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Pepe Bienvenida / La suerte suprema
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lunes, 2 de abril de 2012

LAS VENTAS: Vientos fuertes, toros flojos / Por Andrés Amorós

Ivan Fandiño y David Mora saludan una ovación
antes de arrancar el festejo.- /Foto Paloma Aguilar/


La corrida de Jandilla deslució el mano a mano 
entre Iván Fandiño y David Mora
Vientos fuertes, toros flojos

ANDRÉS AMORÓS / MADRID

ABC.-Día 01/04/2012 - 22.35h
Primera corrida de la temporada en Las Ventas: ilusionante mano a mano, ovación inicial a los toreros; luego, casi nada... La fuerza está en el viento, no en los toros de Jandilla. No fracasan Fandiño y Mora pero tampoco triunfan.

No es feliz la vuelta de la ganadería de Jandilla a esta Plaza. La corrida, desigualmente presentada, es noble pero deslucida: el segundo y el cuarto, muy flojos. Todos se paran, transmiten muy poco, se apagan enseguida. Como las antiguas gaseosas de bolita... Con estos toros, aquí, no cabe triunfar, aunque los dos diestros muestren su disposición, toda la tarde. Este fue el balance:

Iván Fandiño, de caña y oro. Estocada y descabello (silencio). En el tercero, media y dos descabellos (silencio). En el quinto, gran estocada. Aviso (saludos).

David Mora, de blanco y azabache. Estocada (palmas). En el cuarto, dos pinchazos y dos descabellos (silencio). En el sexto, estocada (palmas de despedida).


La plaza de Las Ventas registró dos tercios de entrada.

domingo, 18 de marzo de 2012

Fallas: todos avisados / Por Andrés Amorós

Ponce hizo lo mejor y Castella dio la única vuelta al ruedo

Fallas: todos avisados
"...Nosotros también estamos avisados: 
con «vicetoros» como éstos y faenas tan largas, reina inevitablemente el aburrimiento..."

Andrés Amorós /ABC
Ha estallado la fiesta: mareas humanas, charangas continuas, niños que tiran petardos, «ninots» satíricos, dorados buñuelos de calabaza, blusones de huertano, horchata de chufas, desfiles, la explosión orgiástica de la «mascletá», ruedas de plateados arenques, el brillo de los fuegos artificiales... Y el esplendor redondo de la paella, en mil formas: arroz a banda, al horno, con sepia y coliflor, «en fessol y naps» (con alubias y nabos), con morcilla, «del senyoret», con bacalao, negro, con «capitas de torero» (garbanzos y tiras de pimiento), con el lujoso bogavante o las humildes acelgas... La cultura de un pueblo: Fallas. Por la tarde, ¡todos a los toros!
Seis toros, seis avisos. La división es sencilla: a aviso por toro. Ni uno se ha librado. ¡Qué pesadez! En todo espectáculo, el sentido de la medida es fundamental. Hemos salido de la Plaza —diría Cañabate— molidos a derechazos...
Fernández Flórez inventó, en ABC, la expresión «vicegoles» para los que no suben al marcador. «Vicetoros» podríamos llamar a los deZalduendo de esta tarde: flojos, mansos, manejables, apagados, sin emoción alguna.
Enrique Ponce es el único que repite en esta Feria. Una de las pocas cosas que le faltan, en su extraordinaria trayectoria, es cortar aquí un rabo. Con estos toros, desde luego, imposible. Realiza lo más valioso de la corrida en el primero, muy manso, huido a chiqueros. Lo prende en la muleta, le enseña a embestir. En tablas —su terreno— logra muletazos excelentes. Faena sabia, medida, precisa como un teorema matemático. Pero, como tantas veces, no la remata con la espada... Aunque es flojo y apagado, brinda el cuarto al público: hace el esfuerzo, lo sostiene a media altura, conduce la cansina embestida, saca agua de un pozo seco... Es avisado antes de entrar a matar. Faena ligerita por culpa del toro.
En el segundo, saluda Ambel en banderillas. Rompe a embestir el toro en la muleta. Sebastián Castella se queda quieto: está sereno pero frío, mecánico. Calienta al público, haciendo la estatua, en el arrimón final. Mata mal. El quinto, además de flojo y corto, pega tornillazos. Torea Castella más firme que lucido. Suena el aviso antes de entrar a matar. Piden la oreja...
El valor de Arturo Saldívar es evidente pero le cogen demasiado los toros. La faena al tercero, manejable, se emborrona por los frecuentes enganchones. En un muñecazo, el toro se derrumba. Tarda en matar. Da distancia al sexto, muestra su voluntad con muchos muletazos: más cantidad que calidad. Hasta la música (un chimpún impropio de esta tierra) suena cuando no debe. No mejora con la espada.
Tarde soporífera: seis avisos. Nosotros también estamos avisados: con «vicetoros» como éstos y faenas tan largas, reina inevitablemente el aburrimiento.

jueves, 15 de marzo de 2012

Tres promesas en Fallas / Por Andrés Amorós



Jiménez Fortes en un pase de pecho
Fotografía: Rober Solsona

Tres promesas en Fallas

Debut de los tres matadores en Valencia con una manejable corrida de Valdefresno

Andrés Amorós / ABC

A la entrada, saludo a dos viejos amigos, El Soro y Paco Brines. Se cumplen treinta años de la alternativa de Vicente, le entregan un obsequio, le brindan el sexto toro. Me enseña su pierna, «reconstruida». Todavía sueña con torear... Brines es un grandísimo poeta, una persona exquisita, un aficionado a los toros exigente, que sigue recordando a Antonio Ordóñez. Los dos representan dos sensibilidades valencianas: la traca y la finura mediterránea... ¿Disfrutarán esta tarde?

Los tres diestros hacen el paseíllo desmonterados, tomaron la alternativa el año pasado: Dufau, en Mont de Marsan; Silveti, en Gijón; Jiménez Fortes, en Bilbao. ¡Qué importante sería una nueva figura de Francia y de México! De las tres promesas se espera la ilusión, se teme la impericia. Para torear, además de valor, hace falta mucha cabeza: no tanta como la de Leonardo da Vinci que corona una falla, alta como una casa de siete pisos...

Los toros de Valdefresno son manejables, nobles, mansotes. Flojea demasiado el primero. Dufau tiene oficio pero transmite poco. Aunque está correcto, no pone la sal que el toro no tiene. Lo mejor, la estocada. En el cuarto, aprieta el acelerador: después de dos largas de rodillas, es encunado y sufre gran voltereta, en verónicas. La lidia es trabajosa, deslucida. Intenta justificarse, alarga demasiado la faena: el toro no cuadra.

Al mexicano Diego Silveti, de ilustrísima dinastía, le toca el segundo, el mejor, un toro con mucha nobleza. Luce su vistoso capote. Al comienzo de la faena de muleta, hace el poste y el toro se lo lleva por delante. Dándole distancia, consigue notables naturales, remates garbosos. Ha habido buenos muletazos pero ha faltado un concepto unitario. Como se pasa de faena, el toro no cuadra. Si en el segundo ha estado valiente, bullidor, en el quinto, de cuatro años justos, muestra otra vertiente, de más clase, pero el toro se raja del todo.

