la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 29 de diciembre de 2024

CALI 3ª. El toreo habla francés / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Sebastián Castella. Foto: Camilo Díaz

Sebastián Castella marcó distancias, y pese a que le birlaron la segunda oreja del primero, salió a hombros. Bolívar cortó una de su último toro en su plaza. Manzanares saludo y Talavante nada. Desfondado encierro de Rincón...

El toreo habla francés

Jorge Arturo Díaz Reyes
CronicaToro/, Cali, Colombia, XII 28 2024
--Gracias a Dios vino Castella --dijo una señora empapada saliendo de la plaza cinco horas después de haber entrado. Cuánta razón tenía. Bajo un tenaz aguacero que puso la corrida en duda, saltó por fin con hora y media de atraso, “Acérrimo” el primero. Sin mucho aparato, como todo el dispar encierro, y como todo él con alegre galope. Así, atacó las cinco verónicas, dos chicuelinas y la revolera que con suave desparpajo le impuso el francés. Pronto y codicioso al caballo, como todo el encierro, empujó en la vara trasera de Reinario Bulla, y en el segundo tercio.

Sin brindis, apoyado en la barrera Sebastián lo esperó como si nada, dejándolo pasar por alto hasta engarzarlo en la primera tanda de redondez, temple y secuencia irrefutables, coronada con el de pecho que puso al personal en modo batiente. Otras tres tandas idem, y la banda reforzó el bullicio.

Todo el mundo alebrestado, menos el torero. Dueño ya de toro, público, pero sobre todo de sí mismo. Cuatro naturales, forzado, cinco naturales, forzado, y el venteño seguía hipnotizado la muleta. Noblemente, sin un dislate, ni un destemple. Hasta el volapié canónico y la espada toda en lo alto que lo rodó en medio del escándalo. Faena corta y rotunda, precisa. La petición fue más ruidosa que pañuelera pues los peticionarios bajo impermeables y paraguas no estaban en uso de sus manos. Eran dos orejas, sobre todo la segunda, que es potestativa del criterio, comprensión y sensibilidad del presidente. Pero su señoría don Luis Balanta la negó, y con ella la Puerta Señor de los Cristales que por tradición requiere las dos orejas de un mismo toro. El matador sin el menor gesto de disgusto la agradeció.

Como si esta desinteligencia hubiese maldecido la tarde, todo, todo de allí en adelante, rodó cuesta abajo. Siguió lloviendo, cayó la noche, y los toros, uno tras otro, salíando con franqueza y brío que luego dejaban en el peto. Llegando a la muleta boquiabiertos, lengua fuera, trastabillantes, claudicantes y defensivos. Pese a que los puyacitos intradérmicos, no fueron sino unito para cada uno. La corrida desforzada no aguantó más de dos tandas. Había que andarle pronto y justo para cerrarles la faena que merecían. Doce, muletazos bien dados a lo sumo. Pero no, sobe que sobe, alargue que alargue, aburra que aburra… y mate mal.

Menos Castella, como dijo la señora. Este Castella de la pospandemia que ha conquistado una madurez espléndida, llena de poso, sabiduría, seguridad y acierto. Da gusto. Cuatro verónicas, tres chicuelinas y dos medias aplacando el inicial hervor del quinto. Y Cañaveralejo con él, más que antes del desafío presidencial. Y la faena, mientras hubo toro, que no fue mucho, fluída y rítmica, hasta el pronto desfallecimiento de “Cazador”. Entonces, los circulares invertidos y el pisarle los terrenos muy adentro no dejó caer la emoción. Un pinchazo arriba y un estocadón sin puntilla cortaron la otra oreja poniendo injustamente las dos faenas al mismo nivel.

De otra parte, Luis Bolívar, entusiasta y aupado por el fervor paisano que asumió la del séptimo como su última brega en este ruedo que le vio nacer para el toreo, recibió un apéndice luego de una faena desarticulada y deslucida por larga echada del animal que hubo de ser coleado y halado de un pitón para reincorporarlo. La estocada fue fulminante y la petición también. A toda una vida, sea.

La elegancia de José María Manzanares, que no más le valió un saludo en el inútil segundo. Los recursos, habilidades y astucia de Alejandro Talavante, no contaron.

