la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 29 de septiembre de 2024

HOY, TARDE DE GLORIA DE TOROS EN VERA / por Juan Miguel Núñez Batlles


La corrida de toros de la Feria de San Cleofás en Vera, anunciada para hoy domingo 29 de septiembre

Ahí no podemos faltar. Sería un fallo que nunca nos perdonaríamos. Y además en este momento que tiene mucho de transcendente para seguir cumpliendo aspiraciones de cultura y sociedad, y hasta de otras particularidades.


HOY, TARDE DE GLORIA DE TOROS EN VERA

Juan Miguel Núñez Batlles
Vera, 29 de Septiembre de 2024
No sé si es una obligación que me llega al hilo de los últimos acontecimientos que estoy viviendo desde ayer. Seguramente sí. Y por eso vuelvo a recomendar que HOY HAY QUE IR A LOS TOROS EN VERA.

Lo hago además consciente de que tenemos la costumbre de acudir a la Plaza siempre a última hora. Y como se da el hecho de que esta corrida de hoy va a ser televisada por Canal Sur, mucho me temo que no lleguen a tiempo los rezagados. La cita es a las seis de la tarde (en principio se anunciaba a las cinco y media, pero por ajustes en el horario televisivo, se retrasa media hora).


Confirmado que hará un tiempo espléndido para que la Plaza luzca aún más brillante con ese aire elegante y garboso que le presta su estilo de arquitectura neomudejar, que a su vez y en tardes así crea un ambiente inigualable.

¿Todavía, y no quiero pensar, puede haber en Vera y alrededores quien no esté haciendo planes para ir esta tarde a las toros?

Nos van a ver por la televisión autonómica no sólo en Andalucía si no que con los medios digitales y nuevas tecnologías en el campo de la comunicación, las imágenes de Vera, nuestra querida Vera y su gente, van a llegar a toda España y el extranjero. Ahí no podemos faltar. Sería un fallo que nunca nos perdonaríamos.

Y además en este momento que tiene mucho de transcendente para seguir cumpliendo aspiraciones de cultura y sociedad, y hasta de otras particularidades.

Porque resulta que hoy, qué casualidad, se han atrevido unos cuantos con calificativo que me ahorro, sin duda que no serán más de catorce, a mostrarse (el número no dará para hablar de manifestación) en contra de nuestra tradición, historia y pensamiento libre. Lo quieren hacer frente a la Plaza de Toros, un par de horas antes de la corrida programada.

No pasarán, con toda seguridad. Y es que estos son los mismos, una decena para ser exactos, que en la moderna y muy culta San Sebastián se plantaron para tratar de evitar la proyección de TARDES DE SOLEDAD en su prestigiado y mundialmente conocido Festival de Cine. Pues por dónde, la cinta en cuestión ha sido galardonada con la Concha de Oro, el máximo reconocimiento de este certamen a la mejor película, una obra del director catalán Albert Serra que explora la tauromaquia a través de las experiencias del peruano Andrés Roca Rey. El mejor homenaje al toro, al torero y al arte de la lidia. Y el peor castigo para los antitaurinos.

Y ayer por la tarde coincidía esto de la película premiada con la decisión y los sentimientos que el pueblo soberano expresaba también en la monumental madrileña de Las Ventas, sacando a hombros por la Puerta Grande a un torero de época como Enrique Ponce, que decía adiós a esta plaza ya en temporada de despedida. El mejor broche a su monumental carrera.

Pues hagamos hoy en Vera por seguir la estela de estas decisiones de San Sebastián y de Madrid, manifestando con nuestra asistencia, sin miedo ni complejos, esa afición y vocación por lo taurino que heredamos de nuestros mayores. Vera es taurina. Y porque la terna de toreros que se anuncia, lo proclamé ayer, es todo un lujo, y los precios de las localidades están al alcance de todos (ver en este cartel, desde 15 €. en la fila 4), vamos a darnos hoy una tarde de gloria de toros, ese rito que no tiene igual.

¡¡ HOY, A LOS TOROS DE VERA !!

Las Ventas. Primera de Otoño, con Ponce, Galván y Navalón. Terminal Ponce. Campos & Moore


En el cuarto de la tarde y último toro que iba a matar en Madrid, dio una lección de conocimiento del toro y del público. Se fue a torear al tendido siete

Plaza de toros de Las Ventas.
Sábado, 28 de septiembre de 2024. Primera corrida de la Feria de Otoño. Tres cuartos largos de entrada. Tarde agradable de inicio del otoño.

Toros de Garcigrande —procedencia Domecq— (1º, 2º, y 3º) y de Juan Pedro Domecq (4º, 5º, y 6º). De escasa presencia, a excepción del cuarto. Aparentes cornamentas sin dar sensación de agresividad, ni miedo. Los de Garcigrande sospechosos de haber sido arreglados en sus defensas. Del tercero al sexto, cinqueños. Mansos. Nobles. Flojos. Inválidos (2º, 3º y 5º). Poco y mal picados. No empujaron en varas. Se dejaron torear. El segundo se rompió el pitón en la primera entrada al caballo, dando una sensación lastimosa en su lidia, por ello debió ser cambiado.