El malagueño Jiménez Fortes exhibe solvencia y valor en el tercero, al que mata muy bien. Lo noto más seguro. En el sexto, aplauden a Tito Sandoval, saluda Curro Vivas. Está muy dispuesto, se queda en el sitio, pero el toro se raja y tarda en matarlo.

Por mostrar voluntad, los tres han abusado de alargar las faenas. Es un error: se complica la suerte de matar y el público se enfría.Recuerdo el verso clásico: «Lo que prometió, cumplió». Esta tarde, las tres promesas han cumplido solamente en parte. Ni Paco Brines ni El Soro —me temo—han disfrutado demasiado.

domingo, 4 de marzo de 2012

Padilla sale a hombros de los toreros en su regreso en Olivenza / Por Andrés Amorós



Padilla sale a hombros de los toreros en su regreso en Olivenza
Andrés amorós /ABC / Olivenza

20.20
Hasta aquí el directo de la reaparición de Padilla en ABC.es. Gracias a todos los lectores por seguir con nosotros el primer acontecimiento de la temporada. ABC continúa su apuesta y difusión de la Fiesta. Padilla se ha marchado por la puerta grande en olor de multitudes. Todos querían un alamar, un recuerdo de una tarde histórica. ABC.es os lo ha contado también con miles de seguidores, convirtiéndose en lo más leído del fin de semana. Gracias por seguirnos, ¡nos vemos en el ruedo de ABC!

20.10
Imagen para la historia. Se echan los toreros al ruedo para sacarlo por la puerta grande. Primero lo iza en hombros Adolfo Suárez, luego lo cogen El Juli. Acude Talavante y numerosos toreros y aficionados. Histórica fotografía y multitudinaria puerta grande, tanto de los que abarrotaban la plaza como de los que no habían podido conseguir entradas y aguardaban en la calle. Tarde para el recuerdo
20.04
Piden la oreja, pero el presidente no se la concede a Manzanares. La puerta grande es hoy de Padilla
20.01
No le deja hacer la gran faena que parecía, aunque consigue muletazos sueltos muy buenos. Coge la espada, pero pincha al recibir a un toro que se ha venido abajo. Estocada en la suerte de recibir.
19.58Otra vez protesta el toro. Manzanares se muestra muy por encima.
19.55
Mejora mucho el toro en la muleta. Gran serie de derechazos de Manzanares, muy majestuosos y estéticos. Otra vez cante flamenco. Va camino de triunfo grande
19.51El toro levanta al caballo de Chocolate, que aguanta bien y recibe una fuerte ovación. También se lleva una gran ovación a Curro Javier por un lance colocando al toro. Dos magníficos pares de Trujillo, que al salir del tercero pierde pie. No ocurre nada. Grandiosa la cuadrilla de Manzanares. Este sexto tiene geniecito. Comienza la faena Manzanares
19.47Último toro de la tarde. Sale con geniecito y se da una vuelta de campana. No permite estar a gusto a Manzanares en el capote
19.42
Media estocada a paso de banderillas. División de opiniones para Morante, que no podrá acompañar a hombros a Padilla.
19.40
Doblón, extraños del toros, macheteo del torero entre la división de opiniones. No cabe más
19.37
El quinto es pegajoso, puntea, echa la cara arriba y no le deja estar a gusto a Morante con el capote. Le dan dos puyazos. Tanteo en el comienzo de faena
19.31
Clamorosa vuelta al ruedo de Padilla, que coge un puñado de arena, lo besa y se lleva la mano al pecho. Emoción indescriptible
19.27Pese a los pinchazos y a dos descabellos, le piden con fuerza la oreja, que es concedida. Padilla saldrá por la puerta grande
19.24Le cantan flamenco otra vez, ahora el sevillano Manuel Lorca. Pincha dos veces, la segunda en hueso, y gran estocada. El toro se resiste a caer. Sin duda, si no llega a pinchar le hubiesen dado las dos orejas
19.21
Un banderillero va a hacerle entrega de la espada de matar. Padilla le pide que se retire. Está muy a gusto toreando a un toro buenno aunque justo de fuerzas.
19.19
Tremendo susto, por fortuna solo le parte la muleta. Le cantan flamenco mientras da lentos naturales. Desplantes de espaldas y de rodillas, abaniqueo. Pasión entre el público
19.18
Lanzadísimo, va templándose y consigue buenos derechazos y pases de pecho. Molinetes para adornarse. Y sigue por abajo, toreando cada vez mejor
19.16
Brinda a su padre, que ya ha abandonado la enfermería. Muchas emociones contenidas. Prologa la faena de rodillas. Tres, el de pecho y arriba.
19.12
Ofrece banderillas a Morante y Manzanares. Toma el primer par el de La Puebla. Palmas por bulerías. Entra Morante despacito, en corto, y clava arriba. El alicantino también clava arriba. Padilla, sentado en el estribo, se levanta, se adorna y entra de dentro a fuera. Perfecto el par. Aplausos del público y palmas de Padilla a sus compañeros. Imagen inolvidable
19.09
Padilla lo saluda con larga cambiada de rodillas. Verónicas abriendo el compás, chicuelinas y estupenda media. La plaza es una caldera. Crecido el torero, gallea por chicuelinas para llevarlo al caballo
19.05
A puntar de sonar los clarines para que salga el cuarto toro de la tarde, el segundo para Juan José Padilla.
19.02
Después de un derrote, ¡estocada al encuentro! Derrame y oreja
18.56
El sobrero es rebrincado y por el izquierdo se para y busca. Faena de mérito menos estética de lo habitual en Manzanares. Lo va metiendo en el canasto con esfuerzo y entrega, pero no es posible adornarse
18.52Buen puyazo de Barroso y gran primer par de Curro Javier. En el tercero el toro echa la cara arriba y sale fallido. Manzanares brinda también a Padilla. Comienza la faena del alicantino
18.50
Llevamos casi media hora de retraso en la corrida. Además de comenzar más tarde, la retirada del tercero titular y la salida del remiendo se han eternizado. No importa: vivimos un acontecimiento irrepetible
18.47
Sale el sobrero de Cuvillo, negro, gacho. Manzanares lo recibo con hermosos lances.
18.40
Tanta es la emoción por la vuelta de Padilla que al menos tres espectadores han tenido que ser atendidos. También desde el callejón ha tenido que pasar a la enfermería el padre del jerezano al sufrir un pequeño desvanecimiento
18.38
Tras la vuelta al anillo de Morante, le toca el turno a Manzanares, gran triunfador de 2011. El castaño tercero se estrella contra el burladero y queda descoordinado. Lo devuelven . Saldrá un sobrero del mismo hierro
18.29Pinchazo hondo perpendicular, aviso y oreja. Faena primorosa, sino llegar a ser por la espada desoreja al toro
18.25
Se dispone para entrar a matar tras un cálido epílogo
18.21
Naturales extraordinarios. Toreo muy sevillano. El público está disfrutando muchísimo. Fantástico Morante
18.19Ayudado por alto cargando la suerte de Morante. Derechazos maravilloso, corriendo la mano de modo fenomenal. Locura. Se repite una palabra: ¡cumbre!
18.17Detallazo de Morante, que brinda su faena a Padilla. Sonoros aplausos.
18.14El toro de Morante sale manso y huido. Le da dos bonitas verónicas. El cuvillo no le permite más, aunque al menos se mueve.
18.08
Clamorosa vuelta al ruedo. Los toreros le aplauden. Emotivísima escena. En el callejón le aguarda emocionado su amigo Adolfo Suárez
18.04
Corta una oreja. Lo mejor: la sensación de seguridad . No ha acusado absolutamente ninguna debilidad. Si no fuese por el parche que lleva en el ojo izquierdo nadie se hubiese dado cuenta de aquel percance maño.
18.03Estocada corta en muy buen sitio. Efecto fulminante. Asoman los pañuelos
18.01Última serie con máxima firmeza. Desafía al cuvillo, que está muy parado. El público pide que coja la espada
17.59
Serie al natural. Seguro y valiente el torero; aplomado el toro. Tiene que alegrarlo con la voz
17.57
Arranca con doblones y lo empapa por derechazos. El toro es noble, pero algo remiso a embestir.
17.56
Emotivo brindis a los médicos que le salvaron la vida, Val-Carreres y García Perla
17.52
Se desvela la incógnita. ¡Padilla toma los palos! Buenos pares de banderillas, el segundo de dentro a fuera; el tercero al violín. Perfecto. Ni una secuela de la espantosa cornada de Zaragoza
17.49
Buena vara de Montoliu, midiendo el castigo y quite por delantales en medio del clamor. No se le advierte al torero ninguna debilidad física
17.47
Bien presentado, derrota en el burladero. Se dobla y sigue por verónicas, rematadas con media estupenda. Galleo por chicuelinas para llevarlo al caballo. Se le ve a Padilla fenomenal, muy atlético
17.45Sale el primer toro, de nombre «Trapajoso», de Núñez del Cuvillo
17.43
Saluda a la presidencia, entra en el callejón y le obligan a salir a saludar en medio de una fortísima ovación. Locura total entre gritos de ¡torero, torero! Comparte el saludo con Morante y Manzanares
17.40
Arranca el paseíllo. El público se pone en pie. Padilla va enfundado con un vestido verde esperanza y oro (no demasiado), con hojas de laurel.
17.37El público se impacienta. Ansía ver la vuelta del héroe. Los toros de Núñez del Cuvillo aguardan en chiqueros
17.33No cesan de entrar compañeros de Padilla: El Juli, El Tato, Talavante, el ganadero José Luis Marca y un largo etcétera. Bulle la plaza entre el sol y las nubes. Padilla reaparece con dos artistas, Morante y Manzanares
17.30
Es la hora. Conato de palmas de impaciencia sofocado por palmas por bulerías. ¡Mucho arte!
17.28