Los ocho de Las Ventas, disparejos, aunque bonitos, no fueron nulos. Bravos y nobles en los primeros tercios, no tuvieron patas ni fueye para el último. En el cartel de las figuras, la figura fue Castella.

FICHA DEL FESTEJO

Cali. Sábado, diciembre 28 2024. Plaza de Cañaveralejo. 3ª de feria. Lluvia. Tres cuartos de aforo. Ocho toros de Las Ventas, dispares, bravos y nobles, pero desfondados todos.

Sebastián Castella, oreja con petición de otra y oreja
José María Manzanares, saludo y silencio
Luis Bolívar, silencio y oreja
Alejandro Talavante, silencio tras aviso y silencio

Incidencias. Saludaron: Emerson Pineda y “Chiricuto” en el 2º, y Ricardo Santana en el 7º. Al final del festejo Sebastián Castella salió a hombros

Feliz solsticio de invierno / por Juan Manuel de Prada


'..El cristianismo no abole las fiestas paganas, las desbroza de elementos confusionarios, las dilucida, penetrando en su significado último, que la mentalidad pagana no podía penetrar..'

Feliz solsticio de invierno

Juan Manuel de Prada 
ABC, 28/Dic/2024
Al parecer, cada vez hay más gente que, no contenta con la conversión de las fiestas navideñas en una carnavalada consumista, no soporta que se les dirija un exultante «¡Feliz Navidad!» porque lo consideran una violación de su conciencia y una grave falta de respeto. Y, en el colmo del patetismo, proponen como alternativa chusca un «¡Feliz solsticio de invierno!», dicho para más inri con completa seriedad (lo que, sin duda, lo vuelve aún más chusco).

Resulta, en verdad, un empeño ridículo, pues la Navidad, por su propia definición, es una fiesta cristiana que conmemora la Encarnación de Dios. De modo que quien no crea en Dios o no crea en su Encarnación tendría que conformarse con no celebrar la fiesta, aprovechando el asueto para el honesto (o deshonesto) esparcimiento. Pero no, señor; en lugar de desentenderse de la Navidad pretenden 'resignificarla' volviendo grotescamente al paganismo, o a la parodia birriosa de paganismo que sus caletres arrasados por un batiburrillo de tópicos imaginan. Este empeño desquiciado de rehabilitar el paganismo está metido en el ADN del mundo moderno y ha propiciado algunos de los momentos más grimosos e hilarantes de la Historia humana. Pensemos, por citar un antecedente 'ilustre', en la creación del calendario napoleónico, que con la excusa de adaptar la medida del tiempo al sistema métrico decimal pretendía suprimir los domingos, borrar de la memoria humana la devoción a los santos, etcétera. 

O pensemos, por citar un ejemplo más contemporáneo, en la suplantación de las ceremonias asociadas a los sacramentos por bufonadas que producen alipori, como esas bodas civiles en las que la pareja contrayente, nostálgica o envidiosa del rito religioso, solicita al concejal o alguacil que oficia el casamiento que no se limite a leer los artículos preceptivos del Código Civil, sino que los aderece de juramentos plagiados de la liturgia católica, lectura de poemitas cursis, musiquita de órgano y hasta homilías laicas, para que el casorio no quede desangelado y pobretón. Diríase que la religión, al ser expulsada de nuestra vida, hubiese dejado un hondón en el alma expoliada que se necesitase amueblar con burdos sucedáneos. Y diríase también que, entre los negadores epilépticos de la religión, existiese un fondo de nostalgia u orfandad que los impulsa a imitar grotescamente aquello que aborrecen.

Pero este traspillado empeño paródico alcanza cimas de alipori insuperables con la Navidad, que no desdeña la sustitución en las felicitaciones postales del motivo iconográfico religioso por garabatos horteras o jeroglíficos; y que alcanza su penoso paroxismo en esa invocación del «solsticio de invierno», acompañada con una matraca irrisoria que nos recuerda que el cristianismo 'recicló' las antiguas fiestas paganas para celebrar la Navidad, como si el cristianismo fuese una urraca necesitada de robar en nidos ajenos. Pero el cristianismo no 'recicló' nada, sino que reconoció en las festividades paganas, como en el arte, la literatura o la filosofía paganas, 'semillas del Logos', barruntos balbucientes de la verdad revelada que convenía preservar, completar y vivificar, mediante una expresión más cabal (que era, precisamente, la que brindaba la Encarnación de Dios). 