Terna: Enrique Ponce, de Chiva (Valencia), de lila y oro, con cabos blancos; silencio y dos orejas; treinta y cuatro años de alternativa; en su año de retirada. David Galván, de San Fernando (Cádiz), de verde menta y plata; palmas tras aviso y silencio; doce años de alternativa; en 2023, quince festejos. Samuel Navalón, de Ayora (Valencia), de lila y oro; ovación, con divisiones, tras dos avisos y oreja; confirmaba la alternativa, tomada dos semanas antes en Albacete; en 2023, once festejos como novillero.

Suerte de varas. Picadores: Primer toro —Antonio Muñoz—, primera vara, picotazo caído tras rectificar y cae la montura, sale suelto el toro; segunda vara, caída, tras rectificar. Segundo toro —Agustín Collado—, primera, trasera, se rompe el pitón el toro; segunda, trasera y caída; el toro sale suelto de ambas varas. Tercer toro —Juan Pablo Molina—, primera, detrás de la cruz, picotazo caído tras rectificar, el toro sale suelto; segunda, trasera, caída. Cuarto toro —Daniel López—, primera, detrás de la cruz, caída, con metisaca, el toro sale suelto; segunda, detrás de la cruz, leve. Quinto toro —Juan José Esquivel—, las dos varas, traseras y caídas. Sexto toro —Cristian Romero—, primera, trasera, caída, el toro sale suelto; segunda, se rompe la vara, y en nuevo encuentro, picotazo.

Pepe Campos
Cuando se suele decir que hemos vivido un día especial, normalmente se quiere indicar, con ello, que no sabemos explicar muy bien lo que hemos vivido. Pues bien, ése debe ser el calificativo que debemos poner al día de ayer desde el punto de vista taurino, «un día especial», y ha correspondido con la despedida de Enrique Ponce de la plaza de Las Ventas. Entrar en materia para trasladar de manera diáfana lo que sucedió ayer en el coso madrileño en la última corrida de Ponce en Madrid, se nos hace intrincado; debido a que puede entremezclarse en nuestra valoración, el mérito verdadero de lo que aconteció en la arena venteña ayer, con una rememoración histórica de su figura (seguimos hablando de Ponce) tan controvertida en el mundo de los toros desde que inició su andadura.

Por un lado, nos viene a la memoria el día de su presentación en Madrid, hace treinta y seis años —que se dice pronto— cuando el niño Ponce —pues tenía dieciséis años— asombró a todos los aficionados asistentes a aquella novillada, por su sabiduría y su desparpajo delante de los novillos —el primero de Lupi, el segundo de La Fresneda—. Tal fue su desenvoltura delante de aquellos astados que hasta Joaquín Vidal quedó anonadado y escribió: «Ayer se hacía de miel (la seria afición de Madrid) cada vez que Enrique Ponce ponía la muleta por delante, se traía al novillote toreado, cargaba la suerte, embarcaba suave en torno al eje de su propia personilla, vaciaba limpio, ligaba los pases».

La presentación de Ponce en Las Ventas ha quedado como uno de los momentos cimeros de la aparición de un torero en el engranaje taurino, digamos, para los que nos hicimos aficionados a finales de los años setenta del siglo pasado en la plaza de Madrid. Para mí, también, en el recuerdo, comparable, si hablamos exclusivamente de presentaciones —la tarjeta de visita—, la de Pepín Jiménez, en 1981 —un príncipe del toreo, clásico, puro, elegante—; y de manera singular la de Luis Pauloba, en 1990 —un torero clásico por los cuatro costados, uno de los mejores intérpretes de la verónica de los últimos tiempos—. 

Pero volvamos con Enrique Ponce y su capacidad para entender a los toros y para saber torearlos según mandan los cánones, algo que ha formado parte del potencial que ha atesorado el torero valenciano a lo largo de toda su carrera. Una distinción, la de conocer los secretos de la tauromaquia, por parte de Ponce, que no siempre ha hecho uso de ella, para alcanzar los fines de la autenticidad y de la verdad en el toreo. Ya que Ponce, sabiendo dominar a los toros —recordemos su faena a «Lironcito» en 1996, una cúspide de valentía y de sometimiento—, o poseyendo los entresijos del arte y del buen gusto —por ejemplo, con su toreo único por bajo—, en demasiadas ocasiones ha elegido la senda de la comodidad. La de elegir ganaderías comerciales con toros previsibles. La de torear despegado. La de desplazar al toro hacia las afueras. La de caer en un barroquismo cercano a la cursilería. Todo esto se encuentra en su debe, cuando por el contrario ha sido un torero que no se ha arredrado ni por los pitones de los toros, ni por sus condiciones agresivas. Pero Ponce ha preferido llevar a su tauromaquia al camino del confort.