Todos los profesionales del toro se han congregado en Olivenza. Vemos a muchos ganaderos y toreros, como Francisco Rivera Ordóñez, Fernando Domecq, Rui Bento, Roberto Domínguez, José Luis García Palacios. Jesús Quintero, muy aficionado, ha sido de los primeros en llegar.
17.27
Los tendidos están ya abarrotados, ¡pero sigue entrando gente! La expectación crece por momentos. Faltan tres minutos para que arranque el paseíllo
17.23Aficionados de todos los rincones de España, Francia y Portugal se han dado cita en la localidad pacense. A la afición, se unen muchas gentes en busca del acontecimiento. La policía protege los aledaños de la plaza.
17.12
Olivenza está a rebosar. No cabe un alfiler. Largas colas por las calles que conducen a la plaza. Hemos llegado a nuestra localidad casi una hora antes y la expectación ya era increíble.
17.00
Todo está listo para la vuelta de Juan José Padilla a los ruedos, cuatro meses después de su dramática cornada en Zaragoza. ABC.es te cuenta en directo, a partir de las 17.30, su reaparición en Olivenza .

lunes, 16 de enero de 2012

Los toros por TV, en diez claves / Por Andrés Amorós

La presencia de la televisión en las ferias aún está en el aire
/Foto Millán Herce/

Los toros por TV, en diez claves
La nube de rumores y los comunicados nacidos del interés han oscurecido demasiado la polémica por los derechos de imagen

Andrés Amorós
ABC / 16/01/2012

1 NECESIDAD DE LA TV.
Es muchísimo mejor, por supuesto, ver toros en la plaza que en la pequeña pantalla. Pero la televisión, hoy, es necesaria para la Fiesta, por varias razones: el dinero que aporta permite ofrecer un espectáculo de calidad, atractivo, que, sin ella, con los costos actuales, sería imposible. (Si no viéramos fútbol por TV, Ronaldo no jugaría en España). Gracias a ella, puede ver corridas muchísima gente que, si no, no las vería, por dinero, lugar de residencia, salud, edad... Todavía más importante: lo que no aparece en TV no tiene vigencia social: para muchos jóvenes, simplemente, no existe.

2 INFORMACIÓN TAURINA.
Además de ver corridas en directo, los aficionados reclamamos información taurina en los canales de televisión.

3 PÚBLICA Y DE PAGO.
Las deseadas retransmisiones taurinas en TVE no excluyen la existencia de otras, de pago: igual que veo partidos de fútbol en abierto y otros, pagando. Es bueno retransmitir gratis grandes acontecimientos taurinos. También lo es que, los que son más aficionados, puedan contemplar Ferias completas, pagando. El cierre de un canal taurino sería una pésima noticia para la Fiesta.

4 BRINDIS AL SOL.
Ofrecer ahora a TVE mejores condiciones económicas parece un brindis al sol.En la anterior legislatura, el dinero se usó como pretexto para no dar toros; ahora, es un real problema. El Consejo de RTVE todavía se ha de reunir con la vicepresidenta del Gobierno para estudiar un recorte en su presupuesto de 200 millones de euros. En esa situación, ¿quién podría comprometer nuevos gastos?

5 PETICIÓN INOPORTUNA.
Por mucho que pretendan «destacar el valor cultural y artístico de la Tauromaquia» —dicen— , es evidente que los toreros piden más dinero: están en su derecho, desde luego, como cualquier artista. Pero, con la actual crisis, cuando muchos denuncian que la situación económica de la Fiesta es inviable, la petición es muy inoportuna. Además, la nueva negociación se debió plantear antes, no en vísperas de tener que dar los carteles de las Ferias.

6 FALTA DE CLARIDAD.
Se quejan los toreros del mal ambiente que esto les ha creado: ¿qué esperaban? Negándose a dar la menor información sobre sus nuevas reclamaciones económicas, ¿pretenden que la afición las vea con simpatía? Si las hacen públicas, con datos concretos —no con vaguedades—, todos podremos opinar con más fundamento.

7JOSÉ TOMÁS.
Su negativa a que televisen sus corridas es una estrategia rentable, para él, pero muy mala, para la Fiesta. Pretender copiarla todos los toreros, que no tienen su fuerza en la taquilla, es una equivocación.