El cristianismo no abole las fiestas paganas, las desbroza de elementos confusionarios, las dilucida, penetrando en su significado último, que la mentalidad pagana no podía penetrar, porque disociaba mitología (dirigida al corazón) y sabiduría moral (dirigida a la cabeza): de este modo, cuando la mitología se hipertrofiaba, la sabiduría moral se oscurecía y afloraban los vicios más depravados; y cuando la mitología se agostaba afloraba un puritanismo yerto y senequista. La Encarnación de Dios superó esa disociación, de tal modo que corazón y cabeza militasen en el mismo bando: la mitología se purificó y liberó de hojarascas imaginativas a través del dogma; y la sabiduría moral se purificó y liberó de puritanismos fanáticos aceptando la debilidad humana y volviéndose caridad ardiente. Así, el solsticio de invierno dejó de ser una invitación al panteísmo, la idolatría o los impuros cultos saturnales para convertirse en imagen de un Dios encarnado que expulsa las tinieblas y vivifica la historia humana, brindando su luz y calor –su Redención– a la Creación entera y en especial al hombre. En el paso del paganismo al cristianismo hay una continuidad natural, que es la misma que se da entre el niño y el adulto.

En la vuelta del cristianismo al paganismo, por el contrario, no hay más que odio a lo que uno es, como en la pataleta del viejo que se disfraza de joven para parecerlo, logrando tan sólo dar asco o hacer el ridículo. Que es lo que logran esas pobres gentes empeñadas en felicitar el solsticio de invierno, inspiradas por un odio que necesita expresarse solapadamente, avergonzado –o tal vez demasiado orgulloso– de mostrar su verdadera naturaleza.

 ¿Por qué les ofenderá tanto la Navidad? ¿Por qué necesitan desprestigiarla y falsificarla grotescamente, si sólo la consideran una superstición trasnochada? 

A mí me ocurre lo mismo con la quiromancia o los amuletos, y no se me ocurre pretender falsificarlos, de tal modo que los quiromantes cambien sus cartas por estampas de santos, o que los amuletos los rocíe con el hisopo el obispo de la diócesis; pues en verdad considero la quiromancia y los amuletos supersticiones trasnochadas y, por lo tanto, inofensivas. Si la Navidad les ofende tanto… ¿no será por qué íntimamente, allá en los hondones de su alma expoliada, la sienten vigente y verdadera?

sábado, 28 de diciembre de 2024

¡Feliz año!...con Berruet el Cava de Mateo

 

De Berrueta a 'Berruet'. Así es este logroñés de pura cepa, y nunca mejor dicho, del ancestral tronco riojano del que hace gala por el mundo. Decir Mateo Berrueta es decir Rioja, la tierra en el corazón y el vino en la sangre. Es la sincera y espontánea imagen afable, risueña y fraterna del vino español por excelencia, con su estandarte de 'Gentes de Forastia" de la bodega Anaite enarbolado por Mateo Berrueta, el polifacético bodeguero y a la vez responsable de la Galería Berruet en Logroño, verdadero impulsor de buena colección de artistas que se “pasean” por las botellas en etiquetas de arte. Así es este hombre amante de su tierra con nombre de su patrón San Mateo al que rezan en los albores de la vendimia entre charangas, fogones, vino, y toros. 


Inconfundible es la exhuberante personalidad de Mateo Berrueta de orgullosa españolía, la misma que le lleva a "bautizar" como Berruet un vino que en Francia le llaman champaña, en Portugal, espumante, en Italia espumanti, y en España, cava. Un Berruet Millésime Gran Reserva de Sant Sadurní d'Anoia al que Mateo proclama como "¡el mejor cava del mundo! el de aromas de flores silvestres de alta montaña...

¡AÑO NUEVO, AÑO BERRUET!


Atención a Mario Navas / por Rafael Comino Delgado


'..pensamos que Mario Navas es un torero con unas condiciones excepcionales, al que vale la pena darle la oportunidad de mostrar esas cualidades, de demostrar que es muy capaz de funcionar en el escalafón de matadores, si se le da oportunidad ante el toro, pues ante los utreros ya lo ha demostrado sobradamente..'

