamente hacia el fuego— o la deidad gala Secuana, diosecilla silvestre del Sena y de la revuelta, de la resistance (completando así el mito francés de la resistencia, sintetizadas en una figura utilísima lo femenino y la revuelta) y esa figura sin rostro, en un reluciente caballo metálico (no haría falta que fuera el caballo blanco del apocalipsis pues era ya en sí mismo algo inquietante, no sabemos si bello o tenebroso) como una Parca avanzaba hacia una tarea por el Sena/Estigia. ¿No nos sonaba eso a una mitología más reciente, como los caminantes blancos de Juego de Tronos, con algo frío, muerto, del trasmundo?

En toda la ceremonia nos debatíamos entre lo bello y algo incómodo y hasta perverso, igual que los presentes no sabían si quitarse o ponerse el chubasquero. ¡Inquietante y metafísico calabobos parisino!

Por ese río llegaba una criatura a caballo y reunía a las naciones en un ejército que contenía algo desasosegante, pues era un ejército para la paz, pero iba a la paz (una paz oscura, una paz-fuego, una paz si acaso purificada de ritual) de una manera amenazante. Entre esas naciones a caballo guiadas por lo que no sabemos bien qué era, deidad extraña con la bandera olímpica al cuello, no estaba Rusia, en lo que habrán de celebrar los rusos como otro feliz castigo de Occidente. Rusia fue la nación que no cabalgó bajo ese equívoco ente que, de nuevo, ¿qué era? ¿qué olimpismo báquico, dionisiaco, inarmónico y no apolíneo enarbolaba o representaba por una vía estigia ese ser femenino a caballo?

Había sido Dioniso, saliendo de un banquete eucarístico, ¡definitivo gato por liebre! el que había abierto la puerta, por la vía de la fiesta y el éxtasis, al Hades, a la muerte y allí iban las naciones guiadas por la deidad olímpica local, realización genial de Macron, ¡nuevo Coubertin que todo lo que toca lo convierte en lo mismo!

Pero era un olimpismo dionisiaco, esto es, caótico, contra el orden, y era una Francia revolucionaria, decapitadora, que a lo largo de una navegación del Sena sintetizaba genialmente la relación de parentesco entre la revolución de entonces y la de ahora, celebrando (confesando) que La Guillotina es abuela, continuidad (fluida, navegada, progresista) de lo mismo.

¡Nuevo olimpismo dionisiaco retratado por el genio francés de lo revolucionario!

Al final, el fuego llegó a un anciano blanco en silla de ruedas, el atleta francés vivo más antiguo, que lo tuvo un instante, un suspiro, antes de ofrecerlo a una vigorosa pareja de atletas negros que en representación de la Francia revolucionada actual, Francia que siendo otra se quiere la misma, encendieron un nuevo y distinto fuego olímpico.

La ceremonia no fue tanto un mensaje de satanismo globalista (aunque quizás sí) como la revelación inevitable, sincera, de una visión del mundo que niega más que revela en su incapacidad: la Francia de Macron redujo su historia en el curso fluvial del tiempo revolucionado y por allí quiso llevar lo olímpico, pero olímpico-dionisiaco, inarmónico, caótico, transformador, destructor, fuego de desorden interno que llegó a través de un misterioso agente olímpico divino, femenino y local, Juana de Arco o Secuana, puro genio francés que en un espacio misterioso, espectacular pero nunca bello, carente de algo, ligeramente escalofriante, lideró a las naciones bajo su bandera (abanderados abanderados) no se sabe si a un tiempo luminoso de paz o a una inquietante morada de los muertos.

Podría decirse que la Francia de Macron-Coubertin y el globalismo prometeico también han robado el fuego a Zeus, rey del Olimpo y del olimpismo hasta antes de ayer.

domingo, 28 de julio de 2024

¿Por qué los toros no cornean en los encierros sanfermineros? / por Ricardo Díaz-Manresa

Los encierros de San Fermín parecen cada año más carreras de toros a todo correr. Simplemente. Estábamos acostumbrados a otra cosa. Los heridos por asta de toro han pasado a la historia y ahora el dato más esperado es el tiempo que dura. Que si 2 minutos 12 segundos, que si 3 segundos más, que si 4 o que si 5.

¿Por qué los toros no cornean en los encierros sanfermineros?

Ricardo Díaz-Manresa
AvanceTaurino/28 de julio de 2024
Sólo correr y correr y a batir récords. Cada año se habla mucho de los minutos empleados en correr desde los corrales de Santo Domingo a los chiqueros de la plaza de toros. Y todos esperando para dar la gran noticia : bajar de los 2 minutos, aunque sea 1:59. Esperemos.

Los encierros de Pamplona, o carreras, son cada vez más diferentes porque hay muy pocas cornadas, afortunadamente, por lo que sea, y también, y es raro un mínimo número de contusionados. En el 2024 creo recordar que hubo dos heridas por asta de toro en nada menos que 8 días y ante 48 toros. Parece increíble.

¿Por qué?

Me parece porque los toros serán más nobles, que lo son, y mucho menos bravos, que también lo son, y mucho menos peligrosos. No cornean. Tiran muy pocos derrotes. No hacen por coger.

Puede, además, que la nueva moda de entrenarlos durante meses en la dehesa para que corran y se pongan más fuertes para aguantar las interminables faenas de los 10 minutos o más les haga salir como un cohete de los corrales para terminar más pronto todavía que antes aunque con la molestias de toparse con tantos extraños y en un lugar desconocido como son las calles asfaltadas. Se pueden acordar mucho de las dos o tres carreras semanales en el campo y con los nervios de la nueva situación desconocida intentar igualarlas. Pero todo tiene su límite y el cuerpo no da para más.

No cornean ni hieren. Entonces, ¿qué hacen?. Topar, empujar, derribar, Y de ahí las contusiones en número bastante bajo de los mozos y algún talludito arriesgadito y bravucón.

Y cada vez más se da el caso, que hay que resaltar, que los contusionados se deben más a empujones, torpezas, zancadillas etc de los otros mozos que a los toros. ¿Más peligrosos los corredores que los astados que pueden derribar al topar y después los corredores sufrir las pisadas de los toros que vienen detrás y de los cabestros, que también pueden hacer daño por su volumen y peso.?

Los encierros siguen siendo multitudinarios, con excesivos corredores, en los que, cada día más hay corredoras. Por cierto, no se ven en astas. Supongo que en lugares menos peligrosos. Sí se ven muchas en la carrera cuando la televisión hace sus batidas minutos antes del encierro.

Encierros diferentes con toros que no cornean. Todo cambian en esta vida, sobre todo ahora. Unas veces para bien y otras para mal. ¿Qué opinan?

Lo escribo porque tendré récord como espectador de encierros desde hace muchísimos años, sin perderme uno.

SE HA MARCHADO UNA GRANDIOSA PARTE DEL TOREO / por Manuel Herrero Presa

Pepe Luis Vázquez Silva (1957 - 2024)

SE HA MARCHADO UNA GRANDIOSA PARTE DEL TOREO

Lloro siempre que veo una verdad. Y esos tres últimos muletazos son la verdad del Toreo... la que rompe el alma.

Y el !Óle! de tus compañeros...

Y esa sonrisa de satisfacción...la puntilla.

Manuel Herrero Presa

P.D. Ay, Curro mío, !Qué te gustaba!


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