8
¿QUÉ DIESTROS ESTÁN DE ACUERDO? ¿Cuáles estarían dispuestos a bajar sus honorarios por favorecer las retransmisiones? (Ya se dijo esto hace un año y ABC recibió mensajes de algunos que se desmarcaban). ¿Por qué la negociación de estos derechos ha de hacerse globalmente, con el conjunto, mientras que el trato de ellos será distinto con cada empresario? Si cada Feria es diferente, ¿no lo es la situación de cada torero?

9 ¿CUÁNTOS LLENAN LAS PLAZAS?
La amenaza de las figuras de no acudir a las Ferias es poco oportuna. Sólo podrían hacerla los que llenan las Plazas: ¿cuántos son? El público podría sugerir, en ese caso, otros carteles de toreros y también de toros.

10 ¿UNA MOVILIZACIÓN SÓLO ECONÓMICA?
¿Se han movilizado del mismo modo las figuras en defensa de la Fiesta en Cataluña? ¿Cuántos han acudido al Parlamento catalán, han ayudado a la Iniciativa legislativa Popular, han organizado algún acto de apoyo a los toros en Barcelona? ¿Se han manifestado en favor del toro íntegro? ¿Han tenido en cuenta el punto de vista de la afición?

Tienen los toreros todo el derecho del mundo a plantear sus reivindicaciones, económicas y de cualquier tipo: deben negociarlas con sensatez, sin oscurantismo. Me temo que, en este punto, han estado mal aconsejados. Deseo que logren remediarlo.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Maniobras de distracción en Las Ventas / Por ANDRÉS AMORÓS



 Maniobras de distracción en Las Ventas 

ANDRÉS AMORÓS 

Es una estrategia bélica bien conocida: atraer la atención del enemigo sobre un objetivo distinto del que realmente se va a atacar, que los alemanes descuiden Normandía... En Las Ventas, la gran sorpresa fue que se unieran al actual empresario, Martínez Uranga, dos socios importantes: Simón Casas (hasta ahora, su enemigo declarado) y Matilla. Con esto y teniendo en cuenta la gran dificultad de que alguien más pudiera presentarse, la película parecía concluida, a gusto de todos los implicados. (¿De la afición? Ya se verá).

Surge ahora una sorpresa menor: se presenta Tomás Entero en una Unión Temporal de Empresas con Beca Belmonte, Rui Bento (que ha hecho una gran labor en Lisboa) y dos em- presarios. Se suceden los nubarrones: el Convenio español no reconoce categoría de Plaza de primera (lo exigido en el pliego) a la de Campo Pequeno. Contraataca Tomás Entero con una Declaración de la Inspección de Actividades Culturales de Lisboa que lo afirma. Parece, además, que consultó previamente si reunía los requisitos. Señalan otros que la empresa de seguridad de sus socios ha trabajado para la Comunidad de Madrid... Maniobras de distracción.

A la Comunidad le conviene que se presente otro candidato: que sólo lo hiciera uno supondría una descalificación de su pliego. A Tomás Entero no le perjudica perder esta guerra con estos contrincantes: queda bien colocado para el futuro. De nuevo, tutti contenti. El resultado parece claro: ganará Martínez Uranga. La adjudicación se conocerá el 29: justo al día siguiente de los Santos Inocentes.
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Enlace relacionado: Las Ventas: Tomás Entero frente a Taurodelta

martes, 22 de noviembre de 2011

Continuidad en el pliego de la plaza de Las Ventas / Por Andrés Amorós

La presidenta de la CAM Esperanza Aguirre

Las Ventas Continuidad en el pliego de la plaza 

El nombre del ganador se conocerá el 29 de diciembre.
Se pueden presentar las ofertas hasta el día 12

Andrés Amorós 
ABC / 22/11/2011
Opina Mariano Rajoy que no se debe cambiar lo que funciona bien. Pero, en el terreno taurino, no es fácil que toda la afición esté de acuerdo en que algo funciona bien. Pecaban de ingenuos los que esperaban novedades revolucionarias, ilusionantes y polémicas, en el nuevo pliego de adjudicación de Las Ventas. La dificultad de regir la primera Plaza del Mundo no aconseja aventuras arriesgadas. Se entiende, también, que la Comunidad no busque abrir nuevos flancos a la crítica: bastantes problemas tienen ya —habrán pensado— con la crisis económica y la temporada de conflictos sociales que se avecina. Una vez más, se ha recurrido a la sabia máxima de San Ignacio: «En tiempos de turbación, no hacer mudanza».

No era previsible que se introdujera un sistema de gestión directa o interesada, contrario a la filosofía liberal de la presidenta y a los intereses económicos de la Comunidad. Se ha mantenido la fórmula vigente, accediendo a algunas de las peticiones del actual empresario —y de cualquier otro—: rebajar el canon, reducir algo la temporada obligatoria y subir un poco el precio de las entradas (5%). A cambio, la empresa se tendrá que hacer cargo del resultado económico —deficitario, se supone— de las corridas del 2 de mayo y la Beneficencia. Muy discutible parece que el canon obligatorio sea mínimo, no fijo, abriéndose así el paso a posibles subidas, que acerquen el proceso a una subasta.

Las duras exigencias en cuanto a la experiencia profesional limitan mucho el número de posibles candidatos: se cierra así el paso a los aventureros pero también se restringe la renovación. Incluso algunos de los empresarios veteranos, si quisieran optar, tendrían que ir a fórmulas asociativas, que suelen ser poco claras.

Hablando en plata, con este pliego, muy pocos candidatos pueden acudir, sin asociarse con otros: Simón Casas, los Chopera, Choperita... Este último tiene las mayores probabilidades de volver a ganar. (Así, las posibles críticas a la gestión recaerían sobre él, no sobre el que lo ha nombrado: la situación ideal, para un político).

En ese caso, habría que desear que la programación fuera semejante a la de la última temporada, mucho mejor que la de los años anteriores, porque se hizo para abrirse el camino a una nueva adjudicación, que ahora parece bastante probable. Para bien y para mal, se ha preferido la continuidad a los cambios.

Condiciones del pliego:

Criterios de exigencia financiera (volumen de negocio anual de 10 millones de euros en los últimos tres años) y solvencia profesional (debe acreditarse la actividad de la empresa o administrador en la explotación de dos plazas de primera durante un mínimo de tres temporadas con más de diez festejos mayores en cada una).
Canon (25 puntos): se rebaja un millón. Se fija una base de 2.300.000 euros, valorado al alza por la empresa que más oferte.

Programación taurina (25 puntos): obligatoriedad de incluir 15 festejos (10 en San Isidro, 2 en Otoño y 3 en el resto de la temporada) con toreros triunfadores en las últimas tres temporadas en cosos de primera. Además de las 18 corridas, 3 novilladas y 2 de rejones isidriles, deben mantenerse 28 novilladas, 5 de ellas de promoción. Se valora la inclusión de ganaderías de prestigio y «encastes minoritarios». La CAM decidirá el cartel de Beneficencia, pero la empresa se hace cargo del apartado económico.