Atención a Mario Navas

Rafael Comino Delgado
Como todos los aficionados, especialmente los buenos aficionados, saben, Mario Navas es un joven matador de toros vallisoletano, que lleva en el toreo desde 2019, año en que debutó sin caballos con la Escuela taurina de Salamanca, en la que se ha formado. Por los pueblos de Salamanca y de Castilla León toreó bastante, con triunfos, se puede decir, que cada vez que se vestía de luces, y ganando varios certámenes. 

En la temporada 2021 toreó 12 novilladas, y fue finalista del Circuito de novilladas sin caballos de Castilla-León.

En la temporada 2022 fue triunfador del “Bolsín de Ciudad Rodrigo”, y   debutó con picadores en Ampudia (Palencia), el 28 de Mayo, donde le cortó dos orejas a un novillo. Ya con caballos, toreó bastante esa temporada, pues debutó en Sevilla, Bilbao (cortó una oreja), Salamanca, y fue finalista del Circuito de novilladas de Castilla-León. 

En la temporada 2023 toreó 16 novilladas, entre ellas su debut en Madrid, donde estuvo dos tardes, Valencia, Dax, Bayona, Arnedo, y repitió en Bilbao, Sevilla, y Salamanca. Esta temporada fue triunfador del Circuito de novilladas de Castilla-León.

En la temporada 2024 empieza el mes de abril en Madrid, donde le repiten al domingo siguiente, y entra en el Certamen de nocturnas de Madrid “Cénate en las Ventas”, del que se proclamó vencedor.

Llega a su alternativa, en Valladolid, el día 5 de septiembre de 2024, (cuando la temporada ya estaba casi finalizada, por lo que los festejos que quedaban en todos estaban ya cerrados los carteles), acartelado con Morante de la Puebla y Juan Ortega, y toros de Juan Pedro Domecq, lo que se dice una alternativa de lujo, aunque por motivos de salud Morante fue sustituido por el maestro Daniel Luque (también un lujo  de padrino), que fue su padrino. 

Como podemos apreciar, en su carrera novilleril, que ha sido exitosa, ha pasado por plazas de mucha responsabilidad, y en todas ha dejado muy buenas impresiones (podríamos decir la impresión de un torero de mucha calidad), pero como les suele pasar, hoy en día, a casi el cien por cien de los novilleros, tras la alternativa se quedan parados, no les dan paso en los carteles de matadores de toros. Sin embargo, nosotros pensamos que Mario Navas es un torero con unas condiciones excepcionales, al que vale la pena darle la oportunidad de mostrar esas cualidades, de demostrar que es muy capaz de funcionar en el escalafón de matadores, si se le da oportunidad ante el toro, pues ante los utreros ya lo ha demostrado sobradamente. 

Es un torero de los que no dejan a nadie indiferente, tiene algo, eso que se llama duende, o pellizco, de los que uno siempre se queda con la gana de volver a verle, al menos es lo que me pasa a mi. Valor tiene, creo yo, sobradamente, y su afición es inmensa, pues entrena diariamente como si tuviese firmadas 80 corridas de toros, es decir, que está preparado para cuando el tren pase, y cuando pase seguro que no lo va a dejar escapar. Ojalá tenga suerte y ese tren pase pronto, para que pueda empezar la temporada 2025 toreando, haciendo lo que sabe hacer y muy bien. ¡Suerte torero!


Sólo el pueblo da fiestas al pueblo / por Carlos Esteban

Adoración de los pastores - Francisco de Zurbarán, 1630

'..Sólo el pueblo decide qué fiestas celebrar, cuáles deben durar y perpetuarse. Y sólo la religión ha dado fiestas populares a los hombres. Los pueblos se ponen de acuerdo para llorar juntos la muerte de un profeta, no de un político; para regocijarse e intercambiarse parabienes por el nacimiento de un dios, no de una nueva línea de producto..'

Sólo el pueblo da fiestas al pueblo

Carlos Esteban
No hay Navidad sin Herodes ni celebración navideña moderna sin El País (léase: Le Monde, The New York Times, The Guardian…) tratando de convencernos de que el motivo de la celebración es una filfa, que Jesús no existió, o si existió no nació el 25 de diciembre y que en realidad celebramos el nacimiento de Mitra, el Sol Invictus, las Saturnalia o, más probablemente, el solsticio de invierno.

