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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 29 de septiembre de 2026

Después del petardo de Sevilla, Morante vuelve con Garcigrande a Madrid / Por Luis Cuesta


'..El toreo no puede reducirse a una sucesión de imágenes bellas ante un animal dócil y colaborador: necesita la incertidumbre, la exigencia y la bravura del toro para alcanzar su verdadera grandeza..'

Es lo que digo yo: Después del petardo de Sevilla, Morante vuelve con Garcigrande a Madrid.

Por Luis Cuesta
La Feria de San Miguel 2026 dejó una imagen para el recuerdo y otra preocupante. La primera fue Pablo Aguado, capaz de emocionar a Sevilla con ese toreo suyo de naturalidad, despaciosidad y aroma antiguo con un gran encierro de Jandilla. La segunda llegó apenas veinticuatro horas después: una corrida de Garcigrande descastada, huidiza y sin emoción que convirtió una de las tardes de mayor expectación del año en un espectáculo tedioso.

El contraste de ambas tardes merece una reflexión, porque el problema no fue únicamente que los toros salieran malos. Eso puede suceder en cualquier ganadería. Lo inquietante es la reiteración de un modelo de toro seleccionado fundamentalmente para facilitar el toreo y que, cuando pierde movilidad, fondo y transmisión, deja al espectáculo desnudo.

En Sevilla ocurrió exactamente eso. La corrida de Garcigrande fue pitada en el arrastre y dejó prácticamente sin opciones a Morante, Daniel Luque y Borja Jiménez. La prensa coincidió en señalar el fiasco ganadero de un encierro carente de bravura y movilidad.

Y aquí aparece nuevamente la pregunta incómoda: ¿tiene sentido que Morante vuelva a encontrarse con Garcigrande apenas dos semanas después en Madrid?

Porque el próximo 12 de octubre, en la Corrida de la Hispanidad, Morante regresará a Las Ventas junto al mexicano Héctor Gutiérrez y Aarón Palacio, que confirmará alternativa. El cartel oficial anuncia toros de Garcigrande y Núñez del Cuvillo.

No estamos, además, ante una tarde cualquiera. Es el regreso de Morante a Madrid exactamente un año después de aquella jornada del 12 de octubre de 2025 en la que se arrancó la coleta. La expectación es enorme: las localidades disponibles para la Hispanidad se agotaron en minutos y la Feria de Otoño alcanzó el récord de 21,816 abonados.

Un regreso soñado

Morante es uno de los pocos toreros capaces de movilizar hoy a miles de aficionados y de colocar nuevamente la tauromaquia en el centro de la conversación. Su temporada ha demostrado su extraordinario poder de convocatoria. Pero esa condición también aumenta la responsabilidad.

Las figuras no solamente defienden la Fiesta toreando bien. También la defienden enfrentándose a un toro que conserve aquello que justifica la liturgia: presencia, poder, casta, acometividad y transmisión. La nobleza es una virtud; que no necesariamente produce emoción.

Porque sin casta no hay emoción; sin acometividad no existe dominio y sin riesgo el arte pierde buena parte de su verdad. El toreo no puede reducirse a una sucesión de imágenes bellas ante un animal dócil y colaborador: necesita la incertidumbre, la exigencia y la bravura del toro para alcanzar su verdadera grandeza.

Morante declaró tras Sevilla que todavía no sabe qué ocurrirá con su futuro después de esta temporada. Su compromiso pendiente más significativo es precisamente Madrid, el 12 de octubre.

Por eso resulta difícil entender en estos momentos que, después del naufragio de Garcigrande en la Maestranza, parte del regreso más esperado del año a Las Ventas vuelva a descansar sobre el mismo hierro.

Quizá los toros de Madrid embistan. La ganadería tendrá la oportunidad de reivindicarse. Pero el debate ya existe antes de que se abra la puerta de toriles.

Morante no necesariamente necesita un toro cómodo para engrandecer su leyenda. Necesita un toro que esté a la altura de su toreo.

Y Madrid, mucho menos, necesita otra tarde de mansos como la de Sevilla para cerrar su temporada.

Es lo que digo yo.
México, 29.09.2026

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