Incremento de festejos (10 puntos): pese al «recorte», se pueden sumar tres puntos más por corrida, uno por novillada y medio por rejoneo. Flexibilidad al programarlos.

Mejoras (15 puntos): sistema telemático de venta de entradas, abonos especiales a juventud y tercera edad y domiciliación bancaria. Además, se limita la exigencia de la fe de vida.

Divulgación de la Fiesta (25 puntos): plan publicitario y promocional, respaldo a los jóvenes, optimización del uso de la plaza y otras mejoras en iluminación, corrales, oferta gastronómica o mobiliario.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Los problemas de la Fiesta / por Andrés Amorós



Los problemas de la Fiesta


Andrés Amorós 


ABC / 20/11/2011

El mundo del toro no permanece ajeno a la grave crisis.Son muchos los obstáculos que debe superar.


Aunque en la temporada haya habido momentos brillantes, en el cielo taurino asoman, en otoño, varios negros nubarrones.


Crisis económica

La bajada de espectadores ha sido evidente en casi todas las Ferias y han quedado muchos toros en el campo. Todos están de acuerdo en que la actual situación económica de la Fiesta es insostenible pero ningún sector profesional admite reducir su participación en los costos. Algunos empresarios franceses han planteado disminuir un 20% de los honorarios de los toreros y ganaderos: éstos, como era de esperar, han puesto el grito en el cielo. Ese tipo de medidas nunca han funcionado, cuando ha habido un diestro que de verdad mandase: Sánchez Mejías, Belmonte, El Cordobés... La libertad de contratación es necesaria. Pero, si no bajan los precios de las entradas, será muy difícil que los jóvenes acudan a las Plazas. ¿Quién le pone el cascabel al gato?

Toros y televisión

Los toreros están intentando adoptar una postura conjunta ante el tema de las retransmisiones taurinas, reivindicando sus derechos de imagen.

Todos los protagonistas pueden defender sus intereses económicos, dentro de lo razonable, pero no se deben olvidar algunas cosas. En el fútbol, el otro gran espectáculo de masas, es el club y no los jugadores el que contrata con televisión. Las repeticiones (otro de los caballos de batalla) sí tienen interés, para el aficionado, cuando el espectáculo ha valido la pena. Si los diestros piden derechos de imagen, también pueden reclamarlos los toreros de plata, los ganaderos, los empresarios... ¿Hasta dónde llega la cadena?

Habrá que tener cuidado para no pasarse y hacer inviables las retransmisiones. Porque, ahora mismo, lo que no sale en televisión apenas tiene presencia social. La televisión es fuente básica de financiación de espectáculos (sin ella, no jugarían aquí Messi o Cristiano Ronaldo) y vía indispensable para captar nuevos aficionados. Sin televisión, el futuro de la Fiesta parece negrísimo.

Nuevo pliego de Madrid

Mañana lunes se conocerá el nuevo pliego para la adjudicación de la Plaza de Las Ventas. Pretenden algunos aficionados que la Comunidad de Madrid se implique más, con un sistema de gestión directa o interesada. No creo que eso vaya a suceder, por varias razones, muy claras: sería menos rentable económicamente, en época de austeridad; chocaría con las creencias liberales de la presidenta; colocaría a la Comunidad como directa responsable de cualquier fallo, sin el escudo protector que supone un empresario solvente. Según eso, no creo que se cambie de sistema. Es previsible que, en época de crisis, se ceda a algunos de los deseos de los empresarios:reducir el canon y recortar algo la obligación de dar festejos, al comienzo y al final de la temporada. (No estoy defendiendo esto: digo lo que creo que va a suceder). De todos modos, quedan pendientes varios puntos que pueden ser muy importantes. Se supone que la Comunidad seguirá apostando por una empresa de reconocida experiencia: no hay muchas... No creo que vaya a haber grandes cambios: no es lo peor que puede pasar. Pero los profesionales deben comprometerse de verdad para que se puedan ir disipando los negros nubarrones.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Manzanares, ganador del IV Premio Taurino ABC / Andrés Amorós


Manzanares,
ganador del IV Premio Taurino ABC

Comparte galardón con su cuadrilla «por la excepcional temporada, la belleza de una lidia completa y triunfos en las plazas más exigentes»´

"...Todavía puede mejorar Manzanares en el manejo del capote; con la muleta, rectificar la colocación retrasada de la pierna contraria (un recurso, aunque ayude a la estética), evitar ciertas precipitaciones, no empeñarse en matar recibiendo a toros que ni lo piden ni lo merecen. Los aficionados exigentes agradecerían que se apuntara también, en ocasiones, a toros de otros encastes..."

ABC.-Día 16/11/2011 -

En un año en el que no han escaseado los acontecimientos taurinos, el prestigioso jurado convocado por ABC ha premiado a José María Manzanares, por su brillantísima temporada, y a su cuadrilla. Ha querido, así, destacar la calidad estética del matador y, a la vez, rendir el justo homenaje que merecen los toreros de plata (como escribió en estas páginas, hace poco, el maestro Antonio Burgos). Eso supone, también, valorar la importancia que posee, para el buen aficionado, la lidia completa.

Hace algunos años, junto a la Puerta del Príncipe, Victorino Martín me advirtió: «Ha estado en casa un joven matador: no sabes la que ha formado... Si lo repite en las Plazas, acaba con casi todos. Es el hijo de José María Manzanares». No se equivocaba Victorino. Ya habíamos admirado faenas memorables del diestro alicantino, anteriormente: en el Pilar, en la Merced... La temporada que ahora ha concluido ha supuesto, para él, una cadena de éxitos clamorosos, con una rotundidad y una regularidad muy difíciles de conjugar.

El primer zambombazo llegó en las Fallas: una faena impecable, redonda, como una brillante «mascletá»; la consagración, en la Plaza de los toros sevillana, con el indulto a «Arrojado», de Núñez del Cuvillo (que justificaba, así, su estrategia de no vincularse en exclusiva a José Tomás). Con un gran toro, el público sevillano se entregó apasionadamente a la estética seductora del joven maestro.

En Madrid se suele esperar con cierta prevención a los triunfadores de Sevilla. No sucedió esta vez con Manzanares, el 18 de mayo, bajo la lluvia. Leo en la crítica de ABC: «El toro tiene mucho que torear. Lo templa primero por la derecha, alarga la embestida hasta conseguir un círculo completo.... Los naturales tienen lo que su nombre indica: naturalidad... La gente acaba de entrar en la faena: no ha sido sólo de estética sino también de mando y valor. Como debe ser. Y lo abrocha con una fenomenal estocada en la suerte de recibir: en lo alto, atracándose de toro. Dos orejas y salida a hombros clamorosa».

A partir de ahí, el nivel estético se mantiene y los éxitos se suceden: Jerez, El Puerto, Santander, Pontevedra, Bilbao, la goyesca de Ronda, Valladolid, la penúltima corrida de Barcelona... En la feria pucelana, el titular de ABC resume tajantemente la actuación de los dos diestros que han mantenido una mayor regularidad, esta temporada: «El Juli manda, Manzanares seduce».