Así fue —también— ayer al elegir para despedirse dos ganaderías comerciales, de toros previsibles, de ganado facilón para él. Un tipo de toro alejado de sus verdaderas capacidades técnicas y de conocimiento. Un aspecto que no es ninguna sorpresa para los aficionados, porque ha sido la clase de ganado con el que se ha visto Ponce las caras durante muchos de sus treinta y cinco años como matador de toros. Es la prerrogativa que tienen las figuras del toreo desde hace varios lustros, la de torear toros sin peligro, ni aparente ni real, para decadencia de la propia tauromaquia. Una lástima. 

Un sendero equivocado porque todo aquello que aleje al toreo de la sensación de riesgo y de peligro, lo conduce por el camino de la nada

Ayer, la corrida fue discurriendo por ese camino de la inexistencia, mientras se lidiaron los toros de Garcigrande. También sucedió con la lidia de los toros de Juan Pedro Domecq (sangre dominante en las ganaderías de bravo actuales). Del vacío y de la inoperancia de las lidias, los toreros no pudieron salir porque no hubo toros bravos, de poder, con acometividad y con fiereza. Hubo toros flojos, nobles, desrazados, dóciles, dúctiles y predecibles. Toros que vemos lidiar en multitud de ferias a lo largo de la temporada taurina española. De ese ámbito, de esa atmósfera, no quiso salirse Enrique Ponce para su adiós. Porque la atmósfera de la comodidad encaja fielmente con parte de la carrera de Ponce. Es decir, en ese espacio de confortabilidad, de bienestar, donde Ponce alcanza una cota de holgura propicia, para exponer su ideal de arte al servicio de una superficialidad que a él, parece ser, le ha sido grata, durante muchas temporadas, y ahora le conecta y le está conectando con su fase «terminal» o última en la tauromaquia.

De lo sucedido en la corrida de ayer comentar que David Galván ante dos toros inválidos, toreó por fuera, muy despegado, sin cruzarse y desangelado. Buscó el temple simple y no consiguió ninguna verdad. En cierto modo pasó desapercibido. Mató a su primero de estocada contraria caída, más tres descabellos. A su segundo, de pinchazo y bajonazo en la suerte contraria. 

Por su parte, Samuel Navalón, ante un lote más propicio no llegó a encontrarle la distancia a los toros, lo que le complicó su labor. En el primero, el toro de su confirmación, sin cruzarse con él, toreó muy por las afueras. Intentó el temple y la ligazón, pero el uso del pico y no estar en la jurisdicción le fueron alejando del toreo y acercando al arrimón, y a que le dieran un aviso sin haber entrado a matar. Lo hizo, con pinchazo caído, en la suerte contraria y de estocada atravesada, desprendida, en la misma suerte, más un descabello. 
En el sexto toro todo condujo a la exposición de valor por parte de Navalón. Al acortar la distancia al astado, sin tomarle el pulso, sufrió una cogida, a lo que siguió el arrimón, el exceso y la falta de mando. Remató con bernardinas que supieron a gloria a gran legión de sus seguidores. Mató en la suerte contraria de estocada atravesada.

Sobre Enrique Ponce decir que a su primer toro tuvo que matarlo tras un preámbulo de pases de castigo al rompérsele el pitón al animal en la suerte de varas y no haber sido devuelto al corral; lo hizo de pinchazo bajo y de media caída, atravesada. En el cuarto de la tarde y último toro que iba a matar en Madrid, dio una lección de conocimiento del toro y del público. Se fue a torear al tendido siete.

El toro embestía mejor por el pitón izquierdo, con suavidad, sin demasiada largueza. El astado fue noble y algo remiso. Ponce con la muleta en la diestra lo llevó de manera que se propiciara el cambio de mano hacia la zurda, exponiendo temple y dominio en esa parcela donde siempre lo ha bordado, en esos cambios de mano, y en las trincherillas, preludio del toreo por bajo, donde hay que reconocer que ha creado un estilo personal único. En dos ocasiones imantó al toro por la izquierda por bajo con largura. Se recreó en ello y consiguió «el momentazo» de su despedida. Fue un reflejo de lo que ha sido Ponce y su tauromaquia. La sorpresa vino cuando se fue derecho a matar al toro en la suerte contraria y dejó el estoque en la yema, después de haberle echado el buen morlaco la cara arriba en el cruce de la acción. A continuación vino la apoteosis, las dos orejas —excesivas para muchos de los aficionados—, su solemne y ceremonioso saludo casi al estilo nipón y la multitudinaria salida por la puerta grande.


Las dos orejas —excesivas para muchos de los aficionados—, su solemne y ceremonioso saludo casi al estilo nipón y la multitudinaria salida por la puerta grande

ANDREW MOORE








FIN

Las Ventas: Gloria bendita / por Antolín Castro

Como ya no hay más despedidas en la feria estamos a salvo de que otra vez se pongan nostálgicos y sensibleros los que se sientan en los tendidos, y en el palco, y con ello evitaremos otro bochorno de gloria bendita en la plaza más importante del mundo.."

Las Ventas: Gloria bendita

Antolín Castro
Opinión y Toros / 28 Septiembre 2024
Dio comienzo la Feria de Otoño de Madrid y resultó que el resultado del primer festejo fue gloria bendita.