Esto último es especialmente divertido, porque hay quien incluso lo felicita en redes para mortificar a los cristianos culturales, y uno imagina a un grupo familiar reunido con sus mejores galas ante una opípara cena brindando alegre porque la posición del Sol en el cielo se encuentra a la mayor distancia angular negativa del ecuador celeste. ¡Alegría para el mundo!

El País (sensu lato, entiéndase la parte por el todo) quiere enseñarme lo que de verdad estoy celebrando, igual que me enseña el horror que es para el planeta que me ponga a tener hijos, me censura que coma carne o me alecciona sobre cuántas veces debo ducharme al mes.

Pero la fiesta es rocosa, es empecinada y resiste contra el viento de la secularización y la marea del wokismo, porque las fiestas no se inventan ni se imponen desde el poder.

Por supuesto, se intenta, pero con resultado muy desangelado y desigual. Quizá me haya fijado poco, pero no recuerdo haber visto familias montando juntas e ilusionadas una maqueta de las Cortes, con sus figuritas en plástico o arcilla de los padres constitucionales, cuando se acerca el día de la Constitución. Tampoco ha cuajado en el vulgo la costumbre de colgar vestiditos de diseño de las mejores firmas en un árbol durante la Semana de la Moda de tal o cual firma de grandes almacenes, y hay que admitir que apenas ha echado raíces en nuestro pueblo la tradición de poner los zapatos en el salón en vísperas del día de las Fuerzas Armadas para que la ministra de Defensa los llene de regalos.

Al pueblo se le pueden imponer —se le imponen— un régimen político, ideologías, impuestos —que por algo se llaman así—, preferencias de consumo, o canciones de verano. Pero intentar imponer por decreto —o por campaña de marketing— un motivo de celebración es como tratar de decidir por otro de quién tiene que enamorarse. Si no fuera así, ¿por qué no trasladar la Navidad a primavera, cuando hace mejor tiempo y se puede callejear de compras?

Tengo entendido que en Venezuela han adelantado la Navidad, quizá incluso el solsticio de invierno, como Josué deteniendo la marcha del sol, en una de esas humoradas totalitarias que constituyen las mejores anécdotas de la arrogancia del poder a lo largo de la historia.

Sólo el pueblo decide qué fiestas celebrar, cuáles deben durar y perpetuarse. Y sólo la religión ha dado fiestas populares a los hombres. Los pueblos se ponen de acuerdo para llorar juntos la muerte de un profeta, no de un político; para regocijarse e intercambiarse parabienes por el nacimiento de un dios, no de una nueva línea de producto.

28 de diciembre de 2024

Santos Inocentes. Vuelve el martirio: el sangriento y el del ninguneo / por Eulogio López

 Matanza de los Santos Inocentes

'Los milicianos socialistas, comunistas y anarquistas de la II República (un Régimen de lo más democrático, por si no lo sabían) odiaban al mártir por su fe y se lo cargaban.'

Santos Inocentes. 
Vuelve el martirio: el sangriento y el del ninguneo

Eulogio López
¿Se repetirá la II República y la Guerra Civil en España? Podría ser. Fue la persecución más dura de toda la historia de la Iglesia en la Europa cristiana pero no es sino otro ejemplo de odio a la fe.

Lo primero, el evangelio del jueves 26, el de la festividad del protomártir, San Esteban. Es decir, San Mateo 10, 17-22. Ojo al dato: por un lado, Jesucristo advierte a sus discípulos que se cuiden de la gente. Sí, del prójimo ese al que hay que amar como a uno mismo. De otro, líneas adelante, pero en el mismo párrafo, advertencia: cuando os entreguen a la autoridades -por ejemplo, el precitado prójimo, la gente- cuando os entreguen a la autoridad, no os preocupéis ni tan siquiera de lo que vais a decir. No contratéis abogado porque os asistirá directamente el Espíritu Santo.

Los milicianos socialistas, comunistas y anarquistas de la II República (un Régimen de lo más democrático, por si no lo sabían) odiaban al mártir por su fe y se lo cargaban.

Vamos ahora con los dos tipos de martirio: el sangriento, cuidado con Siria y con el centro de África, así como con Venezuela y Nicaragua, y el martirio de la libertad de expresión, habitual en Occidente y creciente. En nuestra época, la cobardía del católico consiste en callar. Pues no, hay que hablar de Dios hasta debajo del agua. El católico actual debe ser exhibicionista... aunque le cueste la vida y/o el desprecio público y profesional.