Seduce con la estética mediterránea de su toreo. Le acompaña la mejor cuadrilla actual, a gran distancia, en una labor perfectamente coordinada, que permite, al matador, exprimir todas las posibilidades de la res. Una y otra vez, he tenido que cantar las cualidades de este torero: facilidad para ver al toro y colocarse en el sitio adecuado. Empaque. Elegancia natural. Suavidad. Compone la figura majestuosamente. Cuando acompaña el muletazo con el cuerpo, suscita un clamor (Enrique Sierra lo explica hasta con datos geométricos). Mata como un cañón, al volapié, con una curiosa técnica: después de fijar la cabeza del toro, con un abaniqueo de la muleta, hace girar la empuñadura, en el último momento, y clava el estoque hasta la mano. También ha resucitado la emocionante suerte de recibir...

El crítico anota que, en la seria Plaza bilbaína, el 23 de agosto, el público grita: «¡Viva Alicante!» Y recurre a metáforas: en Santander, el 29 de julio, él y Morante dibujan el toreo como poetas de «línea clara» (Luis Alberto de Cuenca). En el sobrero de Ronda, el 3 de septiembre, recordando a Cañabate, «sus preciosos muletazos encajan bien con la belleza de estos arcos y estas columnas».

Todavía puede mejorar Manzanares en el manejo del capote; con la muleta, rectificar la colocación retrasada de la pierna contraria (un recurso, aunque ayude a la estética), evitar ciertas precipitaciones, no empeñarse en matar recibiendo a toros que ni lo piden ni lo merecen. Los aficionados exigentes agradecerían que se apuntara también, en ocasiones, a toros de otros encastes...
Se le exige porque puede y porque se le espera. José María Manzanares nos ha hecho disfrutar, muchas tardes, con una estética que entra por los ojos y nos seduce, sin necesidad de mayor análisis. Es ya un gran torero: puede llegar a ser una figura de época.

En las charlas del jurado, recordaba Agustín Díaz Yanes las fotografías clásicas del Guerra o de Joselito con sus cuadrillas; yo, los versos de Gerardo Diego: «Quiero cantar la cuadrilla ordenada, / la lanzadera, el tapiz de la lidia...» Una imagen semejante podremos contemplar cuando reciba el Premio de ABC José María Manzanares, con su cuadrilla.

Acta del jurado
José María Manzanares ha sido declarado ganador del IV Premio Taurino ABC al protagonista del acontecimiento taurino más relevante del año. La figura alicantina comparte esta distinción con su cuadrilla «por la excepcional temporada que han llevado a cabo, mostrando la belleza de una lidia completa y consiguiendo triunfos resonantes en las plazas más exigentes».
 
Sus importantes glorias fueron valoradas por el jurado, que se reunió ayer en la Casa de ABC bajo la presidencia de Javier Benjumea, y que estuvo compuesto por José María Álva- rez del Manzano, Andrés Amorós, Albert Boadella, Agustín Díaz Yanes, Pío García-Escudero, Juan Lamarca, Catalina Luca de Tena, Victorino Martín, María Dolores Navarro, Pilar Vega de Anzo y François Zumbiehl.

domingo, 16 de octubre de 2011

Zaragoza: Con Cuadri, no sólo muletazos / Por Andrés Amorós.

Los toros de Cuadri protagonizaron espectaculares tercios de varas
Foto: Fabián Simóm

El momento culminante se produce en el tercio de varas con el picador Tito Sandoval y el cuarto toro de Cuadri: «Remendón», negro zaino, serio, de 647 kilos,



¿Por qué no los torean las figuras? No lo sé; me lo imagino. Pero quizá se equivocan.


ANDRÉS AMORÓS / ZARAGOZA
ABC.-Día 16/10/2011

El momento culminante se produce en el tercio de varas del cuarto toro de Cuadri: «Remendón», negro zaino, serio, de 647 kilos. Lo deja lejos su matador; lo llama el picador Tito Sandoval con la voz, levantando el brazo, incluso —algo insólito— alzando las manos el caballo, como los de los rejoneadores. El toro se arranca: ¡qué emoción! Todavía galopa de lejos dos veces más, después de haberse encelado con la montera, en la arena. Aunque la suerte no quede perfecta, el piquero levanta un clamor. ¡Qué hermosa puede ser la suerte de varas! Para completarlo, Jesús Adalid clava dos estupendos pares: gran ovación.

La lidia no debe reducirse —como ahora sucede casi siempre— a la faena de muleta. No sólo de muletazos vive el buen aficionado... Perdemos el toreo de capa, los puyazos (se suele aplaudir al picador que no pica), los quites... Demasiada pérdida.

Con toros auténticos, todo lo que se hace en el ruedo tiene interés. Y mérito. Los de Cuadri han sido nobles, encastados; segundo y cuarto, magníficos. Los diestros han estropeado, con la espada, faenas aceptables.

Javier Castaño ha dejado el encimismo que antes le caracterizaba; lidia bien, con suficiencia técnica. El primer toro es cambiante, tardea pero luego embiste muy seguido. Castaño se queda quieto, aguanta parones, logra naturales estimables. Todo lo emborrona con la espada, entrando de muy lejos. Al cuarto, ese toro espectacular, lo muletea con la montera puesta, le da mucha distancia, consigue buenas series. Hubiera cortado una oreja pero vuelve a ser un pinchaúvas.

Paulita, un diestro aragonés de línea estética (de ahí su apodo), torea hoy su primera corrida de la temporada: con toros de Cuadri... Salvo matando, está mucho más digno de lo esperable. El segundo es otro toro espectacular: parece salir dormido pero se crece, en varas, derriba dos veces; en banderillas, cunde el pánico. Cuaja Paulita verónicas de buen estilo. Parece que el toro se lo va a comer pero lo dobla adecuadamente. Toda la faena es por naturales: el lado mejor del toro, que se va apagando. La falta de oficio se advierte con la espada. Ha sido una lucha emocionante y estética, se sentía el riesgo. Los paisanos le aplauden cariñosamente. También lancea con gusto al quinto, que hace buena pelea en varas, embiste suave. Los banderilleros entran siete veces: ¿cómo no va a acusarlo el toro? Es noble, se deja, pero se apaga pronto. Paulita muletea con ritmo. Falla también al matar, de lejos.

Un grave percance frenó la carrera del madrileño Iván García. Lancea con gusto, gallea para llevar al tercero al caballo. El toro galopa con nobleza. Faena aseada, sin picante. Se le va la mano, al matar. Algo semejante sucede en el sexto, reservón, que queda corto. Faena discreta, mal uso de la espada.

Recuerden los tres diestros el axioma clásico: se debe entrar a matar «en corto y por derecho», no de largo y a paso de banderillas.