Bendita gloria es la que se ha llevado su máximo protagonista, Enrique Ponce, quien venía a despedirse de tan importante plaza y que ha conseguido salir por la puerta grande, su quinta salida en tantos años de historia, treinta y cuatro para ser exactos. Si el público y el palco se portaran así siempre, las salidas en hombros se contarían por decenas.

Es seguro que es lo que él soñaba y los seguidores poncistas deseaban, pero esa gloria no fue tanta y bendita algo menos. Claro que si es eso lo que se quería y se juntaron todos para que así fuera, da como resultado que la tarde fue gloria bendita.

No sabemos si el usía, D. José Antonio Rodríguez San Román, es poncista o, a lo mejor, valenciano, pero si se ha podido comprobar que estaba por la labor de que la tarde fuera una de esas que se recuerda como gloria bendita.

Hubo puntos oscuros, tales como que la plaza no se llenara a pesar de la rimbombante despedida de quien, sin lugar a duda, ha ocupado un puesto importantísimo en estas cuatro últimas décadas, por lo que puede concluirse de que habrá sido un figurón, pero no con la fuerza para llenar los tendidos de Las Ventas. Si han asistido 20.973 (según la empresa) y esa misma empresa nos ha dicho que los abonados son 18.229, habremos de deducir que por si solo ha llevado 2.700 a la plaza.

Otro punto con tintes de oscuridad lo ha ofrecido el ganado lidiado de Garcigrande y Juan Pedro Domecq, que han ofrecido mansedumbre los primeros y han blandeado los juampedros. Poca casta y menos raza, como para poder entretenerse con ellos como ha hecho el maestro de Chiva.

Samuel Navalón ha confirmado alternativa mostrando ganas y valor, aunque también la impericia normal en un novel en la categoría. Por lo último, el valor, ha arrancado una oreja al sexto, tan generosa como las obtenidas por Ponce. Cosas de las tardes de gloria 

David Galván mostró sus maneras con su primero, con buen gusto en el inicio del trasteo y estando fatal con los aceros. En el otro no terminó de acoplars

Este es el secreto para salir en hombros. Como ha hecho dos, dos orejas

Una tarde de despedidas, en las que las figuras tienen la oportunidad de obtener generosas puertas grandes -ya pasó el año pasado con El Juli- por no se sabe muy bien por qué. Ponce se adornó mucho, dos cambios de mano vistosos, hizo la poncina dos veces, pero faltó rotundidad en el trasteo ante el bobalicón de Juan Pedro y le recetó una estocada letal, siendo la muerte del toro lo que, al final, más recordaremos.

Como ya no hay más despedidas en la feria estamos a salvo de que otra vez se pongan nostálgicos y sensibleros los que se sientan en los tendidos, y en el palco, y con ello evitaremos otro bochorno de gloria bendita en la plaza más importante del mundo.

LAS EMPRESAS INCOMPETENTES / por Francisca García


"..Una corrida de toros en provincias es un espectáculo que por su volumen de gastos no puede soportar ningún empresario si no tiene la colaboración económica del Ayuntamiento. Del mismo modo que la mayor parte de los espectáculos de carácter artístico necesitan siempre una ayuda para salir adelante.."

Apuntes al natural
LAS EMPRESAS INCOMPETENTES

En España existen 643 plazas de toros, sin contar las portátiles, que se improvisan en algunas localidades menores. Al cabo del año se celebrarán por encima de los 18.000 espectáculos taurinos, de los cuales 5.000 son corridas de toros. Los once empresarios “importantes” se adueñaron, hace ya, de las plazas de primera categoría y algunas otras de fuerte arraigo y constituyen lo que se ha dado en llamar “el sistema”, es decir, el gran monopolio que es un cáncer que poco a poco irá minando la Fiesta hasta los cimientos. Esos empresarios hacen y deshacen a su antojo, vetan a toreros y ganaderías a tenor de unos intereses. Crean barreras, intercambios entre ellos y así en lo posible maximizan los beneficios. Poseen el gran poder del mercado taurino que se reparten entre los afectos al sistema.

Pero luego hay más de cincuenta empresas que atienden las celebraciones de las plazas que los poderosos no detectan y entre ellas hay que separar el trigo de la paja. Porque hay empresas serias y de honradez contrastada, con trayectoria que habla por sí misma en las que se puede confiar. Y luego hay otras, llamémoslas empresas incompetentes, que se crean a veces de improviso para tratar de hacerse con una feria y sin solvencia alguna, caen en manos de Ayuntamientos ¿ingenuos? Solo hay que mirar el Registro Mercantil para ver la antigüedad y el capital de muchas de ellas. Hay muchos ejemplos pero veamos dos bien recientes:

Una corrida de toros en provincias es un espectáculo que por su volumen de gastos no puede soportar ningún empresario si no tiene la colaboración económica del Ayuntamiento. Del mismo modo que la mayor parte de los espectáculos de carácter artístico necesitan siempre una ayuda para salir adelante. Hay una licitación previa con un pliego de condiciones y una adjudicación que estima la aceptación de la oferta más conveniente entre las presentadas. Si el empresario conoce bien todos los entresijos de su oficio, hará una oferta que pueda cumplir en todos sus términos.