En nuestra época, la cobardía del católico consiste en callar. Hay que hablar de Dios hasta debajo del agua. El católico actual debe ser exhibicionista... aunque le cueste la vida y/o el desprecio público y profesional

En resumen, vuelve el martirio: el sangriento y el del ninguneo. En nuestra época, la cobardía del católico consiste en callar. Pues no: hay que hablar de Dios hasta debajo del agua. El católico actual debe ser exhibicionista... aunque le cueste la vida y/o el desprecio público y profesional.

Sí, ya sé que la fe debe ser discreta. Pero no en esta época martirial. En África y Asia, martirio de sangre; en Europa y América, martirio de ninguneo: si eres católico, estás condenado al ostracismo y al silencio. Probablemente, todo lo que digas podría convertirse en delito de odio.

Mejor que estés preparado para cualquiera de los dos martirios.

Dos citas casi contradictorias: "cuidado con la gente". Pero, "cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir". Es el estilo de Cristo

Y en España ¿se repetirá la II República y la Guerra Civil? Podría ser. Fue la persecución más dura de toda la historia de la Iglesia en la Europa cristiana, pero no es sino otro ejemplo de odio a la fe. Y de 'Odium fidei', el siglo XXI va bien repleto… y en creciente.

 Hispanidad.com/28/12/24 

CALI 2ª. Kalío por la de los Cristales / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Kalío a hombros por la Puerta Señor de los Cristales. Foto, Camilo Díaz

El novillero paisa desoreja el cuarto y corta otra del sexto. Bruno Aloi herido, lució con las telas y deslució con las espadas. Cartagena corneado, y Cristian Restrepo inédito. Más casta que trapío en los Paispamba...

Kalío por la de los Cristales

Jorge Arturo Díaz Reyes
CronicaToro/Cali, Colombia, XII 27 2024
La tarde tuvo un nombre, Luis Miguel Ramírez “Kalío”. El paisa, único no debutante del cuarteto novilleril, se alzó con el santo y la limosna. En uso de su mayor madurez y conexión. Tres faenas de premio. Frustrada la primera por pinchazo y media espada de ubicación non santa. Pero pagadas; la segunda por la única estocada de ley en lo q ué va de feria, con las dos orejas, y con una la tercera por su alto grado de exigencia. Los avales del triunfador fueron el temple, la ligazón, la comprensión y la emoción. El toreo, en fin.

El mexicano Bruno Aloi, sorprendió con su empaque y finas maneras, no siempre coronadas por el mando y el temple. Además la suerte suprema le fue aciaga. Valiente también dos cogida solo con consecuencias textiles y una herida en la mano izquierda entrando a matar el tercero que corneó a Cartagena y lo mandó a la enfermería. Él también fue llevado, le cosieron y volvió a vérselas con el ingrato séptimo al que pinchó con espada y cruceta por partida doble oyendo aviso.

Arturo Cartagena, desbordado por el exigente tercero quedó a merced y se llevó un herida en el muslo izquierdo que obligó su abandono de la lidia y traslado a cirugía.

Cristian Restrepo, debutó con caballos. El único suyo fue un negro de Las Ventas, bonito, pero solo eso. Por lo demás, marmolillo cuyo más decidido movimiento fue irse a tablas. Encima le mató mal

El encierro domecqueño del vallisoletano Kike Álvarez, con cinco jaboneros de diferente tono, negros los otros, echó casta y áspera dignidad, no tanto en las hechuras. A la salida le pedí una frase sobre su corrida --“Que estoy cumpliendo noventa años y este ha sido mi mejor regalo”-- Me dijo y se fue.

FICHA DEL FESTEJO
Cali. Viernes diciembre 27 2021. Plaza de Cañaveralejo. 2ª de feria. Nubes. Poco público. Seis utreros de Paispamba con más casta que trapío y nobleza, y un eral manso de Las Ventas del Espíritu Santo.

Bruno Aloi, saludo y palmas.
Luis Miguel Ramírez, silencio, dos orejas y oreja
Arturo Cartagena, herido
Cristian Restrepo, silencio

Incidencias: Saludó “Chiricuto” en el 1°. Al final de la novillada Kalío salió a hombros por la Puerta Señor de los Cristales.