Nos despedimos del «Ebro famoso» con la alegría de haber visto toros encastados, de Cuadri, para nada ilidiables, que permiten la lidia completa. ¿Por qué no los torean las figuras? No lo sé; me lo imagino. Pero quizá se equivocan.

lunes, 26 de septiembre de 2011

BARCELONA: LUTO EN LA MONUMENTAL DE BARCELONA / Por Andrés Amorós


El diestro catalán Serafín Marín mató el último toro la historia de la plaza

ADIÓS A SEIS SIGLOS DE TOROS
LUTO EN LA MONUMENTAL DE BARCELONA

Se ha consumado el final. Al doblar el último toro lidiado en la Monumental de Barcelona, una espesa capa de tristeza invade la Plaza

Andrés Amorós / ABC / Barcelona

Serafín Marín se arrodilla y recoge un puñado de arena, llorando. Aunque José Tomás y él salen a hombros, por haber cortado cada uno dos orejas, la sensación de desolación es absoluta. Los areneros se hacen una última fotografía. El público invade el ruedo, desplegando pancartas. Los toreros señalan a los tendidos... Como última reacción, la plaza entera clama, unánime: «¡Libertad!»
«Libertad» es una hermosa palabra, una aspiración permanente del ser humano: «Libre nací y en libertad me fundo», proclama Gelasia, la pastora cervantina. Pero escuchar a miles de personas, en una democracia, reclamando la libertad que unos políticos sectarios les han arrebatado es algo que acongoja. ¿Sabrá reaccionar este pueblo?...
Con hondo pesar hemos asistido a la última —¿por ahora?: ya lo veremos— corrida en la Monumental de Barcelona: un velorio, un funeral, un absurdo sinsentido. El mejor resumen me lo da don Gregorio Corrochano, en ABC, el 18 de agosto de 1934, al ver caer a Ignacio Sánchez Mejías. Lo titula escuetamente «Luto», sin más: «Luto en la capa negra de los negros toros de lidia. Luto, con trasparencia de gasa, en la chaquetilla de los toreros. Luto en el negro pelo de las mujeres que van a los toros. Luto en los capotes de los lidiadores...»

Esplendor el sábado

En la corrida del sábado, el esplendor del arte, con grandes faenas de los tres diestros, parecía nublar el final inminente. En la del domingo, en cambio, aunque la expectación es máxima, la sensación general ha sido de desaliento: como un funeral cuyos ritos se prolongan mucho; aceptada ya la tragedia, la familia del fallecido desea retirarse a descansar...
No ha sido lo más importante el desarrollo artístico de la tarde sino su triste significado. Recordemos, en todo caso, los datos. La corrida de El Pilar ha decepcionado: varios toros, justos de fuerzas, apenas se pican; tercero y cuarto, muy flojos; los dos últimos, con genio; se ha salvado, para el torero, el segundo, que se ha dejado mucho.
En el primero, fiel siempre a su estilo, Juan Mora intenta desmayar los lances de salida, dibuja verónicas de buen estilo. El toro mansea, es flojo, pero se mueve mucho. Los doblones iniciales, rodilla en tierra, son primorosos. Disfruta el diestro toreando por la derecha con solemnidad. Los naturales salen más sucios porque, con este estilo, se manda poco. Tarda en matar.
El cuarto flojea demasiado, la gente se impacienta. En cuanto le baja la mano, se cae; a media altura, protesta, puntea. Dibuja buenos derechazos pero el toro se queda a mitad del muletazo. Faena compuesta, sin brillo. Como lleva la espada de verdad, cuadra y mata eficazmente.

Reaparición del ídolo

Al brillo de la fecha se une la reaparición en Barcelona de José Tomás, ídolo de esta Plaza. El segundo toro, flojo, apenas picado, resulta muy manejable pero transmite poco. La emoción la pone el diestro con su quietud: muy buenas verónicas, ganando terreno hasta el centro; quite por delantales y media. Corre bien la mano en excelentes naturales, deslucidos por algunos enganchones y por las caídas del animal. Encadena, con apuros, emocionantes molinetes. Mata con decisión y la pasión se desborda; hasta la alguacililla corta el rabo, que debe devolver, porque se han concedido sólo las dos orejas.
El quinto mansea, es más deslucido. Lo recibe haciendo el poste y no lo sujeta. Le aclaman sólo por el gesto de echarse el capote a la espalda: gaoneras de compás abierto, muy quieto. Brinda al público. La faena es desigual, con el signo del aguante más que del dominio. Al final, el toro se para y se desentiende. Remata con estatuarios, haciendo el poste, y doblones apurados, que provocan un ¡ay! Pincha un par de veces, antes de la estocada. Le hacen saludar clamorosamente desde el centro del ruedo y lo agradece, aplaudiendo él al público.

«Libertad» en el capote de Serafín Marín

Sale muy dispuesto Serafín Marín, con un capote novedoso, jaspeado en varios colores, con la inscripción «Libertad». El tercero es muy poquito toro, se viene abajo: faena voluntariosa pero irregular.
Le toca el triste privilegio de matar el último toro de esta Plaza, con genio, deslucido. Aguantándole mucho, consigue muletazos largos, templados, sin dejarle irse. Remata con unas impávidas manoletinas, y una gran estocada, entrando muy lento, que pone en sus manos las dos orejas. Es el final.
Después de una corrida maravillosa, preguntábamos, el sábado: «¿Cómo puede morir este arte?» No muere: lo asesinan, en Barcelona, por puras razones de separatismo político y cultural. Ésa es la verdad pura y simple, sin hacer literaturas.
Salimos de la Monumental, por última vez, con el luto en el corazón: luto por tantos buenos aficionados barceloneses. Luto por Cataluña. Luto por una España en la que pueden suceder cosas como ésta. Y luto por la libertad, esa hermosa palabra, esa aspiración de cualquier ser humano. Luto.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Cómo puede morir este arte? / Por Andrés Amorós

Miles de aficionados reclamaron libertad desde los tendidos
-Fotografía INÉS BAUCELLS-

 ¿Cómo puede morir este arte?

Inolvidable resulta la penúltima corrida de la Monumental. Por las calles de Barcelona se llevan a hombros a Morante, El Juli y Manzanares