Ahora bien, se da el caso frecuente de que empresas que desconocen los riesgos, apuestan por ofrecer lo mejor de lo mejor pidiendo una subvención corta para ser los beneficiados. Y ¿qué pasa? Que luego ni han hablado anticipadamente con los espadas propuestos que, algunos se niegan a acudir y aún con todo, los Ayuntamientos aceptan cambios y siguen adelante con la adjudicación. Hacer la vista gorda cuando es motivo más que suficiente para retirar a dicha empresa no es de recibo aunque haya hecho la propuesta más baja, las condiciones económicas más favorables. Sobre todo porque es totalmente injusto para las empresas serias que han quedado postergadas en la adjudicación.

El final es como cabe esperar. En las vísperas de la feria estos pseudo-empresarios no disponen de capacidad económica para afrontar el pago de las reses en el momento de embarcarlas. Esto es lo que pasó el 10 de septiembre en Alcañiz, además de que el diestro Manuel Escribano se negó a actuar en la corrida de toros anunciada por incumplimiento de la empresa que ni había firmado contrato alguno con él. Sin contratos, con falsificaciones y falta de recursos económicos, se dio finalmente al trate con la corrida que no se celebró. Alcañiz se quedó sin toros y el Ayuntamiento en mal lugar.

En Soria ha ocurrido algo similar: Se atendió en junio para la adjudicación de la Plaza de Toros a la oferta más económica. El empresario ganador tenía que organizar los espectáculos de Junio y los de la Feria de Octubre. Ya en Junio hubo problemas porque alguno de los toreros previstos se negó a actuar por no haber hablado previamente con él y se rehicieron los carteles. La empresa se las vio y deseó a la hora de embarcar los toros por falta de liquidez. Pasaron por alto los responsables del Ayuntamiento, estas deficiencias de la empresa adjudicada, que por incumplimiento de sus propuestas debió ser retirada de inmediato, pero no se hizo. Los festejos de junio se cumplieron finalmente. 

Para organizar los de octubre la empresa se negó a seguir adelante. El vaticinio de quienes sospecharon desde el principio que la empresa no era de fiar, se cumplió y el caso es que llovía sobre mojado porque el pasado año ocurrió lo mismo con otra empresa como ésta, incompetente. ¿Cuándo se darán cuenta los Ayuntamientos que inclinarse por el mejor postor no es conceder la adjudicación a la oferta más barata, sino estudiar primero cuales son las empresas serias presentadas?. Serias por su trayectoria, su honradez y sus contrastados hechos en las plazas que regenten y obrar después en consecuencia. 
Se ahorrarían primero las desfavorables opiniones que genera el pueblo ante la incapacidad del consejo sectorial taurino para gestionar con acierto estas concesiones. 
Segundo el tener que enredarse en medidas jurídicas ante los incumplimientos de las empresas y tercera, no tener que buscar de urgencia porque el tiempo apremia y cabe el riesgo de que las fiestas se queden sin toros. Alguien ha dicho una frase que he recogido y que puede tener cierta verdad: “Si los pseudo-empresarios hacen de las suyas es, probablemente, porque se sienten “amparados” por sus amigos que están de “autoridades”

Felizmente el Ayuntamiento de Soria ha encontrado solución para sus festejos taurinos de las Fiestas de San Saturio, Patrón de Soria, esta vez con una empresa de las que merecen confianza. Está claro que en todo momento los Ayuntamientos deberían conocer bien con quiénes trabajan, así se evitarían los sinsabores, Es arriesgado dar cobijo a empresarios novatos, arribistas, que ensucian con sus comportamientos el panorama de nuestra querida Fiesta Nacional.

Francisca García
Madrid, 29 Sptbre. 2024

sábado, 28 de septiembre de 2024

LAS VENTAS.- 1ª DE OTOÑO: PÚBLICO SOBERANO Y CARIÑOSO PARA LLEVAR A PONCE EN SU ADIOS A LA PUERTA GRANDE / por Juan Miguel Núñez Batlles


"..Una mezcla de sentimientos y reconocimientos, hoy, en el público de Las Ventas de Madrid, llevó a Enrique Ponce en su despedida de esta plaza a la Puerta Grande, como resumen de su dilatada y magistral carrera.."

Las Ventas.- 1ª Feria de Otoño
PÚBLICO SOBERANO Y CARIÑOSO PARA LLEVAR A PONCE
 EN SU ADIOS A LA PUERTA GRANDE

Juan Miguel Núñez Batlles
Madrid, 28 Sptbre. 2024
Una mezcla de sentimientos y reconocimientos, hoy, en el público de Las Ventas de Madrid, llevó a Enrique Ponce en su despedida de esta plaza a la Puerta Grande, como resumen de su dilatada y magistral carrera.