Andrés Amorós

Inolvidable resulta la penúltima corrida de la Monumental. Por las calles de Barcelona se llevan a hombros a Morante, El Juli y Manzanares. El público sale borracho de arte: ¿cómo se lo pueden perder, desde pasado mañana? Magritte hubiera dicho: «Esto no es una corrida de toros». En principio, no es una corrida sino un funeral de «cuerpo presente» (como el de Ignacio que cantó Lorca), un réquiem por la Fiesta. Asistimos con un nudo en la garganta: gritos de «¡libertad!», banderas, pancartas con artículos de la Constitución... Luego, además, resulta una corrida verdaderamente extraordinaria.
El Juli ha tenido una tarde redonda, completa. En el segundo, el más noble, aplica su receta infalible: técnica, reposo, mando, lucidez. Mete al toro en el engaño, consigue muletazos que ponen al público de pie, se adorna para mostrar su absoluto dominio. Mata con decisión: dos orejas.
El quinto es más incierto. Por eso, el trasteo, menos brillante, tiene más mérito: después de dominarlo por bajo, aguanta parones, alarga las embestidas, arranca series de naturales que parecían imposibles. Faena de gran lidiador, que, además, piensa delante del toro y tiene casta. Otro estoconazo: oreja y le piden la segunda, que no sé por qué no se concede. En el tercero, Trujillo, muy valiente, saluda en banderillas. En la muleta, va largo, se mueve . Los derechazos de Manzanares, acompañando con el cuerpo, levantan clamores. Por la izquierda, le pone los pitones en la cara. Lo encela, aguanta y, al tercer muletazo de cada serie, acompaña la embestida con gran cadencia. Se empeña en recibir y lo consigue: dos orejas (la segunda, algo benévola).
En el último, saluda esta vez Curro Javier en banderillas. José María lo brinda al público, corre la mano con enorme facilidad. Compone la figura majestuosamente, sin amaneramientos; engarza tres muletazos en uno solo, llevándolo cosido a la tela. Se atraca al matar recibiendo: otras dos orejas.
Morante tiene menos fortuna en el sorteo. Sin probaturas, recibe al primero con hermosas verónicas. Es un toro encastado, con genio. Se dobla bien José Antonio, aguanta en derechazos y naturales pero, como no logra someterlo, corta: trasteo clásico, con sabor. No se entrega al matar.
El cuarto es pegajoso, huido, se queda corto, no se entrega en el capote. Morante se lo enrosca en chicuelinas arrebatadas. Faena de castigo, a la antigua usanza, pero el público actual no sabe ver eso. Se aflige al matar, se eterniza con el descabello y lo abroncan. En el sexto, dibuja el quite del perdón: una media, prodigiosa, parece quedarse colgada, en el aire... Pide el sobrero, de Juan Pedro, bravito, justo de fuerza. Las verónicas de recibo son literalmente extraordinarias; buenas, también, las del quite. En el escalafón actual, nadie maneja así el capote. El público toca palmas por bulerías. Banderillean los tres matadores. Luego, José Antonio parece dormirse, al muletear: no cabe más naturalidad, más suavidad, más temple. Concluye con naturales de frente, afarolados, adornos... La gente, enloquecida, no se ha sentado. Mata con eficacia y acompaña a sus compañeros en la triunfal salida a hombros. Antes del final, hemos saboreado el arte auténtico. A punto de marchitarse una rosa, «deja el agua olorosa, / rosada, que más vale» (don Sem Tob). Todos estamos borrachos de belleza, de emoción.
El arte —decía Valle-Inclán— no se acaba nunca porque nos ayuda a pasar el invierno. Por culpa de los políticos que ellos, mayoritariamente, han votado, los catalanes se quedan a la intemperie. Les queda — a ellos y a todos los que hemos tenido la fortuna de vivir esta tarde— el recuerdo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

VALLADOLID: Triunfa Leandro en la séptima de José Tomás


Triunfa Leandro en la séptima de José Tomás

--Esperaban todos que, a la séptima, sería la vencida: que José Tomás lograría, ¡por fin!, abrir la puerta grande en Valladolid


"...Esto es lo que he visto. La reflexión es fácil: José Tomás, un gran torero, se beneficia —o perjudica, según— de una expectación desmesurada. No es extraño que acuse la inactividad de muchos meses, después de la grave cornada. Ni que elija una campaña cómoda y no quiera las cámaras de televisión en directo..."

ANDRÉS AMORÓS / ABC
Esperaban todos que, a la séptima, sería la vencida: que José Tomás lograría, ¡por fin!, abrir la puerta grande en Valladolid, después de no haberlo conseguido en Valencia, Huelva, Bayona, Gijón, Ciudad Real y Linares. No ha podido ser. Sí se ha cumplido una nueva tradición: el triunfo del «tercero». Tendremos que empezar a creer en la bendición de torear por detrás de José Tomás. El que sale a hombros es Leandro, después de una faena completa, premiada con dos orejas; podría haber tenido una más, en el último, si mata bien. A Manolo Sánchez lo despiden con cariño sus paisanos. José Tomás... digamos que no cumple las enormes expectativas que había suscitado.
Los toros de César Rincón flojean bastante pero, en general, son nobles, de suave embestida; el mejor, el tercero; el más complicado, el quinto.
Torea por última vez en su tierra Manolo Sánchez. Recordamos a aquel rubio novillero que nos fascinó en Madrid, hace años. Al primero, muy parado, lo cuida con mimo; muletea aseado, con finura, pero el toro se cae, el trasteo carece de emoción.
El cuarto flojea, embiste a media altura. Manolo logra algunos naturales estéticos. Prolonga la faena, el público se impacienta. Mata bien a los dos, esta vez. Una vez más, muestra su buen estilo pero... Parece el sino de su carrera.

El mejor toro

Reaparece Leandro, quizá precipitadamente, después de una grave lesión. Tiene la fortuna de llevarse el mejor toro, el tercero: flojea, lo pican al relance, en chiqueros, pero va a más en la muleta. (¿Es eso suficiente para que le den la vuelta al ruedo?). Leandro aprovecha plenamente su oportunidad: corre la mano superiormente, con la muleta planchada; consigue series ligadas, con ritmo. Torea lo que quiere y como quiere. Esta vez, no lo estropea, como tantas, con la espada: se vuelca, sale con la taleguilla rota, corta dos orejas.
Otra más ha debido cortarle al sexto, que aprieta en dos entradas al caballo. Lo brinda a Manolo Sánchez: le da espacio, conduce las embestidas, muy despatarrado; liga naturales y de pecho. A veces, se acelera un poco. Y falla con la espada.
Es difícil mantener la serenidad ante el mito de José Tomás pero el crítico debe intentarlo. El segundo sale muy suelto. Lo recibe con delantales estéticos, haciendo el poste, y el toro, lógicamente, se va; tiene clara tendencia a chiqueros. Quita por chicuelinas con el compás abierto. (No sé en qué mejora este lance abrir las piernas: así, ni manda más ni carga la suerte). Brinda a su veedor, Joaquín Ramos. Comienza haciendo el poste: al tercer muletazo, el toro lo trompica y pisotea. Vuelve a hacer el poste. (Recuerdo bien las frases de Corrochano sobre esta forma de torear). Consigue derechazos y naturales suaves. El toro se cae y sufre un desarme. Liga tres veces el pase de las flores con derechazos. Pincha y recurre a manoletinas. Ha recorrido todo el ruedo: faena en tono menor, con poco toro. Alguien grita: «¡Viva la República!» (¿)
Recibe al quinto con verónicas armoniosas y se ve en apuros, por no saber por dónde va a salir el toro. Acompaña con delantales suaves. El toro queda cortito, sale con la cara a media altura. Aguanta el diestro en derechazos que no logran corregir el defecto. Corren por la Plaza vientos de decepción. Le engancha la muleta y corta la faena.
Esto es lo que he visto. La reflexión es fácil: José Tomás, un gran torero, se beneficia —o perjudica, según— de una expectación desmesurada. No es extraño que acuse la inactividad de muchos meses, después de la grave cornada. Ni que elija una campaña cómoda y no quiera las cámaras de televisión en directo.