Qué diferencia entre el toro mastodóntico y difícil de la canícula madrileña, y éste de la Feria para las figuras, de comportamiento más suavón y desde luego de mejor morfología. Aquel, para los desheredados de la fortuna; y éste, en principio para la figura, Enrique Ponce; no obstante, pudieron aprovechar la coyuntura el confirmante Samuel Navalón y el testigo David Galván, ambos todavía en el purgatorio, paso previo a la deseada gloria. La carrera del maestro de Chiva no se regala tan fácilmente. De hecho no le llegó el adiós triunfal hasta el cuarto. Cariños aparte con gran ovación antes de salir el primer toro, el presidente aguó la fiesta en éste, poniéndose en contra para enfadar al público. Había blandeado "el garcigrande" en el capote y se partió un pitón en el caballo. No hubo cambio de toro, y Ponce tuvo que abreviar sin llegar a dar un mulerazo. La gente se sintió estafada, pero no fue culpa del torero, que incluso hizo gestos ostensibles al "palco" para que saliera el sobrero. La bronca al usía fue algo inmoderada.


Y ya fue posible con el cuarto por el esfuerzo y el talento de un Ponce que quiso mucho en todo momento, no obstante, sin poder entrar en profundidades por la falta de celo en el "juampedro". Pero la maestría lo pudo todo, supliendo las carencias del animal. Mimo y reposo en lo fundamental, con distancias, velocidad y alturas en milimetrica precisión. Y el temple. Qué despacio toreó Ponce, además en esa línea curva y mágica que ha rendido a tantos públicos. Madrid también esta vez, por la pureza y ortodoxia de su personal, y por permitirse asimismo "lo otro". Un primer conato de poncina a midad del trasteo, sin resolver, y por fin ya al final los dos y hasta tres muletazos genuglexos desde atrás. Frenesí total. 


Estocada, y, por imperativo legal, las dos orejas. La sentencia la dictó el público, más soberano y cariñoso que nunca. Era lógico, y sobre todo justo que llegara así a la Puerta Grande, por cierto, detallazo de la Banda de Música, a los sones del Pasodoble Valencia, su tierra querida.


Faena completa y compacta de Galván al buen tercero, alternando con mando y suavidad las dos manos. Muletazos largos y reposados en series con mucho ritmo, ajuste y exquisito poso. Empero y después de una estocada, el descabello al tercer golpe se llevó una oreja a punto de caer. Ya en el quinto quinto, sin posibilidad por parte del astado, Galván salió del paso sin entretenerse lo más mínimo.


El confirmante Navalón, que anduvo suelto y con cierta gracia con el capote en el primero, casi se eternizó con la muleta. Toro de poco contenido, que sólo permitía el unipase; uno por acá, otro más allá y ninguna emoción. Se la jugó Navalón en el sexto, voltereta incluida, a base de arrestos. Otro toro que apenas aportó, aunque fue constante la emoción a lo largo del trasteo por ese querer a toda costa. Al entrar la espada a la primera, y como venía el entusiasmo rodado por "lo" de Ponce, al final también una oreja para el confirmante.


FICHA DEL FESTEJO.- 1ª de la Feria de Otoño. Festejo número 53 de la Temporada. Lleno sin apreturas en tarde despejada y de agradable temperatura.

Tres toros -los tres primeros- de Garcigrande, y otros tantos de Juan Pedro Domecq.
Unos y otros, de aceptable presencia y escasos de raza, deslucidos a excepción del tercero. El cuarto lució algo por la perfección que le aplicó Ponce.

Enrique Ponce: pinchazo, estocada y dos descabellos (silencio); y estocada (dos orejas tras aviso).

David Galván: estocada y tres descabellos (ovación tras aviso); y dos pinchazos y estocada (silencio).

Samuel Navalón, que confirmaba alternativa: pinchazo, estocada y dos descabellos (ovación tras dos avisos); y estocada (oreja).

En cuadrillas, "El tercero" Fernando Sánchez saludó por un espléndido par al cuarto.

Esta juventud descarriada / por Carlos Esteban


"..Frau Prausner ha tenido la gentileza de publicar en Der Tagesspiegel berlinés sus consejos para prevenir y curar semejante azore en una tribuna titulada: «¡Socorro, mi hijo se está volviendo derechista! Ocho consejos para padres democráticos con hijos antidemocráticos». Lo democrático, se entiende, es que sólo exista una opción, la correcta.

Esta juventud descarriada

Carlos Esteban
La Gaceta/28 de septiembre de 2024
No creo revelar ningún secreto diciendo que, de un tiempo a esta parte, derecha e izquierda han intercambiado sus papeles tipológicos.

Sigan teniendo o no un contenido real esas añosas etiquetas —y es muy dudoso—, aún se usan con injustificada profusión y, con independencia de sus propuestas concretas y su contenido ideológico, tienden a representar en el inconsciente colectivo dos tipos humanos en marcado contraste. La izquierda se viste de barricada, contestación, revuelta, desafío al poder, contracultura, inconformismo, mientras viste a su presunto rival ideológico, la derecha, de chaqueta y corbata, conformismo pequeñoburgués, reverencia a lo establecido, complicidad eterna con el poder.

La izquierda está tan enamorada con ese reflejo de su espejito mágico que no se ha dado cuenta, o no quiere advertir, que se ha dado la vuelta por completo, y teme subir al desván a ver cómo está quedando su verdadero retrato, a lo Dorian Grey: ordenancista, gregaria, sumisa al poder (que son ellos). Nacieron para la revuelta y ahora están en los despachos. Y se nota.

La izquierda se benefició en su día de la natural tendencia de los jóvenes de querer «otra cosa», de reclamar una visión propia y distinta de lo que les llega por el conducto reglamentario, y la ‘rebelión en las aulas’ fue el principio de su hegemonía. Y ahora no entiende que el fenómeno sigue funcionando, y toca que la rebelión sea contra ellos.

Y esta disonancia cognitiva, este encastillarse en la posesión de la rebeldía como de una marca registrada, es particularmente notoria (y cómica) en Alemania, donde el bien cebado estamento izquierdista se agarra las perlas y pide las sales viendo cómo, de forma incomprensible, buena parte de la juventud se decanta, no ya por la derecha, sino por la «extrema derecha», una opción que incluso la Conferencia Episcopal Alemana se ha preocupado por anatemizar del modo más explícito. Los jóvenes, oponiéndose a lo que transmiten maestros, prelados, empresarios, financieros y medios convencionales: ¿dónde se ha visto?

Ha surgido así un Proyecto de Apoyo Parental, dirigido por la ‘trabajadora social’ Eva Prausner (¿cómo se dice «Charo» en alemán?), que ofrece «formación, redes y asesoramiento en el ámbito de la familia y el extremismo de derechas». En pocas palabras, se dedica a decirle a los padres qué hacer si tienen sospechas de que sus vástagos pudieran estar deslizándose hacia el tenebroso mundo del soberanismo, algo así como «las diez señales de que tu hijo está consumiendo drogas».

Todo el lenguaje es de un alarmismo hilarante. ¿Qué ha podido pasar para que tanto joven de familia como Dios manda —es decir, progresista— se vea atraído por el Lado Oscuro? Una razón que se le ocurre a cualquiera es… cosas como la propia Prausner y su proyecto orwelliano; que la entronización del disparate progre como pensamiento único haya hecho de la izquierda, antaño guay y contracultural, una ideología de censores cascarrabias y señoras empoderadas cercanas a la menopausia y otros tipos de los que los jóvenes han escapado desde que el mundo es mundo. ¿Podría ser eso?

No, por supuesto, responde la izquierda en el poder: es que no les hemos adoctrinado lo suficiente. Hay que empujar a los padres para que anden ojo avizor con sus inocentes hijos para que no flaqueen en la fe progresista y vuelva 1933, que en Alemania siempre está a la vuelta de la esquina.

Así que Frau Prausner ha tenido la gentileza de publicar en Der Tagesspiegel berlinés sus consejos para prevenir y curar semejante azore en una tribuna titulada: «¡Socorro, mi hijo se está volviendo derechista! Ocho consejos para padres democráticos con hijos antidemocráticos». Lo democrático, se entiende, es que sólo exista una opción, la correcta.

Prausner no es optimista. Mira a su alrededor alarmada como una anciana solitaria que oye ruidos por la noche. La plaga, una peste silenciosa que parece transmitirse por vía aérea, inexplicable, está muy avanzada y quizá, nos advierte, sea demasiado tarde. Pero hay que intentarlo, y para ello hay que estar alerta ante las «banderas rojas».

Admite Prausner que es «difícil identificar la actitud política de un niño a partir de su ropa», pero el «lenguaje racista, sexista o queerfóbico» puede ser un «indicio». Y como no es probable que el adolescente hable con libertad ante sus muy progresistas progenitores A o B, Prausner nos anima a echar un ojo a sus mensajes por el móvil. Casi la vemos enrojecer levemente al dar este consejo, pero la situación es desesperada. Y no es probable que tu hijo se resienta del espionaje paterno y sea peor el remedio que la enfermedad, ¿verdad?

Bien, ya sabemos que el pequeño Hans dice cosas non sanctas sobre la inmigración en Alemania. Ahora, ¿qué?

Es posible —no probable, pero posible— que se trata de una fase, de un pecado venial que el chaval dejará atrás cuando adquiera juicio. Pero mejor no confiarse. Prausner aconseja que no se responda con un desacuerdo directo, sino con «declaraciones en primera persona que expresen el dolor y la conmoción que se siente». Declaraciones como: «Cuando hablas de forma tan despectiva sobre la gente, me duele. No quiero que discrimines a tus compañeros de estudios». También hay que intentar asustar al niño diciéndole que ser fascista destruirá sus perspectivas. Prausner aconseja decir cosas como: «Estás arruinando tu futuro con esto».

Naturalmente, cualquier chico al que sus padres le dicen que está arruinando su futuro reacciona de inmediato admitiendo sus malos pasos y volviendo al redil con cabeza gacha. Siempre ha sido así, ¿no? Es lo progresista y rebelde.

MAÑANA, TOROS EN VERA: ¡A llenar la Plaza! / por Juan Miguel Núñez


El Ayuntamiento de Vera vuelve a  apostar por lo taurino. Y en justa correspondencia hay que abarrotar los tendidos

¡A llenar la Plaza!
MAÑANA, TOROS EN VERA

Juan Miguel Núñez Batlles
Sábado,  28 Sptbre. 2024
Este año por segunda vez, mañana, domingo, 29, se anuncia en Vera una corrida de toros, ahora con motivo de su Feria en honor al Patrón San Cleofás, con un cartel de máximo interés para los verdaderos aficionados y el público en general.

Qué suerte. Un colosal festejo con los nombres de Emilio de Justo, David Galván y Fernando Adrián, que estoquearán toros de los herederos de José Luis Marca.

Vera y toda la provincia de Almería, así como las vecinas Murcia, Granada, Málaga, Jaén . . . , tienen la oportunidad de poder asistir a una función de las que antaño llamaban "monumental corrida de toros", dado los alicientes que reúne, con tres toreros en un momento óptimo de sus respectivas carreras. 


Emilio de Justo, maestría y poderío en la definición de su estilo. La presencia de este torero como cabecera de cartel es una apuesta segura por los triunfos, grandes y continuados, que viene alcanzando  en las principales  ferias de la actual temporada.


David Galván está en los primeros puestos del escalafón a raíz de su paso triunfal también este año por la importantísima Feria de San Isidro, en Madrid, de donde salió lanzado a las demás ferias donde igualmente está siendo una auténtica revelación. El hecho de que el día antes de venir a Vera, hoy, sábado, 28, haga el paseíllo en la monumental madrileña de Las Ventas, acompañando a Enrique Ponce en su despedida, lo dice todo. Torero con mucho carisma y una gran proyección este David Galván.


Y cierra la terna nada menos que Fernando Adrián, el nombre propio de la actual temporada, que cuenta por triunfos de salidas a hombros todas sus actuaciones en este 2024, como ya hiciera asimismo en la anterior campaña. Se trata de la gran revelación del toreo actual, descubierto y lanzado por Madrid. En su particular palmarés, tres tardes en Las Ventas, tres salidas por la Puerta Grande. Mañana, en Vera, otro zambombazo, con toda seguridad. 

Y ahora se preguntarán algunos  a qué viene este despliegue publicitario de la Corrida de Toros en Vera con motivo de la Feria de San Cleofás. Con mi firma por delante, Juan Miguel Núñez Batlles, dando la cara sin miedo ni complejos. Faltaría más.

¿Acaso no saben que soy de Vera, y vengo dando la vida por todas las actuaciones taurinas que se programan en mi pueblo?

En esta ocasión me vuelvo a echar p'alante como agradececimiento a este respaldo de la oficialidad. Un diez para el actual equipo de gobierno municipal que preside Alfonso García Ramos, un alcalde con notable vocación de servicio que sabe atarse los machos, convenientemente asesorado, en la noble apuesta de poner en valor nuestra historia y tradición. 


Y para ello el mismo Ayuntamiento se convierte en empresa, a fin de evitar cabos sueltos en la organización, asegurándose así el mayor y mejor disfrute de la población. 

Porque como proclamó no hace mucho tiempo otro edil de un pueblo de La Mancha empeñado en esta tarea de cultivar lo taurino como notable referencia de cultura y ocio, SIN TOROS NO HAY FIESTAS, Y SIN FIESTAS NO HAY PUEBLO.

Así que Vera, ciudad culta y conocida también por su carácter taurino, con la plaza más antigua de la provincia de Almería incluida la capital, ofrece como uno de los más destacados alicientes en el programa de sus Fiestas, esta Corrida de Toros llena de incentivos. Y por todo ello, este llamamiento para llenar la Plaza.
Se ha difundido que Canal Sur TV ofrecerá el festejo en directo, lo que no debe ser óbice para que tanto los nativos como residentes y habitantes de ciudades cercanas se retraigan a la hora de ir a plaza. Si de verdad estamos por Vera y sus buenas propuestas, debemos mostrar la imagen de la Plaza Llena

Los precios en taquilla no pueden ser más asequibles. Jubilados y niños pueden entrar por 10 €. Y público en general desde 15 €. a partir de la fila 4 y hasta la 16.

Siempre se dijo que Las Ventas de Madrid, por ser la plaza más grande de España, es la más barata; pero ahora, y a la vista de los precios que se anuncian en esta corrida de la que me ocupo, no es aventurado asegurar que es VERA LA PLAZA MÁS BARATA DE TODA ESPAÑA, amén de "la más cómoda, la más bonita y la más torera", según el requiebro en forma de trilogía que yo mismo le dediqué con motivo de su reinauguración en 1997.
No sé si me dejo algo que sirva para animar al personal para ir a la Plaza: ¡a los toros, a los toros... , a los toros de Vera!


"..La afición a celebrar festejos taurinos en Vera se remonta a los primeros años de vida de esta zona tras la conquista de las tropas cristianas que tuvo lugar en 1488.."